miércoles, 9 de diciembre de 2009

Panorama económico de Japón

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La deuda puede exceder los 500.000 millones de dólares en año fiscal 2010, según portavoz de gobierno: Hirofumi Hirano, secretario jefe del Gabinete japonés, dijo el miércoles que es posible que el gobierno deba emitir más de 44 billones de yenes (500.000 millones de dólares estadounidenses) en bonos del gobierno para cumplir con sus promesas de campaña establecidas este verano en su manifiesto.

"El descenso en los ingresos fiscales ha hecho que sea muy difícil que el gobierno lleve a cabo el plan de acción que prometió en su manifiesto", anotó Hirano, agregando que "asumo que el primer ministro (Yukio Hatoyama) considera que es más importante mantener la disciplina fiscal, pero también se cuestiona si debe decir que no, si los nuevos bonos afectarán la vida de la gente".

Durante su campaña de verano, el partido Democrático de Japón (PDJ) prometió cambiar las políticas niponas, así como modificar el enfoque del gasto, de los grandes proyectos de trabajos públicos hacia las manos de las familias y los hogares.

El mantenimiento de estas promesas se ha hecho difícil, debido a que la economía sólo ha tenido una tentativa recuperación, y las empresas se han abstenido de invertir grandes cantidades de dinero, mientras que el yen ha aumentado frente al dólar al nivel más alto en los últimos 14 años, lo cual ha provocado una caída en los ingresos fiscales, dando menos dinero al gobierno para gastar en su próximo presupuesto.

El ministro de Finanzas Hirohisa Fujii dijo que el ingreso fiscal de este año será de 36,9 billones de yenes, una cifra muy por debajo de lo que se planeaba inicialmente.

El mismo día, el gobierno anunció un nuevo plan de estímulos que tendrá un costo de 7,2 billones de yenes, en medio de los resultados negativos emitidos respecto a la economía.

El miércoles, los resultados del Producto Interno Bruto (PIB) nacional fueron modificados a la baja en 3,5 por ciento, en una base anual. Mientras que el deflactor de la demanda interna, una medida clave de la deflación, registró su peor resultado en más de cinco años.

Mientras tanto, los resultados emitidos el martes por la encuesta de Economy Watchers señalaron que la mayoría del país es pesimista sobre el estado actual de la nación, así como por su futuro. De igual manera, el estudio pregunto a los trabajadores, como conductores de taxis y peluqueros, su opinión sobre la estrategia pública respecto a la economía.

Los resultados de la encuesta de este mes registraron la mayor caída entre la opinión pública.

Japón revisa a la baja crecimiento del PBI durante el tercer trimestre

Japón revisó a la baja este miércoles el crecimiento interanual de su Producto Bruto Interior (PBI) en el trimestre de julio a septiembre, reduciéndolo desde el 4,8 por ciento inicialmente previsto hasta el 1,3 por ciento.

Las cifras reveladas por el gabinete también muestran que el deflactor de la demanda nacional, una importante medida de la deflación, cayó en un 2,8 por ciento en el último trimestre, en lugar de un 2,6 por ciento como se había informado anteriormente.

Estos datos indican que, en el último trimestre, la economía japonesa creció en un 0,3 por ciento respecto al trimestre anterior, en lugar de un 1,2 por ciento como se pensaba hasta ahora.

El martes, el gobierno nipón anunció un paquete de estímulo por valor de 80.600 millones de dólares para evitar el empeoramiento de la economía.

El PBI es el valor total de los bienes y servicios producidos a nivel nacional.

El gobierno aprueba un paquete de estímulo económico de 7,2 billones de yenes

El gobierno japonés informó sobre un nuevo paquete de estímulo económico que incluye 7,2 billones de yenes (80.600 millones de dólares) en gasto, con el fin de fortalecer la economía contra un posible regreso de la recesión.

El anuncio postergado debía llevarse a cabo el viernes pasado, y tuvo lugar tras un fuerte debate entre el gobierno de la coalición conformado por los tres partidos respecto a la cantidad exacta que debía gastarse en el paquete.

Shizuka Kamei, presidente del nuevo partido del Pueblo y el ministro de la Banca, instó fuertemente a que el paquete fuese más alto que 7,1 billones de yenes, lo cual fue propuesto la semana pasada por los legisladores del partido Democrático de Japón (PDJ) a sus socios menores de la coalición.

Los funcionarios del PDJ decidieron aumentar la cifra a 7,2 billones de yenes tras una presión firme por parte del nuevo partido del Pueblo que llamaba a un gasto mayor, con el fin de estar conforme con Kamei y su partido, a pesar de que éste tenga una menor presencia, según las fuentes cercanas al asunto.

Se ha señalado que entre las razones que provocaron el aumento de la cifra en el paquete de estímulo está un ataque con antelación contra una posible doble caída de la recesión que pudiera tener lugar de manera previa a las elecciones de la Cámara Alta, las cuales tendrán lugar a mediados de 2010, mientras que el yen se fortalece y una leve deflación afecta la economía.

El paquete de estímulo de 7,2 billones de yenes incluye los costos para componer la situación en caso de un posible déficit de cerca de 3 billones de yenes en recibos fiscales por parte de los gobiernos locales, según los legisladores, y es posible que implique un gasto fiscal real de aproximadamente 4 billones de yenes.

El paquete está centrado en la mejora de las condiciones de empleo, el financiamiento corporativo de empresas pequeñas y medianas, así como el aumento del consumo en el sector privado a través de la creación de los suministros para el aumento de la compra de los productos que beneficien al medio ambiente.

Las medidas adicionales de estímulos serán financiadas por el próximo segundo presupuesto suplementario para el año hasta el 31 de marzo, de acuerdo a los funcionarios gubernamentales, quienes agregaron que los fondos suplementarios de la administración previa serán "descongelados".

No obstante, al ser cuestionado respecto al origen del dinero adicional para el paquete, el ministro de Finanzas, Hirohisa Fujii, dijo a la prensa que es posible que el gobierno emita bonos de construcción, en lugar de emitir nuevos bonos que cubran la deuda.

En contraste, la legislación fiscal nipona establece que los bonos de construcción serán emitidos únicamente para realizar trabajo público, como es el caso de la construcción de nuevos carreteras y puentes, o su mantenimiento.

Un gran número de economías piensan que el paquete de rescate del gobierno es oportuno, debido a los recientes informes gubernamentales que señalan nuevos índices y datos económicos clave de la economía japonesa, los cuales indican que las exportaciones japonesas se han disminuido, la expansión se ha debilitado, la producción industrial ha descendido junto con los salarios y los precios de consumo.

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