martes, 25 de agosto de 2009

Entrevista con Margarita Murillo coordinadora de la resistencia popular al golpe militar en Honduras en la parte nor-occidental del país


TORTILLA CON SAL (especial para ARGENPRESS.info)

Margarita Murillo ha sido profundamente ligada al movimiento campesino en Honduras por casi cuarenta años. Ella participó como niña en la marcha nacional por la reforma agraria en 1973 que terminó con una feroz represión que incluyó la masacre de 12 campesinos en Los Horcones en Olancho. Fue cuando Margarita experimentó por primera vez la brutalidad y el abuso que siempre han caracterizado la policía y el ejército en Honduras.

De aquel tiempo hasta los años ochenta, Margarita llegó a ser una dirigente reconocida en las organizaciones campesinas de su país. En 1987 fue desaparecida forzosamente por el ejército. El abuso y las torturas que ella recibió la dejó con daños a su columna que la afecta todavía. Ella tuvo mejor suerte que otras personas desparecidas por los escuadrones de la muerte. Después de más de tres semanas, la presentaron a los juzgados que la liberaron. Ella logró salir de Honduras al exilio. Fue operada en Cuba por las lesiones que había sufrido y regresó a Honduras en la clandestinidad en 1990. La amnistía política bajo el gobierno de Rafael Callejas permitió a ella volver a una vida normal, trabajando en la zona del norte del país con las comunidades rurales. Actualmente, es Secretaria General del Foro Social del Valle de Sula. Margarita y sus colegas del movimiento popular han sido al frente de la organización de la resistencia al golpe militar en Honduras en la zona nor-occidental. Como una medida de represión sádica dirigida a hacer callar a Margarita, el 26 de julio los militares hondureños secuestraron a su hijo Samuel de 23 años de la casa donde la familia vive en la comunidad de Marañon al sur de San Pedro Sula. No se sabe su paradero todavía. Su marido Oscar fue herido por una bala en la pierna durante la represión de parte de los militares en uno de los ataques a los manifestantes que estaban tomando la carretera en Choloma. Aquí Margarita habla de la lucha del Frente Nacional de Resistencia Popular al golpe militar en Honduras.

TcS: Estamos con Margarita Murillo uno de las lideres del frente de oposición al régimen golpista en Honduras en la zona norte del país, más que todo en la zona alrededor de la ciudad de San Pedro Sula. Ahora que estamos a casi 55 días de lucha contra del pueblo contra el golpe ¿cómo ve usted el desarrollo de las protestas y las manifestaciones y la resistencia a nivel nacional y, obviamente, más que todo, en su zona?
 
MM: Bueno yo veo que la resistencia que está haciendo el pueblo hondureño en contra del golpe de estado a través del Frente Nacional de Resistencia Popular es permanente, es inclaudicable y la gente de la zona norte ha estado todos los días, permanente. Desde el 28 de junio a esta fecha no hemos faltado ni un tan solo día haciendo actividades en contra del golpe de Estado y cada día que nosotros nos reunimos, cada día que salimos a las marchas vemos que la población se va incorporando más, la gente se está tomando conciencia, se está incorporando, está aceptando que sí fue un golpe de Estado el que hubo. La gente tiene claridad de que no fue un golpe de Estado exclusivo al Presidente Manuel Zelaya Rosales sino es un golpe de Estado a todo el pueblo hondureño. Porque las acciones que el Presidente estaba haciendo eran favorables al pueblo hondureño y al momento del golpe el pueblo queda otra vez acéfalo sin ningún representante en el país.
 
TcS: ¿Se puede hablar un poco de las acciones específicas que usted conoce directamente? Por ejemplo, entiendo que usted y sus colegas en el Frente en la zona donde están trabajando, ustedes organizando la resistencia han hecho un trabajo muy complejo en la zona de Choloma.
 
MM: Sí, nosotros en la marcha, en la marcha del transcurso de todo este tiempo después del golpe de Estado hemos hecho varias actividades. Primero, el 28 de junio que estuvimos al frente coordinando la consulta popular del 28 de junio, nosotros estuvimos en el Parque Central de San Pedro Sula y logramos que ni una tan sola urna fuera acaparada por los militares. No así en el resto de los centros que hubieron alrededor de San Pedro Sula que la mayoría de las urnas fueron quemadas, saboteadas, no dejaron que la gente fueron a votar. Los trasladamos todo al Parque Central y una que íbamos llenado, una le íbamos sacando. Posteriormente estuvimos alrededor de cinco días consecutivos en el Parque de San Pedro Sula y allí nos desalojaron violentamente con gases lacrimógenos, disparos, piedras, toletazos, gente encarcelada, gente golpeada. Pero la resistencia no quedó allí. Seguimos con un plan estratégico, de seguimiento a que hacer después del golpe de Estado y continuamos haciendo las marchas alrededor de los barrios populosos de San Pedro Sula para tratar de informarle a la población que había habido un golpe de Estado, quienes lo habían dado y cuales eran las razones de ese golpe de Estado.
 
En esos momentos en que nosotros empezamos hacer esas marchas a nivel de los barrios populosos de San Pedro Sula, la gente se nos incorporó. Habían actividades donde nosotros salíamos con 200 compañeros de las sedes de los sindicatos y al regreso al Parque Central nosotros íbamos con 15 mil, 20 mil, 30 mil personas que nos acompañaban de los barrios. Eso nos dio a nosotros la oportunidad de saber que el pueblo hondureño estaba consciente de que había habido un golpe de Estado y de que había sido un golpe de Estado en contra del pueblo hondureño.
 
Después empezamos en ese proceso de organización al interno del Frente de Resistencia Nacional Popular de la zona norte. Hemos organizado en los municipios y está organizado en el municipio de Choloma como Frente Municipal, en el municipio de Choloma, en Santa Cruz de Yojoa, Potrerillos, Villanueva, La Lima y San Pedro Sula. Y también hemos dividido la gran ciudad de San Pedro Sula en diferentes sectores. Sector Chamelecón, Sector Cofradía, Rivera Hernandez, Sector Bordos, y los barrios como Soncer, Medina y Concepción. En todos esos barrios tenemos núcleos del Frente nacional de Resistencia organizados y son los que están apoyando.
 
¿Qué sucedió después? Bueno, después de que hemos estado armando todas las estructuras del Frente en estos sesenta días del golpe, luego hemos estado haciendo las tomas de las carreteras. Y una de las carreteras principales que es a la altura del Puente Choloma del Río Choloma en ese municipio. Hemos estado tomándonos ese puente y esa es una arteria principal porque va hacia lo que es la portuaria en Puerto Cortes que es la salida para combustible, para materia prima. Y esa zona nosotros hemos estado tomándola por siete días consecutivos y ya el último viernes - lo hacíamos casi siempre jueves y viernes - y el último viernes nosotros fuimos reprimidos brutalmente por el ejército. Hubieron compañeros heridos, de bala, todavía hay compañeros en el hospital Catarina Olivas, hubieron compañeros presos, golpeados sin misericordia.
 
TcS: Hubo un reportaje de por lo menos una mujer que fue brutalmente violada...
 
MM: Sí. Una compañera maestra que fue violada, y no solamente la violaron sino introdujeron el tolete en la vagina de la compañera y eso es una brutalidad pues que ha ocurrido y además fueron dos compañeras que fueron violadas. Y las compañeras mujeres que fueron capturadas y llevadas a la Posta (de policía) fueron golpeadas inmisericordemente - habían mujeres que eran más golpeadas que los compañeros varones que agarraron. Hay compañeros heridos de bala que están vivos, están en el hospital Catarina Olivas.
 
TcS: ¿Cuantas personas estaban heridas de bala?
 
MM: Herido de bala hay uno pero del resto de los compañeros hay tres compañeros que quedaron inconscientes a consecuencia de las golpizas con toletes y con los fusiles y las compañeras violadas. De allí el resto con heridas en la cabeza en la cara, en la espalda. Ese desalojo fue una brutalidad realmente del ejercito que hicieron. Yo lo catalogo de esa manera porque habíamos entrado en un proceso de negociación con el ejército y con la policía. Ellos llegaron a desalojarnos y dijeron que querían hablar con la coordinadora del movimiento y yo salí a negociar con ellos. Al momento de la negociación ellos me dijeron, "Bueno, les damos hasta las doce del mediodía para que desalojen la calle" Dijimos que no hay ningún problema, nosotros desalojamos y negociamos en ese sentido de que íbamos a desalojar y nos hicieron una petición de que antes de que nos fuéramos que recogiéramos toda la basura que la gente bota en la calle y que recogiéramos las piedras grandes que habían tiradas en la pavimentada como barricada. Entonces nosotros, yo accedí y les dije que sí, que antes de irnos íbamos a dejar limpia la calle tal y como la habíamos encontrado.
 
Al momento de retirarme para ir a organizar a los compañeros para dejar limpia la calle y hacer la retirada y que nosotros salirnos sin ninguna violencia fue cuando empezaron a atacar. No había caminado yo ni tres metros de donde habíamos estado en la negociación cuando empezaron atacar. La primera bomba lacrimógena me cayó en la espalda después de estar negociando - como a tres metros de camino que yo tenía para ir a organizar a los compañeros para salirnos, cuando la primera bomba lacrimógena, que me cayó en la espalda a la altura de la mochila.
 
Entonces rompieron ellos con ese pacto que habíamos hecho que nosotros íbamos a desalojar. Y hay una grabación y un video cuando yo estoy negociando con los de la policía para que no nos desalojen violentamente y está la grabación cuando yo le dije al Comisionado, vamos a ceder, vamos a retirarnos, vamos a limpiar la calle, pero dennos oportunidad mientras hacemos el labor y no nos vaya a echar el ejército. No permita que nos desalojen violentamente mientras nosotros hacíamos la calle. Pero realmente no nos dieron la oportunidad, sino inmediatamente empezó la represión.
 
Ellos después dijeron que a nosotros habían reprimido porque nuestros compañeros habían agarrado a pedradas. Pero eso es falso. Los compañeros son disciplinados porque nosotros no ponemos vagos al frente de la marcha. Son compañeros organizados y de diferentes sindicatos - no son gente que andan en las calles. Andan sí para protestar por el golpe pero no es que sean gente que no tiene nada que hacer. Es gente organizada. Y no es verdad que agarraron a pedradas. Íbamos a organizar para salir y ellos iniciaron la represión.
 
Por supuesto, después la gente tuvo que - para mientras las mujeres, jóvenes, niños que andaban ellos podrían retirarse - los compañeros empezaron a querer detener la represión que era imposible porque nuestros compañeros no están armados. Están sin armas. Y el ejército con armas de grueso calibre empezaron a disparar. No habían balas de goma. Fueron balas de verdad. Y la represión fue grosera. Tanquetas, fusiles, toletes, escudos, bombas lacrimógenas. Incluso había una detonación que para nosotros era una granada que cayó al centro del pavimento.
 
TcS: ¿Usted piensa que la experiencia de ese día en Choloma indica un cambio de nivel de la confrontación entre el régimen golpista y la resistencia?
 
MM: Sí creo que eso es una enseñanza. Es algo que nos están diciendo, "Bueno si ustedes sigan con las manifestaciones entonces con esto lo vamos a reprimir." La represión fue de gran magnitud. Entonces nosotros sí creemos que la represión va a ser más fuerte cada vez que nosotros salgamos a las calles. Nosotros sí estamos conscientes estamos seguros de que el régimen golpista tiene la mejor disposición para poder reprimir al pueblo. Nosotros no estamos engañados de eso. Sabemos que son crueles con solo el hecho de agarrar a compañeras mujeres y violarlas. Prácticamente públicamente las agarran y las llevan y las meten al monte. Con eso nosotros estamos dándonos por entendidos de que la represión va a ser más criminal de ahora en adelante.
 
Ahora, nosotros también estamos conscientes de que la represión va a continuar va a ser doble pero también tenemos conciencia de que si nosotros dejamos de salir a las calles, el régimen golpista se va a consolidar más. Entonces nosotros no pensamos dejar de luchar. Nosotros vamos más adelante. Vamos a continuar en las calles. Vamos a continuar al frente de esta lucha hasta que este régimen golpista salga y entregue el poder al Presidente constitucional de Honduras.
 
TcS: ¿Y cómo ve usted ahora el papel del Presidente Manuel Zelaya y el actuar hasta el momento de él?
 
MM: Creo que el Presidente de la República ha sido bastante objetivo con queriendo llevar esto por la vía pacífica. Ha sido bastante objetivo en eso. Él ha aceptado regresar a Honduras con el Acuerdo de San José, el Plan Arias. Pero el Plan Arias nosotros lo vemos como que es un plan prácticamente todo en contra del pueblo hondureño, más solo la restitución de Manuel Zelaya Rosales, y eso es lo que ellos se niegan a aceptar. Pero aún así nosotros vemos que el Presidente ha sido bastante voluntarioso en las negociaciones. Además nosotros tenemos ahora mucho más respeto por la valentía de él por mantenerse hasta esta altura y no aceptar otro tipo de negociaciones. Creemos que es un baluarte en este momento de la lucha y que nuestro pueblo hondureño sigue al frente luchando con la esperanza de que el Presidente Manuel Zelaya Rosales va a ser restituido.
 
Pero también el pueblo hondureño tiene la firma convicción de que al restituirse Manuel Zelaya Rosales vamos a ir a la Asamblea Nacional Constituyente que es el gran objetivo que como pueblo hondureño nos hemos trazado. Ha habido rompimiento del orden constitucional y al haber rompido el orden constitucional lo único que cabe es la Asamblea Constituyente. No se puede volver al poder a gobernar en un país ingobernable ya con un rompimiento constitucional.
 
TcS: ¿Y qué opina usted y sus colegas, Margarita, del tema electoral?
 
MM: Nosotros creemos y precisamente este domingo pasado en una asamblea de quinientos representantes de las diferentes organizaciones del departamento de Cortes, tenemos objetivos bien claros. Uno es el objetivo a corto plazo que es la restitución del Presidente Manuel Zelaya Rosales. Dos es llegar a la Asamblea Nacional Constituyente. Y tres una nueva Constitución de la República y creemos que si en este momento Manuel Zelaya Rosales no regresa al país antes de iniciar el proceso electoral creemos que no deben de haber elecciones.
 
TcS: O sea, antes del primero de septiembre ....
 
MM: Antes del primero de septiembre.....No puede haber elecciones generales. Y ¿por qué no puede haber elecciones generales? Porque esas elecciones generales están siendo avaladas por el régimen golpista y nosotros no podemos ir a avalar elecciones que son del régimen golpista - uno. Otro. Nosotros estamos en contra de que, incluso podríamos llegar a estar en contra de que hayan elecciones generales aún con la restitución de Manuel Zelaya Rosales porque sería consolidar el régimen golpista para el próximo año porque los candidatos que van en este momento de los partidos son golpistas. En el caso de Pepe Lobo, Elvin Santos. Son golpistas. Entonces, nuestro pueblo en este momento no tiene ningún alternativo electoral y podríamos nosotros mismos darle esa oportunidad a Pepe Lobo para que él sea el Presidente de la República y también golpista, entonces el golpe de Estado va a continuar.
 
De repente se escucha de que podría haber alianzas entre los partidos pequeños para ir al proceso electoral. No lo hemos analizado con profundidad, pero aún así nosotros creemos que no es correcto. No es correcto ir a elecciones generales. Pero eso creemos que todavía tenemos algún espacio de tiempo para ir analizando consolidar las ideas y ver que es lo que vamos a hacer después del primero de septiembre. Nosotros verdaderamente como frente del nor-occidente estamos esperando que al primero de septiembre nosotros tengamos respuesta concreta de que el Presidente Zelaya es restituido y de allí por allá nosotros empezamos otra nueva plan estratégica para saber de qué hacer después, en esos tres meses que faltan del proceso electoral.
 
TcS: ¿Y usted piensa Margarita que la resistencia va a poder mantener la consistencia y coherencia que ha tenido hasta el momento indefinidamente? ¿O va a llegar un momento en que la resistencia se va a disolver?
 
MM: Nosotros estamos trabajando con objetivos firmes, claros y estratégicos. No es un Frente de Resistencia por un poquito de tiempo sino un Frente Nacional de Resistencia a largo tiempo porque creemos que la problemática de Honduras no se resuelve exclusivamente con la llegada del Presidente Zelaya o con el cambio de gobierno que pudiera ver en elecciones generales. Nosotros estamos organizándonos para largo rato, el Frente Nacional de Resistencia Popular tiene sus objetivos a largo plazo y hemos visto algo en el pueblo.
 
Vemos de que el pueblo sí quiere, sí está consciente de estar organizado. Y ahorita el pueblo ha demostrado esa solidaridad humana que tiene el pueblo pobre porque este es el pueblo pobre, el verdadero pueblo que ha estado apoyando la resistencia A veces que nos da indignación pero también nos da risa las acusaciones que nos hacen, que nos hace el régimen golpista diciendo que estamos recibiendo dinero de Chávez, que estamos recibiendo dinero de las FARC y tal vez nosotros no tenemos de dónde coger. Si estuviéramos recibiendo dinero de Chávez o de las FARC nosotros anduviéramos con mucha plata. Pero no es cierto.
 
La resistencia en el norte, y así ha sido en todo el país, la resistencia en el norte lo ha mantenido el mismo pueblo. El mismo pueblo organizado nos ha estado dando ropa, zapatos, comida, agua y aún dinero para que nosotros podamos movilizarnos para organizar el Frente al nivel departamental. Nuestro pueblo ha sido tan generoso y voluntarioso. Nosotros en cada marcha en que andamos, la gente de los barrios sale a regalarnos agua a regalarnos frescos, a regalarnos comida. Y eso es muestra de que este pueblo hondureño sí quiere que continúe la resistencia. Porque si el pueblo no quisiera que nosotros continuáramos en la calle, no nos estuviera apoyando. Pero sí, nos está apoyando con mucha firmeza el pueblo hondureño.
 
TcS: Una última pregunta Margarita. ¿Qué tal importante es el tema de la impunidad?
 
MM: Nosotros como Frente creemos que va a ver la oportunidad de luchar para que todos los crímenes cometidos en este momento después del golpe no se quedan impunes. Por supuesto en este momento no hay ningún castigado de los golpistas por todos los crímenes que hayan realizado. Pero yo sí creo de que va a ver un momento de que tenemos como pueblo, no digo que al llegar Manuel Zelaya Rosales de nuevo a restituir el orden constitucional, sino que nosotros como pueblo vamos a exigir de que los crímenes cometidos en estas alturas del golpe no se quedan en la impunidad. Porque eso es como darle una bofetada al pueblo, que todo lo que ha pasado después del golpe de Estado quede como una época perdida.
 
Nosotros sabemos de que todos los crímenes que han habido en Honduras durante décadas han quedado impunes porque hasta este momento no conocemos ninguno de los que atropellaron los derechos humanos en la época de los ochentas, no hay ninguna que está preso. Entonces ha sido una costumbre pues de que los crímenes se quedan en la impunidad.
 
Otra de las cuestiones que nosotros también repudiamos así con toda energía es tener al frente de la seguridad del Estado de Honduras a un asesino como Billy Joya que fue uno de los asesinos de los ochentas y que ahora está al frente del Estado de Honduras, del gobierno de Honduras, que está al frente de la seguridad. Eso nos quiere decir a nosotros que la doctrina de la Seguridad del Estado que fue implementado en los ochentas vuelve otra vez y nosotros creemos que viene con mucha más represión, con mucho más auge porque son los mismos que están dirigiendo y son los mismos que han quedado en la impunidad. Nosotros como pueblo sí vamos a exigir que no se queda en la impunidad todos los crímenes realizados.
 
Foto: Honduras, Golpe de Estado - una foto de la policía en el Puente Choloma. / Autor: TORTILLA CON SAL

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Sobre el humanismo. Reflexiones acerca del “hombre nuevo” del socialismo


Marcelo Colussi (especial para ARGENPRESS.info)

El "hombre nuevo" de la izquierda hace ya tiempo que entró en crisis. En su antípoda, en la concepción "occidental" moderna, hoy ya globalizada y en versión post moderna incluso, la antropología subyacente descuella por su creciente desinterés por lo humano. Que el mundo no es un paraíso es algo por demás de evidente.

De todos modos, ¿estaremos en condiciones de aspirar a algo mejor con los medios técnicos con que contamos actualmente? Todo indicaría que sí. ¿Pero por qué resulta tan difícil alcanzar ese ideal? ¿Cómo es posible que pese a una acumulación de riquezas nunca vista antes en la historia asistamos a una creciente cantidad de desesperados? ¿Cómo entender que entre los sectores más dinámicos de la Humanidad estén la producción de armas y de drogas, por delante de otros aspectos evidentemente más importantes en cuanto a la satisfacción de necesidades y dadores de una mejor calidad de vida? 

Todo esto lleva a pensar en razones de fondo: el destino del ser humano está en dependencia de la idea que de él se tiene, de lo que de él se espera, de su proyecto. Sin visiones apocalípticas, el momento actual nos confronta con una situación preocupante, por decir lo menos; el futuro, como decía Einstein, seguramente puede asustar (sin querer caer en la remanida frase que "nuestra época está en una crisis sin parangón"). Para graficarlo de algún modo: de activarse todo el arsenal termonuclear existente en nuestro planeta la onda expansiva liberada llegaría hasta la órbita de Plutón. Proeza técnica, seguramente; pero ello no impide que muera de hambre mucha gente diariamente a escala global. ¿Qué mundo se ha construido? ¿Cuál es la idea de ser humano que posibilita construir esto? 

"Después de Auschwitz, de Hiroshima, del apartheid en Sudáfrica, no tenemos ya derecho de abrigar ilusión alguna sobre la fiera que duerme en el hombre... La asoladora propagación de los medios electrónicos alimenta generosamente esa fiera", se lamentaba Álvaro Mutis.

Con el ser humano que está en la base del mundo hasta hoy conocido, ése que somos cada uno de nosotros, cabe preguntarse en qué medida se podrá hacer algo superador, y cómo. Luego de todo lo dicho anteriormente sobre la violencia en tanto fenómeno humano, podemos acompañar a Voltaire, uno de los principales ideólogos de uno de los grandes cambios en la historia humana, quien reflexionaba en su "Cándido": "¿Creéis que en todo tiempo los hombres se han matado unos a otros como lo hacen actualmente? ¿Que siempre han sido mentirosos, bellacos, pérfidos, ingratos, ladrones, débiles, cobardes, envidiosos, glotones, borrachos, avaros, ambiciosos, sanguinarios, calumniadores, desenfrenados, fanáticos, hipócritas y necios?" Decididamente no podría acusárselo de pesimista. El Iluminismo dieciochesco confiaba casi ciegamente en las potencialidades del ser humano en tanto racional, en el progreso, en la industria naciente. El marxismo clásico no deja de ser heredero de esa cosmovisión, y por tanto mantiene similares esperanzas: "el triunfo histórico del proletariado redimirá a la Humanidad". ¿Pero qué posibilita que se instaure tan fácilmente un Rambo en la cultura dominante como imagen ganadora, o que un Ceaucescu, un Stalin o un Pol Pot, supuestamente revolucionarios, se hagan del poder y se mantengan sin mayores diferencias que un Idi Amín? ¿Cómo entender que, ni bien se dan las posibilidades, tanto en la Rusia post soviética como en la China con apertura capitalista se disparen las peores explotaciones hacia los trabajadores por parte de los "nuevos ricos" con niveles de expoliación que sorprenden incluso a los empresarios occidentales? 

La pregunta que interroga por el sentido de lo humano, por sus posibilidades y por sus límites, no es pesimista. Es realista. Sólo si tenemos claro qué somos, qué podemos esperar de nosotros mismos, y qué no, sólo así podemos atrevernos a plantear cambios genuinos. Queda por demás claro que la situación humana actual necesita de profundas mejoras: se llega a Marte al mismo tiempo que hay desnutridos y analfabetos. En el siglo XXI todavía hay gente que vive como el en XIX. La pregunta en juego es: ¿pero cómo logramos esos cambios? ¿Cómo los hacemos sostenibles, sin retorno, efectivos? 

Desde hace unos dos siglos el "hombre moderno" –racional y científico, y surgido en Europa, no olvidar– se ha venido imponiendo como centro de la cosmovisión dominante. Es él quien ha construido la sociedad moderna: industrial, de masas, consumista. Hoy ya prácticamente ha desplazado en el mundo entero otras perspectivas culturales, relegándolas a un segundo plano (como "primitivas") o simplemente desapareciéndolas. Claro está también que la desigualdad social no es invención suya, sino que ella se remonta a los albores de la historia (exclúyase del análisis un primer momento de presunto comunismo primitivo, etapa de homogeneidad sin diferenciaciones sociales). Los primeros atisbos de organización medianamente compleja, superado el estadio del cazador primitivo sin producción excedente, ya evidencian estratificaciones; la lectura hegeliana de la historia no podrá entonces menos que inferir una dialéctica del amo y del esclavo como estructura de lo real. Pero si bien la historia nos confirma esto, el desarrollo contemporáneo nos descubre una situación nueva: estamos ante una Humanidad "viable" y otra "sobrante". ¿Viable para quién? Seguramente para un modelo de ser humano donde, curiosamente, el ser humano mismo puede ser prescindible. 

Aunque el ser humano es la razón de ser de la producción humana, de la producción industrial masiva destinada a mercados cada vez más extendidos, el hombre post moderno termina sobrando merced a la misma modalidad de esa producción: la forma en que se instauran el robot y la cibernética lo relegan. Una idea de desarrollo que no tome al ser humano concreto como su eje es, como mínimo, dudosa; la noción de "progreso" que ha dominado nuestra cultura estos dos últimos siglos da como resultado lo que tenemos a la vista. Es innegable que la industria moderna ha resuelto problemas ancestrales, que la ciencia en que descansa abrió un mundo espectacular que revolucionó la historia; pero no es menos cierto también que ha habido un olvido del para quién del desarrollo.

Nunca hasta ahora se había llegado a concebir, desde quienes detentan y ejercen el poder, la idea de "poblaciones sobrantes". Los marginales actuales no son el enfermo mental o el inválido que no entran en el circuito productivo y, harapientos, mendigan suplicantes; son barrios completos, masas enormes, ¿quizá países? La caridad cristiana ya no alcanza para atenderlos. Ni tampoco la cooperación internacional. ¿Quién y en nombre de qué puede decir que hay gente "de más"? 

Continuamente ha habido llamados a la "humanización" en un desarrollo que pareciera llevarse por delante y olvidar al ser humano: leyes de protección a los indígenas, buen trato a los esclavos, el socialismo utópico en los albores de la industria (Owen, Fourier, Saïnt-Simon), actualmente "ajuste estructural pero con rostro humano", talo como piden las agencias "buenas" del sistema de Naciones Unidas (UNICEF o la OMS al lado del Banco Mundial o del Fondo Monetario Internacional). ¿Qué pasa que siempre se recae a un "salvajismo" contra el que deben levantarse voces para suavizarlo?

Si en las varias décadas de socialismo real transcurridas, en contextos culturales e históricos distintos, puede constatarse que muchas veces se agranda la distancia entre pueblo y cúpula política, que el fervor revolucionario de los inicios deja paso a un discurso oficial anquilosado, que la seguridad del Estado termina siendo el eje de la dinámica social, esto hace pensar en qué es y cómo se construye el "hombre nuevo".

Tal vez sea necesario replantear la noción de humanismo de la que hemos estado hablando desde el surgimiento del mundo moderno; seguramente la noción de un "un hombre bueno por naturaleza pero corrompido por la sociedad" (Rousseau) sea algo simplista. Quizá el "hombre nuevo" que levantó la llegada del socialismo no escapa a un planteamiento romántico principista, desconocedor en última instancia de las reales posibilidades humanas (Marx, por lo pronto, fue un hijo del romanticismo de su época). Es imposible que la gente común y corriente sea como el Che Guevara; "los pueblos no son espontáneamente revolucionarios sino que, a veces, se ponen revolucionarios" –decía un anónimo de la Guerra Civil Española–. ¿Por qué no hacer entrar en las cosmovisiones, o en los proyectos transformadores, a la violencia como un elemento normal, tan humano como la solidaridad o el amor? Porque lo humano es todo eso. (En un naufragio se salva quien puede, a los codazos, pisoteándose uno con otro, pero también hay solidaridad y actos de arrojo por salvar al otro. Todo eso son posibilidades humanas).

Lo humano es toda esa compleja, confusa, increíblemente complicada mezcla de posibilidades. Al menos hasta ahora el racismo y el machismo acompañan a toda cultura. Y también el discurso progresista que vino a inaugurar el socialismo científico, el marxismo, no está exento de estas características. Por lo tanto, cambiar la situación mundial, las injustas relaciones humanas con que hoy día nos encontramos, implica una transformación de diversos ámbitos. Las relaciones económicas siguen siendo, sin duda, la roca viva que decide la suerte de nuestra historia como especie; junto a ella, o más bien: entrecruzándose con ella, se articulan otras desigualdades, otras injusticas que también deben ser abordadas en función de una mayor equidad. Pero, como dice Atilio Borón: "Si de algo estamos seguros es de que la sociedad capitalista no habrá de desvanecerse por la radicalidad de las demandas de las fuerzas sociales empeñadas en lograr una reivindicación particular, ya sea que se trate de la lucha contra el sexismo, el racismo o la depredación ecológica. La sociedad capitalista puede absorber estas pretensiones sin que por eso se disuelva en el aire su estructura básica asentada sobre la perpetuación del trabajo asalariado. Y la mera yuxtaposición de estas reivindicaciones, por enérgicas que sean, no será suficiente para dar paso a una nueva sociedad". 

En definitiva: trabajar por cuotas de mayor equidad entre los seres humanos implica forzosamente una nueva repartición de las riquezas materiales (léase: nuevo orden económico, abolición de las clases). Pero junto a ello es imprescindible también cambiar nuestras cabezas, nuestras relaciones con el poder, nuestro proyecto cultural. Es decir: un nuevo proyecto de ser humano. O si se prefiere: ¿un nuevo humanismo?.

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Otras guerras, las mismas víctimas


Erasmo Magoulas

“Controla el petroleo y controlarás a las naciones. Controla los alimentos y controlarás a los pueblos”
Henry Kissinger 
 
La guerra como la confrontación violenta por intereses económicos, financieros, de recursos o territoriales entre naciones o entre sectores antagónicos dentro de un mismo país tiene más de una definición. Hace 25 siglos el estratega militar chino Sun Tzu decía que, “la guerra es el mayor conflicto de Estado, la base de la vida y la muerte, el Tao de la supervivencia y la extinción. Por lo tanto, es imperativo estudiarla profundamente”.

Más acá en el tiempo Karl von Clausewitz precisó que la guerra “es la continuación de la política por otros medios”. El historiador y militar británico Richard Holmes define a la guerra como “una experiencia universal que comparten todos los países y todas las culturas”. El filósofo existencialista Jean Paul Sartre sumaba la categoría indispensable de clase para entender este fenómeno diciendo “Cuando los ricos hacen la guerra, son los pobres los que mueren”. El político progresista estadounidense Hiram Johnson acuño la celebre y no menos cierta “la primera víctima de una guerra es la verdad".

Entre los records que tiene la guerra, dos se destacan por su morbosidad, uno es la duración y el otro el número de muertes. En la primera categoría podríamos nombrar la guerra interfeudal conocida como “Guerra de los Cien Años” que fueron en realidad 116 entre los reinos de Francia e Inglaterra, y la “Guerra de la Araucanía”, una guerra colonial por un lado y de liberación por el otro, entre los conquistadores españoles y los aguerridos mapuches, que se prolongó por 300 años, ¿o todavía continúa contra las transnacionales forestales y mineras? El conflicto bélico colombiano también destaca por su duración, más de 60 años de guerra entre dos ejércitos revolucionarios contra la oligarquía ultramontana colombiana.

En cuanto al número de muertes que dejan las guerras está la friolera de 60 millones de la Segunda Guerra Mundial, 24 millones de la Primera y en el ámbito nuestro americano podríamos mencionar la “Guerra de la Triple Alianza”, también como las dos anteriores de 5 años de duración, o “Guerra contra la Triple Alianza” como mejor la definieran las fuerzas de Francisco Solano López. En la misma sólo el Paraguay perdió más de 1 millón de seres humanos y en todo el territorio de la nación sudamericana agredida quedaron sólo 30 mil hombres en edad reproductiva. 

En estos hechos de atrocidad colectiva son los pobres, como dice Sartre, los que ponen los muertos y son los Rostchill y los Rockefeller y los Morgan y los Cheney los que recaudan los jugosos beneficios.

La guerra se publicita, se justifica, se mediatiza, se avala y hasta se promueve y crea desde los mismos medios, propiedad de las mismas familias y grupos corporativos que fabrican armas y controlan económica y financieramente el complejo militar-industrial de Usamérica y sus aliados de Europa.

La guerra no es sólo un negocio por la venta de armas sino que también es un negocio mediático y un negocio del entretenimiento, por eso nadie trata de ocultarla ni en los estantes de las jugueterías ni en las pantallas de los televisores, presentada como juegos pirotécnicos por la “libertad” y para la “prevención de males peores”.

Lo que es indiscutible es que quienes han llevado adelante guerras colonialistas, imperialistas e inter-imperialistas son los que han obtenido beneficio de las mismas al coste del sacrificio de un porcentaje relativamente menor de sus coterráneos pobres y de una mayoría abrumadora de pobres de los países y pueblos victimizados.

Las cifras desde la administración de John F. Kennedy hasta la de la actual Barak Obama lo demuestran, y si desdoblamos la historia y buscamos antecedentes desde la de Eisenhower para atrás, podríamos irnos tan lejos como hasta John Quincy Adams, en el primer cuarto del siglo 19, con los mismos resultados.

Siempre las guerras tienen un componente que las atraviesa, es el componente económico, en forma de control financiero, o en el establecimiento de determinadas agendas económicas imperiales, o de control de determinados y estratégicos recursos naturales o energéticos. La historia de estos últimos cien años, para dar una cifra redonda, no nos deja ninguna duda al respecto, aunque claro, las velocidades y las aceleraciones no son constantes. Lamentablemente vemos que en el último cuarto del siglo 20 y lo que va del 21 las aceleraciones nos pueden conducir sencillamente a la desaparición de la especie humana. Trabajos periodísticos y de investigación política que nos lo explican hay miles, pero hay uno que por su título llama a la lectura por su coloquialidad “It’s the crude, dude: War. Big Oil, and the fight for the planet”, algo así como ...” Es el petróleo, compadre. Guerra. Compañías petroleras y la confrontación por el planeta” de la periodista canadiense Linda McQuaig.

Lo extraordinario, dice McQuaig, acerca de la invasión de los Estados Unidos a Irak, no fue la rapidez con que la fuerzas iraquíes sucumbieron ante el poderío militar más grande del planeta, sino como Washington mantuvo la atención mundial sobre las supuestas armas de destrucción masiva del país árabe, cubriendo el verdadero propósito de los “liberadores”, el petróleo.

Cualquier “coincidencia” con la sistemática propaganda acerca de la lucha contra el narcoterrorismo que desarrolla el Pentágono sobre la cuenca petrolífera sudamericana, no debe considerarse como eso, una coincidencia.

Si la invasión a Irak demandaba al gobierno de W. Bush-D. Cheney 4 billones de dólares al mes para hacer de Irak un lugar más seguro y llevarle a su gente una calidad de vida superior, según lo dijera el propio W., al menos suena ridículo viniendo de una administración que dejó en el desamparo a cientos de miles de conciudadanos afectados por el Katrina y de una administración que se negó sistemáticamente a reformar un sistema de salud que mantiene en total indefensión a 45 millones de personas dentro de su mismo territorio.

Otra consideración que pone en primer plano a la Cuenca del Orinoco frente al apetito voraz de Exxon, Shell, BP, Texaco, Chevron, Amoco y similares es la proyección realizada por Colin Campbell, uno de los más reconocidos geólogos en petróleo, “el mundo comenzó a consumir más petróleo del que se encontraba desde el año 1981, aunque el descubrimiento de nuevos pozos petrolíferos comenzó a decaer, el mundo comenzó a consumir petróleo en forma más acelerada. Hoy llegamos a la cifra de consumir 4 barriles y encontramos uno. La demanda crecerá en un 66% en los próximos 30 años, pero lo que está por verse es de donde va a salir ese petroleo”.

El politólogo Michael Klare lo dice más claramente, “cualquier amenaza a la disposición continua de este recurso provocará una crisis en los países de alta industrialización, lo que puede llevar al uso de la fuerza militar”.

Sería hasta vano preguntarnos cual de los países industrializados depende más estrechamente del petróleo y cual considera ese recurso como vinculado a su “seguridad nacional”. La siguiente pregunta que cae por su propio peso de actualidad estaría relacionada con el avance militar usamericano en la región petrolera sudamericana y si ese avance responde al interés del país industrializado en combatir el “narcoterrorismo” o si su finalidad última es otra y se encuentra muy escondida en el subsuelo venezolano.

Otra de las matrices que relacionan el sistema de ablandamiento informativo que se llevó adelante contra Saddam Hussein y el que lleva hoy el Pentágono contra Chávez, es la vinculación que se le adjudicó al presidente iraquí con organizaciones terroristas y las reservas petroleras del país árabe que lo llevarían a un control y dominación del Medio Oriente, según palabras del inefable Dick Cheney. Esa matriz se repite hoy con el presidente de la R. B. de Venezuela al relacionarlo con una fuerza político-militar insurgente (FARC-EP), calificada por el establishment como terrorista, las cuantiosas reservas petroleras de ese país y la nueva política diplomática de PetroCaribe y el ALBA, vista desde Washington como herramientas de “control y dominación” por parte de Venezuela en la región.

Lo que para muchos esta claro es que Usamérica no busca renegociar bajo mejores términos su abastecimiento de petróleo, por la sencilla razón que el país del norte no tiene en miras redefinir su política de consumo (menos del 5% de la población mundial consume más del 20% de ese recurso energético) sino apropiarse y controlar el petróleo venezolano como lo hizo hasta comienzos del siglo 21. Una cosa –dice McQuaig - es el acceso al petróleo y otra es el control sobre ese recurso energético. “El deseo por el control, como opuesto al simple acceso, fue claramente demostrado con la intervención de los Estados Unidos en Irán en 1953. Con la nacionalización de la industria petrolífera, Irán de ninguna manera atentaba contra el suministro de petróleo a los países occidentales. Todo lo contrario. Irán estaba muy esperanzado en venderle petróleo a occidente como al resto del mundo y tenía el propósito de venderlo al precio que determinara el mercado. Pero Washington y Londres (y las compañías petroleras) no estaban satisfechos con la simple posibilidad de comprar todo el petróleo iraní que necesitaran, ellos querían que el petróleo iraní estuviera una vez mas bajo control de las compañías internacionales”. Cincuenta años mas tarde el otro ejemplo tan obvio como el de Irán sería Irak.

Esa apropiación del vital recurso energético debe ser acompañada por un desarrollo progresivo en el gasto militar y obviamente en la expansión militar. Este perfil ideológico tiene dos flancos, uno es la necesidad imperiosa de mantener y acrecentar aún más el complejo militar-industrial de Usamérica en orden de mantener millones de puestos de trabajo, que sería el flanco de la política interna del Imperio y el segundo como política disuasiva y más frecuentemente bélica para el control del recurso.

Sobre éste asunto la administración del novísimo Obama no ha hecho nada diferente y los patrones de esa política siguen imperando bajo el llamado Proyecto del Nuevo Siglo Americano diseñado por Cheney, Rumsfeld, Wolfowitz, Perle y asociados; que muchos desearían verlos en la actualidad como fantasmas del pasado, pero que tienen una presencia real y contundente en la actual política exterior de la Casa Blanca.

Si la real fuerza detrás de W. fue personificada por Cheney, ¿quién personifica hoy esa fuerza detrás de Obama? Las personificaciones pueden cambiar en la real politik usamericana, pero de seguro tras bambalinas siguen estando las compañías petroleras y el complejo militar-industrial.

La campaña de demonización del presidente Hussein en febrero de 2003 por parte de Colin Powell frente al Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas fue acompañada simultáneamente por un minucioso plan elaborado por la USAID, Agencia Internacional para el Desarrollo conjuntamente con el Departamento del Tesoro que contemplaba el desmantelamiento y la redefinición de la política económica estatal iraquí hacia una política económica basada en lo que ellos llaman economía de libre mercado.

En otras palabras, un masivo programa de privatizaciones.

Pocos meses antes, un golpe oligárquico-militar descabezó por pocas horas el proyecto bolivariano en Venezuela, entre cuyos propósitos fundamentales estaba el retorno a la política petrolera de Venezuela durante los gobiernos llamados del Acuerdo del Punto Fijo (1958-1999), es decir el control del recurso energético venezolano por parte de las transnacionales del petróleo (masivo programa de privatizaciones), la separación de Venezuela de la OPEC y la cancelación de los envíos de crudo a Cuba. Seguido al fracaso militar del 11 de abril del 2002 vino el intento, por parte de la oligarquía venezolana y sus jefes de la Casa Blanca, de desestabilizar la Empresa de Petróleos de Venezuela desde su corazón, intento que volvió a fracasar, pero causándole al Estado venezolano más de 10 mil millones de dólares de perdida.

La “reconstrucción” de Irak trajo una nueva transferencia de billones de dólares de los sectores del trabajo usamericano hacia los sectores del capital. El Pentágono se encargó de esa transferencia pagando fabulosas cifras a compañías como Bechtel, General Electric y DynCorp por los servicios prestados. La que coronó el desfalco, fue coincidentemente la compañía de Cheney, Halliburton, que se embolsó más de 18 billones de dólares.

Washington no acepta, como nunca lo aceptó desde su mandato Monroeista, las tres bases fundamentales para el desarrollo de los países del Tercer Mundo, la primera es la independencia económica, la segunda la soberanía política y la tercera la justicia social; ninguna de las tres comparten celdas separadas y mucho menos antagónicas, sino que tienen elementos vinculantes una con las otras, que las hacen orgánicas y complementarias. Cualquier país del Tercer Mundo que infrinja el acuerdo tácito con el Imperio de ser económicamente dependiente, políticamente alineado a los intereses de Washington y desarrolle una política interna en beneficio de una más equitativa distribución de su renta, se convierte en enemigo potencial de la libertad y la democracia entendidas por la Casa Blanca. Pero cuando este país del Tercer Mundo va más allá y proclama la necesidad de la unidad de intereses de los países del Sur, el enemigo potencial se convierte en real a la seguridad nacional usamericana.

Por eso el reflotamiento de la OPEC, en gran medida un trabajo a pulso de Chávez, los acuerdos de transferencia científica y tecnológica de Venezuela con China, Rusia, Irán, India, Brasil, Cuba y las alianzas estratégicas como ALBA, PETROCARIBE, UNASUR y una potencial reformulada MERCOSUR, no pueden ser vistas de otra forma que como proyectos antagónicos y enemigos de la agenda del imperialismo.

En la base de toda ésta discusión se encuentra la formulación de una sociedad alternativa basada en dos vectores fundamentales para la sobrevivencia de la especie: la compasión y la solidaridad. La resultante es la justicia, que conlleva irremediablemente una lógica de consumo coherente, de crecimiento armónico y sustentable y de crear espacios de participación protagónica a los sectores excluidos por el modelo capitalista-neoliberal. Lo que no puede ser opción es una sociedad basada en la concepción Spenceriana de la sobrevivencia del más fuerte, una sociedad caníbal, aniquiladora de los empobrecidos por medio de sus dos soluciones finales, la guerra y/o el mercado.

Richard Nixon lo dijo con su inestimable racionalidad instrumental, “Nosotros usamos el 30% de toda la energía del planeta. Eso no es malo, es bueno. Eso significa que nosotros somos los más ricos, y el pueblo más poderoso del planeta y que nosotros tenemos el más alto nivel de vida del mundo. Es por eso que nosotros necesitamos tanta energía, y podría ser así por siempre.”

La guerra y el mercado son las dos fundamentales herramientas del imperialismo para el control social y el apropiamiento de los recursos mundiales que bajo la lógica del capitalismo deben estar concentrados en un reducido grupo de transnacionales. El petróleo juega un papel estratégico fundamental en la reproducción del mercado como en la reproducción de la guerra. De esto se dieron cuenta el imperio británico durante la Primera Guerra Mundial y la Casa Blanca durante la Segunda. Según palabras del economista e historiador usamericano Daniel Yergin, para 1942 Washington comenzó a desarrollar una nueva y estratégica visión acerca de este recurso energético, “el petróleo fue reconocido como un valor crítico estratégico para la guerra...Si hubo un recurso que desfiguró la estrategia de los países del Eje, ese fue el petróleo. Si hubo un recurso que pudo vencerlos, ese también fue el petróleo”. 

La guerra, las políticas neoliberales y el petróleo como instrumento de dominación y empobrecimiento de la mitad del planeta llevan a la alarmante desigualdad en el consumo de energía, como lo dice la McQuaig, “un bangladí promedio consume 70 veces menos energía que un estadounidense promedio, con otra desventaja que el bangladí no sufrirá 70 veces menos los efectos del calentamiento global, producido por el consumo de energías fósiles, posiblemente sufrirá mucho más ese impacto”.

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Luis Mesina: “La banca chilena está fundada en la especulación y la reproducción de la desigualdad”


Andrés Figueroa Cornejo (especial para ARGENPRESS.info)

Luis Mesina Marín es Secretario General de la Confederación de Sindicatos Bancarios de Chile, única multisindical de este sector estratégico de la economía. También es académico universitario, y como vocero de la organización de trabajadores financieros de Chile ha estado en el centro del debate público ante la denuncia realizada sobre una posible “concertación” de las instituciones bancarias en materia crediticia y de trato a sus empleados.

Ustedes han expresado que existe una suerte de “concertación bancaria”, la cual atentaría contra los trabajadores y contra la propia competencia, baluarte ideológico del capitalismo…

“Estamos frente a una industria financiera que tiene un comportamiento evidentemente corporativo y concertado ante diferentes políticas. Primero se ha concertado para mantener arrinconado al conjunto de los trabajadores del área para que no puedan ejercitar el derecho a negociar colectivamente de acuerdo a los contratos, convenios internacionales y la propia normativa interna. Es decir, que los empleados hoy no pueden participar de las riquezas que generan. No es casual que la banca en su conjunto no tenga negociaciones regladas. La mayoría corresponde a convenios colectivos, y carece de incrementos reales de remuneraciones, beneficios y condiciones de trabajo. Los trabajadores bancarios, durante 2008, en un 70 %, fueron mal evaluados, lo que supone que el 70 % de los funcionarios no cumple con los indicadores que la propia banca ha diseñado para calificar al trabajador como “bueno”. ¿Entonces, cómo es posible que se alcancen los niveles de eficiencia en una industria que concentra parte importante de las colocaciones en Chile? Por otra parte, hemos evidenciado que en el último período las tasas de colocación que se ofrecen al público son prácticamente idénticas. Detrás de las tasas de interés también hay una política concertada en lo que corresponde a la incorporación de seguros adicionales; de vida, de gravamen, etc.; lo que encarece mucho más la compra de dinero por parte de los usuarios. Y esto no es lo mismo que la conducta concertada de los precios que se les pone a los combustibles, porque la banca funciona con recursos públicos: a través de los usuarios que transfieren sus ahorros a la banca, y mediante los recursos del Banco Central. 

¿De qué se trata, entonces?

“Aquí se plantea un dilema de carácter moral. Si la industria financiera logra obtener rentabilidades que superan con creces las utilidades del conjunto de los sectores económicos del país, es porque ganan de manera inmoral. La costumbre hace fuerza en orden a que, si un Estado en su conjunto a través de sus instituciones está llamando reactivar la economía, particularmente en la transferencia de crédito a los usuarios, es inmoral que la industria financiera se resista a traspasar estos recursos que son públicos. Aquí se produce un enriquecimiento que podría calificarse como “sin causa”, es decir, ilícito. Por eso es importante y necesario que el Estado intervenga directamente en el negocio financiero.”

¿Cómo?

“Incorporándole más capital al BancoEstado de manera que pueda competir más eficientemente con la banca comercial, cuestión que, de alguna manera, ha operado en el último trimestre. Que a través de CORFO (agencia del Estado chileno que apoya a las empresas) pueda transferir recursos directamente de parte del Estado para que la pequeña y mediana empresa puedan acceder a proyectos que le permitan ofrecer liquidez al mercado. Ello sería una medida contracíclica y progresiva importante. De ese modo se limitaría el control de la economía por parte de la banca privada. Finalmente, es preciso abrir un debate nacional sobre la banca que tenemos en Chile y terminar con la superconcentración del sector.”

Gana la banca: El resto cae

Los motores económicos del país asociados a la exportación de cobre, madera y pesca se han desplomado dramáticamente en el último semestre, pero la banca sigue rentando como si nada…

“El cobre, la madera y la pesca dependen de precios impuestos desde el extranjero. Sin embargo, la industria financiera actúa independiente de los factores exógenos de la economía. Opera comprando dinero barato y vendiéndolo caro, sin ningún tipo de regulación. La banca tiene todo para ganar y gana a costa de impedir el desarrollo y crecimiento del país. Hay que fijar una tasa máxima convencional determinada por factores unilaterales de parte del Estado. De lo contrario, vamos a seguir viendo cómo 3 bancos concentran el 70 % del mercado, y 4 bancos concentran más del 60 % de las colocaciones.”

El dinero no es cualquier mercancía, es el fetiche de la mercancía, la mercancía de las mercancías…

“El dinero es la mercancía destinada, bajo el actual orden de cosas, a dinamizar el mercado. Todos precisan del crédito para operativizar sus negocios, pero si el crédito es caro, obviamente se encarece todo. Aquí se produce un círculo perverso; sino hay control estatal, habrá mayor desempleo y deterioro de la vida de los chilenos.”

Muchos economistas del poder aventuran la posibilidad de terminar el 2009 con deflación…

“La deflación empeora las condiciones de empleo de los trabajadores, produce cesantía, quiebras. Acaso la deflación es peor que algún nivel de inflación. Esto ocurre por problemas de liquidez. Si hubiera más dinero, habría mayor dinamización económica, mayor demanda y movilidad de los precios.”

La nacionalización de la banca

Existen sectores de la sociedad civil que plantean abiertamente la nacionalización de la banca…

“La nacionalización de la banca todavía no está planteada por la coyuntura. Sin embargo, es un tema que jamás debe perderse de vista. La banca como intermediadora de recursos responde a una determinada estrategia de proyecto país. Hablamos de una concepción de Estado que responde a un horizonte de desarrollo de sectores que tienen ventajas comparativas respecto de otros sectores económicos de la Región y del mundo; y no a una banca fundada en la especulación y la reproducción de la desigualdad. La banca actual requiere de modificaciones estructurales; no es posible seguir escuchando el argumento de que el objetivo de la banca es proporcionarles dividendos a los accionistas. Son justamente ellos quienes tienen al mundo sometido a una crisis económica histórica.”

¿Compartes la tesis de que el origen de la crisis se encuentra en la sobreproducción de capital financiero?

“La especulación financiera ha sido un gatillante esencial de la crisis mundial. Hay un desplazamiento jamás visto de recursos públicos que están siendo destinados a salvar a la banca privada. Entonces, ¿Cuál es el sentido y rol de la banca en el mundo actual? Eso pasa por definir los límites del libre tránsito de capitales entre una nación y otra. Y aquí nos encontramos con los acuerdos del llamado Consenso de Washington (1990) donde se impone la liberalización y la financiarización global de la economía. Ahora padecemos sus consecuencias.”

Al decir de Bertolt Brech, ¿Qué es peor crimen; el asalto a un banco o la fundación de un banco?

“La mantención de un banco, con las características actuales de expoliación contra los más pobres, sin duda nos habla de que, sin duda, ello es un crimen mucho más grande que un simple robo de una persona común para intentar alimentarse y sobrevivir.” 

Foto: Chile, Sindicatos - Luis Mesina Marín, Secretario General de la Confederación de Sindicatos Bancarios. / Autor: TRICHERA DE LA IMAGEN

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Persecución y cierre de canales comunitarios en Chile


Javier Sandoval (CANAL 6 – UNIVERSIDAD DE CHILE, especial para ARGENPRESS.info)

“La televisión, ¿muestra lo que ocurre? En nuestros países, la televisión muestra lo que ella quiere
que ocurra; y nada ocurre si la televisión no lo muestra. La televisión, esa última luz que te salva de la
soledad y de la noche es la realidad. Porque la vida es un espectáculo: a los que se portan bien, el
sistema les promete un cómodo asiento”.
Eduardo Galeano

Desde hace ya bastante tiempo, los seres humanos, entre la rutina y cansancio, parecemos haber perdido interés por casi todo, excepto ciertas actividades para las cuales casi involuntariamente guardamos un poco de energía o, simplemente, donde entregamos el último dejo de interés. Éste es el caso de la televisión, que nos asegura una actividad de entretenimiento con el mínimo esfuerzo. En este mundo globalizado, pasar horas frente a esta caja resulta ser el pasatiempo preferido de grandes mayorías. El Estado, los grupos económicos y los poderes fácticos, parecen haber entendido esto desde un comienzo. Notaron que resultaba ser la mejor forma de mantenernos inactivos y preocupados sólo de los contenidos que ahí transmiten y a la vez, desinformados respecto a los temas que realmente debieran preocupar a la población.

Por diversas circunstancias, comienza a surgir en ciertos rincones del planeta, la inquietud de comunicar temas que no podían ser leídos, escuchados, ni vistos en los medios tradicionales. Es la misma gente la que decide tomar las riendas y elegir los contenidos que les parecen necesarios de transmitir. De esta forma nacen los medios de comunicación comunitarios, hoy en día llamados técnicamente, “Medios del Tercer Sector de la Comunicación”. En Chile, comienzan a vislumbrarse los primeros intentos de comunicación comunitaria en tiempos de Dictadura, desarrollándose, dadas las condiciones, en forma absolutamente clandestina. La tremenda necesidad de juntar fuerzas y ganar apoyo, unir a las personas en torno a un objetivo común y derrotar la desinformación con la que se manejaba el país en aquella época, llevó a plantearse esta enorme tarea. Es así como ya a fines de los 90’s se instala el primer canal comunitario de señal abierta en la población La Victoria, en la comuna Pedro Aguirre Cerda. Si bien la Dictadura ya había terminado, este medio comunitario, creado y controlado por los mismos pobladores, es perseguido y amenazado innumerables veces por aparatos del Estado. Si bien hasta hoy no existe legislación que regule la existencia de estos canales, no era éste el principal motivo de la represión que se les ha dado desde un principio, sino que obviamente, ésta pasa mayormente por los contenidos alternativos que estos medios transmiten. A la fecha, vemos indignados cómo el Estado Chileno está cerrando los canales comunitarios, sigilosamente, mientras a la luz pública se llenan la boca con discursos de integración y participación ciudadana. 

La existencia de los canales comunitarios es de una importancia enorme para la crear o profundizar sociedades democráticas en cualquier parte del mundo. La finalidad con que han sido concebidos por los pueblos, es principalmente la de educar y fomentar la sana interacción multicultural entre los seres humanos, permitiendo que éstos expresen sus ideas libremente, en torno al respeto y la solidaridad. En Chile tienen la labor adicional de contribuir a mantener vigente la memoria histórica y a educar en temas tan relevantes como los Derechos Humanos, que lamentablemente no son considerados relevantes o simplemente son omitidos por los medios tradicionales. 

Actualmente se discute en el Parlamento Chileno, la adaptación de la Ley de Televisión Nacional en su traspaso a la Televisión Digital, tecnología que pronto se hará realidad en todas partes del mundo. En esta ley se menciona vagamente a los canales comunitarios, sin reconocerles valor alguno y dejándoles una pequeña posibilidad, llena de obstáculos, para seguir existiendo en el ámbito de esta nueva tecnología. Los canales comunitarios, entienden el enorme valor que representan para la sociedad, y es por esto que se han organizado en redes a lo largo de todo el país, para apoyarse mutuamente y hacer frente a temas como éste. Recientemente, junto al apoyo de medios escritos, radios comunitarias y diversas organizaciones sociales, se redactó un documento con propuestas respecto a la nueva ley, donde se destaca la labor de los canales comunitarios y se toma como ejemplo experiencias de otros países (donde estos medios son valorados y funcionan sin problemas) esperando que sean incorporadas en el debate nacional. 

Se han jugado las cartas. Ahora queda esperar la respuesta del gobierno y los legisladores. Una vez más tienen en sus manos la voz de la ciudadanía que exige ser escuchada, una vez más tienen la oportunidad de ejercer y fomentar una verdadera democracia. Aunque la experiencia dice lo contrario, aún se mantiene la esperanza de que por esta vía se logren avances. Demás está decir, que si esto no ocurre, el pueblo seguirá buscando otros mecanismos para ejercer sus derechos, y sea como sea, las voces que claman por democracia, justicia y libertad, en cada rincón del país, no podrán ser silenciadas.

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Sensibilidad de tiro corto


Carlos del Frade (APE)

Cuando hace menos de dos meses las fotografías mostraron los cuerpos con la piel pegada a los huesos de los pibes y no tan pibes chaqueños que viven en la mismísima ciudad capital, Resistencia, el gobernador, Jorge Capitanich, echó a algunos funcionarios y dijo que personalmente se iba a encargar de transformar semejante afrenta contra la condición humana.

La sensibilidad tiene poca vida útil en estas pampas atravesadas por permanentes vientos de saqueos.

Las informaciones periodísticas sostienen que “comunidades de aborígenes wichi de El Impenetrable en Chaco revelaron que el gobierno de esa provincia les quitó hace unos meses un plan alimentario que resultaba prioritario para fortalecer el estado de salud de los pobladores, y que además sólo cuentan con enfermeros en los centros sanitarios”.

Las comunidades “suman decenas de miles de pobladores que conviven con deficiencia en caminos, energía eléctrica, agua potable, viviendas, entre otras necesidades básicas insatisfechas”.

El plan era bueno, confiaron los referentes de las comunidades.

Sin embargo, el gobierno dejó de entregar aquella ayuda.

Muy de vez en cuando llegan algunas partidas de alimentos a la zona de El Impenetrable.

“Lamentablemente nuestras comunidades encuentran dificultades para garantizar el alimento a cada grupo familiar y la ayuda del Gobierno era para nosotros muy importante, y no sabemos porque se nos quitó”, dijo una mujer que fue atendida por un grupo de voluntarios de Corrientes que llevaron alimentos, ropas, medicamentos y otros elementos a la localidad de Misión Nueva Pompeya y alrededores.

¿Cuál será la razón que fundamentó semejante decisión?

¿Quién se hará cargo de responder en torno al hambre del pueblo chaqueño?

¿Qué nuevos funcionarios tendrá que despedir Capitanich para representar su escenificación de gobernante sensible y preocupado por las consecuencias sociales de un plan económico y político que solamente deja felices a los que son pocos?

Pero las postales del despojo no solamente se circunscriben a lo alimenticio.

-Sólo existe un enfermero en la sala y una vieja ambulancia que no siempre anda, por lo que no se pueden solucionar los casos de urgencia y las derivaciones a otras localidades es la única salida – sostuvo uno de los médicos voluntarios llegados desde Corrientes en el marco de la campaña solidaria.

A lo que hay que agregar una constante de la geografía argentina.

A pesar de que la provincia del Chaco está atravesada por caudalosos ríos que se encuentran entre los más notables del planeta, el agua potable es una rareza.

Dice la crónica que “los pedidos de las comunidades aborígenes apunta además a la posibilidad de contar con un acueducto que provea de agua a la zona, en primer lugar para el consumo humano, y luego para enfrentar la sequía propia de esta zona chaqueña. Comentaron que el proyecto de acueducto está en revisión por parte de las autoridades hace mucho tiempo, cuando se trata de una necesidad urgente de los habitantes”, remarca la nota.

Si no hay condena pública sobre esta política de sensibilidad de tiro corto, las consecuencias serán algo peores que fotografías de pibes y pibas hambrientas.

Ojalá que en el Chaco vuelvan a poder los que nunca tuvieron el poder.

Para terminar, aunque sea, con esta falsa sensibilidad de plazo fijo.

Autor imagen: APE

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Jardines maternales: Problemas actuales, legislación y políticas públicas

Ester Kandel (especial para ARGENPRESS.info)

El festejo del día del niño fue una oportunidad para referirse a los cuidados de la primera infancia, apoyándose en la Convención sobre los Derechos del Niño, que hace hincapié en la importancia del desarrollo en la primera infancia: dice que todos los niños y niñas tienen derecho a desarrollarse “en la máxima medida posible” y que los “Esta-dos Partes reconocerán el derecho de todo niño a un nivel de vida adecuado para su de-sarrollo físico, mental espiritual, moral y social”.

En nuestro país, existe un reconocimiento limitado, si entendemos que éste tiene que ser no sólo verbal. Por ejemplo el déficit de jardines maternales y la opción de recu-rrir a los de gestión privada, encuentra a mamás y papás con un problema serio para articular crianza con jornada laboral y/o formación personal. Sólo algunos tienen la op-ción de afrontar costos de $800 por 8 horas de este servicio.

El reconocimiento realizado en los últimos decenios, para acompañar el proceso de crianza desde una institución que cumpla con objetivos asistenciales y pedagógicos es ampliamente conocido. Tal es así que fue incorporado tanto en la legislación laboral como en la institución educativa. Sin embargo dicha legislación no se lleva a la práctica o no garantiza totalmente la apertura y desarrollo de los jardines maternales. Nos esta-mos refiriendo a la Ley de Contrato de Trabajo y a la Ley Nacional de Educación.

LCT: Capítulo II De la protección de la maternidad

Art. 179- Toda trabajadora madre de lactante podrá disponer de 2 descansos de media hora para amamantar a su hijo, en el transcurso de la jornada de trabajo, y por un período no superior a 1 año posterior a la fecha del nacimiento, salvo que por razones médicas sea necesa-rio que la madre amamante a su hijo por un lapso más prolongado.

En los establecimientos donde preste servicios el número mínimo de trabajadoras que determine la reglamentación, el empleador deberá habilitar salas y guarderías para niños hasta la edad y en las condiciones que oportunamente se establezcan.

Después de 35 años este artículo no fue reglamentado. Sólo algunas grandes em-presas habilitaron un sector destinado a jardín maternal, otras subsidian parte o todo el costo pero la mayoría de los/as trabajadores/as que están empleado/as en empresas pri-vada, en relación de dependencia, no cuentan con esta protección.

Ley Nacional de Educación-Nº 26.206
Capítulo II
Educación Inicial
Art. 18.- La Educación Inicial constituye una unidad pedagógica y comprende a los/as niños/as desde los cuarenta y cinco (45) días hasta los cinco (5) años de edad inclusive, siendo obligatorio el último año.
Art. 19.- El Estado Nacional, las Provincias y el gobierno de la Ciudad autónoma de Buenos Aires tienen la obligación de universalizar la oferta de servicios educativos para los/as niños/as de cuatro (4) años de edad.
Art.22.- Se crearán en los ámbitos nacional, provinciales y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires mecanismos para la articulación y/o gestión asociada entre los organismos guber-namentales, especialmente con el área responsable de la niñez y familia del Ministerio de Desa-rrollo Social y con el Ministerio de Salud, a fin de garantizar el cumplimiento de los derechos de los/as niños/as establecidos en la ley Nº 26.061. Tras el mismo objetivo y en función de las particularidades locales o comunitarias, se implementarán otras estrategias de desarrollo social, salud y educación en el ámbito de la educación no formal, para atender integralmente a los ni-ños/as entre los cuarenta y cinco (45) días y los dos (2) años, con participación de las familias y otros actores sociales.

Con este espíritu se sancionó la Ley 26.233 que dispone Centros de Desarrollo Infantil, dependientes de la Secretaría Nacional de Niñez Adolescencia y Familia, en-marcadas en las políticas de protección y promoción de los derechos de la infancia, por medio de la Ley de Protección Integral de las Niñas, Niños y Adolescentes que institu-ye las responsabilidades del Estado en la implementación de políticas públicas de la niñez.

Esta política se basa en los principios de:

• derecho a la vida, “a su disfrute, protección y la obtención de una buena calidad de vida” (art. 8)

• derecho a la dignidad y a la integridad personal (art. 9)

• la gratuidad de la educación (art. 16) 

• protección de la maternidad y paternidad (art. 18)

• derecho a la libertad (art. 19)

La implementación de esta legislación favorece a los numerosos jardines comu-nitarios creados por las mujeres en la década de 1990 y responde a una necesidad de desarrollo de la niñez y al fortalecimiento de los vínculos familiares y comunitarios.

En síntesis, en la Ley Nacional de Educación se define la pertenencia de la pri-mera infancia al nivel inicial y admite la articulación para la gestión con la Secretaría Nacional de Niñez y Adolescencia y Familia y otras instituciones de educación no for-mal. Pero esta legislación no garantiza que la promoción del aprendizaje y desarrollo de este grupo etario pueda efectivizarse, tal como está expuesto en los objetivos.

Aunque esta articulación logra resolver algunos de los problemas del funciona-miento de estos jardines, existen las innumerables experiencias de jardines maternales deben buscar recursos para retribuir al personal y muchas trabajan en forma precarizada. Aunque todos los jardines maternales estén incluidos en la órbita de educación, se plan-tea una diferencia con los que están incorporados a la educación formal y el Estado es responsable.

La demanda de jardines maternales es superior a la oferta: “En el país debe haber 1 millón de niños de entre 0 y 2 años mientras la oferta, a nivel privado y público, no supera los 10.000 chicos. Es seria la falta de jardines maternales que, en realidad, deberían ser la vedette de la educación”, subraya Patricia Retondo, pedagoga especialis-ta en temas de infancia, educación y pobreza.

El desfasaje entre investigaciones psicológicas y pedagógicas, las necesidades de la población y las políticas públicas es un hecho.

Desde hace un siglo se plantea el tema de la atención de la primera infancia en nuestro país. Repasemos un poco los antecedentes:

Desde principios de siglo XX “la oferta es netamente asistencial frente a las ne-cesidades y requerimientos sociales. En primera instancia, ese mandato lo asumen enti-dades benéficas que crean salas maternales en los hospitales y casas cunas. Prima el cuidado por los aspectos médico-sanitarios frente a la preocupación por la situación de abandono de los niños/as ante la creciente incorporación de la mujer al mercado de trabajo y la extrema pobreza en que viven gran número de familias”.

El trabajo de las mujeres 

La inserción laboral de las mujeres en el siglo XX planteó temas y problemas nuevos, que podríamos sintetizarlos en estos términos:

La lucha por la igualdad de oportunidades entre varones y mujeres, en el ámbito laboral, la encontramos desde los inicios de la organización del movimiento obrero, propugnando entre otras reivindicaciones, la igualdad salarial y el acortamiento de la jornada de trabajo. Las condiciones de trabajo, las largas jornadas agotadoras, afectaban la salud y en algunos casos destruía los cuerpos de varones y mujeres, de ahí que las sucesivas propuestas legislativas, apuntaban a revertir las condiciones en que se vendía la fuerza de trabajo.

Desde una mirada que abarque las relaciones de clase y de género, podemos de-cir que la problematización del trabajo asalariado femenino, comenzó en los inicios del siglo XX, vinculado a la construcción de un ideal maternal, así como los debates sobre el tipo de educación que debían recibir las mujeres, se inició en el siglo XIX.

¿Cuáles eran los hechos objetivos?

A finales del siglo pasado, como señala José Panettieri (1984), “la explotación del trabajo de mujeres y menores se puso de manifiesto con el surgimiento de las prime-ras fábricas en el país en los últimos años del siglo pasado.” Lo observable era la doble jornada laboral de la mujer, 14 a 16 horas en talleres y fábricas y el resto en su hogar.

Este trabajo se desarrolló sobre una matriz de relaciones que explica el historia-dor E. Hobsbwam de este modo: “La segunda y gran consecuencia de la industrializa-ción sobre la situación de la mujer fue mucho más drástica: separó el hogar del puesto de trabajo. Con ello excluyó en gran medida a la mujer de la economía reconocida pú-blicamente –aquella en la que los individuos recibían un salario – y complicó su tradi-cional inferioridad al hombre mediante una nueva dependencia económica. (…)El obje-tivo básico del sustentador principal de la familia debía ser conseguir los ingresos sufi-cientes como para mantener a cuantos de él dependían (…)

Los ingresos de los otros miembros de la familia eran considerados suplementa-rios y ello reforzaba la convicción tradicional de que el trabajo de la mujer (y por su-puesto de los hijos) era inferior y mal pagado.”

Las mujeres que se empleaban como obreras, también eran requeridas por las señoras burguesas como empleadas domésticas, además de ser descalificadas, llamándo-las prostitutas o fabriqueras.

Según Marcela Nari, con el desarrollo de la gran industria, “se reformularon la división del trabajo, las formas y unidades de producción. Las unidades domésticas, las familias perdieron gradualmente su lugar en la producción para el mercado y se concen-traron en la producción para el autoconsumo. El trabajo doméstico quedó invisibilizado entre la naturaleza y el amor de las mujeres. El trabajo urbano a domicilio se mantuvo, y en algunos casos creció, porque abarataba costos de producción y porque permitía a las mujeres compatibilizar, en el espacio y el tiempo, trabajo doméstico y trabajo asalaria-do. Emplearse en fábricas y talleres era incompatible con la maternidad, con la nueva imagen de madre nodriza, cariñosa, altruista y siempre unida a su hijo por un cordón.”

La problematización del tema implicaba el reconocimiento de su rol materno, plasmado en un proyecto de ley, que admitía la necesidad de no concurrir por treinta días al lugar de trabajo y la posibilidad de amamantar. La justificación de su aporte era contradictorio: desde el punto de vista de los empleadores, los favorecía, pues retribuían menores montos que a los varones y desde la visión que se tenía del rol de la mujer, se aceptaba su inserción laboral como un mal necesario. La maternidad, era concebida co-mo un hecho natural.

El grado de desarrollo de las fuerzas productivas no permitía vislumbrar a la mayoría de la sociedad, a las mujeres, como sujetos de distintos derechos. Sólo se había definido el papel reproductor de la mujer como su función primaria y el Estado reforza-ba el estatus secundario de su actividad productiva.

Estadísticas

La inserción laboral de las mujeres .está reflejada en los censos, comenzando por el 1869, en el que leemos:

“De las 614.244 viudas, 247.602 solteras y más 25.000 huérfanas, que tiene la repúbli-ca, resulta que unas 140.000 son costureras, lavanderas, planchadoras, cigarreras, ama-sadoras, etc., esto es, tenemos que la mitad de la población mujeril adulta espera con incertidumbre el sustento del jornal, muchas veces difícil y precario. Tales cifras repre-sentan otras que no se ven, y que, sin embargo, no son menos verídicas.”

En 1914 las mujeres con profesión definida eran 714.800. lo que equivalía al 22% de la población con profesión. Para entonces, el campo laboral femenino se había diversifica-do extraordinariamente, siendo pocas las actividades en que la mujer no participara jun-to al hombre.”

El reclamo de Bialet Massé fue recogido por el proyecto de Ley Nacional del Trabajo, se su título VIII, Trabajo de los menores y de mujeres y niños (ley 5291, R.N. 1907, T.IV, pag.23) que con la ley 4661 de descanso dominical (1905), constituyeron las pri-meras manifestaciones de nuestro naciente derecho laboral. Como es sabido, ambos proyectos fueron presentados por el Dr. Alfredo L. Palacios, interviniendo también el Departamento Nacional del Trabajo, cuyos proyectos fueron tenidos en cuenta por las respectivas comisiones, alterando en parte las iniciativas del legislador socialista.

El salario de las mujeres era sensiblemente inferior al de los obreros adultos: los meno-res, por su parte, promediaban la mitad de lo que se pagaba a aquéllas. La obrera, en general, compartiendo los mismos esfuerzos y riesgos que el varón, está aun más mez-quinamente retribuida. La obrera embarazada, por su parte, está impedida de cuidar su salud y la de su futuro hijo; ya madre, tampoco goza del período de reposo necesario, viéndose obligada a desatender, de inmediato, al recién nacido. Téngase presente que la ley 5.291 sólo concedía a la futura madre lo siguiente: “Art.2° “Las obreras podrán de-jar de concurrir a las fábricas o talleres hasta los treinta días subsiguientes al alumbra-miento, debiendo entretanto reservárseles el puesto.”

Nótese el podrán – que hemos subrayado-, la falta de toda licencia previa al alumbra-miento y la falta de retribución a la licencia posterior. En estas condiciones, es seguro que muchas obreras- apremiadas por la necesidad- se reincorporarían a sus trabajos re-cién paridas...”

En relación con el amamantamiento el art. 8: “En los establecimientos donde trabajan mujeres, se permitirá que las madres puedan amamantar a sus hijos durante 15 minutos cada dos horas, sin computar este tiempo en el destinado al descanso”.

Esta normativa, no se cumplía como lo denuncia en 1910 Fenia Certkoff, diri-gente del Centro Socialista Femenino, se ocupaba del cumplimiento de la Ley de trabajo de mujeres y menores, de la falta de cobertura por maternidad de la mujer obrera como un verdadero problema, pues no estaba contemplado en la legislación vigente (Ley 5291). Desde La Vanguardia del 10 de septiembre de ese año, se denuncia que “la ma-dre , 8 días después del alumbramiento vuelve al trabajo y deja a su criatura durante más de 4 horas seguidas sin su alimento natural. Es una crueldad a la que se somete a la ma-dre y a la criatura”. La propuesta inmediata se limita al cumplimiento de la ley para que “se establezca una pieza donde las obreras madres puedan amamantar a su hijos durante 15 minutos cada 2 horas”. También señala la contradicción entre las recomendaciones médicas de amamantar cada dos horas y el modo imperante por el que se cumplía, va-rias horas después.

En el Plan de trabajo de la Comisión Municipal encargada de estudiar las causas de la mortalidad infantil. De 1890, se señala entre otros puntos:

5°- Salas- cunas (Creches). – Establecer salas-cunas para recoger y alimentar durante el día a los niños menores de dos años, mientras las madres se entregan a sus quehaceres habituales. Estos asilos tendrían sucursales en los grandes lavaderos públicos para favo-recer al gremio respectivo, que se veía obligado a permanecer gran parte del día en di-chos establecimientos.

6°- Asilos maternales. – Propender a aumentar el número de asilos maternales, sirvien-do de base los ya existentes a cargo de la sociedad Damas de Caridad. En caso necesario podrían reunirse en un solo establecimiento la sala –cuna y el asilo maternal, atendien-dodo así la economía del local, personal, etc. Y tendiendo, por otra parte, a la comodi-dad de las madres pobres y trabajadoras.

Los asilos maternales recibirán niños mayores de dos años, pero que no hayan alcanza-do la edad escolar.

7°- Jardines de infantes.- Multiplicar los jardines de infantes, tanto públicos como parti-culares, que podrán recibir niños desde dos hasta seis años. Estos establecimientos se diferenciarían de los asilos maternales en que en los últimos se daría a los niños pobres la alimentación necesaria a mediodía. Por otra parte, los jardines de infantes atenderían no solamente la educación física, sino la psíquica.

Entre las entidades que se ocuparon de los niños encontramos un ejemplo en el Patronato de la Infancia, que crea, según el modelo francés de “creches,” las “salas cu-nas” dando cumplimiento a las leyes 5.291 de 1.907 y 11.317 de 1.924. Esta última, conocida como la ley Palacios, estipula en el art.16 (...) “En los establecimientos que ocupen el número mínimo de mujeres que determine la reglamentación deberán habili-tarse salas maternales adecuadas para niños de 2 años, donde éstos quedarán en custodia durante el tiempo de ocupación de las madres”.

El 30 de septiembre de 1958 se aprueba la modificación del segundo párrafo del art. 15 de la Ley 11.317 en la siguiente forma: “En todos los establecimientos donde traba-jen 50 o más mujeres, ya sean éstos asistenciales, culturales, educacionales, industriales, comerciales o de cualquier índole, deberá habilitarse una sala adecuada para los niños menores de cuatro años, donde quedarán en custodia durante el tiempo de ocupación de las madres, bajo la vigilancia y atención de personal especializado.”
 
Décadas: 1960-1980

“La divulgación de las diferentes teorías psicológicas (especialmente el psicoanálisis) origina el surgimiento de una fuerte inquietud por la calidad de los servicios existentes.”

Según una publicación (MCBA, 1991): Se centra la mirada en el desarrollo del niño, analizando su déficit a partir no sólo de las carencias socioambientales sino de la ausen-cia de vínculos afectivos que a través de ricos intercambios estimulen el despliegue de sus posibilidades.

“Se abre un espacio de crítica a las guarderías como servicios asistenciales sustitutos del hogar y se decide el cambio en la denominación eligiendo el nombre de Jardín Mater-nal”.

Julia Prieto dice.”Jardín” porque entronca con la tradición froebeliana del Kindergarten y porque sugiere la idea de cultivo, cuya etimología es la misma que la de cultura; y maternal, porque acentúa la relación afectiva de base que debe existir entre los niños y sus maestros.

“Paralelamente a estos cambios técnicos-pedagógicos, aparecen una serie de leyes y reglamentaciones que van dándole mayor especificidad a este ciclo (Ley 20744/74, Ley 18.017/74). En 1973 el Estado sanciona la Ley 20.582 “Creación del Instituto Nacional de Jardines Maternales Zonales”. Por Resolución N°62.506, en 1986, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social y el Ministerio de Salud y Acción Social, crean una comi-sión que se abocará a la elaboración del anteproyecto de reglamentación de la citada ley, comisión que nunca se expidió.”

“En relación con el Jardín Maternal comienza a pensarse en la necesidad de que el per-sonal a cargo del niño sea estable, especializado, equilibrado emocionalmente y con capacidad para contener afectivamente al niño y su familia.

Para formar a los maestros se diseñan cursos basados en la “estimulación temprana” adecuada frente a la concepción psicologista imperante referida al “hacer desarrollar”. “dejar aflorar”, permitir el despliegue de las potencialidades”.

Desde el Consejo Nacional del menor y la familia también se desarrollaron programas destinados a la primera infancia, como el Programa de Becas para Guardería (Resolución 1285/79 –S.E.A.S., modificada por Disposición 55/90 – S.S.M.D.T.E.), cuyos objetivos eran: “Evitar la internación de niños durante la primera infancia y con-secuentemente su segregación del grupo familiar, por razones socioeconómicas y labo-rales de sus progenitores, preservando así su desarrollo psico-social.

Favorecer el egreso de niños de los sistemas de internación y alternativos dependientes de este organismo. Promover la integración y promoción de la familia, a través de ac-ciones de orientación y asistencia..Este programa está dirigido a niños comprendidos entre cuarenta y cinco (45) días y cinco (5) años inclusive, residentes en el ámbito de Capital Federal. Se dará prioridad a:

a) hijos de madres solas, que trabajan, con bajo nivel de ingresos y carentes de co-bertura social.

b) hijos de madres menores de edad tuteladas por este organismo que requieren recursos simultáneos (ubicación laboral –guardería) para lograr su integración al medio.

c) hijos de aquellos grupos familiares que por una situación de emergencia (enfer-medad, incapacidad de uno de los progenitores, pérdida de trabajo) requieran el recurso asistencial

d) Este programa se creó para cubrir la deficiencia legal y a fin de proteger la uni-dad familiar y el trabajo de la madre. El mismo presenta diversas modalidades

• Se pagará la guardería privada para madres con hijos menores de 5 años.

• Posibilidad de subsidios para que un conjunto de madres en forma de cooperadora, cooperativa, asociación, etc., formen una guardería auto-gestiva o comunitaria. El Consejo Nacional del Menor y la Familia ayu-da con un subsidio para la instalación del servicio y además aportará el apoyo y asesoramiento técnico necesario.

• Pago de subsidio a una mamá cuidadora, lo que permitiría a la madre se-guir trabajando afuera.

En este período se había registrado que la totalidad de menores que asisten a establecimientos educativos, Jardín de Infantes o Preescolar, y que compren-de el grupo erario de 3 a 6 años es de 982.483 o sea el 36,85 de la población total de 3 años y más .

Con la apertura democrática se incorpora en los planes de estudio, contenidos re-feridos al Jardín Maternal y períodos de práctica y residencia en Jardines Maternales como parte de la formación del futuro Maestro Jardinero. (INSP “Sara Ch. Eccleston).

Pag.32(Ob. cit.), “El nombre preescolar que puntualiza el carácter de previo a la escuela primaria se cambia por inicial. El Nivel ya no comprende sólo al jardín de infantes sino también al Jardín Maternal en un intento por educabilizar un espacio que sólo era considerado asistencial. Se elaboran dos diseños, uno para cada ciclo. Este diseño señala que “la educación inicial está dirigida al niño desde los 45 días a los 6 años. Se pro-pone lograr objetivos en todas las áreas del aprendizaje a fin de que el niño alcance una progresiva comprensión y organización de la realidad, así como una integración activa al ámbito escolar y al medio social.”

En la actualidad, la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia, im-plementando la Ley 26.233, Centros de Desarrollo Infantil, ayuda con un subsidio para la instalación del servicio y además aportará el apoyo y asesoramiento técnico necesa-rio.

Esta legislación amplia los objetivos, a diferencia del programa anterior, con es-tos principios:

• derecho a la vida, “a su disfrute, protección y la obtención de una buena calidad de vida” (art. 8)

• derecho a la dignidad y a la integridad personal (art. 9)

• la gratuidad de la educación (art. 16) 

• protección de la maternidad y paternidad (art. 18)

• derecho a la libertad (art. 19)

Caracterización del Nivel Inicial

“El Nivel Inicial es un espacio que se construye como público, en cuanto:

- es un espacio que legitima los saberes;

- es un espacio en el que deliberadamente se hacen circular o se publican los saberes que pueden ser apropiados por los niños ;

- promueve la circulación de conocimientos a todos; aspira a que el conocimiento se convierta en un patrimonio colectivo, destinado a todos los niños, sin distinción de sector social, cultural, etnia, género, religión o necesidad especial.

- Con acierto se observan como señales preocupantes las “políticas de ajuste, la crisis económica y social, determinadas políticas educativas, algunos discursos y programas de organismos internacionales, que instalan situaciones de confusión, tur-bulencia, en la concepción acerca de la distribución de la responsabilidad, los debe-res y los derechos que le competen a la sociedad civil y al Estado. La turbulencia se manifiesta de manera explícita o implícita, apela a mecanismos conscientes o in-concientes; configura enfrentamientos que conmueven a diversos grupos sociales. Esto afecta directamente no sólo a la identidad pedagógica del Nivel Inicial, sino también a la concepción de infancia y niñez.

La función social del Nivel Inicial como institución educativa se desdibuja cuando asume exclusivamente acciones de asistencialidad en detrimento de las propuestas de enseñanza. Son estas propuestas las que materializan el carácter público y democrati-zador del conocimiento.”

Conclusiones

Consideramos que los jardines maternales, tal cual lo describimos es un problema que incumbe a las políticas públicas pues el reconocimiento realizado en los últimos dece-nios para acompañar el proceso de crianza desde una institución que cumpla con objeti-vos asistenciales y pedagógicos es ampliamente difundida y conocida. Tal es así que fue incorporado tanto en la legislación laboral como en la industria educativa. Sin embargo dicha legislación no se lleva a la práctica o no garantiza totalmente la apertura y desa-rrollo de los jardines maternales.

Las innumerables experiencias de jardines maternales organizados por mujeres y/o centros vecinales son una acción loable pues fueron al encuentro de necesidades de la población pero también pusieron al descubierto el déficit de las políticas públicas en la atención de la primera infancia.

La deuda con la primera infancia es parte de la deuda social con miles de niños en la calle, hambrientos, revolviendo la basura, en un contexto de aumento de la pobreza y la indigencia.

Es responsabilidad del Estado hacerse cargo de estas cuestiones.

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