lunes, 5 de enero de 2009

Codicia, regulación o capitalismo (Parte I)


Claudio Katz (especial para ARGENPRESS.info)

El agravamiento de la crisis ya forma parte del paisaje cotidiano. Los informativos invariablemente incluyen el desmoronamiento de algún banco, el desplome de las Bolsas y anuncios de masivos despidos. La intensidad del temblor está a la vista, pero sus causas permanecen en la oscuridad. Las explicaciones neoliberales y keynesianas que ocupan la primera plana, no aportan respuestas significativas.

Desenfreno

Cuándo los bancos comenzaron a desmoronarse los neoliberales se quedaron afónicos y sólo atinaron exigir la protección del estado. Archivaron sus doctrinas de libre competencia y reclamaron el socorro del sistema financiero. Argumentaron que las entidades privadas bombean el dinero requerido por toda la sociedad y deben ser preservadas con los fondos públicos. (1)

Pero si el corazón del capitalismo requiere ese sostén carecen de sentido todas las alabanzas al riesgo y a la competencia, como pilares de una nueva era de ese sistema. La consistencia de esos cimientos se verifica en los momentos críticos y en las áreas estratégicas. Es incongruente postular que las privatizaciones y las desregulaciones son sólo aptas para la prosperidad. Lo importante es registrar su viabilidad en los momentos revulsivos y es evidente que no lograron pasar la prueba.

Los neoliberales desconocieron todas las advertencias del estallido. Ignoraron el descontrol del endeudamiento, los apalancamientos y los colapsos bancarios registrados en numerosos países. Cuando era evidente que estas eclosiones conducían a un vendaval en el centro del sistema reforzaron las supersticiones mercantiles. Asignaron un impacto pasajero a esas conmociones y atribuyeron su irrupción a las rémoras de una “cultura populista”. Esta ceguera expresó los intereses de una elite que ha rivalizado por acaparar los lucros del negocio financiero.

Los neoliberales descubren ahora el costado adverso de esa exacerbada competencia y explican el desmoronamiento de las entidades por la codicia de los banqueros. Pero olvidan cuán absurdo es reclamar moderación en una actividad tan competitiva. La rivalidad que rige al capitalismo exige mayor fiereza en las finanzas. Todos los sermones en boga para restaurar la “ética de los negocios” omiten esa compulsión. (2)

Los economistas ortodoxos han detectado repentinamente las adversas consecuencias de la predisposición al riesgo. Se olvidan de los elogios que propinaron a esa postura, en desmedro del conservadurismo empresario. En el auge enaltecieron las virtudes del aventurero y en la crisis resaltan las ventajas de la cautela. Pero siempre ignoran que los grandes estallidos financieros no obedecen a una u otra conducta individual.

Lo que determina la marcha ascendente o descendente de la acumulación son las propias contradicciones del sistema y no las inclinaciones psicológicas de cada capitalista. Todos los protagonistas de este régimen están forzados a valorizar su inversión con medidas que afectan a sus competidores y no pueden impedir los desequilibrios sistémicos que genera esa actitud.

Algunos economistas galardonados atribuyen la crisis actual a los sofisticados mecanismos de intermediación que alumbraron las finanzas. Destacan que “el mercado no valúa adecuadamente a esos títulos complejos” (3). ¿Pero dónde ha quedado la infinita sabiduría de la oferta y la demanda, en comparación al estrecho horizonte humano de los funcionarios? Si ahora descubren la inoperancia de ese principio en la órbita financiera: ¿Por qué razón esa misma norma debería gobernar al resto de la economía?

La crisis en curso sepulta el mito que asignó a los banqueros (y a sus matemáticos) la cualidad de percibir y gestionar en forma rentable, las señales de riesgo que transmite el mercado. En realidad esos administradores subvaloran las amenazas de colapsos, puesto que participan en un juego que obliga a subir siempre la apuesta. La regla del beneficio creciente les impide evaluar los riesgos involucrados en los préstamos que manejan. Y cuándo esas fallas se corroboran descargan sus traumáticas consecuencias sobre el resto de la sociedad.

Falta de confianza

Algunos neoliberales atribuyen las causas inmediatas del tsunami a los desaciertos de la política monetaria. Estiman que la reducción de las tasas de interés administradas por la Reserva Federal obligó a las entidades a inflar el otorgamiento de préstamos (4). Consideran que la masiva concesión de créditos hipotecarios de baja calidad (subprime) reprodujo la pauta establecida por el gobierno norteamericano, en el manejo de las entidades semi-públicas del sector (Fannie y Freddie) (5).Con este razonamiento exculpan a los bancos de la burbuja inmobiliaria.

Pero en realidad, la objetada disminución de las tasas apuntó a reactivar la economía y a permitir la oleada de préstamos que enriqueció a los financistas. Por eso no cuestionaron en ese momento una política monetaria que, además, no los obligaba a implementar créditos de ninguna índole.

Por otra parte, la caprichosa división de responsabilidades entre funcionarios y banqueros omite la estrecha vinculación que mantienen ambos grupos. Los personajes que llegan a la conducción de la FED o el Tesoro desarrollan su carrera previa en los grandes los bancos y suelen retomar esos cargos cuándo se retiran de la actividad oficial. Lejos de sufrir los rigores de cierta política monetaria, los financistas participan activamente en la fijación de esas orientaciones, a través de distintos comités gubernamentales.

Ante la falta de argumentos los neoliberales recurren a las creencias. Han convertido la confianza en un término mágico, que explica el estallido, la continuidad o la superación de la crisis. Suponen que el desplome financiero irrumpió por la pérdida de esa cualidad y se disipará con su reestablecimiento. El estado de ánimo de los empresarios es visto como la llave maestra del ciclo económico.

Pero en los hechos ambos procesos están conectados por una causalidad inversa. Los capitalistas invierten cuándo avizoran ganancias y sustraen capital en los períodos opuestos. Por esta razón mientras la crisis continúe deteriorando los beneficios, ninguna exhortación transformará la desazón en optimismo. Todas las divagaciones sobre la confianza solamente retratan los diálogos que mantiene la clase dominante con sí misma, en la búsqueda de una luz al final del túnel.

Los voceros más experimentados de las finanzas reconocen que “el capitalismo se encuentra acorralado” por la gravedad del descalabro. Igualmente apuestan a una crisis corta y manejable, que sería coronada con el reestablecimiento pleno de la “economía de mercado” (6). Pero esta expectativa contradice los sombríos diagnósticos que enuncian y choca con cierta pérdida de consenso neoliberal entre las clases dominantes. Hay mucho deseo y poco realismo en la esperanza de un temblor irrelevante o benigno. (7)

Especulación y desregulación

Los keynesianos han desplazado a sus adversarios del escenario mediático. Se atribuyen el mérito de presagiar la crisis, mediante reiterados cuestionamientos a la desregulación financiera. Pero en su mayoría acompañaron las prioridades de la elite bancaria y sólo expusieron objeciones en los últimos años.

Cuándo el establishment aplaudía los atropellos sociales inaugurados por Reagan y Thatcher, Stiglitz presidía el Banco Mundial, Soros se enriquecía especulando contra las monedas europeas y Jeffery Sachs instrumentaba el ajuste de las economías periféricas. Este mismo cambio de bando se registra actualmente en sentido inverso. Greenspan modera el fervor neoliberal y Feldstein promueve el gasto el gasto público. Pero esta flexibilidad para olfatear hacia dónde sopla el viento no es sinónimo de lucidez para caracterizar la crisis.

Una explicación que comparten las dos vertientes de la economía convencional asocia el colapso actual con las “exageradas bonificaciones a los directivos” (8). Este premio a la especulación es condenado, con el mismo vigor que se cuestionan los fraudes perpetrados por personajes como Bernard Madoff. Esas conductas son invariablemente presentadas como excepciones y no como expresiones de la actividad bancaria imperante.

La estafa de Madoff por 50.000 millones de dólares contra poderosas entidades (Santander, BBVA, HSBC, Paribas), a través de una simple pirámide ha sido un episodio más del negocio financiero. Prometía altos rendimientos por inversiones inexistentes, que disfrazaba con la llegada de nuevos clientes. Con esa maniobra extendió a las fortunas de las elites los engaños que caracterizan a la intermediación. Su malversación cayó en desgracia, porque franqueó la permisiva frontera que separa las actividades toleradas de los desbordes ilegales.

En el ambiente de impunidad neoliberal de los últimos años se han consumado todo tipo de fraudes. Sus principales artífices fueron los bancos y las empresas constructoras que montaron la burbuja inmobiliaria. Estos desfalcos se coronaron con los 140.000 millones de dólares que concedió Bush a sus banqueros predilectos, mediante una oscura maniobra de exención impositiva.

Este generalizado reinado de la estafa no debería ocultar que el propio capitalismo genera periódicamente oleadas de especulación para extender el crédito. Esta expansión requiere financistas con habilidades para inventar sofisticados instrumentos de endeudamiento. Cómo estos individuos obtienen ganancias proporcionales a las calesitas que logran montar, siempre tienden a violar las reglas vigentes.

Algunos keynesianos –como Krugman y Samuelson- explican el exceso de especulación por la ausencia de regulaciones y esperan enmendar esta carencia con normas más estrictas (9). Pero estas reglas abundan, en la selva legislativa que manejan los distintos lobbys de banqueros en la trastienda del poder. Esa estructura -y no la abstracta ausencia de reglamentaciones- ha precipitado la crisis. Algunas normas han tendido a delegar en los propios banqueros el manejo consensuado de la operatoria (acuerdos de Basilea) y otras han incentivado una gestión más estrecha con las autoridades (a través de la independencia de los bancos centrales). Pero las entidades nunca han operado en el vacío.

La fantasía de evitar la repetición del crujido financiero con nuevas disposiciones legales ha recobrado fuerza. Pero estas conmociones son inherentes al capitalismo y no existe ninguna forma de impedir su reiteración. El propio sistema genera periódicamente presiones para valorizar el capital y crea anticuerpos para esterilizar las regulaciones precedentes. Esta reacción se verificó, por ejemplo, en el debut del neoliberalismo y volverá a registrarse cuando el capitalismo necesite recomponer la tasa de beneficio.

Si todo el desmadre en curso obedeciera a una falta de supervisión, no habría tanto temor por la evolución futura de las finanzas. Ya existe un amplio consenso para modificar el funcionamiento de los bancos, verificar las operaciones bursátiles y acotar el alcance de las actividades más riesgosas. Pero es obvio que estas iniciativas sólo introducirían correctivos menores.

Los keynesianos idealizan las regulaciones que establecen los estados capitalistas para ordenar el funcionamiento de los mercados financieros. Suponen que estas normas definen la dinámica del negocio bancario, omitiendo que lo esencial es la garantía que aporta el poder público a los distintos papeles en circulación. Lo que permite comercializar estos títulos es la percepción de solidez en el aval estatal. Con este respaldo fluyen las monedas, se colocan los bonos públicos y se intercambian los documentos privados. Cuándo esas garantías fallan las reglamentación pierden relevancia y las crisis asumen la gravedad que se observa en la coyuntura actual.

Los economistas heterodoxos desconocen por completo este problema. Como son cultores del capitalismo y del estado suponen que basta con establecer regulaciones óptimas para favorecer el bien común. El salvataje de los bancos ha refutado categóricamente esa presunción. Pero, además, se abrió una crisis que ha puesto en duda la capacidad del estado para proteger todos los títulos en circulación. Esta vulnerabilidad no depende de una u otra regulación, sino de la propia gravedad y evolución del crack financiero.

Pero lo más llamativo de los últimos meses ha sido el reverencial temor que exhiben todos los keynesianos frente a los financistas. Krugman y Stiglitz han propiciado el salvataje de los bancos sin reparar en costos, ni demandar penalidades. Constatan la “trampa de liquidez” que propagan los bancos -al recibir auxilios estatales que atesoran sin reactivar el crédito-pero no demandan ningún correctivo.

Las estrellas del pensamiento económico actual también notan el escaso impacto que tienen las decrecientes tasas de interés sobre la mejora de la inversión o el consumo. Saben que los bancos aprovechan la baratura de los fondos disponibles para compensar quebrantos, reconvertir su operatoria o adquirir otras entidades. Este bloqueo se podría revertir con medidas de expropiación, pero los nuevos mimados del establishment han archivado cualquier estrategia de eutanasia del rentista.

Los keynesianos pretenden disuadir la especulación sin obstruir la rivalidad por la ganancia. En las crisis enfatizan el primer objetivo y en la prosperidad apuntalan el segundo propósito. Pero siempre ignoran que ambas metas son periódicamente socavadas por la propia reproducción capitalista.

Coordinación y reactivación

Muchos keynesianos atribuyen la propagación global de la crisis a la “escasa coordinación que mantienen los gobiernos”. Especialmente Krugman y Stiglitz resaltan esta carencia (10). Advierten contra la expansión no consensuada del gasto público, las devaluaciones inconsultas y el proteccionismo comercial.

Su reclamo de sincronización refleja el carácter internacionalizado de la crisis. Cómo el temblor sacude a la principal economía del planeta, el contagio hacia Europa y Japón ha sido tan acelerado, como el fracasado desacople de la semiperiferia emergente. Ni siquiera Suiza o el Golfo Pérsico han podido sustraerse de un tsunami financiero, que ya frenó a la locomotora china y amenaza reproducir las conmociones padecidas por América Latina y el Sudeste Asiático.

Este alcance planetario induce a los heterodoxos a buscar remedios en la coordinación. Por eso objetan el salvataje a costa del vecino que predominó al comienzo de la crisis. Especialmente en Europa la brutal disputa entre países por preservar los depósitos bancarios conducía al hundimiento colectivo. El mismo efecto tendía a generar la simultánea política de aumentar (Banco Central Europeo) y reducir (Reserva Federal) las tasas de interés.

Todos los keynesianos aplauden ahora la generalizada adopción del modelo inglés de capitalización bancaria como correctivo de la crisis. Las diferencias de aplicación que separan a los franceses (ingerencia estatal en los directorios) de los norteamericanos (no interferencia en esa gestión) y la presión británico-estadounidense para mantener el libre movimiento de capitales en Nueva York y Londres, no alteran esta búsqueda de una respuesta común al descalabro financiero.

En las propuestas en debate los economistas heterodoxos reivindican las iniciativas tendientes a disminuir la gravitación de los paraísos fiscales, reducir el protagonismo de las calificadoras de riesgo e introducir mecanismos de alerta bancaria. También avalan el recorte de retribuciones a los ejecutivos y la modificación de las normas de funcionamiento bancario global (Basilea II). Pero ninguno de estos cambios es sustancial y su aplicación exige un piso (todavía incierto) del desplome financiero.

El diseño de un “nuevo Bretton Woods” que pregona Stiglitz es más ambicioso, pero flota en el aire (11). Definir un nuevo prestamista internacional de última instancia y establecer los criterios de otra moneda (canasta, multilateral, Bancor) requieren cierta estabilización de la tormenta financiera. Y este compromiso, a su vez, presupone un desenlace de las relaciones de fuerza entre las potencias, que aparecería sobre el final y no en el debut de la crisis.

La indefinición que impera en torno al dólar y el euro es un nítido síntoma de este carácter inicial del temblor. El billete estadounidense se transformó en el refugio espontáneo de todas las clases dominantes del planeta. Pero el descomunal déficit fiscal y comercial norteamericano pone en duda la continuidad de esa tendencia.

El euro también ha brindado protección a los capitales que abandonan las divisas de los países europeos más amenazados (Polonia, Dinamarca, Suecia, Islandia). Pero no se sabe cómo responderá este signo al descalabro de los convenios presupuestarios de Maastrich. Más peligroso aún es el desbordante endeudamiento que registran varios países del Viejo Continente (Italia, Grecia, España).

Todas las convocatorias angelicales a la “coordinación internacional” disfrazan las duras reglas de realpolitik, que imperan en los encuentros oficiales. En la cumbre de noviembre pasado que reunió a 20 presidentes, Estados Unidos exigió un compromiso general con su rescate financiero. Pretende garantizar especialmente la continuada afluencia hacia el Norte de los fondos acumulados por Asia y los países exportadores de petróleo.

Con esta finalidad el “Grupo de 7” fue ampliado a China, Rusia, Brasil, India y Arabia Saudita. La presencia de otros países es un formalismo diplomático, ya que Argentina, Indonesia, México o Turquía figuran en lista de lisiados y no de proveedores de dinero. En las próximas cumbres, Obama intentará continuar esta política de atracción de capitales hacia Estados Unidos.

Todos los mensajes keynesianos para “reformar al FMI” con una “nueva arquitectura financiera” han quedado supeditados a esta prioridad de reconstrucción de los bancos maltrechos. Con la finalidad de relanzar al Fondo como administrador de ese socorro, ya se discute la concesión de atribuciones a los nuevos contribuyentes de capital. Esas iniciativas podrían empalmar también, con el traspaso de acciones de los bancos más quebrados a sus mecenas de Asia o el Mundo Árabe. Pero en cualquier caso el FMI continuará actuando como representante de los acreedores contra los pueblos de la periferia.

Este rol –que no perturba a Stiglitz, ni a Krugman- desmiente las fantasías que exhiben algunos presidentes latinoamericanos en un giro benevolente del FMI. Las expectativas en “préstamos sin condiciones para los más necesitados” han quedado desactivadas por los recientes créditos otorgados a Ucrania o Hungría (y negociados con Islandia y Pakistán). Estos acuerdos incluyen todas las exigencias de ajuste neoliberal.

Los keynesianos viven como un triunfo la aplicación actual de sus orientaciones. Suponen que esta implementación confirma la superioridad de su programa. Pero este giro solo ilustra la afinidad que mantienen con sus adversarios. El FMI y todos los gobiernos conservadores han abrazado las propuestas de reactivación, porque en la crisis las clases dominantes recurren al gasto público para frenar la recesión.

Obama se apresta a lanzar el mayor plan de infraestructura de los últimos 50 años (136.000 millones de dólares). Este mismo tipo de erogaciones instrumentarán los presidentes neoliberales de Europa (170.000 millones de euros) y el mandatario derechista de Japón (255.000 millones de dólares). El propósito común de estas iniciativas es auxiliar a los banqueros e industriales afectados por la debacle financiera.

Los keynesianos aplauden este socorro pero advierten contra su eventual fracaso, si las decisiones se aplican en forma tardía, con instrumentos inadecuados o con dosis reducidas. La obviedad de estos razonamientos salta a la vista. Si las medidas dan resultado confirmarán su conveniencia y si fallan demostrarán su insuficiencia.

Pero la severidad de la crisis induce a los popes de la heterodoxia a reclamar también mayores impuestos a ricos y menores gastos militares (Stiglitz) o el bombeo directo de más dinero oficial, traspasando la intermediación bancaria (Krugman). En comparación a las iniciativas que debaten otros economistas del mismo círculo, estas propuestas sobresalen por su cautela. (12)

Todos los keynesianos esperan el resurgimiento del capitalismo con políticas anticíclicas. Desconocen las limitaciones de estas orientaciones y su escaso impacto fuera de ciertas condiciones. Para comprender lo que está sucediendo hay que recurrir a otras teorías.

Notas:
1) Wolf Martin, “E hora de um resgate abrangente no mercado”, Financial Times-Folha de Sao Paulo, octubre 2008.
2) “Estamos asistiendo al olvido peligroso de los cimientos morales (del capitalismo). El respeto de la palabra empeñada, la santidad de los contratos, el valor del ahorro y… la renuncia a la ganancia instantánea”, Grondona Mariano “El capitalismo, la democracia y la integridad”, La Nación, 21-12-08.
3) Selten Reinhard. “Crear una regulación que no pueda evitarse”, Clarín, 23-11-08.
4) Marx Daniel “La crisis terminó, vendrán más ajustes”, Ámbito Financiero, 19-3-08.
5) Edwars Sebastián, “No temerle al pragmatismo”, Clarín, 26-10-08.
6) The Economist- La Nación, “El capitalismo está acorralado, pero aún sirve”, 18-10-08.
7) Los teóricos de la derecha transmiten este mensaje tranquilizador, afirmando que “un capítulo se cierra…pero son tonterías las tesis del otro es mundo posible y del fin del imperialismo o el capitalismo”, Jorge Castañeda, La Nación, 24-12-08.
8) Phelps Edmund, “Los bancos deberán buscar un nuevo rol”, Clarín, 23-11-08.
9) “Hubo un sistema financiero paralelo, sin las regulaciones tradicionales”, Krugman Paul “El gobierno argentino está haciendo un poco mejor las cosas”, Clarín, 16-12-2008. Krugman Paul, “No llores por mi, Estados Unidos”, New York Times- La República, 18-10.08. Krugman Paul, “Bancos: iliquidez o insolvencia”, New York Times-Clarín, 29-12-07. Krugman Paul, Planes de estímulo débiles y con serios errores”, New York Times-Clarín, 31-1-08. Krguman Paul, “La economía real también necesita un gran rescate”, New York Times-La Nación, 18-10-08. Samuelson Paul, “Mercado no es igual a capitalismo sin regulación”, Clarín, 23-11-08.
10) Krugman Paul “La riesgosa negativa de Alemania”, New York Times-La Nación 17-12-08. Stiglitz Joseph, “Ahora todos somos keynesianos, incluso la derecha”, 10-12-08.
11) Stiglitz Joseph, “El dólar ya no sirve como reserva”, Clarín, 23-11-08.
12) Reich planteó aplicarle la ley de quiebras a los bancos para implementar su reorganización bajo protección judicial (capítulo 11) y Roubini sugirió paralizar las ejecuciones hipotecarias. Reich Robert, “El rescate equivocado”, New York Times-Clarín, 12-12-08. Roubini Nouriel, “La recesión llegó a EEUU y podría durara hasta 2009”, Clarín, 25-1-08.


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Israel y su Manual de Política Exterior


Juan Francisco Coloane (especial para ARGENPRESS.info)

Con el bombardeo de Israel a Gaza, se corona un año de particular intensidad política y económica. No podría haber sido diferente, porque bombardear las instalaciones de Hamas en territorio Palestino, era una asignatura pendiente en el gobierno de Israel y por alianza, en la administración del Presidente George W. Bush.

Esta acción no obstante es menor, porque el “plato fuerte” en la zona -entendida en forma amplia-, es con Irán, y con Siria. Este plato fuerte no se pudo, aunque mientras estaba el equipo completo de la administración de Bush, (con Rumsfeld y Wolfowitz en Defensa), que ideó Irak 2003, Irán y Siria estuvieron a un suspiro de ser bombardeados e invadidos. Frente al gran escenario, los territorios palestinos en Gaza son un “proxy”.

Sin embargo, si hay un conflicto que es transversal, es este entre Israel y Palestina. De alguna forma, en la solución de los dos conflictos mayores de Irak y Afganistán, y en el combate al terrorismo de vertiente árabe e islámica, el expediente más básico y la constatación en terreno, conduce a pensar que sin resolver el problema palestino-israelí, aquellos y otros problemas adyacentes permanecerán.

Para los que recorren la franja del planeta que va desde Sinkiang a Cabo Delgado, o donde exista mundo islámico, el conflicto palestino- israelí es la raíz de un problema político internacional, hacia el cual Occidente, Asia y otras Zonas de influencia, no han presentado una doctrina unificada, y coherente.

Todos quieren paz, y cualquier intento para obtenerla ha fracasado. Para ello, se cruzan objetivos externos varios. El agua, las vías, el territorio, la militarización de un estado para patrullar la zona, el petróleo, todo imbricado en un escenario donde la voluntad política tiene un precio en esa especificad. Frente a lo cual el gobierno de Israel, es el único que tiene el “manual” de conducta exterior, y sabe perfectamente bien sus objetivos.

La Autoridad Palestina por su parte, en las últimas décadas, no ha sido capaz de formar una alianza política de peso cohesionada, ni en su propia zona de influencia, ni tampoco con puntos neurálgicos de apoyo y poder en Occidente, para llevar los procesos al estricto plano de la negociación política. De alguna manera, en el entramado de la complejidad, se insertan elementos de confrontación radical, en los que claramente el radicalismo militar israelí también es responsable.

Hamas es lo que es, más por lo que se militarizó Israel en función de una expandida noción de su integridad, que por la necesidad de la salida bélica en la autoridad Palestina. Es muy torpe pensar que dos fuerzas tan desiguales puedan competir.

La raíz de la violencia actual

Para los palestinos que tradicionalmente han respaldado al Partido Hamas, las soluciones parciales no representan la posibilidad de dos estados separados, independientes, en un contorno que condiciona las variables locales en forma extrema. La solución parcial es la continuación de la dependencia del estado palestino al estado israelí. La invasión de Irak 2003 y la presencia militar masiva de los EEUU en el golfo pérsico, hicieron que el contorno mayor se convirtiera en un eje de las negociaciones, que debieron correr por carriles más locales. Para ello contribuyó especialmente el aumento del rechazo islámico y árabe a la ocupación en Irak.

A fines de 2005, cuando el conflicto apelaba a claves más intrínsecamente locales, surge el triunfo electoral de Hamas. En enero 2006, obtiene 76 de 132 asientos parlamentarios. El movimiento Alfatah en el poder por más de 40 años, obtenía apenas 43 escaños. El hecho tuvo un impacto que ni Israel ni Occidente han podido absorber hasta hoy. Un Partido tipificado de terrorista como Hamas, asumiendo el poder en forma democrática en medio de un escenario de lucha internacional contra el terrorismo, era inaceptable.

Comienza de inmediato el acecho israelí para erradicar a Hamas, bajo la presión de EEUU, y el cese de la ayuda de la Comunidad Europea. Como resultado, el Gobierno de Hamas se hizo insostenible. En menos de 18 meses el presidente M. Abbas disolvía (15-junio- 2007), el gobierno de Hamas, frente a la ascendente violencia. The Guardian inglés describía la caída del gobierno de Hamas en junio 2007 como un golpe de estado. El proceso de confrontación Hamas- Israel, continúa hasta los bombardeos israelíes actuales, afectando a la mayoría de palestinos.

Plan y coyuntura

Este bombardeo no es coyuntural, es planificado, con un inteligente aprovechamiento de la coyuntura que es algo muy distinto. Hasta el más cauto observador, tenía el pálpito que este ataque debería ocurrir antes de la asunción de la nueva administración en Washington DC.

Tampoco podía ocurrir más tarde, digamos Abril, Mayo, una vez que el Gobierno de Barack Obaba estuviera más asentado, porque es el período donde se hace más difícil el desplazamiento terrestre de fuerzas militares. Si se revisan las cronologías, con el calor y la sequedad, el tipo de operaciones de la resistencia árabe, palestina o iraní, se hace más eficiente.

El bombardeo estaba anunciado, y si no había ocurrido hasta ahora, la razón se puede encontrar en el panorama complejo de toda la zona. Desde esta perspectiva, hacerlo durante el comienzo del Gobierno de Barack Obama, era como una agresión demasiado fuerte, en el contexto de una administración abocada a resolver una gran cantidad de problemas bajo un nivel supuestamente menor de tensión en el campo internacional.

Si fuera por mesura en el juicio, el manual israelí de política exterior ha prevalecido, pero debe ser revisado. Si fuera porque es acción concertada, con la actual y futura Administración en EEUU y con la Alianza Occidental, el Gobierno de Barack Obama no podría haber tenido un debut internacional más controvertido desde la misma transición y su despegue.

Foto: Una soldado israelí conduce un vehículo blindado en la Franja de Gaza. / Autor: Yin Bogu - XINHUA.


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La integración latinoamericana


Juan Diego García (especial para ARGENPRESS.info)

El proceso de integración de Latinoamérica y el Caribe resulta más vital de lo previsto a juzgar por los éxitos de la reciente cumbre realizada en Brasil. En realidad este tipo de iniciativas no son nuevas en la región y por sus escasos frutos no falta quien manifieste un marcado pesimismo sobre las posibilidades reales de conformar un bloque económico sólido y, más aún, de dar nacimiento a entes políticos que den a la región un mayor protagonismo en el complejo entramado internacional.

Esta vez, sin embargo, se pueden mostrar logros significativos. Son importantes, por ejemplo, los avances en el diseño de una nueva arquitectura financiera, urgente entre otros motivos por la actual crisis mundial. Anteriormente Brasil, Argentina, Venezuela y Ecuador han revisado sus relaciones con las llamadas “entidades financieras internacionales” (FMI y BM, en particular) recuperando soberanía en la definición de sus políticas económicas, liberándose de las imposiciones de unas instituciones controladas por los países ricos y los grandes conglomerados bancarios. El retiro de fondos de los bancos metropolitanos y su depósito en el nuevo Banco del Sur, el creciente paso del dólar al euro o la propuesta de alcanzar una moneda única para la región son, sin duda, pasos destacables. El ejemplo de Argentina renegociando su deuda externa o el más reciente de Ecuador desconociendo deudas claramente ilegales pueden llevar a la formación de un frente común de gran impacto si se alcanza la unidad regional frente a los acreedores internacionales.

También se registran avances en los proyectos de infraestructura que hagan viable el acceso a los mercados y den salidas a ambos océanos. La integración física es obviamente una gran prioridad. Los esfuerzos por crear sistemas de comunicación alternativos (Telesur, por ejemplo) son todavía incipientes y enfrentan no solo el poder de los grandes monopolios sino la dura corteza de una cultura de la superficialidad, el sometimiento y la alienación promovida por décadas. El Consejo de Seguridad Regional reemplaza al Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), inoperante desde el apoyo estadounidense al Reino Unido en la guerra de Las Malvinas. Tanto este Consejo como el mismo Grupo de Río –ambos sin la presencia gringa- marcan distancias con Washington. Ya no intimida la IV Flota estadounidense, ese garrote disuasivo contra los “desvíos nacionalistas” de lo que antes se consideraba “el patio trasero” del imperio. Lo mismo puede afirmarse de MERCOSUR y UNASUR, que en medio de las dificultades normales de este tipo de iniciativas avanzan razonablemente bien. El ingreso pleno de Cuba a esta comunidad debilita enormemente el aislamiento cruel e ilegal al cual Washington la ha sometido desde los comienzos mismos de la Revolución.

El proceso de integración tiene por supuesto sus obstáculos particulares que impiden logros mayores, hacen lentos algunos avances y que, si no se superan, pueden inclusive llevarlo al fracaso.

Una primera dificultad nace del diferente grado de desarrollo económico y social de estos países, afectando notoriamente los intercambios comerciales y reproduciendo los mecanismos de injusticia y desequilibrio del mercado mundial. Lo normal es que la economía débil se eterniza como productora de materias primas y mano de obra barata mientras la economía fuerte entrega mercancías elaboradas y conquista el mercado ajeno arruinando a los productores locales, menos aptos para la competencia. O sea, que de no mediar políticas de desarrollo regional muy ambiciosas, la desigualdad que se intenta superar mediante la integración simplemente se reproduce y la relación de explotación que tipifica el actual mercado mundial, permanece.

Habría que considerar igualmente que para que este proyecto tenga futuro es necesario que la integración se produzca entre mercados dinámicos en los cuales participe realmente toda la población, superando la situación actual caracterizada por mercados estrechos, mayorías excluidas y elites prósperas como únicas beneficiarias del crecimiento. No se trata entonces de unir mercados de pobres que solo benefician a minorías ni menos aún buscar los mercados metropolitanos manteniendo la paradoja de hacer simultánea el hambre local con la creciente exportación de alimentos. El caso es grave en algunos países pero podría afirmarse que es general en la región.

Pero, ¿Cómo crear ese mercado interno dinámico sin una reforma agraria que eleve la capacidad de compra de las masas rurales? ¿Cómo hacerlo sin aumentar radicalmente el ingreso de las clases asalariadas del campo y la ciudad?. En otras palabras, un proceso de integración con entidad y solidez no puede desvincularse de las grandes reformas sociales y económicas que la región tiene pendientes. La estrategia de propiciar el desarrollo mediante las exportaciones y el consumo reducido de las capas sociales altas y medias ha sido hasta ahora un completo fracaso. Para un verdadero proceso de integración regional no son entonces irrelevantes las políticas de reformas estructurales en cada país. De la misma forma, fortalecer la economía nacionalizando empresas estatales claves y sobre todo controlando los recursos naturales no es compatible con las privatizaciones, tan comunes en las últimas décadas. Unos Estados raquíticos no son precisamente sujetos adecuados ni para la integración ni para el desarrollo. Tampoco es imaginable un proceso de fortalecimiento regional mediante la integración si las políticas nacionales apuntan a la apertura incondicional de los mercados a las grandes multinacionales, a favorecer el librecambio moderno o facilitar la inversión extranjera sin considerar ante todo los intereses nacionales. No es posible ni el desarrollo ni la integración promoviendo tratados de libre comercio con los países ricos. Más bien habría que proceder como ellos, es decir, practicar primero un adecuado y sólido proteccionismo antes de abrir las economías a la competencia con los demás. Por otra parte es muy dudoso que algún país rico practique realmente el librecambio renunciando a un proteccionismo tenaz. La región tendría que presentarse unida haciendo simultánea la integración entre sus componentes con una cerrada actitud de defensa común frente a terceros. ¿No es acaso la practica habitual, por ejemplo, de la Unión Europea?.

En este sentido, vale la pena indicar el peligro que para un proyecto de integración representan las grandes transnacionales ya incrustadas firmemente en la economía de estos países, jugando el papel de “caballos de Troya”. La inversión extranjera será beneficiosa en algunos casos y solo si está sometida a reglas de juego muy claras. Por eso constituye un suicidio asumir que toda facilidad que se de a las multinacionales es poca y que toda generosidad será necesariamente buena. Solo intereses espurios esconde la estrategia que considera urgente y positivo “crear una atmósfera propicia y segura para la inversión extranjera” aunque para ello haya que pagar salarios de miseria, eliminar controles medioambientales y hasta garantizar esa “atmósfera propicia” mediante el uso de la violencia pura y dura de mercenarios y autoridades locales contra obreros, sindicalistas y comunidades afectadas. (El caso de Colombia no es el único aunque si el más llamativo).

Sin duda, no todo es color de rosa en el proceso de integración. Pero algo habrá de positivo si pone tan nerviosos a Washington y sus aliados europeos.

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Ferrocarriles argentinos, escuálido balance 2008 (Parte II)

Juan Carlos Cena (especial para ARGENPRESS.info)

La verdad es lo que es
y sigue siendo verdad
aunque se cuente al revés.
Antonio Machado.

Argentina hoy: El país de los siniestros superó a la de los accidentes.

Un informe del Departamento de Prevención de Heridas y Violencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sostiene que los accidentes de tránsito matan, en el mundo, a 1,2 millones de personas cada año y 400.000 son jóvenes menores de 25 años.

El año que concluyó, el 2008, fue una continuidad acelerada del anterior, llamado “el año de la seguridad vial”, que según la organización no gubernamental, Luchemos por la Vida, informa que más de 8.000 personas perdieron la vida, aún no están las estadísticas definitivas.

El Instituto de Seguridad y Educación Vial (ISEV) asevera que la tasa de mortalidad en accidentes de tránsito aumentó en un 28,5 cada 100.000 habitantes, lo cual representa un aumento sustancial, si se tiene en cuenta que durante 2006, el índice había sido del 26,2. La tasa de mortalidad de la Argentina es la segunda más alta de América Latina, sólo superada por México (28,9), muy lejos de Venezuela (19,3), Brasil (18,5), Uruguay (17,2) y Chile (13,1). Los datos divulgados por el IVEV alarman si se compara con el 2007 con el año anterior. El índice de mortalidad subió un 10%, el de la cantidad de lesionados el 15,3 por ciento, y el siniestros graves es del 21,4 por ciento.

La misma organización, Luchemos por la Vida, lleva un recuento de la cantidad de muertos a partir de las estadísticas oficiales. Si bien son cifras provisorias, no dejan de ser espeluznantes y confirma lo graficado por el Ombudsman Eduardo Mondino, cuando habla del país de los siniestros no de los accidentes. La cifra de 8.104 personas fallecidas en el 2007 implica un promedio mensual de 676 víctimas por mes y un promedio de 22 muertes por día. Comparado con el año 2006, hubo 547 muertos más. En lo que fue enero del 2008 hubo 100 muertes en las rutas y 115 fueron los heridos. Esto refleja lo patético de la situación actual.

Estas apreciaciones corresponderían al transporte automotor en general, pero nadie menciona que una de las causales es la ausencia del ferrocarril. Con respecto a lo territorial, el Ombudsman Eduardo Mondino sí señala como nosotros y con fuerza, la catastrófica ausencia del ferrocarril por toda la geografía nacional. Esa retirada, trajo consigo que el ferrocarril dejó de ser un elemento integrador y vertebrador de las economías regionales, comunicación y cultura, privación grave que ha generado una despoblación nacional, cuestión graficada en más de 1.000 pueblos fantasmas, cifras que vamos corroborando en estos años y que son adelantadas en el trabajo de Mensaje con imágenes del MONAREFA 2008.

Pero lo que no se puede cuantificar ni graficar son los padeceres y angustias que sufren sus pobladores al abandonar sus hogares y afectos, sus cementerios y sus muertos, plazas, casas, animales… el paisaje y esas cosas de cada uno, es decir, los afectos del terruño. Este desastre territorial ha conformado los que podríamos llamarle: El Tren de las Congojas, o El tren de las Angustias, o el Tren de los Abandonos…

¿Como serían los trenes de carga?

Ya para julio del 2004, el gobierno del ex presidente Kirchner había decidido que los trenes de carga serían ferrocarriles sojeros/graneleros al servicio de los grandes cargadores de granos, nacionales e internacionales. Los empresarios cartelizados–graneleros-sojeros concurrirían a Administrar bajo un régimen de concesión al Ferrocarril General Belgrano de Carga. Con este proyecto de ferrocarril cartelizado-granelero-sojero, dejaba de cumplir el objetivo por el cual fue creado: La de ser una empresa de transporte ferroviaria integradora, vertebradora de las economías regionales, y que cumpla una función social.

Para afirmar que los ferrocarriles serían sojeros/graneleros preferentemente, observemos las ganancias de las compañías de semillas más importantes del mundo según sus ingresos por venta de semillas en el año 2006. Estas compañías, sí son factores de poder organizadas, que influyen notoriamente en los administradores circunstanciales del aparato del Estado. Aunque lo he sostenido en otros trabajos, hay que reiterarlo, porque la política definida al respecto es realmente siniestra.

Según sus ingresos en el 2006, las 10 compañías más grandes controlaron el 57% del mercado de semillas comerciales, con valor de $ 13.014 millones de dólares. Prestando atención a estos valores, más el volumen de la soja sembrada en la Argentina.

El designio de los trenes de carga, especialmente el F.C. Belgrano Carga tiene que ver con el proyecto del Banco Mundial, monitoreado a través de un organismo llamado IRSA, ligado al ALCA, que ha diseñado los corredores bioceánicos. El mercado cautivo hoy es Asia, precisando: la República Popular China. Por eso, en la sociedad del F.C. Belgrano Carga están ellos como parte de la corporación. Por otro lado, la República Popular China nombró Senior para América Latina a don Francisco Macri, el convocado por Kirchner.

Este proyecto es controlado por el Banco Mundial, representante de las multinacionales cerealeras, como Monsanto, Cargill, Bunge y Born, entre otras.

Pero hoy hay que agregarle los intereses mineros. Los camiones no tienen la capacidad en tonelaje, agilidad, seguridad, entre otras cosas con los costos de fletes como el ferrocarril. La pelea de intereses está latente (Ver la Falsaria Estatización del F.C. Belgrano Cargas en www.Argenpress info y www.villacrespomibarrio,com.ar

La trasnacionalización de los trenes de carga

También concurren a este proyecto las transnacionales brasileras, en forma directa o indirecta. Una es Camargo Correa, accionista principal de la sociedad Loma Negra, que a su vez es dueña del paquete accionario de FERROSUR, empresa que tiene adjudicado en concesión el corredor del ferrocarril de cargas de la ex Línea Roca, que abarca toda la pampa húmeda de la provincia de Buenos Aires. Su dueño anterior era Amalita Fortabat, vendió la sociedad Loma Negra en la friolera de U$S 1.025 millones, a Camargo Correa.

La otra transnacional brasilera es Agrenco que administra ALL (América Latina Logística), empresa que compró el paquete accionario a Pescarmona; adjudicatario de los ramales que pertenecían al F.C. San Martín y del F.C. Urquiza. Es decir, con la adquisición de ambos paquetes accionarios los brasileros atraviesan todo el territorio nacional sobre una infraestructura que es del Estado Argentino para transportar cargas propias y de las multinacionales, hasta el Océano Pacífico. Las dos transnacionales brasileras cubren gran parte del territorio más rico de nuestro país. ALL, es la empresa que ha producido la mayor cantidad de accidentes ferroviarios.

Los brasileños transitan por nuestras líneas. Van de lado a lado por nuestra geografía sobre nuestros propios rieles; ellos, ahora, tienen salida al Pacífico. Cualquier semejanza con el colonialismo británico es sólo por parentesco. Vale la pena preguntar: ¿Qué papel jugaron los ferrocarriles bajo el punto de vista geopolítico cuando estaban en manos del Estado, y qué papel juegan ahora? En la actualidad fuera de pisotear nuestra soberanía y leyes nacionales, los brasileros, ahorran combustible no renovable, recursos por seguro de accidentes, evitan el deterioro y polución en sus propias carreteras, etc.

A esta distorsión de la trasnacionalización hay que agregar la garantía dada por el gobierno del ex presidente Kirchner a los otros concesionarios de carga sobre la continuación de sus contratos.

Del mismo modo ocurrirá con los concesionarios de los ferrocarriles metropolitanos (suburbanos de pasajeros) Ante esta situación podemos inferir con toda certeza, que esta es la respuesta y al mismo tiempo, la afirmación de que los ferrocarriles continuarán concesionados, por obra y gracia del ex presidente y la de su continuadora, su señora esposa.

La actual presidenta Cristina Fernández K., defendió enfáticamente al capitalismo en la Universidad de Columbia y cuestionó otra vez el papel del FMI. La exposición de sus ideas tiene que ver con una concepción política del Estado que se instaló desde el golpe de Estado de 1955, y que se consumó en tiempos del gobierno de Menem y que los diferentes administradores (Gobiernos) de este Estado continuaron preservando con celo, sin que ninguno haya intentado cambio alguno. Es decir, la de seguir siendo un país dependiente, no soberano.

Por todo esto podemos afirmar que la verdadera naturaleza de este Estado no ha cambiado. Tenemos un Estado colonizado que se corresponde con el Sistema Capitalista Imperial. Lo reafirmó, antes de ser presidenta, Cristina Fernández de K en la Universidad de Columbia. Sino veamos las políticas que concurren a la explotación minera, las energéticas, petróleo, gas, ferrocarriles, deforestación, contaminación, salud, educación, desnutrición infantil, entre otras, todas cuestiones que confirman su ideología. La desprotección de esas áreas y lo que ocurre en ellas, no es producto de la ausencia del Estado. Son políticas de Estado.

Esa concepción capitalista señala cuales deben ser las políticas de Estado. Por ese señalamiento es que continuarán beneficiando a los concesionarios de los ferrocarriles, ya sean de carga o de pasajeros, argentinos o extranjeros. Es decir, el Estado está presente, no está ausente. Todos comparten el aparato de este Estado, todos tienen representantes en los laberintos del poder estatal, todos viven del estado, todos guardan y cuidan a este Estado; unos lo administran, otros lo usufructúan.

Ese enfrentamiento entre los hombres, es el enfrentamiento entre intereses que conviven dentro del Estado y que viven de él, solamente eso. Todos son partes de ese Estado. Todo es armónico, aunque afloren disputas. Sino veamos: los concesionarios ferroviarios se organizan, se cartelizan, con el beneplácito de los Administradores del Estado Argentino. Todo está legitimado, hasta las asociaciones ilícitas.

Estas asociaciones de empresarios/gremialistas parasitarios actúan juntos, son una asociación, se han cartelizado, conformaron una corporación que se llama UGOFESA (Unión de Gestión Operativa Ferroviaria S.A), con la aquiescencia del Gobierno, cuya misión inicial fue la de ir haciéndose cargo de las empresas que le quitaban las licencias de concesión, como el caso Taselli. Debemos ser claros en la caracterización de estos cárteles nativos, este es un fenómeno de cartelización de un país dependiente, del subdesarrollo, colonizado, de una colonieta. No es la manifestación de la cartelización de los países capitalistas centrales. No, ni mucho menos.

Lo esencial para este gobierno, o sea la continuidad de K, es perpetuar la misma política privatista (concesionarista), por otras formas y medios. Esta es la política del transporte ferroviario diseñada por la Secretaria de Transporte y avalada por el Ministerio de Planificación Federal, con el asentimiento del Poder Ejecutivo Nacional, saliente y entrante.

Ley de reordenamiento ferroviario

Esta ley sancionada crea dos empresas. La constitución de estas dos sociedades estatales, una se llamará Administración de Infraestructuras Ferroviarias AIF y la otra, Operadora Red Ferroviaria ORF, serán la herramienta para implementar el retorno de los muertos vivos. Pero además pasaran a su domino todos los bienes del ex ferrocarril que controla en la actualidad el ENABIEF. Donde podrán disponer de sus bienes, muebles e inmuebles, especificando sus tierras. Podrá, vender, donar, alquilar sin llamar a concurso ni pedir autorización para cualquier acto de esa envergadura: de vender un bien de la nación. Es decir, la sociedad entre gobierno y los empresarios parásitos continúa por otras formas. Todo cambia para que todo siga igual.

La AIF será la encargada de administrar y mantener la infraestructura vial actual y futura; los sistemas de control, circulación y seguridad; y el desarrollo de inversiones (art. 2).

Expresamente puede delegar sus funciones en un tercero (art. 3 inc. c).

Por el artículo 6 se transfiere a la AIF el patrimonio ferroviario actualmente afectado al ONABE. El ONABE forma parte de la administración pública (depende del Ministerio de Planificación), por lo que está sujeto a una serie de requisitos que no rigen para las sociedades del estado. Así, por ejemplo, la AIF va a poder vender los bienes que se les transfieran como cualquier empresa privada. Hay que tener en cuenta que la mayor parte de los bienes ferroviarios del ONABE son terrenos (en muchos casos muy extensos) que rodean las antiguas estaciones ferroviarias del interior. Son tierras que hoy valen fortunas. Además, el ONABE sólo podía transferir sus inmuebles a las provincias, municipios o entidades sin fines de lucro (eso, más allá de los negociados que se puedan hacer bajo la máscara de una asociación civil). La AIF no tiene esa limitación, puede vender o donar a quien quiera.

La ORF es la encargada de prestar los servicios ferroviarios que se le asignen, aquellos concesionados que vuelvan al Estado y los nuevos servicios que se creen. Expresamente puede delegar esta actividad (art. 10 inc. 1). Como no se le aplica el régimen general de la administración pública, para delegar en terceros (concesionar) la prestación de los servicios ferroviarios ni siquiera tiene que llamar a licitación. Esta ley legaliza un gran negocio inmobiliario. Deja impune e inmune a sus actores. El parlamento va a sancionar cipayamente una ley para que la utilicen los vendepatrias junto con la asociación de los cartelizados concesionarios.

Estas empresas por ser sociedad del Estado, repito para que se internalice en la cabeza del lector, pueden vender, alquilar, donar y así, sin control de los órganos correspondientes. Es decir, se prepara un marco legal para implementar un gran negocio inmobiliario. El ejemplo del 'Negociado de las tierras de El Palomar', marca un hito en la historia de la corrupción argentina. Las tierras del Palomar, el negociado de la CHADE-Compañía Hispano Argentina de Electricidad, luego CADE, Compañía Argentina de Electricidad, el tema de las carnes, los frigoríficos La Anglo, Swift, el gran negociado de la construcción, instalación y explotación de la red de subterráneos de Buenos Aires, manejado por la entonces CHADE, participando Siemens, y Geopé, entre otros.

Las sombras de las tierras del Palomar aún sobrevuelan nuestro territorio como un gigantesco buitre carroñero. Para mayor información ver: ¡Tierras ferroviarias a la vista!: Gritó desde la cofa el Pinzón de las inmobiliarias buitres, en: www.villascrespomibarrio.com.ar y www.argenpress.info

Por otro lado, la corporación de inmobiliarias que han esperado pacientemente como aves de rapiña esta ley: aplauden la emancipación de las propiedades del ferrocarril. Engendro que comenzó a constituirse en tiempos de Menen, cuando el interventor de los Ferrocarriles Argentinos era Ordóñez Giménez Zapiola, hombre de esa estirpe, pertenece a la corporación inmobiliaria como su nombre lo indica.

Ya intentaron y no pudieron por la resistencia de los trabajadores ferroviarios y de la población con la Estación de la ciudad de Mendoza. Predio que iba a hacer ser entregado para la instalación tipo Puerto Madero, aprobada por el consejo deliberante y el intendente. En la ciudad de Córdoba han llamado a licitación para construir dos emprendimientos inmobiliarios donde antes funcionaba la Planta de Fabricación de Llantas y Ejes-FORJA y el depósito de locomotoras de Alta Córdoba.

Los Concejales de la ciudad rechazaron o impidieron que la Estación de Alta Córdoba sea demolida para otro proyecto inmobiliario.

Valentías diferentes entre el Consejo Deliberante de Mendoza y Córdoba, hay que decirlo. Del mismo modo ocurrió con la Estación de Posadas.

Es decir, están vendiendo o alquilando a precio vil los bienes de los ferrocarriles. Con la nacionalización de los ferrocarriles, la nación recuperó tierras, bienes, muebles e inmuebles, este gobierno los remata como que nunca más el ferrocarril

La Industria del Transporte Automotor ha festejado, ha sido honrada con la aprobación de esta Ley. Su representante en el gobierno es el Secretario de Industria, Fraguío, ex presidente de ADEPA (Asociación de Empresas de la Industria Automotor) y ex -Director de IVECO, está satisfecho. Es un hombre del riñón de esa organización corporativa, que obra como un cartels. Es parte de los factores de poder que transitan los laberintos del Estado Nacional.

Ni hablemos de los concesionarios ferroviarios, parásitos asociados en el UGOFESA (Unión de Gestión Operativa Ferroviaria)

La ley fue aprobada por 153 votos afirmativos de cipayos y vendepatrias, contra 73 que representan diferentes corrientes políticas e ideológicas y 3 abstenciones cobardes.

Este proyecto presentado durante la gestión de Néstor Kirchner que se hizo ley. Esa ley es la empaquetadura final del proyecto entreguista del gobierno de Carlos Menem, que cumplió a rajatabla los mandatos del imperio que comenzaron después del golpe de estado de 1955, con el informe Verrier y la asociación con el F.M.I..

A los trabajadores se les aplicará la ley de contrato de trabajo, que rige para el ámbito privado. ¿Qué dicen los sindicatos, comisiones de reclamos, comisiones ejecutivas sobre este engendro que satisface a los concesionarios y empresarios cartelizados? Silencio. Las reivindicaciones economicistas predominan en sus reclamos por sobre las políticas. No podemos hablar de una derrota del movimiento obrero ferroviario por su resistencia a la Ley. No, porque no resistieron y lucharon como en las huelgas de 1961 contra el Plan Larkín, o como en 1991 y 1992 rechazando la política menemista; en la que fuimos derrotados al final del enfrentamiento.

Nos derrotaron defendiendo la ciudadela ferroviaria codo con codo, espalda contra espalda. No gimiendo ni llorando. Fue una derrota honrosa. No se lucha en los salones compartiendo discursos con el progresismo pacato, se lucha en los rieles, en los talleres, en los andenes, en los terraplenes, en las estaciones junto al pueblo, todos juntos. En los salones se claudica.

Esta Ley no soluciona el grave problema de los ferrocarriles en la Argentina, ni contribuye a la solución de los graves problemas en el sistema de transporte nacional colapsado.

El Mo.Na.Re.FA rechaza enfáticamente el proyecto de ley del kirchnerismo, que bajo una retórica “progresista” profundiza la privatización, la entrega y el saqueo final de los ferrocarriles iniciada brutalmente en la década menemista.

Desde el Mo.Na.Re.FA decimos que el ferrocarril no tiene solución si no vuelve al Estado, y se vuelve a constituir un Sistema Integrado de Transporte Ferroviario, de Industrias y Comunicaciones.

El Estado y las Empresas Estatales son instrumentos para defender el Patrimonio Nacional. Dependerá en manos de quienes están esos instrumentos, para que sean utilizados para una mayor dependencia o para la liberación nacional.

La Empresa Ferroviaria que nosotros proponemos y necesitamos debe ser: Propiedad del Estado, moderna, monopólica y eficiente, democratizada y desburocratizada, sin compartimientos estancos, descentralizada con regionales o zonas que tengan un auténtico poder de decisión en las cuestiones particulares, y centralizada para definir y coordinar los grandes objetivos nacionales que debe cumplir.

Ver también:
- Ferrocarriles Argentinos, escuálido balance 2008 (Parte I)

Juan Carlos Cena es autor de:
El Guardapalabras, memoria de un ferroviario (agotado)
El Cordobazo, una rebelión popular (agotado)
El Ferrocidio 1º edición (agotado) - 2º edición (ampliada y corregida)
Crónicas del Terraplén (cuentos)
Ex Secretario General del Organismo Central Capital Federal del Personal Técnico de los Ferrocarriles Argentinos (APDFA) (1984-1989)
Miembro Fundador del Mo.Na.Re.FA - Movimiento Nacional por la Recuperación de los Ferrocarriles Argentinas.


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Argentina 2008-2009. Algunas reflexiones

Daniel Campione (especial para ARGENPRESS.info)

Intentar una reflexión sobre la situación de Argentina al final de 2008 implica el desafío de salir de las elucubraciones sobre el declive de la popularidad del gobierno, los escasos logros de la oposición y de la prospectiva más o menos vulgar sobre el horizonte de crisis económica que todo indica se avecina.

Lo que nos interesa aquí es examinar el cuadro desde el ángulo dado por las perspectivas de los movimientos populares, atravesados en muchos casos por la puja entre una tendencia más o menos desfalleciente a dar apoyo a las “políticas populares” del gobierno Kirchner, y la de mantener claramente la independencia y la actitud crítica frente a un gobierno que en lo sustancial está ligado a la suerte de la gran empresa, mas allá de gestos fuertes de “arbitraje” entre distintos sectores capitalistas, vinculados también a la necesidad de afirmar un rol más activo para el aparato estatal, en una perspectiva de crisis.

El año 2008 quedó signado por el conflicto que confrontó al gobierno con diversos sectores del capitalismo dedicado a “agronegocios” bajo el signo de las retenciones sobre la venta de la soja y otros granos. El oficialismo exhibió allí todo tipo de contradicciones y torpezas, para terminar derrotado por obra de las deserciones en su propio bando, no deseoso de afrontar ningún choque, siquiera simbólico, con sectores concentrados del capital. Una polarización confusa dominó la lucha política, al punto de que sectores de izquierda apoyaran a los productores que trataban de proteger sus ganancias, y otros se alinearan con la presidenta Kirchner y su esposo, viéndolos como defensor de los “intereses populares”.

Otra fuente de alineamientos confusos han sido las medidas que apuntan en un sentido progresivo, como la reestatización de Aerolíneas Argentinas y del sistema de jubilaciones y pensiones, las que necesitan ser contextualizadas en un plano más amplio, en el que campean por sus fueros el otorgamiento de subsidios, concesiones y moratorias impositivas a los grupos más concentrados del gran capital. Generar oportunidades de negocios para los capitalistas aliados sigue siendo una prioridad de los Kirchner, no incompatible con la realización de estatizaciones puntuales o el establecimiento de controles de precios o trabas burocráticas en otros ámbitos del capitalismo local.

Frente a la crisis económica en ciernes las respuestas gubernamentales transitan paralelamente el sendero del estímulo a la oferta (el apoyo directo al incremento de ganancias del gran capital) con las medidas tendientes al incremento del consumo, dirigidas sobre todo a los sectores medios urbanos entre los cuales el gobierno pretende recuperar terreno, alentando medidas como una reforma impositiva que reduce gravamenes a los salarios altos, mientras el impuesto al valor agregado sigue cayendo con todo su porcentaje sobre los alimentos básicos. Y allí se cuelan generosas posibilidades de “blanqueo de capitales” que apuntan ante todo a fortalecer la libertad de maniobra para las grandes empresas.

Se necesita examinar no sólo las políticas del gobierno sino su forma de construir y ejercer poder, el tipo de vínculo que establece con las organizaciones que lo sustentan. Su actitud de apoyarse cada vez más claramente en el Partido Justicialista, ahora presidido por el propio Kirchner, encuentra proyección en la relación privilegiada con estructuras de la burocracia peronista como los intendentes del conurbano y la conducción de la CGT. El cultivo de estas coaliciones obliga al elenco gubernamental a dejar de lado posibles iniciativas democratizadoras (como el reconocimiento a la CTA), y sobre todo a realizar una construcción política verticalizada desde arriba, hacia un “abajo” donde los “punteros” se sienten como pez en el agua y los militantes populares tienden a experimentar desamparo y desorientación. De hecho, varias organizaciones y personalidades que venían apoyando más o menos críticamente al gobierno, han terminado alejándose de él

El resultado es catastrófico para los sectores más empobrecidos, hacia los cuales el gobierno destina escasa atención, en parte por considerarlos “seguros” en términos de política electoral, mientras el sistema de salud y el de educación públicas se derrumban a ojos vista, convenientemente sometidos a las jurisdicciones provinciales y locales y por tanto situados en apariencia fuera de las responsabilidades del poder político nacional.

El espacio en ámbito gubernamental y sus alrededores para organizaciones populares con alguna aspiración de autonomía, no sólo no crece sino que se estrecha a ojos vista, al exigir complicidades con medidas de forma y contenido antipopulares. El de los K no es un gobierno popular, ni tampoco uno “en disputa”. Apenas expresa en el poder político una relación más compleja y matizada con el poder económico que la que exhibían el menemismo y sus sucesores de la Alianza, lo que está en gran parte signado por una etapa diferente de la acumulación del capital, y no por la sola voluntad gubernamental.

Esto alcanza, sin embargo para que la gestión Kirchner sea detestada por los sectores más férreamente afirmados en el neoliberalismo, más empeñados en la defensa de línea dura del capitalismo de libre mercado, y con pocas o ninguna simpatía por las políticas de derechos humanos y las iniciativas no ortodoxas en materia de relaciones exteriores. Y allí queda tendida la trampa habitual, la que invita a integrarse al “campo popular” para combatir a las fuerzas más abiertamente derechistas. Contra las apariencias superficiales, no hay razones para apoyar un “neodesarrollismo” más preocupado por mantener los negocios del capital que por el nivel de vida de los asalariados, por más que sufra el ataque de los sectores reaccionarios.

Hoy resulta esencial construir un espacio situado claramente a la izquierda del gobierno, lo que significa articular diversos sectores que compartan el posicionamiento autónomo frente a las diversas encarnaciones del establishment, con una vocación anticapitalista que no dependa de una proclamación repetitiva y genérica, sino de una práctica constante que construya cada día formas de poder al margen y a la vez en contra del sistema social vigente, que vayan de abajo hacia arriba. Ello implica asimismo capacidad para desarrollar maneras nuevas de hacer política, sin por ello condenarse a la abstención en el plano electoral y a la consiguiente ausencia en los organismos de representación. La aspiración a la democracia radical y directa no implica darle la espalda a la democracia representativa, sino saber desenvolverse en su campo con una actitud independiente y superadora. Debería ser innecesario agregar que no se trata de ser “antikirchneristas” sino de enfrentar en su conjunto a la política procapitalista, con la cual no hay alianza posible.

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FMI, dólar, Cobos, Kirchner

Jorge Altamira (PRENSA OBRERA, especial para ARGENPRESS.info)

No hay político profesional que no se encuentre en una activa campaña para las elecciones de renovación legislativa en octubre próximo. ¿Pero bajo qué gobierno: el de los Kirchner o el de Cobos?.

La intención de dirimir la cuestión de la presidencia en los próximos meses no la oculta nadie. Cuando Duhalde hace suyo el reclamo de toda la oposición oficial (y la complicidad del engendro Lozano-Juez-Ibarra-Tumini) de que el dólar sea llevado a 4,50 pesos y se firme un acuerdo con el FMI, tiene perfectamente claro que un 'golpe de mercado' de esas dimensiones se lo lleva puesto al matrimonio. Por eso estos opositores repiten ante quien quiera escucharlos que Cobos no debe renunciar -por aquello de las obligaciones institucionales. Cavallo le dijo abiertamente a Mauro Viale, en Canal 26, que el mendocino de las maratones se las había pasado conspirando durante toda la crisis sojera. El propio Duhalde habla de un gobierno 'pos-crisis', o sea luego que la devaluación acabe de licuar a los pingüinos.

El 'defol' de la Transportadora de Gas del Norte (TGN) es parte de la escaramuza. El gobierno dice que la tuvo que intervenir para asegurar la prestación de los servicios, pero la verdad es que el 'defol' de la controlada por Techint y Total, apunta a darle manija a una corrida contra el peso - Cobos sería funcional al gran negocio de estas dos, que no es otro que volver a hacer andar la explotación de gas y petróleo boliviano y con ello la ampliación de la Transportadora.

Daniel Artana, el vocero del lobby neo-liberal FIEL, acaba de anticipar que Argentina está "caminando hacia el FMI", algo que debería ocurrir a más tardar en marzo. La alternativa sería que los Kirchner declararan el 'defol' de la deuda de 2009 y 2010, lo cual, según Artana, desataría una estampida de capitales hacia afuera.

Los Kirchner conocen todo este paño, por eso necesitan echarlo a Cobos y dejarle la sucesión presidencial a Pampuro. La intervención a TGN es una advertencia para que no los corran por ese lado, aunque ya Mastellone advirtió que se apresta a anunciar su propia cesación de pagos.

De todos modos, no es por medio de veedores en las empresas que los Kirchner podrán evitar que se los desahucie. Cualquier observador internacional les puede decir que la fase en curso de la bancarrota mundial se caracteriza por el hundimiento de los llamados países emergentes, que son objeto de una frenética fuga de capitales. No solamente ocurre esto en Europa oriental, sino que las más afectadas son Rusia y China -y en América Latina, Brasil y México. Lula ya adoptó una prevención que conocemos muy bien: decidió otorgar un seguro de cambio a los grandes pulpos para que una nueva devaluación no dispare la deuda externa de éstos en reales. Es lo que hizo Cavallo en 1982 y luego avaló Alfonsín, con el resultado de que toda la deuda privada quedó estatizada. La salida de capitales de Rusia es tan intensa, que se estima que puede evaporar para fines de 2009 reservas del orden de los 500.000 millones de dólares. El destino de esta fuga es recapitalizar a los bancos de los países centrales y proveerlos del tesoro de guerra por el control del sistema financiero mundial. Incluso en China ha comenzado una salida importante de capitales. Es esta onda la que llevaría a la mega devaluación en Argentina, al acuerdo con el FMI y al gobierno de Cobos. Sería el doblar de las campanas para Chávez, Lugo, Morales.

En algunos mentideros políticos se comenta que los Kirchner estarían dispuestos a que se los tumbe para luego cargar el desastre de la devaluación sobre sus tumbadores. Así parecieron insinuarlo cuando perdieron con la 125. En cualquier caso, lo que importa es que sería la demostración final de la incapacidad de esta camarilla para defender los intereses nacionales con los que hace gárgaras todas las mañanas (mientras entrega los glaciares a las mineras). La tendencia a la capitulación del matrimonio gubernamental es tan manifiesta que el jefe de la bancada parlamentaria, Agustín Rossi, acaba de presentar un proyecto de ley para derogar las retenciones a la soja. Sería el derrumbe fiscal que sólo podría ser superado por una devaluación monetaria.

De cara al estallido de la crisis financiera, económica y política en los próximos meses advertimos a los trabajadores de la labor golpista y pro-imperialista de la oposición patronal de centro-derecha y de centro-izquierda, y por otro lado de la irrevocable incapacidad del kirchnerismo a la bancarrota capitalista en curso y la conspiración golpista en desarrollo. Lo acaba de probar en General Motors, donde pretende imponer, por medio del Ministerio de Trabajo y la burocracia del Smata, el despido de los trabajadores bajo contrato.

En oposición a la política de despidos y suspensiones de los Kirchner, y de concesiones al capital, por un lado, y en oposición a las andanzas golpistas de la oposición fondomonetarista, por el otro, llamamos a los trabajadores a reclamar un plan de lucha a las centrales obreras para que la crisis la paguen los capitalistas, y sobre esta base a organizarse en forma independiente de la burocracia de los sindicatos, y a oponer al golpismo fondomonetarista la reivindicación de un gobierno de trabajadores.

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Argentina: La coartada del glifosato

Carlos del Frade (APE)

No es un designio de Dios tener un chico malformado -parece gritar desde la indignación y la necesidad de compañías y abrazos, Horacio Lucero, el jefe del laboratorio de Biología Molecular del Instituto de Medicina Regional, de la ciudad de Resistencia, capital del Chaco, aquella provincia de exuberante naturaleza y saqueos no menos descomunales.

No hay castigo de genios malignos ni dioses enloquecidos.

Es la planificación de la guerra contra los pibes que viene de la mano del nuevo fetiche de la riqueza: los agroquímicos que permiten multiplicar la soja y sus ganancias monumentales.

No es Dios el que mutila a los pibes, es el renovado espíritu depredador del capitalismo en estos arrabales del tercer mundo.

El glifosato tiene impunidad. Malforma y mata con el escudo que le da su asegurada rentabilidad sojera.

Pero el glifosato tampoco es el culpable.

Los culpables son los delincuentes de guante blanco que están en las grandes multinacionales que producen estos elementos y en los gobiernos que miran para otro lado, siempre subordinados al poder económico más cercano y mucho más de rodillas ante los más lejanos.

Los chicos malformados y enfermos de cáncer se multiplican en la rica y saqueada provincia del Chaco como consecuencia de la utilización del glifosato.

¿Quién pensará en semejantes estragos?

¿En qué agenda oficial aparece la urgencia de parar este silencioso genocidio que golpea a los campesinos empobrecidos de verdad en estas tierras ubérrimas en cereales y frutas?

"La gente que está expuesta a esto cree que es un designio de Dios que haya tenido un chico malformado, y le puedo asegurar que no es un designio de Dios, es un designio de la gente que está cohabitando su propia tierra", dijo Lucero, en relación "al aumento alarmante de casos de cáncer y malformaciones de recién nacidos producidos en los últimos años a causa de los agrotóxicos utilizados en la producción sojera, puntualmente en la zona del sudoeste chaqueño comprendida entre Santa Sylvina, Coronel Du Graty y Villa Angela hasta el límite con la provincia de Santa Fe. Días atrás el propio intendente de Santa Sylvina, Gustavo Steven, había alertado por la profusión de esas enfermedades durante los últimos años", apuntan los medios periodísticos de la región.

El investigador hace memoria y dice que allá por los años noventa "entregó un documento a la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados del Chaco con las conclusiones de una investigación por los casos de algunos pacientes que habían estado en contacto con agroquímicos y cuyos hijos presentaban 'malformaciones congénitas'. Hasta hoy espera una respuesta. Su intención era lograr algún tipo de respaldo económico para realizar una investigación más amplia sobre el tema y que incluyera más casos, pero en aquel momento a ningún legislador le pareció relevante", remarcan las fuentes informativas.

No hay dios maldito, sino la impune marcha del poder económico que acumula riquezas arrasando todo, incluso, la vida de los recién nacidos. La coartada, ahora, se llama glifosato.

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Cromagnon: Entre el horror y la discapacidad

Prof. Juan Carlos Sánchez (especial para ARGENPRESS.info)

Pasaron 4 años de la mayor tragedia ocurrida en Buenos Aires, cuyas secuelas de muerte y discapacidad continúan siendo soslayadas junto al deseo de justicia. Ahora, no son sólo quienes estuvieron en República Cromañón sino también sus familiares y los sobrevivientes, quienes deben lidiar con la Espada de Damocles en su intento de sobreponerse a lo ocurrido.

La primera fue Mariana Márquez, aquella madre que supo enfrentar a Aníbal Ibarra en la Legislatura porteña, pero la seguidilla de padres y de parientes cercanos que no pudieron soportar el dolor se ha incrementado. Lo mismo aconteció con aquellos que sobrevivieron, gracias a la falta de contención y de asistencia oportuna por parte del Estado.

Pero el horror sigue entre nosotros. Los cromagnones están latentes, aún hoy en Buenos Aires y en nuestro país, gracias a la ausencia de controles y de acciones preventivas en todos los ámbitos, ya sean públicos o privados. Escuelas, hospitales y otros edificios de uso comercial siguen a la deriva debido a la desinversión estatal, en los dos primeros casos y a la irrelevancia del sector privado, junto con la inacción estatal, en el último.

Potenciales víctimas son todos aquellos que concurren a una escuela, ya sea como docentes o como estudiantes; a un hospital, sea como médico, enfermero o paciente o a un simple espacio de diversión nocturna, como concurren los jóvenes durante los fines de semana. Ocurre que no son solamente deficiencias menores sino de tipo estructural. Son ellas, las que llevan a la inseguridad fomentada por el ansia del cierre de las cuentas públicas o privadas.

Ahora se habla de un Programa de Atención Integral a los Damnificados de Cromañón, nombre elegido por la Subsecretaría de Derechos Humanos del Gobierno de la Ciudad, cuyo costo oscilaría en los $ 3.000.000, mientras muchas y muchos de quienes sobrevivieron todavía son asistidos gracias a la buena voluntad de los profesionales del Hospital Público desde ese 30 de diciembre de 2004.

La desidia de las gestiones de Aníbal Ibarra y de Jorge Telerman llevó a la búsqueda de los caminos para soslayar definitivamente a las problemáticas que presentan los familiares y sobrevivientes. Nuevamente, el Estado vuelve a evadir sus responsabilidades tal como viene ocurriendo desde hace tiempo.

Al horror vivido, se le suma una justicia lenta y con chicanas procesales destinada a cerrar definitivamente los caminos para las responsabilidades administrativas de los funcionarios y adjudicar la responsabilidad exclusiva en el gerenciador del local, cuya participación necesaria es indubitable pero que fue alentada por la corrupción estatal. De allí que el dolor es incesante, porque las familias no encuentran el reparo en una sentencia hacia todos y cada uno de quienes tuvieron una participación específica en aquella calurosa noche de diciembre.

También se suma la impotencia de los sobrevivientes, quienes sufren las consecuencias psicofísicas que llevan a la discapacidad. No nos engañemos. La salud no consiste solamente en un bienestar físico sino acompañado del mental. A ellos, se suman los familiares que, sin dudas, viven acosados por el dolor y el sentimiento de injusticia que los lleva a continuar luchando para que NUNCA MÁS ocurra una tragedia de esta naturaleza.

Las emanaciones de monóxido de carbono provocadas por la media sombra llevan a patologías respiratorias, cuyo control debe hacerse periódicamente y si a esto le sumamos, las vivencias de aquella jornada no cabe duda que estamos ante actuales y potenciales personas con discapacidad.

Ahora bien, ¿cuál es la idea estatal?. Sencillamente, continuar el desdibujamiento de las consecuencias y esquivar las responsabilidades que, de por vida, debe cumplir el Estado. Sabemos que la implementación de programas tiene la finalidad de acotar la población de personas con discapacidad y de recortar los beneficios que se deben a quienes la padecen. Diabetes, epilepsia y HIV son algunas de las patologías, cuyas consecuencias llevan a la discapacidad pero no son reconocidas como tales y solamente son encuadradas en programas particulares. Lo mismo pretende hacerse con las familias y los sobrevivientes de Cromagnon.

Entre el horror que no cesa y la discapacidad actual y latente, nos encontramos con la lucha de los familiares, quienes no han dejado de denunciar la desidia estatal en todos los órdenes mientras lo mediático intenta hacer desaparecerla. Los multimedios, cómplices por acción y omisión, continúan retaceando la verdad a la ciudadanía, la que es revelada por las organizaciones que nuclean a quienes fueron afectados por la masacre.

Por eso, no podemos dejar de acompañarlos. De continuar exigiendo justicia, de seguir buscando la vía para que el Estado asuma sus responsabilidades en materia sociosanitaria para aliviar el dolor causado por la irresponsabilidad de los funcionarios, los cuales se viven reciclando en diversas funciones pero no dan soluciones. Antes bien, buscan incrementar los laberintos para obstaculizar el acceso a los derechos.

Hoy, necesitan de nuestra mano, de nuestro apoyo para que puedan sentirse parte de una sociedad que vive escapando del otro, que lo mira de costado y si puede, como añora nuestro medio pelo en clave blumbergiana, llegar al exterminio liso y llano.

Pero también es hora de exigir las debidas responsabilidades, desde nuestro lugar cualquiera que sea. Es hora que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires se haga cargo e implemente la continuidad de los tratamientos médicos y el otorgamiento de subsidios a los familiares y sobrevivientes y sobretodo, que no inventen más excusas tales como el programa diseñado para retacear lo que les corresponde...

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Fuertes críticas contra el rally: El Dakar partió en Buenos Aires en medio de la polémica

Pedro Cayuqueo (AZKINTUWE)

Más de 500 vehículos tomarán parte de la prueba, a lo largo de casi 10.000 kilómetros durante dos semanas. La largada, desde el Obelisco. Esta excursión a Sudamérica se produce luego de que la edición 2008 se suspendiera un día antes de arrancar a causa de una amenaza terrorista de Al Qaeda al paso de la carrera por Mauritania. Sin embargo, no todo el mundo está satisfecho con su arribo a la región.

Después de 30 años, el Dakar, la competencia todo terreno más famosa del planeta, abandona las dunas, las rocas y las playas africanas, para internarse en la geografía de Sudamérica. Con una exposición mediática sin precedentes –se calcula que 189 países recibirán cerca de 630 horas de producción televisiva a lo largo de los 15 días de la competencia–, la prueba se pondrá en marcha oficiosamente esta tarde, entre las 17 y las 23, en una largada simbólica en el Obelisco, y de manera oficial mañana muy temprano, a las 4.30, cuando la primera máquina, la moto KTM nº 1 del francés Cyril Despres, ponga rumbo a La Pampa.

El Dakar 2009, donde tomarán parte 530 vehículos (230 motos, 30 cuatriciclos, 188 autos y 82 camiones), tendrá más de 9500 kilómetros de recorrido repartidos en 14 etapas, todas en días consecutivos salvo una jornada de descanso, el 10 de enero, en Valparaíso (Chile). Salvo el punto de partida y de llegada de cada etapa, el recorrido es conocido por los pilotos con muy poca antelación a la largada, y comprende mayormente zonas de campo traviesa, transitando numerosos y típicos accidentes naturales. A diferencia de Africa, habrá muchos ríos que vadear y la prueba trepará desde el nivel del mar en Buenos Aires a los 4700 metros del paso cordillerano.

Esta excursión a Sudamérica se produce luego de que la edición 2008 se suspendiera un día antes de arrancar a causa de una amenaza terrorista de Al Qaeda al paso de la carrera por Mauritania. La competencia, creada en 1979 por el aventurero francés Thierry Sabine, recorrió siempre terreno africano, partiendo desde Europa (en París, Granada o Lisboa). Sabine murió en 1986 al caerse el helicóptero que lo transportaba. Pero sucesivos problemas políticos y sociales en los países anfitriones, además de la fuerte resistencia de sectores opositores al Dakar en Africa, fueron quitándole viabilidad en las dunas saharianas. Por eso, la edición 2009 parte desde Buenos Aires.

Sin embargo, no todo el mundo está satisfecho con la organización. En los hechos, la presente edición del Dakar partirá desde Buenos Aires en medio de fuertes críticas de organizaciones indígenas y ambientalistas, que cuestionan el arribo del Dakar a la región. Para el Consejo Asesor Indígena, organización mapuche con base en la Provincia de Rio Negro, "la irrupción violenta e inconsulta del Rally Dákar 2009 en el Wallmapu –territorio ancestral mapuche que comprende parte de los actuales estados nacionales de Chile y Argentina- es una triste prueba de la violación sistemática de nuestros derechos como pueblos originarios de América", indicó en una declaración de prensa.

"Capitales privados y gobiernos nacionales y provinciales acordaron el año pasado una travesía depredadora por nuestro espacio territorial, violentando nuestra relación ancestral con y en el Wallmapu para alimentar una de las formas más frívolas del mercado del turismo de consumo internacional", subrayó la entidad. "Todo el tramo sur del Dakar 2009 - agregó el CAI- se hará en territorio ancestral mapuche. Y, a horas de la llegada de la invasión “turística” ninguno de nuestros peñi ni lamngen, lof, comunidades ni nuestra organización fue ni siquiera informada ni consultada, en total y abierta violación al Convenio 169 y la Carta de Derechos Indígenas de la ONU".

Desde la Asociación de Arqueólogos Profesionales de la República Argentina (AAPRA) se ha alertado además sobre cómo el Rally afectará al patrimonio cultural del país el paso de los casi 500 automóviles que recorrerán los 6.000 kilómetros de la geografía americana. Los organizadores han avanzado que el Dakar recorrerá nueve provincias argentinas, aunque sin concretar los caminos puesto que desconocer el trazado exacto hasta el día de la etapa forma parte de la competición.

Para la AAPRA ese es el principal problema para lograr la conservación del patrimonio. "Nuestra asociación no pone palos en las ruedas" aclara su presidenta, Norma Ratto, pero reclama unos Estudios del Impacto Ambiental y Social que permitieran proteger yacimientos presentes y potenciales con áreas de exclusión para la carrera. Según la organización del rally, se han efectuado los correspondientes informes y medidas para preservar el medio ambiente y las culturas arqueológicas, pero Norma Ratto asegura a ADN.es que ellos no tienen constancia de tales estudios previos.

Sitios arqueológicos

Una de las zonas más vulnerables al paso de los automóviles es la meseta de Somuncurá, situada en la provincia de Río Negro, territorio del Pueblo Mapuche en Argentina. Esta superficie de 34.650 kilómetros cuadrados, que cuenta con recursos arqueológicos y paleontológicos -algunos pertenecientes a culturas de hace 10.000 años-, ha restringido el turismo en la zona durante el año para evitar su destrucción. Sin embargo, el trazado del rally discurrirá muy cerca del lugar según el mapa oficial de la prueba.

Otro lugar en peligro es Palo Blanco, situado en el noroeste del país, donde recientemente se encontraron los restos de una aldea de hace más de 2.000 años. Según la Doctora Norma Ratto, "no es un área protegida a nivel nacional ni provincial, ni tampoco está alambrado" por lo que los participantes podrían rodar sobre la superficie sin saber que se trata de un lugar de trabajo arqueológico. Además de estas dos zonas principales, desde la Asociación de Arqueólogos se avisa de la posible destrucción de yacimientos en la Patagonia, Pampa, Cuyo y el Noroeste argentino.

"Pueden ser espacios destinados a la producción de instrumentos en piedra, vasijas, cerámicas o metales, funerarias, residencias permanentes o temporales, producciones agrícolas o rituales" enumera Ratto entre las posibles perdidas, así como recalca el valor simbólico "para las poblaciones originarias". Desde la organización del Dakar, sin embargo, se defienden con su estudio porque "fue aprobado por los gobiernos provinciales". Ya sufrieron varias protestas durante la travesía por África que no les detuvieron y ahora no han anunciado ninguna modificación urgente para adecuar el trazado a la solicitud de los arqueólogos argentinos.

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Argentina, Misiones: Alerta por fiebre amarilla, el brote podría expandirse a más provincias

MISIONES ON LINE

Llegaría hasta las zonas selváticas de Salta, Corrientes, Chaco y Jujuy.

El brote de fiebre amarilla que ya produjo la muerte de dos hombres en Misiones podría expandirse a más provincias, según admitió a Clarín el Ministerio de Salud de la Nación. El virus que causa esa enfermedad podría llegar a encontrarse también en zonas selváticas de Salta, Jujuy, Corrientes y Chaco. "Se están haciendo análisis de muestras de monos que murieron en Corrientes, pero aún no se ha confirmado que hayan tenido fiebre amarilla", dijo Hugo Fernández, Director Nacional de Prevención de Enfermedades y Riesgos del Ministerio de Salud de la Nación. "No sería descabellado que el brote se presente en otras provincias".

Ayer, el director de la Zona Sanitaria V de Corrientes, Marcelo Giménez, admitió el hallazgo de los monos muertos en su provincia, y dijo que se están realizando pruebas de laboratorio para confirmar el diagnóstico inicial. Los animales habían sido hallado en el casco de una estancia próxima a la zona urbana de Colonia Liebig, un poblado que está en el límite con Misiones.

Para frenar al brote de fiebre amarilla, las autoridades sanitarias -tanto nacionales como provinciales- están incentivando la vacunación de la población. Según Fernández, "más del 90 por ciento de la gente ya está vacunada en Misiones, Corrientes y Formosa, pero necesitamos que más se sumen. Especialmente, los que viajen". En Misiones, el ministro de salud de Misiones, José Guccione, estudiaba ayer si implementa la obligatoriedad de la vacuna contra la fiebre amarilla.

Hasta ahora, sólo rige una recomendación de vacunarse para los que viven en las áreas de alto riesgo: Misiones y los departamentos de las provincias de Formosa, Chaco, Corrientes, Salta y Jujuy; que sean limítrofes con Bolivia, Paraguay y Brasil. También aconsejan vacunarse a los viajeros que transiten dentro de esas áreas argentinas de alto riesgo y a los estados brasileños de Acre, Amapá, Amazonas, el Distrito Federal, Goiás, Maranhão, Mato Grosso, Mato Grosso do Sul, Minas Gerais, Pará, Rondônia, Roraima and Tocantins. Incluyen la advertencia para áreas específicas de otros estados, como Bahia, Espírito Santo, Paraná, Piauí, Rio Grande do Sul, Santa Catarina y San Pablo.

El primer caso fatal de este nuevo brote se habría registrado en marzo de 2008: la fiebre amarilla se llevó la vida de Lorenzo Rodríguez, un hombre de 39 años que trabajaba en cultivos del tabaco. El segundo caso se dio el lunes pasado. El fallecido fue Nicolás Blanco, de 19 años, quien también era trabajador rural. Los dos muertos en Misiones no estaban vacunados contra esta enfermedad.

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Argentina, Salta: Aborígenes dudan la efectividad del freno al desmonte y la tala ordenada por la Corte Suprema

COPENOA

Así lo manifestaron Dirigentes de Comunidades Wichís que viven sobre la ruta 86 a COPENOA. La Corte Suprema de Justicia de la Nación ordeno al Gobierno de esta provincia el cese de las talas y desmontes en los Departamentos de San Martín, Orán, Rivadavia y Santa Victoria.

"Las Comunidades deberemos hacer cumplir lo dictado por la Corte y notificar a los finqueros que se obtengan de seguir desmontando y que retiren las topadoras de la zona" Afirmo Oscar Lorenzo.

La Corte Suprema de Justicia de la Nación decidió hacer lugar el 29 de diciembre a la medida cautelar interpuesta por Comunidades de los pueblos Wichí y Guaraní que denuncio a la provincia de Salta "por no haber cumplido con sus obligaciones legales, tanto por acción como omisión, al otorgar autorizaciones de desmonte y tala y tolerar las practicas realizadas en la zona de su jurisdicción de manera clandestina…"

Topadoras sin control

"Las topadoras se encuentran en la zona muy cerca de Santa Victoria Oeste y no hay control sobre lo que hacen, y si desmontan no hay autoridad que los frene" Dijo Francisco Pérez Dirigente de la Laka Hona, Organización que agrupa a unas cuarenta comunidades originarias

En el Departamento San Martín están trabajando unas 10 topadoras según pudo establecer de fuentes fidedignas la Agencia de Noticias Copenoa. Es ante la falta de controles e inacción del gobierno de esta provincia como ya lo viene realizando que la efectividad de la medida ordenada por la La Corte Suprema de Justicia de la Nación esta en riesgo de ser cumplida argumentan integrantes de distintas comunidades originarias que viven el este Departamento.

Es por ello que las Comunidades originarias no descartan hacer de control efectivo notificando y solicitando el desplazamiento de los bosques de las topadoras que se encuentran en la zona para garantizar el cumplimiento de la medida cautelar dictada por La Corte Suprema de Justicia de la Nación.

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Argentina, Córodoba: Madres de Ituzaingó Anexo, a la Corte contra la contaminación

Katy García (PRENSA RED)

La organización, que lleva ocho años de lucha por la contaminación producida por un cóctel de sustancias tóxicas, presentó un amparo ante la Corte Suprema de Justicia para que suspenda las fumigaciones. El fiscal Matheu ordenó a productores de campos colindantes al barrio se abstengan de fumigar en el área urbana.

El Grupo de Madres de Barrio Ituzaingó Anexo presentó un recurso de amparo ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación para que "ordene la suspensión de las fumigaciones en la zona y sus alrededores".

La presentación realizada por María Elba Martínez solicita a la Corte su inmediata "intervención para terminar con las fumigaciones que atentan contra la salud de la gente que habita el barrio y la conformación de un equipo médico para mejorar la situación sanitaria de los vecinos".

Uno de los fundamentos del amparo acusa al Estado por las acciones y omisiones de las autoridades nacionales, provinciales y municipales que "lesionan, restringen y alteran con arbitrariedad e ilegalidad nuestros derechos constitucionales al ambiente sano y a la salud".

A su vez denuncia a esos organismos estatales porque "autorizan la importación fabricación y comercialización de sustancias agroquímicas que contaminan el medio ambiente y enferman la salud de las personas".

Representantes del Grupo de Madres comentaron que actualmente no hay sembradíos de soja, pero si de girasol alejado de la zona de exclusión y esperan que se cumpla el fallo que prohíbe a partir del 1º de enero sembrar soja.

Por su parte, la Municipalidad de la ciudad de Córdoba planea reunir a las organizaciones del barrio para que trabajen en el tema, como así también se conoció que desde la Nación llegarían subsidios para continuar con las investigaciones.

Por ahora, todas promesas.

Prohibido fumigar

Paralelamente a la presentación del Grupo de Madres en la Corte, el fiscal de Instrucción Carlos Matheu ordenó a productores de campos colindantes a barrio Ituzaingó Anexo que se abstengan de fumigar en el área urbana, de acuerdo con las disposiciones de la Ley Provincial de Agroquímicos.

Matheu explicó que la disposición abarca a productores que se encuentran imputados en una causa penal iniciada en febrero pasado por una denuncia de la Municipalidad de la ciudad de Córdoba, a raíz de fumigaciones sobre zonas urbanizadas de Ituzaingó Anexo.

Los productores están imputados por el delito de contaminación ambiental, contemplado en la Ley Nacional de Residuos Peligrosos, luego de que las pericias ordenadas por el fiscal determinaran la presencia de endosulfán y glifosato en muestras de suelo.

En ese contexto, y para prevenir nuevas transgresiones a las normas vigentes, la Secretaría de Salud de la Municipalidad de Córdoba había presentado hace un mes, una acción de amparo en la Justicia para impedir la siembra en el área rural que rodea a las viviendas de barrio Ituzaingó Anexo.

La resolución de la justicia local fue bien recibida por los afectados y en ese sentido, María Godoy, integrante del Grupo de Madres, consideró que "en este largo proceso es bueno que, aunque tardíamente, hayan escuchado nuestro reclamos prohibiendo las fumigaciones". Asimismo evaluó que es un antecedente importante para los numerosos barrios y pueblos afectados especialmente en la zona donde hay plantaciones de soja.

En este caso particular, sin embargo, aclaró que "para nosotras es una cal y una de arena" porque por otro lado hubo un intento de traslado compulsivo de una compañera empleada administrativa de la Unidad Primaria de Atención de la Salud (UPAS), de barrio Ituzaingó Anexo, por parte de la autoridad de ese Centro de Salud municipal. Se trata de Corina Barboza, integrante del grupo de Madres, a quien se le prohibió hablar de "contaminación" en el lugar.

"En este tema hay una disputa de fondo que es la disidencia en cuanto al modelo médico hegemónico que sostiene la funcionaria que además niega el problema e incluso pretende que nadie hable de lo que pasa dejando de este modo a la comunidad fuera de todo debate", sostuvo Godoy a Prensared.

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