martes, 15 de diciembre de 2009

Los fallos de la Corte marcan el camino

Marcos Wolman (ACTA)

EL unicato sindical no es lo mismo que la unidad sindical. Esta última se alimenta de la unidad en la acción, alcanzada en asambleas plurales y democráticas realizadas periódicamente, donde los dirigentes rindan cuenta de su actividad y se formen cuadros clasistas que le den continuidad a la organización.

La unidad se abriga con la renovación de sus direcciones para terminar con el reinado de caudillos que viven a costilla de los trabajadores, exigiendo que nos debemos abrir "al mundo", su mundo, el Imperio que nos hace socios de las pérdidas. Donde ellos pavonean y nosotros pagamos sus crisis.

Es la regla de oro, cada vez que se la traiciona, deja de ser una institución clasista que defiende los derechos de los trabajadores activos y jubilados, por la cual fue creada.

A nadie escapa que los sindicatos agrupados en la CGT son sometidos arbitrariamente a los dictados de jerarcas comprometidos con los gobiernos de turno, sean militares o civiles; actúan como los clásicos muñequitos con pies de plomo; siempre caen parados.

Mientras que los trabajadores que ellos dicen representar están sumidos en la pobreza, la marginalidad y la desocupación, donde el contraste entre los que dicen representar y los representados es abismal.

No quieren perder las canonjías: aún a costa de la traición y la vida palaciega, son los mimados del sistema, dado que son el punto de apoyo que tienen malos políticos y patrones para seguir saqueando a los sectores populares, acumulando fortunas producto de la entrega de las riquezas del país al mejor postor, que los haga socios de esas reservas estratégicas que debieran servir al bien común, lo que nos hace cada vez más dependientes del Imperio.

Están los que quieren volver a la "Década de 1880”, cuando la oligarquía gobernaba directamente el país y éramos dependientes del Imperio ingles; se autodenominan "los opositores" y se juntan en Palermo para mostrar su "poderío" invitando a la UIA (Dios los cría y ellos se juntan: dicho popular).

Son viejos conocidos que ahora se unen y protestan porque la Corte Suprema de Justicia de la Nación dio un nuevo paso en favor de la libertad y democracia sindical, y a ellos los obliga a negociar con más de un sindicato que defiende al obrero, cuando es más fácil hacerlo con los que gerencian a los sindicatos que con los trabajadores representados por sus legítimos dirigentes, elegidos libremente sin trabas en los reglamentos electorales para ser candidatos, propuestos en asambleas democráticas y votados en elecciones libres de fraude.

Este miércoles, a las 15.00 en nuestra marcha Nº 924 brindaremos nuevamente con "pan y agua" para que el grito de dignidad y justicia llegue a todos los despachos de la Cámara de Diputados y Senadores, a la Presidenta de la Nación y al Poder Judicial.

Estaremos rodeados por trabajadores activos y jubilados de nuestra CTA reclamando:

A) Por el 82% móvil en la misma categoría, cargo y/o función del trabajador activo.

B) Por $ 1.600 de jubilación mínima, vital y móvil y el restablecimiento a las escalas jubilatorias.

C) Por una nueva Ley de Previsión que cumpla con la Constitución Nacional.

D) Por el PAMI dirigido por sus auténticos dueños: Los jubilados y trabajadores.

En tanto que el jueves 17 de diciembre, la Constituyente Social se hará presente en cada provincia para dar a conocer las resoluciones del Encuentro Nacional de Neuquén. Nuestra cita en la ciudad de buenos Aires es a las 15.00 en Avenida de Mayo y 9 de Julio para marchar hacia el Congreso Nacional.

Marcos Wolman es Secretario General de la Mesa Coordinadora Nacional de Jubilados y Pensionados de la República Argentina de la CTA.

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