jueves, 10 de diciembre de 2009

La victoria de Evo Morales es un triunfo de las fuerzas democráticas de Bolivia

Apolinar Díaz – Callejas (especial para ARGENPRESS.info)

El tremendo entusiasmo en toda América Latina por la victoria del Movimiento Político Democrático de Bolivia que dirige Evo Morales, levantó los ánimos y el entusiasmo de los pueblos de América Latina y de los pueblos que se han ido organizando en cada país para lograr el cambio radical en las organizaciones sociales y políticas de esas naciones.

Pude seguir por televisión, especialmente por Telesur, de Venezuela, el desarrollo del proceso electoral en Bolivia. Fue la oportunidad que tuve, por primera vez en mi vida, de ver una tremenda y pacífica manifestación del pueblo de Bolivia, incluidos los que bajo el régimen actual de ese país que hasta ahora habían aprendido a leer y escribir en español. La energía de los votantes y de sus conductores no descuidó un solo momento el proceso electoral y estuvieron animando a todos los bolivianos para participar en las elecciones y sacar adelante el objetivo de consolidar la creación de una nueva sociedad política. La derecha y ultraderecha bolivianas entregadas por completo a los intereses norteamericanos y de otras potencias, en el empeño de impedir el triunfo de la liberación total de Bolivia, fracasaron totalmente en su propósito, porque por primera vez en la historia de ese país la votación fue extraordinaria, en la que gran parte de la población indígena y campesina mostró que había tomado conciencia de su propio destino y de la necesidad de hacer un gran cambio social en ese país. Y lo que pudimos ver por televisión en esa nación de su proceso electoral fue la voluntad y decisión del pueblo de Bolivia y de los indígenas de tomar en sus propias manos el manejo del Estado y la conducción de su país hacia la construcción de una sociedad socialista moderna.

El desarrollo mismo de las elecciones de Bolivia mostró con toda firmeza que el pueblo boliviano de todas las razas se ha identificado con un proyecto de socialismo, independencia nacional y soberanía. Fue el más vistoso proceso de un cambio revolucionario de un país atrasado con el dinamismo, la energía y la presencia total de los pueblos de ese país para crear una nueva sociedad y rescatar los bienes que la oligarquía de todos los tiempos se habían tomado por la fuerza y la represión. Los bolivianos consiguieron ese objetivo enfrentando abiertamente todas las manifestaciones de la derecha para presionar con las armas o con la amenaza de usar estas, para impedir la victoria del pueblo que conduce Evo Morales y el Movimiento Revolucionario Socialista de Bolivia. Esta victoria me llevó, en el entusiasmo con que votaron los bolivianos, al convencimiento de que la naturaleza socialista del proceso electoral era tomar de las manos la causa por la cual fue asesinado en territorio boliviano El Che Guevara y varios de sus compañeros de lucha. Todos ellos, igual que la mayoría de los latinoamericanos, tomamos conciencia de que la victoria electoral de Bolivia es una de las respuestas del pueblo de esa nación a las luchas y muertes de El Che Guevara y varios de sus compañeros revolucionarios.

Ahora tenemos es que montar vigilancia y ánimo de lucha en cualquier terreno para impedir que el nuevo director en Washington de la derecha agresiva de los Estados Unidos, que llegó a la presidencia de ese país, Barack Obama, sea derrotada no solo por los pueblos democráticos del mundo sino por el propio pueblo norteamericano que tiene en su favor el respaldo popular y democrático del pueblo estadounidense.

Estoy, pues, orgulloso de la victoria popular de Evo Morales, de su partido y del pueblo de Bolivia de que esa victoria nos va ayudar en toda la América Latina y del Caribe a dar grandes saltos hacia ese socialismo democrático. Pese a mis 88 años de edad estoy seguro de la victoria en la nueva lucha a que estamos retados.

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