miércoles, 1 de abril de 2009

El mito alfonsinista


Emilio J. Corbière

El doctor Emilio J. Corbière (1943-2004), director fundador de Argenpress y cofundador de la Fundación Juan B. Justo, analizaba en una nota publicada en Los Argentinos en abril de 1985, los aspectos de la política instrumental del alfonsinismo, su naturaleza de clase y carácter proimperialista. Se refería al enmascaramiento ideológico de un típico mito de la clase media y efectuaba una crítica a las orientaciones del gobierno radical en materia económica, social y diplomática. Rechaza la política antisindical que se llevó a cabo durante los primeros meses del gobierno alfonsinista y aborda la relación con la Internacional Liberal. También analiza las políticas desarrolladas por el ex canciller Dante Caputo, y la relación con los ideólogos de la política del Fondo Monetario Internacional.

Cuando a fines de 1982, al entrar la campaña electoral en su apogeo, denuncié al alfonsinismo como una instrumentación política que venía a afianzar la dependencia en la Argentina, y no a liberarla, la propaganda ya había lanzado al mercado el nuevo producto que encontró un eco casi irresistible en los sectores medios del país y en la juventud preferentemente de origen universitario. (1)

La técnica del doble juego ideológico ganó rápidamente a sectores de la población extenuados por casi siete años de terror dictatorial. El discurso democratista, la propaganda y el hábil manejo de las contradicciones de los opositores a la política gatopardista del alfonsinismo, hizo después el resto.

A más de un año de gobierno de Raúl Alfonsín las esperanzas que muchos tuvieron en él comienzan a disiparse ante la dura realidad. Aquella consigna juvenil que afirmaba: "Yrigoyen y Sandino, nos muestran el camino" se ha trocado por la aceptación de las imposiciones del Fondo Monetario Internacional, el desarrollo y aplicación de la Doctrina Caputo sobre la "autonomía relativa" y la concreción de una política petrolera reñida con la tradición nacionalista del radicalismo.

Pero ésta es sólo la punta del Iceberg. La política alfonsinista se endereza, paralelamente, a golpear la necesaria unidad nacional frente al imperialismo, con una actitud divisionista del campo popular. Esto quedó patentizado con la estrategia antisindical durante los primeros meses de gobierno, y hoy resulta evidente que no se trató de golpear a la burocracia o profundizar la participación en las organizaciones gremiales, sino de fracturarlas y desalentar la resistencia de los trabajadores y así poder imponer con mayor margen las recetas recesivas del FMI y el ajuste ortodoxo de la economía.

La Argentina esperaba lograr la institucionalización, la consolidación de un poder democrático de decisión nacional, tras un régimen militar donde aparecieron los primeros síntomas de disgregación política.

El país vive desde hace muchos años un peligroso empate social donde ninguna clase es hegemónica. Ni la vieja oligarquía terrateniente, ni los sectores medios, ni la clase trabajadora, logran revertir la situación, generándose un peligroso equilibrio que inmoviliza a la sociedad en su conjunto.

Los sectores dominantes no han logrado estructurar, aún aplicando las formas políticas autoritarias y represivas de la Doctrina de la Seguridad Nacional, un modelo de país. La Argentina parece hoy una factoría en donde la clase dirigente está a la espera de los acontecimientos generados fuera del país dentro del marco del capitalismo dependiente y periférico.

El mito de la clase media argentina que había considerado a Raúl Alfonsín como el líder que nunca tuvo, sufre hoy el impacto de las contradicciones sociales, económicas y políticas. Se trata del "mito de la integración total'.' del que habla Maurice Duverger en su Sociología Política. Ese mito, entre la fábula y la ilusión, es fundamentalmente una forma de enmascaramiento ideológico de las clases medias que sueñan con una sociedad plenamente integrada, donde cada uno se desarrollaría en su plenitud, sin antagonismos ni conflictos, donde cada "individuo" se fundiría en la comunión del grupo sin alienar su personalidad.

En los países periféricos y dependientes como la Argentina la crisis brota a flor de piel sin los rodeos que acontecen en los países centrales. Los mitos idílicos duran poco. De allí que la cuestión del poder político se relaciona íntimamente con el de la legitimidad, y para consolidar ese poder de decisión y alcanzar su legitimidad, es necesaria una articulación de sectores sociales que permitan dar sustento real a las aspiraciones populares.

El alfonsinismo ha tratado de recorrer un camino inverso, y como se verá, anacrónico. La legitimidad democrática no se logra predicando sobre las bondades de un sistema político en abstracto, o recitando el Preámbulo de la Constitución Nacional.

Por el contrario, la democracia real en un país dependiente encuentra sustento más allá de las formalidades vacías de contenido. Se logra impulsando un proyecto de liberación nacional y movilizando a las masas populares. Se establece como estrategia de cambio social articulando los sectores sociales, nunca dividiéndolos. Y es aquí donde se puede advertir el aspecto más negativo del mito alfonsinista: enfrentar a la clase trabajadora con los sectores medios, rompiendo el frente estratégico liberador, que sólo puede conducir a la derrota del campo popular en su conjunto y al triunfo de las fuerzas oligárquicas e imperialistas.

Jurgen Habermas ha demostrado que las sociedades de capitalismo tardío "experimentan penurias de legitimación", pero que ellas no son irresolubles si la estrategia política acierta- en movilizar a los sectores mayoritarios detrás de un proyecto nacional liberador. Apostar al formalismo y al statu quo, sólo conduce a la frustración y a la derrota política.

La legalidad, cada vez más vacía, no alcanza. El formalismo nunca puede dar vida al poder político. Por el contrario, un poder democrático de decisión nacional produce por sí mismo el marco de su legitimidad.

En cambio el alfonsinismo, en año y medio de gobierno, ha profundizado los problemas estructurales de la sociedad argentina y amenaza con servir de cobertura de los sectores más retardatarios. Ataca al movimiento obrero, oculta las luchas nacionales como la de las Malvinas, paraliza el plan nuclear por imposición imperialista, claudica ante la OTAN en el caso del Beagle, abastece al Operativo Unitas, se somete a las recetas recesivas que impulsan los países centrales para exportar sus propias crisis, divide artificialmente, y por razones electorales, al campo popular, profundiza la crítica situación económica. ¿Por qué ocurre todo esto? ¿Era imprevisible que el alfonsinismo cayera en esta debacle? ¿Cuál es la alternativa frente a esta situación?

La nueva división internacional del trabajo

Es necesario tratar de ver bajo las aguas y no quedarse en la superficie. Hay que tratar de analizar la cuestión más allá de los mitos y las falsas conciencias generadas por los propios opresores, y que sirven de base a la nueva pedagogía colonizadora sobre los oprimidos.

La evolución de la economía de la postguerra nos demuestra que los Estados Unidos han logrado establecer una hegemonía indiscutida en el sistema capitalista internacional, integrándolo bajo su dominación en un solo sistema. Esto coincide con una gran expansión del capital norteamericano a nivel mundial y una baja relativa de la exportación de bienes de los Estados Unidos.

Traducido en términos de sus relaciones con el sistema internacional que domina, significa que los Estados Unidos disminuyen su sector productivo en relación al sector servicios. Esto se hace posible no sólo en consecuencia del excedente creciente generado por el avance de la tecnología, sino también debido a las superganancias obtenidas de la exportación de capital al exterior.

Hoy los Estados Unidos están viviendo cada vez más de sus utilidades y de la propiedad del sistema productivo mundial obtenido a través de la exportación e importación de capitales, lo cual genera un sector de servicio creciente en su interior. Gran parte del aparato productivo interno que él monta —industria militar— es para mantener y expandir esa hegemonía. En otras palabras, se garantiza el proceso de expansión mundial y genera ingresos en el interior de la sociedad.

Ya no estamos, entonces, ante el viejo capitalismo de la Segunda Revolución Industrial, y las formas imperiales han variado en cuanto a su instrumentación. Porque los Estados Unidos no sólo mantienen el control financiero internacional, sino también el control de la tecnología, de la investigación científica, de la administración general y de la producción de los productos de mayor contenido técnico y valor estratégico como la industria química pesada, la electrónica pesada, la industria atómica y la investigación espacial.

El papel de la empresa transnacional

Esta especialización productiva es una tendencia observable en la empresa transnacional que sale al exterior en busca de mano de obra más barata, nuevos mercados y nuevas fuentes de materias primas. Asimismo, los enormes beneficios del capital en el exterior compensan la inactividad y el parasitismo de vastos sectores internos de la sociedad norteamericana.

Como Europa, Canadá y Japón, que fueron los grandes centros de inversión norteamericanos en los años inmediatos a la postguerra están agotados, ahora le llega el turno a los subdesarrollados para los cuales se han remitido enormes inversiones, endeudándolos en forma crónica.

La nueva división internacional del trabajo apunta a que los países dependientes se especialicen en la producción de bienes manufacturados de consumo liviano, en los sectores básicos menos estratégicos y en los sectores menos complejos de la industria pesada.

La ejecución del plan de las transnacionales necesita de la constitución de nuevas "élites" en los países dependientes, reuniendo las direcciones empresariales, sindicales, estudiantiles, intelectuales, técnicas, profesionales y. sobre todo, militares, ya que el dominio sobre este último sector permite utilizarlo como fuerza de disuasión interna para someter cualquier tipo de rebeldía popular, o, en su caso, si las contradicciones amenazan el proyecto imperial, asumir el control del poder político.

Sin embargo, el sometimiento por la fuerza militar interna o, incluso la externa mediante la invasión imperialista son excepcionales o para graves crisis sociales y políticas. El modelo de la nueva división internacional del trabajo tiende al establecimiento de regímenes políticos formales que le ofrezcan una racionalización de las contradicciones de cada país sometido. En ambos casos —la dictadura férrea o la democracia formal o restringida- se define por su carácter tecnocrático, modernizante e internacionalista. Las bases de este nuevo régimen social y político son: la racionalización económica capitalista, la producción concentrada y monopólica, la uniformación de las decisiones, una cultura cientificista y tecnocrática y el control de la información.

Los límites del neoimperialismo

Sin embargo, esta nueva división internacional del trabajo genera en los países centrales, dificultades para su concreción histórica, y, en consecuencia, repercuten en los países dependientes o sometidos.

Por ejemplo, hay un desproporcionado crecimiento del sector terciario, de la industria militar, de la carrera espacial, que provocan en lo interno la necesidad de altos impuestos para financiar las transformaciones: también se produce un déficit creciente de la balanza de pagos para financiar los proyectos de transformación en el exterior; surgen nuevas formas irracionales de organización colectiva (burocratización, despersonalización, ausencia de control político sobre -la sociedad, masificación cultural, rígidas estructuras de autoridad) y aumento de la explotación interna para ampliar el excedente económico.

Pero el carácter expansivo del neoimperialismo entra en contradicción con los límites del mercado generado por la aplicación monopólica de la tecnología y, por otro lado, con las posibilidades de desarrollo tecnológico de los países dependientes.

En realidad, este tipo de desarrollo aparentemente progresista, que fue implantado durante la dictadura militar por José Alfredo Martínez de Hoz, y se continúa con la nueva "administración Alfonsín". no pasa de ser un modo de impedir, por parte de las transnacionales, el desarrollo de las fuerzas productivas que la humanidad podría lograr en nuestros días con el avance tecnológico ya alcanzado La alternativa de esta nueva división internacional del trabajo, supone para los países dependientes, una limitación del desarrollo industrial y una mayor explotación de los sectores trabajadores y productivos.

Caputo: ¿"Autonomía relativa" o "dependencia negociada"?

En marzo de 1984, el canciller Dante Caputo, en una conversación privada con empresarios de la Unión Industrial Argentina, les explicó cuáles eran sus ideas sobre "la autonomía relativa" de la Argentina en el marco internacional.

Caputo, ejecutor fiel de la política alfonsinista. apunta a reinsertar a la Argentina en la neodependencia. Los anatemas del canciller al "tercerismo". su apoyo irrestricto a Occidente -en otros términos, a los Estados Unidos-y su adscripción al mundo capitalista y la bipolaridad. lo llevan a optar por el campo dominado por las transnacionales. "En el mundo -pontifica Caputo— hay dos formas de organizar la economía: o se organiza con la propiedad colectiva de los medios de producción o se organiza con la propiedad privada de los medios de producción, en cuyo caso eso se llama claramente capitalismo".

"Para que ustedes no se asusten -expresó Caputo a los empresarios— yo creo que un país como la Argentina, con su historia, con su gente, con sus tradiciones, tiene un camino trazado, que es asumir plenamente un destino de desarrollo económico. Y ese estilo de desarrollo económico, a mi juicio, se llama estilo capitalista de desarrollo económico.

En esto se resume la política "progresista" del alfonsinismo que nada tiene que ver, incluso, con el nacionalismo de Yrigoyen. Mucho menos con el socialismo, que pregonaron o pregonan algunos sectores juveniles del partido oficialista.

Para Caputo, como el margen para el desenvolvimiento de la Argentina está muy limitado por las transnacionales y el capital monopolista internacional, se debe optar por entrar lisa y llanamente en ese modelo económico. De allí que habría una "autonomía relativa".

En realidad, no se trata de una "autonomía relativa" sino de una "dependencia negociada".

En términos capitalistas, el desarrollo nacional independiente quedó frustrado en la Argentina y en otros países latinoamericanos, tanto por la acción de las oligarquías nativas como por la del propio imperialismo.

Pero esto no significa que ciertos sectores no aspiren a conservar parte de las regalías que disponían o disponen. No obstante, han reformulado su estrategia. Ya no se trataría de buscar una independencia "inalcanzable", sino más bien, una vez aceptada la "dependencia externa" -eso lo confirmó Alfonsín en su reciente viaje a los Estados Unidos- trátase de intentar obtener el máximo provecho de ella para los intereses "nacionales" que creen representar. Se trata, en definitiva, de obtener las mejores condiciones de negociación posibles. En realidad, no hay una ruptura profunda con la situación anterior. Lo que ahora cambia es la forma de entender la dependencia.

Los grupos sociales que representan esa posición básicamente son la burocracia civil y militar, y si son ganados por la propaganda imperialista, las clases medias asalariadas, los medianos y pequeños propietarios y sectores de técnicos y empleados u obreros calificados. Este es el nuevo realineamiento social al que apuntó Martínez de Hoz y el que apoyó a Alfonsín el 30 de octubre de 1983. Por eso, Juan Alemann. pocos días después de las elecciones, con su particular histrionismo, le dijo al nuevo presidente desde uno de los órganos de la Patria Financiera: "De nada, don Raúl".

Para romper con esta estrategia imperialista es necesario recrear el Frente Nacional de Liberación. La salida inmediata no pasa por los "clasismos" abstractos y verbalistas. Tampoco por los modelos generados por los imperialismos subalternos europeos, como lo ha demostrado inteligentemente el economista Samir Amin.

No hay otra salida que recrear el Frente Nacional de Liberación como alternativa válida frente a la debacle alfonsinista y los peligros de la profundización de la crisis, que en todos los casos, no resultarán favorables al campo popular, y pueden arrojarnos a una tragedia sin destino.

Para ello es necesaria la inteligencia de los sectores más lúcidos y comprometidos con la revolución pendiente. La columna vertebral de esa estrategia popular es la clase trabajadora —el movimiento obrero organizado- y su motor no es la nostalgia ni el atajo golpista oligárquico. El motor que movilizará a los sectores oprimidos de la sociedad argentina es la unidad auténtica, fecunda, del campo popular, impulsando el proyecto de liberación nacional y social.

Un general nacionalista. Juan Perón, nos dijo hace una década a los argentinos: "las plutocracias imperialistas, que ya ni se animan a defender el sistema burgués, hacen hincapié en la 'democracia liberal' que fue su creadora, porque comprenden que perimido el sistema deben salvar por lo menos a su inventor como garantía para que el futuro pueda inventarle algo semejante que les permita seguir colonizando a las naciones y explotando a sus pueblos con diferentes trucos, en los que no están ausentes ni las 'alianzas para el progreso' ni las radicaciones de empresas privadas, ni las concesiones leoninas para la explotación petrolífera, ni la ayuda técnica, ni el despojo liso y llano mediante el engaño o la violencia si es preciso".

"Nuestros pobres países -agregaba Perón-, azotados por las arbitrariedades del 'mundo libre' sufre de las 'democracias' creadas mediante un cuartelazo o el asesinato de sus gobernantes, según la regla impuesta por la política imperialista... como si fuera posible la existencia de un pueblo o de un hombre libre en una nación esclava. Es que el mundo occidental está enfermo de decadencia y lo amenaza una caducidad indetenible. Lo arrastra el imperialismo yanqui que está entrando en el período agudo de la caída en que los síntomas se hacen más violentos y evidentes. Sus valores ficticios lo están ya carcomiendo y la destrucción imperialista se produce siempre por un proceso de descomposición porque, como el pescado, comienza a podrirse por la cabeza."

"La evolución —concluye Perón- nos llevará imperceptiblemente hacia la revolución y no habrá fuerza capaz de detenerla" porque "comienza el gobierno de los pueblos."

Esa es la disyuntiva de hoy: liberación nacional y social o dependencia, hambre y represión. El atajo alfonsinista sólo nos lleva a un desastre económico-social y seguramente la historia no absolverá a los ejecutores del despropósito. La unidad del campo popular, ahora, resulta insoslayable y urgente.

(Los Argentinos, abril de 1985.)

1) La denuncia la efectuó en una carta a un grupo de exiliados argentinos en Caracas (Venezuela), suscripta el 27 de diciembre de 1982 conjuntamente con el escritor y periodista Ernesto Giudici y el profesor platense Alfredo N. Galletti. Incluyo a continuación el texto de la carta que sólo fue reproducida en su totalidad por el semanario judeo-argentino de izquierda Nueva Presencia, en su edición del 7 de enero de 1983. El texto es el siguiente:

"Frente a la proclamación por un grupo de argentinos radicados en Venezuela de la candidatura de Raúl Alfonsín como "la opción unitaria", quienes esto respondemos, desde la Argentina, atentos a la realidad cotidiana de nuestro pueblo, consideramos, por el contrario, que esa candidatura significa el "retorno a las falsas antinomias" ya que a través del alfonsinismo se esconden todas las expectativas de la gente de pro de nuestra sociedad para cerrar el camino a cualquier intento serio de impulsar las grandes transformaciones que la Argentina reclama.

Desde diversos sectores se suman a las huestes de Alfonsín quienes proclaman la necesidad de derrotar al peronismo. Desde todos los segmentos sociales -salvo la clase trabajadora- se nutre el "gatopardismo" patrocinado por el gobierno militar que ve, una vez más, al radicalismo como la verdadera alternativa posible, ya que ninguna de las fuerzas de derecha que acompañaron al "Proceso " en estos años contará con el mínimo de adhesión necesario.

Alfonsín consiguió un estatuto de los partidos políticos que lo favoreciera. Para establecer una vinculación más fluida y directa con el Departamento de Estado norteamericano, el gobierno militar puso a su disposición la embajada argentina en Washington, cuya titularidad entregó a un viejo alfonsinista: Lucio García del Solar.

Las fuerzas del Movimiento de Renovación y Cambio, el sector interno del radicalismo que lidera, ven todos los días engrosar sus filas con los amibos del "Proceso". Uno de los más notorios es Ricardo Yofre, quien ¡itera uno de los principales asesores del ex presidente Jorge Rafael Videla, responsable de la catástrofe económica que sufrió el país junto con su ministro de Economía José Alfredo Martínez de Hoz.

Hoy, el señor Yofre es uno de los principales abrepuertas de Alfonsín en los medios oficiales de difusión y así su palabra se reproduce diariamente por todos los canales de televisión y las radios del Estado, que son la mayoría, además de algunas privadas que también acompañaron con mucho entusiasmo al "Proceso ".

Dentro del radicalismo recibe la adhesión de muchos antiperonistas disconformes con la actitud contemplativa de los viejos dirigentes del balbinismo, que también han sido complacientes con los militares.

En la práctica el alfonsinismo ya está jugando su rol. En todos los campos divide la lucha contra el régimen militar so pretexto de la democracia. Frente a los sectores más combativos del sindicalismo, nucleados en la llamada CGT-Brasil, los alfonsinistas se han nucleado en la CGT-Azopardo, que a lo largo de seis años fue socia de los militares. Los escasos sindicalistas radicales han recalado allí y convalidan las políticas oficiales, incluida la que ha llevado el salario real en la Argentina a los niveles más bajos de su historia.

En el movimiento empresario, a la constitución del Movimiento Industrial Nacional (MIN) que agrupa a numerosos sectores contrarios al "Proceso ", incluido conservadores proteccionistas del interior, el alfonsinismo ha respondido con una nueva entidad que no actúa dentro de los marcos tradicionales del empresariado argentino, en particular la Unión Industrial Argentina (UIA), sino que se coloca afuera. En la práctica, cuando los liberales y promilitares de la UIA están seriamente jaqueados por el MIN, la nueva central alfonsinista divide el campo del empresariado, beneficiando a los amigos del "Proceso".

El alfonsinismo habla ahora otra vez de los derechos humanos. Su jefe durante los primeros tiempos del "Proceso "firmó manifiestos reclamando por su restitución y condenando su violación por los militares. Pero poco a poco fue tomando distancia. Sobre todo a partir de 1979. Desde entonces fue estrechando sus vínculos con el gobierno. Algunos de sus mentores -la nueva "juventud maravillosa"- como Marcelo Stubrin y Facundo Suárez (hijo) han mantenido reuniones secretas con el actual presidente Reynaldo Bignone nada menos que en el llamado "Museo de la Subversión " que los militares poseen en Campo de Mayo. Entonces Bignone no era presidente sino Comandante de Institutos Militares.

Durante la etapa de la guerra anticolonialista con el Reino Unido por los archipiélagos del Atlántico Sur, el alfonsinismo fue el principal agente ideológico de la derrota. Fue de los que proclamaron la necesidad de llegar a un arreglo a cualquier precio. Fue de los que encontraron en la débacle ideológica de quienes teman la responsabilidad de conducir la guerra la justificación a sus posiciones proimperialistas.

Hoy Por hoy, candidatura de Alfonsín no sólo no es "la opción unitaria” sino que, a través de ella pasa la división de la mayor parte de los sectores políticos argentinos. Los enfrentamientos se dan en el radicalismo pero también fuera de él. El gatopardo alfonsinista avanza, pero será derrotado por el pueblo. El alfonsinismo ha logrado la adhesión de los sectores claudicantes del desarrollismo y de los economistas liberales-conservadores de la Fundación de Investigaciones Latinoamericanas (FIEL) y de muchos otros que lo ven como abanderado del antiperonismo.

En tanto, el peronismo estrecha filas y posterga diferencias. Frente a ello la gente "paqueta" de Buenos Aires, incluidos muchos falsos "izquierdistas", sienten renacer su gorilismo.

La "opción unitaria" progresista y democrática no la dará ningún gatopardista. La "opción unitaria" no puede encontrarse en quienes - como el alfonsinismo- pretenden el retorno a las falsas antinomias (peronismo-antiperonismo) que desangraron a nuestra patria. La verdadera opción está en el voto por los partidos democráticos, populares, programáticos, con claro contenido ideológico. Todo lo demás significa el retorno al pasado, al caos, la vuelta al golpe de Estado, significa, otra vez, el desencuentro entre los argentinos.

Buenos Aires, 27 de diciembre de 1982. Emilio J. Corbiere. Alfredo N. Galletti y Ernesto Giudici.

FOTO: Estados Unidos - (Radiofoto del 20 de Marzo de 1985). El presidente Raúl Alfonsín haciendo el saludo que lo caracterizó ante el Congreso norteamericano reunido en asamblea. Detrás, el ex director de la CIA y vicepresidente de los Estados Unidos, George Bush (izquierda), y el político conservador republicano y presidente de la Cámara de Representantes, Tip O´ Neill (derecha).


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Reunión del G 20 en Londres: El neoconservadurismo no cede



Juan Francisco Coloane (especial para ARGENPRESS.info)

Este jueves 2 de abril comienza el anunciado encuentro del grupo de países reunidos en torno al logo del G-20.

La reunión concita a 19 países representando el 85% del producto mundial según la información oficial, más una representación de la Comunidad Europea, a los cuales se suman el FMI y el Banco Mundial, entre otras instituciones.

Es una cumbre económica que enfrenta un clima global de exasperación y desaliento por el fracaso de políticas económicas que todavía encuentran eco en un escenario político global, todavía marcado por el neoconservadurismo que las implantó.

Si se observa el equilibrio de fuerzas en los participantes, el tibio progresismo que se atisba en el liderazgo de algunas naciones es relativo, o está contenido por la avasallante impronta neoconservadora de 30 años de dominio casi absoluto de las políticas económicas, y por qué no de la política a escala mundial.

Por la agenda, pareciera que el neoconservadurismo no cede. El evento, por la documentación oficial se remitiría a reimpulsar la estabilidad financiera, el crecimiento económico y el empleo bajo los mismos parámetros o políticas económicas de desarrollo que llevaron al actual descalabro. En este sentido es el mismo relato de hace tres décadas aproximadamente, solo que la diferencia están en la crisis más aguda desde la recesión disparada en 1929.

El punto clave de la reunión es restablecer los patrones de crecimiento económico global, a través de tres compromisos: estabilizar los mercados financieros, y posibilitar que las personas y las empresas enfrenten la recesión; reformar y fortalecer el sistema financiero y económico global para recuperar la confianza y la credibilidad institucional.

El G-20 en su origen estrictamente es un encuentro de Ministros de Finanzas y Presidentes de Bancos Centrales, que se ha ampliado por la emergencia a los jefes de estado de turno. Su inicio data del 15 de diciembre de 1999, en Alemania, como respuesta a la crisis financiera de entonces, y la presión de las economías emergentes para establecer una plataforma de negociaciones más compartida y equilibrada. El continuo fracaso de las conversaciones en la Organización Mundial de Comercio aceleró la idea de esta especie de cumbre de los administradores de las políticas económicas.

Probablemente hay mucho por discutir y poco por hacer, porque lo por hacer en serio y de verdad se reduce al campo de la política, donde muy pocos están dispuestos a ceder terreno o cambiar las reglas de juego.

En algún sentido la reunión podría transformarse en otra catarsis internacional, porque realizar los cambios estructurales indispensables para detener la continua destrucción del capital productivo desde la adopción del ajuste estructural a la economía mundial en la década de los 80, está fuera de la discusión.

Tomando en cuenta la mayoría de los líderes que participan, se trata de una reunión de “los colgados” que acuden a plantear como sacar el cuello de la soga.

En las excepciones destaca Barack Obama porque en la práctica es el único mandatario de las potencias que no ha participado en la formulación o mantención de las actuales políticas económicas. Todo el resto forma parte del relato, y algunos son precisamente parte del problema.

El carismático líder de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva, podría ser otra excepción por el demostrado interés en equilibrar el campo de las negociaciones. Sin embargo sobre su gigantesca nación cae la densa estela de la presión de un tradicional neoconservadurismo económico, y la espesa ambición de consolidarse como potencia a la estatura de India, haciendo de Brasil lo imprevisible casi por antonomasia, independiente de la estatura de su actual líder.

Las declaraciones previas de algunos líderes no son inocuas. Algunas apuntan a la especificidad, “que se evite a toda costa el proteccionismo comercial”, (Gordon Brown). O aquella ampliando la mirada, “que se abra una nueva era de cooperación entre los países”, (Vice Premier Chino Wang). Existe un velado reclamo en la aspiración china, así como hay una insistencia en no desmantelar las reglas del juego del libre comercio –uno de los ejes del ajuste de la economía de los años 80. De alguna forma, la visión de una nueva cooperación – término que se presta a distorsión- no ensambla con el criterio de libre comercio amparado por la desregulación a destajo.

Se espera mucho de la participación del nuevo presidente de EEUU Barack Obama y que de alguna forma con su liderazgo y discurso en EEUU, deje una impronta para llevar adelante una suerte de nuevo contrato socioeconómico global. Obama ha tenido una implacable oposición del neoconservadurismo interna y externa a EEUU. Por las ambiguas y a veces regresivas medidas tomadas en Europa, especialmente en Alemania, Francia, e Italia, el impacto del neoconservadurismo pareciera haber dejado allí una huella más profunda.

Una variada gama de opiniones señalan que EEUU después de la debacle económica del actual modus operandi del sistema, no tiene mucho que propagar. De hecho el discurso del Vicepresidente Joseph Biden en la reciente reunión internacional sobre el progresismo en Chile, dejó vislumbrar que EEUU “no está para entregar recomendaciones”, sino que él cuenta lo que se está haciendo en EEUU.

Pues bien, precisamente es en EEUU donde se están tomando las medidas más audaces para salir de la situación de una economía no sustentable, que no es más que producto de la exacerbación del ajuste estructural aplicado en la década de los años 80, con sus tres ejes fundamentales: privatización a ultranza de los servicios públicos y los recursos estratégicos; desregulación al límite de lo permisivo; y apertura de mercados, también con mínimo control.

A 25 a 30 años de la aplicación del ajuste, es cuando se palpa el impacto más profundo de las políticas de los años 80, que descontrolaron al capital especulativo y que terminaron destruyendo la consistencia mínima del capital productivo.

En uno de sus discursos por la aprobación del presupuesto, Barack Obama reforzaba la idea del “cambio cultural y el inicio de una era centrada en el valor del trabajo”. Por la practicidad de los requerimientos de la crisis, tal vez sea impropio aspirar a que la filosofía política penetre en esta reunión en Londres.

Una persona ligada al mundo sindical en EEUU, advertía de la ingenuidad en esperar demasiado de la oportunidad que ha abierto Barack Obama con su insistencia en trabajar los problemas con la intermediación, y estrategias mixtas fortaleciendo la base de los compromisos sin alienar y confrontar. Pensé en el indispensable atributo de la ingenuidad, cuando mucho de lo que se ve parece tan precario.

Foto: Gran Bretaña – La delegación norteamericana encabezada por el presidente Barack Obama en reunión con los anfitriones de la próxima cumbre del G20. / Autor: Chuck Kennedy – White House


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Los deficientes servicios públicos mexicanos de salud: El caso del ISSSTE


Adán Salgado Andrade (especial para ARGENPRESS.info)

En la actual época tan mercantilizada, crítica y recesiva que estamos viviendo, el capitalismo salvaje condiciona hasta el acceso a la salud, la cual, se supone, es un derecho inalienable de todo ser humano. No, quien esté enfermo, pero que no pueda pagar doctores, medicamentos o tratamientos hospitalarios, estará condenado a sufrir o a morir a causa de sus males.

Por ello, para evitar que la gente de limitados recursos económicos (la mayoría de la población mundial) muera por carecer de atención médica, se institucionalizó hace años (especialmente desde los años en que se estableció la llamada “economía mixta”) que en casi todos los países, el gobierno proporcionara servicios de salud públicos para sus ciudadanos, especialmente para los trabajadores y para aquéllas personas de los estratos más bajos. Sin embargo, desde que el neoliberalismo se desató hace casi treinta años, la calidad de tales servicios no sólo ha mermado, sino que muchos han desaparecido para dar paso a todo un sistema privado de salud, que ha hecho de la atención médica un muy lucrativo negocio, dirigido principalmente a lo sectores más pudientes. Esta situación, por ejemplo, tiene lugar en Estados Unidos, país que supuestamente cuenta con dos programas federales de salud, el Medicare (atención a adultos mayores de 65 años) y el Medicaid (atención a la gente más pobre del país). Sin embargo, los servicios proporcionados son tan deficientes, que la mayoría de la gente se ve obligada a pagar un seguro privado para tener acceso a atención médica que, de otro modo, no obtendría bajo esos programas. Y ese es un excelente negocio para las aseguradoras, las que ofrecen “paquetes” de seguros médicos, cuyo costo depende de lo que el cliente desee en cuanto a servicios médicos (aquí en México ya también están de moda los costosos seguros médicos, para suplir lo que los servicios públicos no pueden ofrecer). En la cinta “Phsyco”, el documentalista Michael Moore revisa el pésimo servicio médico que priva en la mayor parte de EU, en el cual ofrece ejemplos de que mucha gente enferma, aún a pesar de contar con seguros médicos, no es atendida adecuadamente e, incluso, ha llegado a morir. Yo conozco el caso de una buena amiga de ese país, la que padece neurofibromatosis tipo II, un raro mal (una de cada cien mil personas lo tiene) caracterizado por la aparición de tumores cerebrales. En su caso, han sido tan invasivos, que hasta el ojo izquierdo ya perdió. Como esa enfermedad debe de estarse revisando constantemente, ella adquirió un seguro médico para tal fin, pues los servicios públicos de salud no contemplan la atención de ese degenerativo mal. Sin embargo, cuando hace pocos días trató de hacerlo válido para que le hicieran los estudios correspondientes y, si era necesario, intervenirla quirúrgicamente, la mayoría de los hospitales a donde acudió, le negaron la atención, pretextando que su seguro era “insuficiente” para tales estudios y el tratamiento que mi amiga demandaba. Después de mucho peregrinar e innecesarios sufrimientos y molestias, finalmente en un nosocomio le hicieron válido su seguro – “Se compadecieron de mí”, me contó. Pero me ha dicho, muy desconsolada, que su mal avanzó en esos meses que no se le atendió y que ya irán saliendo más complicaciones. Y, como dije, ¡eso sucede en un país supuestamente desarrollado como EU!

Así pues, en la actual época de salvajismo capitalista-materialista, la salud es un excelente negocio, sobre todo cuando se trata de atender a los grupos poblacionales de mayores recursos. Pero es que además es inevitable que la mayor parte de la gente enferma trate de curarse. Podrá no comprarse auto nuevo, ropa cara o casa, pero si la enfermedad que se padece es curable, entonces acudirá la persona afectada ya sea a servicios médicos públicos o privados para tratarla. Sin embargo, como de por sí el acceso a tales servicios médicos, sobre todo en el caso de especialidades, es costoso, la existencia de los servicios médicos públicos supondrá que quien tenga acceso y derecho a ellos, aunque no tenga dinero para pagarlos, pueda teóricamente curarse. Y como ya señalé arriba, por esta situación de profunda crisis económica que está afectando a varios sectores productivos y a millones de personas, ha aumentado la demanda de la medicina pública, pues sectores económicos pertenecientes, por ejemplo, a la muy mermada clase media, que antes podían acudir a instancias privadas para atenderse, ahora recurren, en México, a las instituciones que proveen, por obligación estatal, tales servicios. Esas instancias son el IMSS (Instituto mexicano del Seguro Social), que atiende a todos los trabajadores empleados por el sector privado, y el ISSSTE (Instituto de seguridad social al servicio de los trabajadores del Estado), dedicado a atender a los trabajadores del estado, es decir, a la burocracia. La gente que no tiene acceso a ninguno de los dos anteriores, debe de recurrir a un muy cuestionable y aún más deficiente (mucho más que el prestado por aquellas instancias) servicio público de salud, para el cual, mucha veces, las clínicas que lo prestan, ni siquiera cuentan con materiales tan elementales como jeringas y mucho menos medicinas (En alguna ocasión, acudí, debido a una emergencia médica, al hospital municipal del municipio de Tenancino, Estado de México. Tras la consulta, se me recetó un medicamento que tuve que comprar, claro, pues se carece prácticamente de medicinas en lugares así. Dicho medicamento debía ser inyectado, sin embargo, no fue posible que la enfermera me lo administrara tampoco, pues ¡no tenían jeringas allí!, así que de nueva cuenta acudí a la farmacia, en donde, de plano, pagué al dependiente para que me aplicara la inyección y no perdiera más tiempo regresando al “hospital”).

En este artículo me referiré al ISSSTE, institución que, supuestamente, tuvo toda una reforma, sobre todo en el sistema de pensiones (se aplicaron también los cambios que se hicieron en el IMSS, como el sistema de cuentas individuales, igual que las famosas AFORES, que operan en aquél. Ver mi artículo en Internet: El convenenciero capitalismo salvaje), para optimizar los supuestos “bajos recursos” con que cuenta, lo que, en resumen, redundó en un alza de las cuotas que se descuentan a los trabajadores del gobierno y un aumento de los años laborables (treinta años como mínimo o 65 años de edad) para tener derecho a la jubilación. Y esos cambios se justificaron, se dijo, tanto para “asegurar” las pensiones futuras de dichos trabajadores, como para “mejorar” el servicio médico. Pero, como veremos, es algo totalmente falso. Y las deficiencias que expondré son igualmente aplicables al IMSS, institución que presta también muy precarios “servicios de salud” a sus afiliados (sólo hay que ver el trato que les da a las personas de la tercera edad, las que son humilladas y vejadas, tal y como cualquier jubilado de edad avanzada de esa institución que acuda a sus “servicios médicos” puede testimoniar).

Para comenzar, el presupuesto otorgado para la totalidad de las funciones que el ISSSTE debe de proporcionar es bastante limitado. El presupuesto gubernamental federal para este año es de alrededor de 2 billones 744,000 millones de pesos. Pero para aquella institución se asignarán solamente 88,358 millones de pesos para su gasto programable, lo que significaría que apenas se destinará el 3.22% de los recursos de la federación (Fuente: página electrónica del ISSSTE). En contraste, el presupuesto para la Secretaría de la Defensa Nacional, con muchas más limitadas funciones (principalmente para hostigar a regiones campesinas “rebeldes”, como las zapatistas, o el supuesto “combate al narcotráfico”), es de 34900 millones de pesos, 1.27% del presupuesto federal, lo cual, puede verse, resulta desproporcionado. Ahora bien, si además desglosamos lo que el ISSSTE destinará a los muy demandados servicios de salud (no considero el rubro denominado “otros servicios de salud”, que son los destinados a investigación, capacitación, mantenimiento y otros rubros indirectos), resulta que entre los servicios para la llamada “atención médica preventiva” (lo que se canaliza a las clínicas) y los de la “atención médica curativa” (lo que se contempla en hospitales), los recursos ascienden a alrededor de 16813 millones de pesos, es decir, 19.02% en relación al gasto programable de la institución, pero apenas un muy insignificante 0.0061% del presupuesto federal (Sumando este presupuesto de salud del ISSSTE al del IMSS, de 7500 millones de pesos, 0.0027%, y al del llamado Seguro Popular, de 49,000 millones de pesos, 1.78%, obtenemos un raquítico 1.7888% de presupuesto federal. La ONU recomienda para este rubro por lo menos un 6%, no del presupuesto gubernamental, sino del PIB. Para el año pasado, que el PIB de México fue de alrededor de 900,000 millones de dólares, el presupuesto en salud de este año sería de apenas 0.0051% de aquél, es decir, ni el uno por ciento se dedica en este país para la salud).

Pero el análisis resulta aún peor si consideramos que de los casi 15,297 millones de pesos destinados a la infraestructura hospitalaria del ISSSTE, 13126 millones se van en pagar sueldos, o sea, un 85%, y para medicamentos y otros suministros, apenas se destinan poco más de 738 millones, es decir, 4.82%. Y estos datos numéricos evidencian la precariedad de los recursos destinados a la salud por dicha institución (se consignan un total de 11543 millones de pesos para gastos de medicamentos y suministros del total del gasto programado, o sea, apenas un 13%).

Ello provoca que sean constantes las quejas de los derechohabientes, los que han crecido un 12 por ciento en los últimos cinco años, por la pésima atención, la falta de medicinas, insuficientes médicos especialistas, falta de camas, de salas de operación, de malos tratos y negligencia por parte de enfermeras o personal administrativo... y muchas otras situaciones que desmienten al gobierno panista de que el servicio “ha mejorado”. Tan malos son los servicios, que los funcionarios de dicho gobierno que perciben altísimos salarios, ni de broma acuden a curarse en esa institución, y hasta se les asigna un presupuesto especial para que se atiendan a todo lujo en clínicas y hospitales particulares, incluso en el extranjero, como señaló hace poco Andrés Manuel López Obrador, en un discurso dado el 17 de febrero, en el cual informó que “la cobertura de servicios médicos privados para esos funcionarios que ganan un sueldo de 600 mil pesos mensuales, costará este año 45 mil millones de pesos” (este dinero equivaldría a 1.6% del presupuesto de la federación, mucho más alto que los gastos de salud que destina el ISSTE, 0.0061%, como señalo arriba, así que ¡vaya si se dan sus privilegios los mal administradores panistas!).

De acuerdo con el testimonio de una ex empleada que laboró en el “Hospital Regional Zaragoza”, dentro del área administrativa (a quien llamaré Leticia), justamente el que casi todo se vaya en pagar salarios, es una de las causas de la deficiencia en los servicios médicos que presta el ISSSTE. “Sí, mira, allí trabajan unos 17,000 empleados y más o menos hay entre 9 y 10mil que ya tienen su base. Y casi todos los que entran allí, tratan de conseguirla lo más rápido posible, pues ya cuando la tienes, tu salario puede duplicarse o triplicarse, según tengas años de antigüedad”. A los empleados eventuales, como ella, se les denomina “suplentes”, y sus salarios rondan los 4800 pesos mensuales, no tan bajos, como puede verse, si se toma en cuenta que en este país, alrededor del 60% de los trabajadores perciben entre uno y dos salarios mínimos, es decir, entre 1600 y 3200 pesos mensuales. “No, y hay gente que tiene unos sueldazos, como el director del hospital, que gana ¡170,000 pesos quincenales!, y casi ni lo ves en el hospital. Y los jefes de área, ésos ganan 70,000 pesos al mes, y tampoco creas que hacen mucho... así que imagínate todo lo que se va nada más en puros sueldos”, comenta Leticia. Dice que del total de empleados, poco más de la mitad, unos 9000, son enfermeras, un 15% doctores, y el resto, un 35%, se reparten entre administrativos, afanadores, encargados de la cocina, camilleros, los encargados de las ambulancias y el resto de trabajadores que se requieren en ese hospital. “Los más jóvenes que contratan son los camilleros o los de las ambulancias, pues sus edades oscilan entre 19 y 25 años”, aclara Leticia.

“Lo que yo veía es que, por parte de las enfermeras que, como te dije, son las empleadas que más hay, la mitad más o menos de todos los trabajadores, sobre todo las que tienen base, muchas son muy hurañas y deshumanizadas para tratar a los pacientes, sí, como que ya hacen todo mecánicamente, sin muchas ganas”. Cuenta Leticia que varias de ellas, con tal de aumentar sus ingresos – considerados insuficientes para una buena cantidad –, incluso doblan turnos, pues el sueldo extra que perciben por el tiempo adicional a su jornada es muy atractivo. “Así que, imagínate, ya después de varias horas, pues nada más lo que quieren es terminar su jornada e irse rápido”.

Es entendible la actitud de las enfermeras o de los empleados en general, pues a fin de cuentas se trata de una burocracia que al ser mantenida, en cierto modo, satisfecha por el gobierno (mediano sueldo, buenas prestaciones, poca exigencia en su labor...), resulta en un factor social que implicará cierta estabilidad política para aquél. “Sí, ya cuando tienen su base, ¡olvídate!, constantemente están pidiendo permisos, que vacaciones, que préstamos, que faltas por una u otra causa... y casi siempre se las justifican. Además, su sueldo, como te dije, se puede duplicar o triplicar. Si yo hubiera tenido mi base, en lugar de 2400 pesos quincenales, me hubieran pagado seis mil pesos, más del doble, sí, pero tuve que dejar el trabajo por problemas de horario”. En cambio, los empleados suplentes no gozan de ninguna prestación, ni aguinaldo, nada, y cada quince días firman contrato, con tal de no hacer antigüedad, comenta Leticia. “Y ya cuando tienen la base, les descuentan 90 o 100 pesos quincenales a todos, y con eso les van haciendo un fondo de ahorro, que el sindicato incrementa con aportaciones. Y en junio de cada año les dan como $7500 extras”. Vaya, pues de acuerdo con esto, los trabajadores ahorrarían unos $1200 pesos en seis meses, y si reciben $7500, resulta que el sindicato les habría aportado $6300 pesos. Si, como dice Leticia, unos 10,000 son de base, estamos hablando que se deben de erogar unos 63 millones de pesos extras tan sólo en salarios. O sea, menos recursos para la atención médica.

También platica Leticia que es muy diferente la actitud de las enfermeras cuando llegan a sufrir digamos que un accidente. “¡Uy, si vieras que cuando se pinchan accidentalmente con una aguja, el escándalo que hacen, más si están en un área infecciosa cuando les pasa eso!”. Llegan a obtener, según el testimonio de nuestra entrevistada, hasta 250,000 pesos, dependiendo de su antigüedad y de la “peligrosidad” del accidente. “Pero algunas hasta parece que a propósito lo hacen, pues aunque les den la indemnización y licencia para no trabajar, de todos modos muchas siguen trabajando, pero ya les dieron un dinero extra”. Y cuando ellas son las que incurren en algún caso de negligencia, pues minimizan su actuar. “Pues si tienen muchos reportes, las mandan a ‘descansar’, dos, tres meses, y ya luego regresan, como si nada”, agrega Leticia. Y eso mismo pasa, continúa, si la negligencia la comete un médico, por ejemplo. “También los suspenden tres, cuatro meses, si por su culpa un paciente se puso más malo. El peor caso del que me enteré fue el de un doctor que se le pasó la mano de aplicarle morfina a un enfermo que se murió por eso. Tuvo que pagarle de su bolsillo una indemnización a su esposa y le quitaron su licencia médica, para que no ejerciera, pero no, no se le levantó un acta judicial, ni nada”. También comenta que desde que se suprimió lo de que los empleados que se jubilaban podían “heredarles” sus plazas a sus familiares (punto positivo, considero), se acabó en algo con que gente inepta ocupara cargos importantes. “¡Por ejemplo, había una jefa de área que había heredado su puesto, pero, en serio, no sabía nada esa señora!”, exclama enfática Leticia.

También tiene que ver para que los servicios sean limitados o malos el que de ciertas áreas existan pocos empleados, como es el caso de los radiólogos, que son quienes se encargan de que a los pacientes se les saquen radiografías. “Hay muy pocos y hasta los suplentes sólo trabajan tres días, pues por la exposición a las radiaciones, nada más trabajan tres días, por las consecuencias que les provocan, que se pueden descalcificar u otras cosas. Pero ellos son los que más ganan, cinco mil pesos a la quincena, por los peligros a que se exponen”. Y señala Leticia que los radiólogos de base, astutamente, dejan a los suplentes a que hagan el trabajo de meterse con los pacientes a las máquinas, para que les saquen las placas. “Sí, como ya saben qué pasa, pues de tontos se meten ellos”, comenta sonriente.

Y también platica Leticia sobre la poca ética profesional de algunos doctores que venden sustancias necesarias para determinados exámenes, pero que por ser costosas, el ISSSTE se desentiende de proporcionarlas. “Sí, por ejemplo, la gente que se debe de revisar la vista, necesita a veces de una sustancia que les ocasiona ceguera temporal, pero como no hay, porque es muy cara, deben de comprarla (¡esto es inconcebible y vergonzoso, reflexiono!), y entonces hay oftalmólogos que se las ofrecen más barata. O también les ofrecen lentes o armazones. Y también hay odontólogos que les ofrecen puentes o prótesis a sus pacientes que allí, por ser caras, tampoco se les proporcionan. Pero tampoco les hacen nada si los descubren, como te digo, nada más los suspenden uno o dos meses y los regresan a sus puestos”. Dice Leticia que eso lo hacen porque a veces hay pocos doctores de tal o cual especialidad, escasean, así que aunque cometan faltas al ofrecer en venta ciertas cosas, de todos modos esa intricada burocracia médica los conserva. Pero además, hay un cierto cinismo en tales acciones, considero, pues sólo suplen aquello de lo que en los hospitales de esa institución se carece. Así que si “por debajo del agua” dichos doctores-comerciantes pueden proporcionar lo que haga falta a cambio de dinero, pues simplemente estarán “llenando” los vacíos que un raquítico presupuesto ocasiona. “Además también casi todos los doctores tienen otro trabajo, así que a veces ni se presentan a la consulta, por lo que a veces se deben de reprogramar a esos pacientes”. Y sucede que muchos que requieren de una cita con un especialista deben de esperar dos o tres meses para que se las otorguen. “Pues a veces algunos enfermos hasta se mueren antes de la consulta”, comenta Leticia, con gesto de resignación. Y esa actitud por parte de la institución sería una muestra de la deshumanización a la que se ha llegado en sus hospitales y clínicas.

Y tal y como menciono arriba, otro grave problema es la falta de medicamentos. “Sí, eso nunca falta, que no te den medicina porque se acaba pronto, sobre todo la que es muy cara”. Allí la más costosa y que se solicita mucho, es la medicina para controlar el SIDA, la que es para el cáncer y la empelada en la broncoaspiración. “Aunque se supone que deben de tener un resguardo de esos medicamentos, sobre todo para dárselos a los enfermos que estén más graves, a veces ni el resguardo hay”. Así que, me pregunto, de qué sirve un servicio médico que carezca de las medicinas necesarias o de otras cosas que resultan indispensables para proporcionarlo adecuadamente.

“Los pacientes que más fallecen son mujeres de más de 35 años, que llegan con cáncer de mama muy avanzado o con cáncer cérvico-uterino. Y también llegan muchos niños con leucemia. Casi todas las salas están ocupadas por gente mayor y una cuantas son para jóvenes o niños. Pero muy seguido no se puede ingresar a un paciente por falta de camas”, continúa la plática. Eso me hace pensar en que el incremento en los casos de cáncer en mujeres o en niños, quizá sea la consecuencia de la mala calidad de vida que tenemos en esta ciudad, tan contaminada y estresante, y para empeorar las cosas, ello se complica aún más debido a los pésimos servicios de salud públicos, incapaces de remediar tan alta incidencia.

Y también comenta que en muchas de las urgencias médicas, a los enfermos se les admite porque llegan varios de ellos graves, y que sólo así se les ingresa, pues generalmente, para que ello sea posible, debe de tratarse de casos efectivamente graves. Pero, razono, entonces de qué sirve el servicio de urgencias, si sólo se admite a gente con un mal muy avanzado, como si sólo se tratara de que llegaran allí a morirse. “Pero fíjate que a veces los rechazan. Una vez, por ejemplo, llegó un hombre balaceado, sólo lo atendieron para pararle la hemorragia, pero lo rechazaron, a pesar de que era derechohabiente, porque dijeron que era un caso judicial, pues había agresión con arma de fuego y eso no era competencia del hospital (esto es extraño, pues justamente también hay personal en el hospital del ministerio público para esos casos, señala Leticia), así que se lo tuvo que llevar la ambulancia a otro lado... imagínate, a lo mejor se les murió en el camino, pues estaba grave el hombre. También una vez vi a un hombre que llegó violado, y sí lo admitieron, porque estaba grave... o niños con leucemia, ya muy avanzada. Pero es difícil que te admitan en urgencias... casi tienes que llegar muriéndote”.

Y dice que los días de quincena eran los más pesados para su departamento, pues la nómina era para los 17000 empleados, quienes debían de firmar en dos registros. “Y era cuando menos atendían a la gente, pues se iban a cobrar sus cheques, sí”. Así que si a uno se le ocurre enfermarse, pues que no sea en día de quincena hospitalaria, pienso.

“A veces se hacían encuestas entre los empleados, para comprobar el estado de los servicios, pero, imagínate, estaba manipulada desde origen, pues era obligatorio que todos los trabajadores la hicieran, y todos, en su prisa por acabar, contestaban que todo estaba bien, que desempeñaban bien su trabajo y que no había problemas. Y en esas encuestas amañadas se basa el gobierno para decir que tanto los servicios de salud, como sus empleados, están muy bien y todo está perfecto”. Como dije antes, el mantener digamos que “contenta” a la burocracia, implicará para el gobierno que un importante sector de la sociedad esté pasivo y estable políticamente. Y si para ello debe de canalizar la mayor parte de los recursos en sostener a esa burocracia médica, lo seguirá haciendo, con tal de evitar protestas e inestabilidad en ese sector, aunque la que se desestabilice sea la salud de la gente que depende de tales servicios.

“Y cuando debíamos de cotejar un expediente, era pesadísimo, pues debías de revisar cada hoja de ese expediente y había unos que tenían hasta tres mil hojas... y ahí nos tenían, revisando una por una y poniéndoles sellos”. “¿Y eso para qué se hacía?”, pregunto. “Pues porque a veces el director o jefe de un área lo solicitaba para revisar que no tuvieran esos empleados muchas faltas administrativas o incapacidades o cosas por el estilo, por si ameritaban sanciones”.

En fin, que entre salarios, papeleo burocrático, negligencia e insuficientes recursos, la salud de los derechohabientes es la que menos cuenta.

Ante todo ese sombrío panorama de la situación de los pésimos servicios de salud pública, como los del ISSSTE, reflexiono que no queda más que encomendarse a todos los dioses mexicas, con tal de que no nos enfermemos o si nos enfermamos, podamos curarnos con sólo comprar una barata medicina en la farmacia de genéricos intercambiables más cercana a nuestros domicilios.

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Plan México: La otra cara de la medalla


Vicky Peláez (ELDIARIO, Nueva York, especial para ARGENPRESS.info)

Estábamos acostumbrados al colonialismo vulgar. Ahora tenemos uno más sofisticado llamado ‘reconstrucción’ (Shalman Guttal).

La puesta en marcha del Plan México o Plan Mérida por el Congreso norteamericano, y el nombramiento como embajador del cubano americano Carlos Pascual -uno de los mejores expertos en “estados fallidos”- significa el inicio oficial de la nueva fase de expansión del dominio norteamericano en América Latina. El petróleo mexicano, cuyas reservas durarán no menos de 100 años con los descubrimientos en el Golfo de México, es demasiado importante para la seguridad energética del Gran Patrón que decidió establecer ya, el control sobre el Estado mexicano y sus instituciones claves: las fuerzas armadas, policía, poder judicial y el servicio de inteligencia.

Desde este punto de vista, el Plan México es mucho más complejo y ambicioso que el Plan Colombia, pues plantea la implantación del Plan Patriota norteamericano. Para lograr esto Estados Unidos está utilizando toda clase de pretextos creíbles y no creíbles, el último fue decir que ¡Hezbolá del Libano está operando en la frontera de México!.

Entristece la historia moderna de México. Fue símbolo de la independencia para todo el continente desde su revolución en 1910, hasta los años 1980. Quién no se acuerda del apoyo que brindó a los republicanos españoles y a los exiliados políticos latinoamericanos. Fue el único opositor al bloqueo norteamericano a Cuba y fue transmisor de la chispa de rebeldía. Sin embargo, aquel México empezó a desaparecer en los años 1980, cuando Estados Unidos se preocupó seriamente sobre su seguridad energética y se aseguró de controlar las finanzas de su vecino por medio de géneros préstamos.

El Tratado de Libre Comercio (NAFTA) entre EE.UU., Canadá y México en 1994, facilitó el dominio estadounidense sobre la economía mexicana. Desde entonces comenzó un dramático proceso del empobrecimiento de México, desmantelamiento de su Estado y el crecimiento del narcotráfico que llegó a salir del control del Estado al crear una fuerza paramilitar de unas 100,000 personas. La seguridad y la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo dieron un nuevo pretexto para la expansión del dominio. En el 2005 se formó la Asociación para Prosperidad y Seguridad que tenía que ser “fortalecida” a través de la militarización del país en forma del Plan México.

El nuevo embajador Carlos Pascual, que viene con el Plan México se ubica fácilmente en la ecuación: “el mensajero es el mensaje”. De acuerdo al libro de Naomi Klein “The Shock Doctrine”, Pascual es uno de los “arquitectos de la Terapia de Choque que terminó con las economías de los países en desarrollo. Fue parte de la ‘Revolución Naranja’ en Ucrania y desde el 2004 Coordinador de la Oficina de Reconstrucción y Estabilización del Departamento de Estado. Creó planes para 25 países entre ellos Irak, Afganistán, Sudán, Cuba etc. Su idea es remodelar los países de pies a cabeza, “cambiar la fábrica social de cada país”, “terminar con el sector estatal de la economía teniendo en cuenta que a veces reconstruir implica destruir todo lo viejo”.

El mundo sabe cómo el Gran Patrón “reconstruye” Irak y Afganistán, por eso asusta que Pascual haya dicho en uno de sus discursos que “tenemos contratos preelaborados para reconstruir países que todavía no están rotos”. ¿Será México uno de estos países?.

Foto: Estados Unidos – Encuentro entre los presidente Barack Obama y Felipe Calderón. / Autor: EL ECONOMISTA


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Colombia: Represión a campesinos negros y agresiva crisis económica y social agraria

Apolinar Díaz – Callejas (especial para ARGENPRESS.info)

Bajo el gobierno del Presidente colombiano Álvaro Uribe Vélez, que se ha lanzado descaradamente a obtener la aprobación de nuevas reelecciones presidenciales, con el apoyo de los miembros del Congreso de la República que son sus adeptos y que aún no están presos, como el resto de sus colegas de grupo, abre a Colombia las puertas del viejo estilo centroamericano y caribeño de gobernantes que ocupan el poder durante toda su vida y para su propio beneficio.

El Presidente de Colombia se ha ido convirtiendo en un cauteloso y eficaz organizador clandestino de su propia reelección, como ocurría antes en América del Caribe y en muchas partes del continente. Sus adeptos están preparando los proyectos legislativos que permitan las reelecciones ininterrumpidas de Uribe Vélez, como los Somoza, Trujillo, Strosner, Pinochet, Videla, Batista, Duvalier y muchos otros.

En la actual ofensiva de los terratenientes para apoderarse de las tierras colombianas que debían estar en manos de los campesinos, está al orden del día el caso de las cuencas de los ríos Jiguamiandó y Curvaradó, que han sido ocupadas por grandes terratenientes despojando a los campesinos, todos de población negra, que tienen una endeble capacidad organizativa para hacer frente a los embates de la intimidación y al asesinato de sus líderes, como se afirma en el editorial del diario liberal de Bogotá, El Espectador de la semana pasada. Dice el mismo editorial que: “quienes sacaron provecho de la arremetida paramilitar y guerrillera continúan haciendo uso de tierras que nunca les pertenecieron o que, a lo sumo, adquirieron de manera irregular. En donde anteriormente habitaban las comunidades negras, hoy existen cultivos de palma africana cuyo modelo empresarial en más de una ocasión, ha sido bendecido e incentivado por el propio Gobierno nacional…un primer informe del Instituto Colombiano de Desarrollo Rural, INCODER, publicado en marzo de 2005, sostuvo que el 93% de las siembras de palma africana que se encontraban dentro del territorio colectivo de Curvaradó eran ilegales. La Defensoría del Pueblo, en su Resolución Defensorial 039, denunció a su vez que cualquier extensión de la siembra de palma en Curvaradó debía cesar. En diciembre de 2006, también bajo el gobierno de Uribe Vélez, el INCODER hizo explícito que seis títulos de propiedad presentados por personas afines al cultivo de palma tenían invalidez jurídica”.

La represión y agresión terrateniente sigue adelante en el gobierno actual de Uribe Vélez.

En la sesión del 26 de marzo de la Sociedad Económica de Amigos del País, SEAP, su presidente el economista y notable Ex -ministro Hernando Agudelo Villa, hizo una fuerte y nítida denuncia de la incapacidad del gobierno actual de Colombia de manejar los efectos de la crisis económica mundial y de la propia crisis interna de Colombia. Dijo: “ Pero mientras los Estados Unidos , el G,20 las naciones de Asia Pacífico, el mundo industrializado y las economías emergentes, analizan opciones y ponen en marcha medidas para contener la crisis, en Colombia todas las energías oficiales y la acción del congreso se orientan a garantizar las aprobaciones del referendo reeleccionista.”

Además: “La inversión extranjera está huyendo. Los trabajadores colombianos cada vez despachan menos remesas. Las exportaciones se ven afectadas por la crisis en Estados Unidos, Venezuela y Ecuador, nuestros principales compradores y, el precio de los commodities en los mercados internacionales desciende y seguirá cayendo. El peso, como el resto de las monedas de la región se ha depreciado y los hogares y las empresas sienten cada vez con mayor apremio los efectos de la contracción del crédito.”

“El pronóstico de crecimiento está ya por debajo del 1%”.

Agregó el ex ministro Agudelo Villa: “En términos macroeconómicos Colombia es el único país de la región que, por añadidura, afronta déficit gemelos (fiscal y de cuenta corriente de la balanza de pagos) y que además, gasta en seguridad una suma astronómica (22.678) miles de millones en 2008 para sostener simultáneamente dos guerras imposibles de ganar:

La emprendida contra el narcotráfico y la seguridad fundada en el uso excluyente de la fuerza. Estamos avanzando en el camino del autoritarismo y la erosión de la democracia, pero no estamos construyendo un mejor país”.

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Así como nosotros… no perdonamos a nuestros deudores

Alfredo Grande (APE)

“¿se votó adelantar las elecciones o las infecciones?
(aedes aegypti)”
“la única psicosis que se trata es la individual.
La colectiva se denomina gobernabilidad.”
(aforismos implicados)

Advertencia previa a la cumbre en Londres
Crisis: temen por 90 millones de muertes
Ocurriría en los países pobres. Son estadísticas que tomó la directora del Banco Mundial para instar a los líderes del G20 a contribuir a la protección del mundo en desarrollo. Pronosticó que, si no acuden en su ayuda, podría desatarse una oleada de disturbios sociales.
"Tenemos que analizar el impacto de todo esto en los países en desarrollo. De no ser así, sin querer parecer alarmista, la consecuencia podrían ser alborotos sociales y crisis políticas. Es en interés de todos el impedirlo" aseguró la nigeriana Ngozi Okonjo-Iweala.
Una oleada de disturbios sociales y crisis políticas podría desencadenarse en los países más pobres del mundo si los líderes del G20 no acuden en su ayuda, según la directora gerente del Banco Mundial, Ngozi Okonjo-Iweala.
En declaraciones al dominical The Observer, la ex ministra nigeriana instó a los representantes de países que se reunirán en Londres el próximo 2 de abril, a contribuir a la protección del mundo en desarrollo frente a los peores efectos de la crisis financiera.
(Crítica de la Argentina 24-03-09)

¿90 millones de muertes? Veo y 100 millones más. El capitalismo mundial es como los campeonatos de póker que ahora podemos ver en las señales de cable. Pagan con dineros ajenos, no para ver sino para alucinar. Los gobiernos, las organizaciones gubernamentales y las organizaciones no gubernamentales disputan sus presas en el mismo parque jurasico. Todos los predadores todos, tienen como hipótesis de supervivencia comerse antes que lleguen sus rivales, a los predadores pequeños (perejiles se decía en una época) y a los herbívoros (incluso grandes como fuera el supercoop). La cena está servida y allí los vemos en Qatar afilando cuchillos y despuntando tenedores. No sé si la guerra es la continuación de la política por otros medios, o es al revés. Quizá la concepción amplificada de la guerra (económica, ecológica, familiar, empresarial, profesional, comercial) nos habilita a pensar que todo es guerra y que la paz es apenas la resaca de las noches de cuchillo y niebla de la historia. Decir que todo es guerra no implica alucinar que los mosquitos que transmiten el dengue usen casco. En realidad, la epidemia es otro de los rostros de la guerra, y no es por cierto producto de la pobreza. Es un producto de la riqueza, de la absurda concentración de macro beneficios en pocos bolsillos (y no solamente los de la mesa de enlace, sino de varias mesas de dinero que siguen operando). La directora del Banco Mundial no quiere ser alarmista. Desde su lugar de sierva del gran capital, ¿qué podría alarmarla? Pedirle a los líderes responsables de masacres y genocidios que resuelvan el problema, es igual que pedirle al aedes que recapacite y no pique más. Y como decía ese cartel en la 9 de julio de la Capital Federal: NO AL DENGUE. (¿lo habrá leído el mosquito). Algún funcionario psicótico creyó que así se combatía la epidemia. Ya estoy leyendo carteles tipo: RETROCEDE CHAGAS; MÁRCHATE SIDA. A poner carteles absurdos algunos le dicen prevención. O sea: no hay alarmismo pero tampoco hay alarmas. Ni del calentamiento global (como decía una paciente, con la única excepción de su marido que no se calentaba ni global ni localmente) ni de las inundaciones (recordemos a Randazzo, ministro del interior, aunque parece que no del exterior, diciendo que el alud de Tartagal no se podía haber evitado) ni de la masacre de cromagnon, ni siquiera del control de alcoholemia al ministro de las retenciones, al cual, vaya paradoja, no quisieron retenerlo. No hay alarmismo ni hay alarmas porque el sistema predador sabe que su garantía de supervivencia es la destrucción total. Hasta la matanza de focas tiene más difusión que la matanza de mil millones de personas, si bien, hay que admitir, el humano es más reciclable que los simpáticos mamíferos. Lo que resulta intolerable es imaginar (no al estilo John Lennon, pero bueno cada uno tiene la imaginación que se merece) que puedan suceder “alborotos sociales y crisis políticas”. El hambre, la sed, la falta de vivienda, las condiciones de vida denigrantes, la trata de personas, la destrucción del suelo, el agua y el aire, no son dignos de alarmismos ni alarmotes. Pero que alguien se alborote, o que pueda haber sacudones, vibraciones, estremecimientos al estilo del “que se vayan todos”, eso resulta intolerable. NUNCA MÁS dicen los saqueadores del planeta. NUNCA MÁS dicen los que asesinaron y asesinaron setenta veces siete y más también, en la versión más aniquiladora de cualquier evangelio. Cuando surge la Alianza para el Progreso, fue para expulsar a Cuba de la organización de los estados americanos. Eso es la alianza y el progreso del capitalismo: destruir todo intento de socialismo. Cuando el capitalismo ayuda, es igual a una cruz roja formada por pato vicas . “Si el bueno critica es malo; si el malo aplaude es peor” sentenciaba una fábula. Por cierto: los malos y las malas aplauden. Pontifican. Se alarman. Se preocupan. Se estremecen. No les molesta los muertos y heridos de la guerra contra las poblaciones indefensas, que algunos denominan “salvatajes financieros”. La ayuda real al total de los países emergentes (¿emergentes de qué? ¿del propio sistema predador?) es el 10% de lo utilizado para rescatar uno solo de los bancos colapsados. La protección del mundo en desarrollo es el eufemismo habitual que usan los gendarmes del Imperio. La traducción libre, estilo Petit Larousse, sería: protección irrestricta del Gran, Mediano, Pequeño y hasta Misérrimo Capital, contra todo alboroto, pataleta, berrinche, algazara, rabieta, o pensamiento crítico, de aquellos que ya no están emergiendo, sino que a partir de los dorados salvatajes, vuelven a sumergirse. La única esperanza será China, no ya como referente de la revolución campesina y proletaria, sino como el capitalista más grandote de todos los capitalistas, que chantajea, sin alarmismos, pero con billones de dólares acumulados, que “¡a no jodel, porque salimos a vendel dolales!” Los soldados de Iwo Jima son ahora operadores bancarios, financistas reciclados, convocados por un Imperio en llamas, que tiene como únicas armas la emisión y el lavado. No solamente no queremos, no solamente no podemos, lo que pasa es que no queremos perdonar a nuestros deudores. Esos ellos, el 2 de abril se reunirán en Londres, la capital internacional de los bucaneros. En la Argentina será feriado, porque recordamos, a nuestra manera, la triste historia de la hermanita perdida que se llevó a muchos hermanos, durante y después de la guerra. Hay más combatientes suicidados que muertos en combate. ¿Será que la paz de los países emergentes es una resaca para los opresores, pero un combate cotidiano para los oprimidos?

Propongo que el 2 de abril sea el Día Internacional del No Perdón. Ni para los siervos del gran capital, ni para los que no se alarmaron frente a la posible epidemia del dengue.

No será, pero quizá es justicia.

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Endemoniados

Miguel Apontes (PRENSA RED)

Un ex funcionario Área Denuncias CONADEP-Córdoba envió una carta de lectores en la que opina sobre el editorial del diario La Voz del Interior al cumplirse el 33 aniversario del golpe militar de 1976.

Desde el título, “Memoria para todos”, ya se sugiere la idea de la nota. Otra vez -y en LA VOZ es recurrente- la cuestión de los dos demonios.

Creo que ya se ha dicho suficiente sobre el tema. Incluso bastaría leer algunas sentencias judiciales recientes, ensayos de juristas e intelectuales, para cerrar definitivamente este debate absurdo que, a no dudarlo, es propuesto permanentemente por la derecha argentina, que no termina de asimilar la terrible derrota política y cultural sufrida en este terreno.

Pero, aunque peque de repetitivo, voy a insistir con un concepto: no existe nada igual a un Estado terrorista. Por lo tanto, toda vez que se pretenda equiparar ése Estado terrorista con cualquier otra violencia, por más cruenta que sea, sólo se está soslayando la magnitud del terrorismo de estado. Y que quede claro: en este país la dictadura militar cometió al amparo del terrorismo de estado un genocidio.

Y también vale insistir con esto: fue el terrorismo de estado la herramienta escogida para implementar un modelo de país determinado, un modelo de país de economía concentrada de mercado, un modelo de país que excluye a millones de compatriotas, un modelo de país neoliberal (recomiendo leer el mensaje del 2 de abril de 1976 que dirigió al país el inefable Alfredo Martínez de Hoz).

Además, en un párrafo del editorial se dice: “… una dictadura que sumergió al Estado nacional en la actuación más tenebrosa que alguna vez haya sucedido.” Me parece contradictorio, entonces, otra vez insistir con la idea de “los dos bandos”, a no ser, claro, que se simpatice con el bando hoy en baja (bueno en baja quizás las fuerzas armadas como brazo armado del proyecto económico del ‘76, pues el poder real sigue estando intacto y como siempre en pocas manos, y esto nos lo hacen sentir en forma permanente, incluso mediante editoriales de escaso vuelo intelectual en algunos medios), con esa dictadura militar asesina de argentinos, secuestradora de niños, torturadora, defensora de los intereses más concentrados de este país.

Y donde, en esa defensa de sectores privilegiados y dominantes, no estuvieron exentos los medios de comunicación masiva, aliados fundamentales en ese periodo oscurantista. De eso, y de lo que sucedió con los medios en Córdoba, puedo hablar bastante; y no porque me haya nutrido leyendo ningún ensayo sobre la época. Simplemente porque lo viví en carne propia.

Ahora, lo que me llama más la atención es que LA VOZ DEL INTERIOR incurra en errores increíbles, groseros. En su afán de sumarse al coro de medios opositores, que buscan de todas maneras hacer el doble juego, contradictorio, presentándose, por un lado, como defensores a ultranza de la “institucionalidad”, pero por el otro promoviendo de manera sutil (y no tanto) la banalización de la actividad política, el desprestigio mediante el trato peyorativo de las autoridades legítimamente elegidas, en definitiva promoviendo el desprecio y ataque a las instituciones que primero dice defender a ultranza.

No puedo decir otra cosa, cuando en un verdadero error de concepto, grueso error de concepto de los demócratas editorialistas, se afirma que “haber instaurado por decreto el feriado nacional del 24 de marzo fue una decisión teñida de parcialidad histórica y de intencionalidad política. Es como si el gobierno del entonces presidente Néstor Kirchner hubiera pretendido establecer como criterio de verdad histórica “

No sigo porque me da vergüenza ajena. Señores de LA VOZ DEL INTERIOR: deberían saber que el feriado del 24 de marzo fue instaurado no por decreto como lo afirman en el editorial (de decreto “K”, como les agrada a ustedes siempre decir), sino a través de una Ley de la Nación, votada en la Cámara de Diputados el 15 de marzo de 2006, donde había llegado ya con media sanción de la Cámara de Senadores (se debatió largamente en las dos cámaras).

La legitimidad de su sanción, los fundamentos del proyecto finalmente aprobado, no dejan dudas de la intencionalidad política (eso siempre estará, es lógico) y del criterio que prevaleció para su aprobación. Pero no quedan dudas, ustedes que permanentemente apelan al respeto de la institucionalidad, que su conversión en Ley de la Nación, fue mediante un proceso absolutamente legítimo, que emanó de un Poder del Estado absolutamente legítimo.

Por otro lado, no es un argumento válido lo referente a la fecha, si antes o después. En realidad, yo no puedo dejar de acordarme en esa fecha de otros hitos del terrorismo de estado en el país: la matanza de indígenas en la campaña del general Julio Argentino Roca, la Semana Trágica de 1919 con Hipólito Irigoyen como presidente y después los fusilamientos de obreros rurales en la Patagonia, en 1921.

Todo tendrá una visión sesgada cuando ideológicamente se está en las antípodas de una posición. O si no ¿qué es el feriado del 8 de diciembre, con una clara connotación católica a pesar de regir en nuestro país la libertad de culto? ¿Y qué se puede decir del Día de la Raza, que por decreto –esta vez sí por decreto- también de Irigoyen del 4 de octubre de 1917? Y, ya que se habla de historia parcializada cuando se critica el feriado del 24 de marzo, ¿saben algunos de los considerandos del decreto de Irigoyen cuando declara feriado el Día de la Raza?

Vean: “Art. 2: Que se debió al genio hispano intensificado con la visión suprema de Colón… Art.3: Que la España descubridora y conquistadora volcó sobre el continente enigmático el magnífico valor de sus guerreros, el ardor de sus exploradores, la fe de sus sacerdotes, el precepticismo de sus sabios, la labor de sus menestrales, y derramó sus virtudes sobre la inmensa heredad que integra la nación americana.”

Y bueno, no deja de llamarme la atención la preocupación de LA VOZ DEL INTERIOR por una visión completa de la historia, sin sesgos. Este diario que tanto censuró a quienes pretendíamos apenas alcanzar alguna visibilidad pública a partir de la lucha desde la Comisión de Familiares de Desaparecidos, que no nos publicaba nada, ni aún pagándolo a modo de solicitada, que jamás se hizo una autocrítica al respecto y que ahora hable tan suelto de cuerpo y afirme que “Si se quiere apelar a la verdad y mantener vigilante la memoria histórica, hay que reconstruir toda la verdad.”

Es el mismo diario que aceptó que el poder político –algo inadmisible cuando se habla de la independencia de un medio de prensa- le haya puesto a la avenida donde se ubica su redacción, sus talleres, el nombre de Avenida La Voz del Interior. Quizás hubiera sido más atinado que LA VOZ DEL INTERIOR hubiera propuesto para su calle el nombre de algún periodista icono en cuanto a valores de compromiso y libertad de expresión, como Rodolfo Walsh.

Digo, para evitar tanto sesgo.

Miguel Apontes es ex funcionario Àrea Denuncias CONADEP-Córdoba.

El editorial de La Voz del Interior en: http://www.lavoz.com.ar/nota.asp?nota_id=501206.


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Argentina: La Nación y todo el noreste: Unificaron la acción de lucha contra el dengue desde Charata

DIARIO NORTE - CHACO DIA POR DIA

La ministra de Salud de la Nación dejó conformada una “Sala de Situación de la Región Sanitaria NEA”, integrada por todos los ministros de salud de Chaco, Formosa, Corrientes y Misiones, y por expertos de la Organización Panamericana de la Salud.

El nuevo estamento de salud tendrá a su cargo la evaluación diaria del cuadro de situación de la epidemia de dengue y será el órgano encargado de emitir la información para toda la población. Carlos Soratti, secretario de Políticas, Regulación y Relaciones Sanitarias del ministerio nacional, será el coordinador general de la mesa. En tanto, la Comisión de Salud del Senado se reunió en Charata y adelantó la elaboración de un proyecto para declarar en emergencia nacional a todas las provincias afectadas por el dengue.

Una de las actividades más importantes realizadas ayer en Charata, durante la visita de la ministra Graciela Ocaña, estuvo centrada en la conformación de una mesa de análisis regional integrada por los ministros de salud del NEA y por funcionarios del ministerio nacional. Para ello, llegaron a esta ciudad los encargados de las carteras sanitarias de Corrientes, Adolfo Schneider; de Formosa, Aníbal Gómez; del Chaco, Sandra Mendoza; y un representante del ministerio de Salud de Misiones. La Organización Panamericana de Salud colaborará con ese grupo, formado por pedido del gobernador Jorge Capitanich.

La “Sala de Situación”, que tendrá base en Resistencia, estará integrada también por expertos del Ministerio de Salud de la Nación, con experiencia en otras crisis y en similares contingencias ocurridas en otros países. Será ese nuevo órgano el encargado de brindar información dos veces por día y para toda la comunidad, de manera de no generar más confusiones sobre el estado de situación de la epidemia. “Estamos hablando de la vida de personas y de la desesperación de mucha gente”, fundamentó Ocaña.

La comitiva de legisladores estuvo encabezada por la doctora Haydee Giri (Córdoba), presidenta de la Comisión de Salud del Senado; las senadoras Judith Forstmann (Santa Cruz), Marina Riofrío (San Juan) y Dora Sánchez (Corrientes); y los senadores Horacio Lores (Neuquén) y Carlos Salazar (Tucumán). Junto con la delegación también estuvo el senador chaqueño y ex gobernador, Roy Nikisch.

Emergencia nacional

“Nuestra idea es trabajar desde la comisión, tomando toda la información sobre las resoluciones emitidas por todas las provincias declarando las zonas de emergencia a los lugares que hoy tienen este serio problema”, trazó la senadora Haydee Giri. Anunció asimismo que el próximo martes se aguarda la presencia de la ministra Ocaña en la Comisión de Salud del Senado, para que la funcionaria informe cuáles son los mecanismos de prevención y lucha contra la enfermedad que se implementan en todo el territorio nacional.

La legisladora cordobesa remarcó la necesidad de abordar el problema como un tema de salud pública y sin politizarlo. En este sentido, adelantó que se avanzará en la elaboración de un proyecto para declarar la emergencia sanitaria nacional en todas las provincias afectadas por el dengue. Intentarán con ello darle más fuerza a las declaraciones de cada provincia.

Hay casos detectados en 20 departamentos

El Ministerio de Salud de la Provincia elaboró un informe de la situación actual del dengue en el Chaco, asegurando que desde diciembre están desarrollando acciones en municipios considerados de alto riesgo.

Además en el informe del Ministerio dieron a conocer un mapa con los departamentos más afectados, desprendiéndose del mismo que solamente en 5 de los 25 departamentos de la provincia hasta el momento no se han notificado casos.

Se informó sobre la existencia actual de 3.079 casos notificados, de los cuales fueron descartados 127, pero además el escrito hacen referencia desde el ministerio que “esto no viene de un día para otro. Ni la comunidad estaba preparada ni los médicos. Además, no existía una brigada de control de vectores en la provincia. A pesar que hay ordenanzas de diferentes municipios que se alineaban en un programa de lucha contra el dengue, nunca fue implementado, por diferentes dificultades operativas en terreno”.

Explicaron que el problema del dengue y otras enfermedades transmitidas por vectores, es un problema de saneamiento ambiental de las localidades. “Pero resultó más conveniente desde el punto de vista político, centrar la discusión en una caja de insecticida vencido, en vez de revisar si en sus localidades había controles de las gomerías, chacaritas y cementerios, y realizar las fosas donde deben ser enterrados los cacharros. Tantas controversias dieron como resultado el pánico en la población que aún no conoce a ciencia cierta las pautas básicas de prevención de la enfermedad, que generalmente es de curso benigno (a pesar que es posible la aparición de formas graves). Siempre estuvimos esperando esto. Es la crónica de una epidemia anunciada”, se graficó para concluir la situación que hoy vive la Provincia.

El extenso informe firmado por la ministra de Salud, Sandra Mendoza y los subsecretarios de Salud, de Relaciones Institucionales y Atención Primaria de la Salud Marcelo Slimel, Gregorio Buchovsky y Susana Slimel, respectivamente, hace referencia además al papel que jugó el emergente proceso electoral y el “papel irresponsable de la oposición”.

“La actitud de la clase política fue que en vez de dejar espacio para poder trasmitir los mensajes de prevención, hoy en día las personas conozcan de la supuesta falta de transparencia del gobierno provincial o inacción del mismo; pero no saben sobre el uso de repelentes o ropa adecuada (mangas largas, ropa clara, que cubran brazos y piernas). Así como tampoco la predisposición a colaborar con el ingreso de voluntarios a realizar la limpieza del patio para el descacharrado, poniendo énfasis la oposición en actividades de fumigación, cuando lo más importante es la remoción de los criaderos, actividad indelegable de los municipios”, sostuvieron.

Desde el mes de diciembre

Desde la cartera sanitaria provincial, indicaron además que desde diciembre se llevaron a cabo reuniones de capacitación en Zona Sanitaria I, dado que Resistencia es considerado un municipio de muy alto riesgo. Se previó la necesidad de la conformación de una brigada provincial de vectores y la compra de maquinaras destinadas para este fin, que nunca se concretó porque la epidemia le ganó a la previsión, ya que para capacitar, formar y adquirir insumos adecuados tiene todo un proceso administrativo. Además, reconociendo la importancia de la eliminación de criaderos se entablaron reuniones con los municipios de Resistencia y Barranqueras.

El informe expresa que desde que se notificaron los primeros casos en Campo Largo se organizó el traslado de un experto de la base de controles de vectores de la Brigada de Salta, junto a personal de la Brigada Nacional de Control de Vectores, maquinarias, se iniciaron las acciones en forma inmediata y se declaró la emergencia sanitaria.

Además, se alertó a la población de casos probables de dengue en esa localidad. A partir de ahí, se fumigó en Sáenz Peña sin haberse notificado ningún caso de dengue, pero el municipio se encontró con que todo un barrio tenía los síntomas. Sin embargo, los mismos habitantes y médicos privados y públicos lo adjudicaban a una fumigación con insecticidas en un predio cercano a ese barrio. En las semanas sucesivas se encontraron casos en localidades del interior, como es de esperar en una epidemia que se desarrolla en este contexto.

Los municipios desconocían el vocablo descacharrar, producto que no hubo una prevención sostenida en el tiempo, lo que demuestra la falta de un programa de control sostenido. Ante la necesidad de hacer acciones urgentes, se llevaron a cabo “medidas heroicas”, como el hecho de salir con más de 100 voluntarios del hospital, de la dirección de Zona Sanitaria y de la APA, a realizar el descacharrado de los barrios más comprometidos en la ciudad de Sáenz Peña. En coordinación con el municipio local que aportó camión y cuatro personas, más dos camiones provistos por Vialidad Provincial. Ahora se formó una brigada que controla las gomerías, los cementerios y lugares de riesgo.

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Más de 160 casos: Emergencia total en la provincia de Tucumán por el brote de dengue


PRIMERA FUENTE

La aparición de contagios autóctonos en Aguilares motivaron que el Sistema Provincial de Salud reforzará las medidas de seguridad. Ayer, además de las fumigaciones por barrios y comunas, tres avionetas realizaron fumigaron el departamento de río Chico. Tanto el gobernador José Alperovich como el ministro de Salud Pública, Pablo Yedlin, admitieron la gravedad de la situación. Las cifras oficiales indican que existen 164 casos, de los cuales se han confirmado 26 aunque pero el resto son tratados como positivos.

El brote de dengue que azota a la provincia convivirá por nosotros, y por mucho tiempo, lo que motivó que todo el sistema sanitario se encuentre en emergencia. Durante la mañana de ayer tres avionetas realizaron una fumigación aérea en el departamento Río Chico, donde se encuentra la ciudad de Aguilares, una de las más castigadas por la aparición del dengue.

Las cifras oficiales brindadas por el ministerio de Salud Pública de la provincia indican que hay dos casos autóctonos confirmados, pero se estima que en realidad son muchos más. En total, son 164 los afectados reconocidos oficialmente que se encuentran bajo tratamiento médico ambulatorio, es decir sin internación en centros médico.

En el hospital de Aguilares, que recibió refuerzos en los últimos días, se encuentran trabajando especialistas en epidemiología del Sistema Provincial de Salud, quienes cuentan con experiencia en el tratamiento de la enfermedad tropical ya que estuvieron en Salta y Jujuy. Mientras tanto continúan las fumigaciones por diferentes barrios y comunas con el objetivo de exterminar el mosquito aedes aegypti, vector de la enfermedad, y sus larvas.

Al menos las autoridades provinciales decidieron no andar con eufemismos y reconocer la gravedad de la situación, que fue un acierto a la luz de lo que ocurrió en Chaco, donde una torpe maniobra para ocultar la realidad explotó cuando salieron a la luz millares de infectados, lo que además despertó la bronca de la población al conocer que no se tomaron los recaudos necesarios y ni siquiera recibieron información adecuada.

Ayer, el gobernador José Alperovich admitió que en la provincia "estamos en emergencia" por la epidemia de dengue. El titular del Poder Ejecutivo instó a los tucumanos a extremar las medidas preventivas contra la enfermedad "porque es muy fácil de propagarse. "Entre todos debemos la debemos pelear y hay que tratar de que esto no se transforme en algo mucho peor. No hay que subestimar al dengue", expresó el mandatario.

Mientras tanto, el ministro de Salud Pública de la Provincia, Pablo Yedlin, mantuvo un encuentro con intendentes y delegados comunales. De manera didáctica, el funcionario explicó las medidas que se están llevando adelante y dijo que la atención está garantizada en todos los puntos de la provincia. Pidió la colaboración de los jefes comarcales y destacó que la única manera de combatir el dengue es atacando a su transmisor, el mosquito Aedes Aegypti.

Un periodista de Aguilares se habría contagiado mientras cubría una nota

Walter Sosa, periodista de Aguilares, es uno delos casos confirmados de dengue en la ciudad del sur de la provincia. Aparentemente el trabajador de prensa se habría contagiado al momento de cubrir una nota en la cual vecinos denunciaron una pileta abandonada en el barrio Nicolás Avellaneda, sobre calle General Paz al suroeste de Aguilares.

Sosa asistió al lugar a mediados de la semana pasada a registrar imágenes y declaraciones de vecinos cuando todavía no se habían confirmado casos de la enfermedad. Luego de 48 horas el movilero comenzó a sentir dolor en el cuerpo y registrar elevada temperatura junto a un decaimiento generalizado. Fue revisado por médicos del SIPROSA y es uno de los casos confirmados de Dengue en Aguilares. A todo esto, la pileta continúa en las mismas condiciones y es un ambiente ideal para la reproducción de mosquitos. El lugar esta totalmente abandonado y nadie hasta el momento concurrió al lugar a verificar la situación.

Foto: Argentina, Tucumán - El ministro de Salud Pablo Yedlin brindó precisiones del accionar público. / Autor: PRIMERA FUENTE


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Argentina, Misiones: Comenzó la operación "Milagro" en Montecarlo

MISIONES ON LINE

Se iniciaron las primeras operaciones en el marco del programa Operación Milagro, mediante gestiones de la Fundación Cubana Un Mundo es Mejor es Posible y la Municipalidad de Montecarlo.

El martes cinco personas viajaron a Maria Auxiliadora, Paraguay, para operarse de cataratas, que es la primera patología que han detectado los profesionales médicos que realizaron las pesquisas, se estima que el viernes estas cinco personas, la mayoría de la tercera edad estarán regresando a Montecarlo y otro grupo nuevo será trasladado hasta Paraguay para ser operado.

Cabe destacar que la posibilidad está abierta a más personas que necesiten operarse de cataratas y Peterigiun, y que no cuenten con recursos para hacerlo. Para esto hay profesionales médicos destinados en esta tarea en los distintos centros de salud de la localidad y en el Hospital de área de Montecarlo.

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