jueves, 29 de octubre de 2009

Proyecto Censurado: La recesión recorta gastos estadales en Bienestar en Estados Unidos

Stephanie Mencimer (MOTHER JONES) y Tom Breen (ASSOCIATED PRESS)
Traducción: Ernesto Carmona (especial para ARGENPRESS.info)

Muchas gobernaciones de los 50 estados pujan agresivamente para excluir a millares de madres que reciben el beneficio de Ayuda Temporal a Familias Necesitadas (TANF, por su sigla en inglés), programa tradicionalmente conocido como Bienestar. Ahora esas entidades niegan ese apoyo a las familias argumentando que deben ahorrar para reorientar el presupuesto del respectivo estado.

A escala nacional, el total de beneficiarios del Bienestar bajó más de 40% entre 2001 y junio de 2008. Louissiana, Texas e Illinois redujeron en 80% los beneficiarios para adultos desde enero de 2001. El estado Georgia tuvo un descenso del 90%, con poco más de 2.500 adultos georgianos que ahora reciben este auxilio, contra 28.000 que lo percibieron en 2004, en tanto en 2008 recibía TANF sólo el 18% de los niños que viven debajo del 50% del umbral de pobreza, que significa menos de 733 dólares por mes para una familia de tres miembros.

En 2006, la Coalición de Georgia contra la Violencia Doméstica realizó una encuesta para descubrir por qué tantas mujeres repentinamente no pudieron conseguir los beneficios sociales. Descubrieron que los empleados del Bienestar [del estado] hablaban activamente con las mujeres sobre tópicos ajenos al beneficio y denunciaron que tales funcionarios les indicaban a las candidatas que deberían ser esterilizadas quirúrgicamente para poder reintroducir su solicitud. A las mujeres lisiadas les respondían que no aplicaban para postularse porque no podrían cumplir el requisito de trabajar. Otras fueron advertidas que el estado podría tomar a sus niños si solicitaban esa ventaja.

Las mujeres son cada vez más vulnerables a la agresión sexual y a la explotación, a veces proveniente de los mismos funcionarios o empleados del Bienestar designados para ayudarlas. Las detenciones de mujeres por prostitución y el pequeño crimen aumentaron mientras a cada vez más familias se les negaban los beneficios del Bienestar.

Los estudiantes de colegios universitarios próximos a obtener sus títulos fueron desinformados: se les dijo que les negarían la ayuda una vez que cumplieran 20 años, sin importar la situación de su graduación. A estudiantes tan jóvenes como de 16 años les dijeron que deberían trabajar a tiempo completo o perderían las ventajas del beneficio.

Texas redujo su cantidad de casos al delegar la tramitación del beneficio en una empresa externa, un centro de atención telefónica que no sólo niega ilícitamente el beneficio a algunas familias, sino que disminuyó el total de aplicaciones.

En la Florida, una región innovadora, se comenzó a exigir a los candidatos TANF asistir a 40 horas de clases antes de poder aplicar la solicitud del beneficio, en tanto los solicitantes que intentaban restaurar beneficios perdidos habrían podido enderezar su batalla con el papeleo con la ayuda de los funcionarios del Bienestar, pero en 2005 los funcionarios asignados a ese trabajo fueron reducidos a un solo empleado que atendía público dos horas a la semana. La cantidad anual de solicitudes TANF del área bajó a la mitad en un año.

Debido a la recesión, muchos estadounidenses acudieron a la red de seguridad de los programas de ayuda del gobierno, tales como bonos de racionamiento, subsidios de desempleo o Bienestar. En un esfuerzo por desalentar a los solicitantes, los legisladores de por lo menos ocho estados quisieron que los beneficiarios fueran sometidos al azar a una prueba de droga. En marzo de 2009, la cámara de representantes de Kansas aprobó una medida que ordenó someter a pruebas anti-drogas a las 14.000 personas que consiguen ayuda del estado. En febrero, el senado de Oklahoma aprobó unánimemente una medida que requería la prueba de droga como condición para recibir los beneficios TANF. Disposiciones similares se introdujeron en Missouri y Hawai. Un miembro de la cámara de representantes de Minnesota presentó una moción que exige pruebas de droga a los ciudadanos pobres de ese estado que impetran los programas de ayuda pública.

Durante la reforma del Bienestar en la era Clinton, se asignó a los estados una cantidad fija de dinero sin importar sus necesidades. La subvención global al TANF ascendió a 16,5 mil millones de dólares, de los que sólo Georgia obtuvo 370 millones al año. Los estados podían desviar los fondos a cualquier programa relacionado vagamente con la asistencia al necesitado. Puesto que los estados reciben la misma cantidad de fondos federales sin importar cuánta gente recibió ayuda, se les incitó a que negaran los beneficios. “Incluso si las cantidades de casos por tratar ascienden a cero, consiguen la misma cantidad de dinero”, observó Robert Welsh, del Presupuesto de Georgia y del Instituto de Política.

Los estados han utilizado el dinero “sobrante” del TANF para ampliar cuidados a los niños, formación laboral y transporte para ayudar a los beneficiarios a encontrar trabajo. La Oficina de Responsabilidad del Gobierno descubrió en 2006 que muchos estados estaban moviendo los fondos federales para Bienestar lejos de la ayuda efectiva a los pobres, por ejemplo destinándolos a “trabajos de asistencia” al cuidado de los niños para tapar los agujeros del presupuestos estadal.

El TANF era también una puerta de ingreso a la educación, a la rehabilitación anti droga, a los cuidados de salud mental, cuidado de niños, incluso de transporte y beneficios para la movilidad de los discapacitados. “El Bienestar es el único programa efectivo de la red de seguridad para las madres solteras y sus niños”, afirmó Rebecca Blank, economista de la Brookings Institution. “Con la recesión, una tiene que preocuparse de la cantidad número de mujeres que resultaron desempleadas y no tienen cómo darse vuelta”, añadió.

Fuentes:
Mother Jones, 15 de enero de 2009, “Brave New Welfare”, por Stephanie Mencimer; y Associated Press, 26 de marzo de 2009, “States consider drug tests for welfare recipients”, por Tom Breen
Estudiante investigador: Malana Men (SSU) and Samantha Barowsky
Evaluador académico: Douglas Anderson, Ph.D., Southwest Minnesota State University

Foto: Estados Unidos – Pobreza. / Autor: THE INDEPENDENT

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

La metástasis de la crisis capitalista mundial

Jorge Altamira (especial para ARGENPRESS.info)

La prensa financiera viene anunciando desde hace un tiempo “el fin de la crisis”. Las cifras que se anunciarán esta semana sobre el Producto Bruto de Estados Unidos deberán reconfortarla: un aumento de más del 3% en el trimestre de junio a septiembre. Mayor algarabía deberá producirle la noticia de que el alza viene acompañada de una disminución de los inventarios.

Este dato, que en principio es un síntoma de desconfianza en la sustentabilidad de la reactivación, significa que no fue necesario un aumento de la demanda de stocks. Sea como fuere, una golondrina no hace verano: una salida de la crisis requiere más de un trimestre de recuperación y un retorno a los niveles de actividad anteriores de la crisis. Para eso hay por delante un camino largo y por sobre todo incierto.

Todos los analistas coinciden en que el incremento de los últimos tres meses no es el resultado de un incremento de la demanda de consumo ni de inversión (“La medición núcleo –el gasto en bienes de capital no aplicados a la defensa ni a aviones– declinó entre julio y agosto, y está un 20% abajo respecto al año pasado” (FT, 25/10). La ‘recuperación’ es el producto del aumento enorme de los gastos del Estado y de las exenciones impositivas otorgadas al consumo por un período limitado, o de las facilidades concedidas, igualmente circunscriptas en el tiempo, para refinanciar deudas hipotecarias. Cuando hace dos meses venció la facilidad para canjear autos usados por nuevos, las ventas de la industria automotriz cayeron en picada.

Lo mismo podría volver a ocurrir. La dependencia de los gastos del Estado le ha hecho decir a un analista que se trata de una recuperación “con muletas”. Entre ellas, la más destacada es la tasa de interés: es de cero cuando se trata de adelantos a los bancos por parte de la Reserva Federal y del 2% en los préstamos a corto plazo. Para hablar de una salida efectiva de la recesión será necesario que la producción aumente en un mercado monetario y crediticio normalizado. Los gastos y subsidios del Estado han llevado el déficit fiscal norteamericano a cerca de dos billones de dólares y la deuda pública a catorce billones (equivalente al ciento por ciento del PBI). Por su lado, el balance de la Reserva Federal (emisión monetaria) subió de 0,3 billones a 2,1 billones desde el inicio de la bancarrota.

Un ciclo económico es un movimiento general que no se limita a los indicadores de la producción. Dos elementos fundamentales, el crédito y el empleo, continúan en amplia tendencia recesiva. A pesar de que la mayoría de los Estados ha incrementado sus balances monetarios, el crédito cae en todos ellos. Una analista norteamericana ha calculado esa caída en dos billones de dólares para Estados Unidos, en tanto que esa caída fue, en Gran Bretaña, muy superior aún en términos relativos... Gran Bretaña, precisamente, se apartó de la ‘recuperación’ que abarca a varios países, con una nueva caída del PBI; también en agosto se produjo una recaída en el volumen del comercio internacional. La mayor parte de la emisión monetaria está guardada en los bancos o ha sido desviada hacia la Bolsa, sea porque los bancos no quieren prestar o porque la industria no desea endeudarse. Como las reservas de los bancos son remuneradas por la Reserva Federal, la emisión les ofrece un beneficio directo y a la banca central una pérdida. En lugar de ‘recuperación’, algunos analistas se refieren, con mayor propiedad, a una “contención” del derrumbe. Después de todo, el otro dato fundamental, el empleo, sigue cayendo, mientras los desalojos de viviendas aumentan y la crisis hipotecaria se ha extendido a la propiedad comercial. En definitiva, la crisis capitalista se encuentra en pleno desarrollo. La recuperación de beneficios que ha anunciado un conjunto de corporaciones obedece fundamentalmente a una reducción de costos, especialmente laborales, de ningún modo a un incremento de ventas e ingresos. Esto significa también que se está produciendo una concentración de la producción. Aunque tanto el aumento de la tasa de ganancia como la concentración son premisas para una recuperación económica, por sí solas afectan todavía más negativamente al consumo y a la inversión.

Ninguna crisis capitalista puede desenvolverse en línea recta, pues es antes que nada un fenómeno regido por todas las contradicciones propias de la acumulación capitalista. Por eso, los datos del último trimestre no pueden ser considerados siquiera como un piso. De otro lado, la crisis presente se caracteriza, por sobre todo, por una bancarrota financiera generalizada. Pues bien, los balances de los bancos siguen sin sanearse y, por sobre todo, el derrumbe en el valor de sus activos (inversiones financieras y préstamos) no ha sido realizado en el mercado; las pérdidas que se han reconocido se limitan a un asiento contable. Por eso se sigue hablando de un sistema financiero ‘zombie’ –que sigue en pie pero no funciona. Los activos desvalorizados siguen contabilizados a los precios de adquisición original, no a los del mercado. Sin embargo, los bancos siguen pagando dividendos con la plata que recogen del Estado.

Los planes para que el Estado comprara los llamados ‘activos tóxicos’ y les fijara un precio de mercado han fracasado sin atenuantes; los banqueros no han querido rematar sus tenencias.

Para remediar a esta situación, los Estados les han provisto fondos para aumentar sus capitales o garantías para que emitan nuevas acciones y deudas. Esta política supone que una ‘recuperación’ podría revalorizar las tenencias de los bancos y reanudar, en forma indolora, sin la quiebra de bancos grandes, el proceso financiero que condujo a la bancarrota (aunque ya han quebrado más cien bancos en Estados Unidos, además de Bear and Sterns y Lehman Brothers, más otro numeroso grupo de bancos europeos y en el sudeste de Asia). Pero esto ha producido un nuevo ciclo especulativo en medio de la bancarrota (por ejemplo en las Bolsas), con el Estado bancando la especulación con emisiones de dinero y endeudamiento público. Para morigerar este proceso inevitable se habla de introducir nuevas regulaciones, pero ha sido la industria la que más se ha opuesto a ellas. Una parte no menor, como Boeing o Caterpillar, ha advertido que mayores regulaciones a las operaciones financieras perjudicarían sus negocios, que necesitan protegerse de los vaivenes de largo plazo. Es que, en definitiva, la desregulación financiera no es, en sí misma, una causal de la crisis, sino un derivado de la quiebra de los patrones monetarios internacionales, con su secuela de devaluaciones de las monedas y volatilidad de las tasas de interés y de los precios. Si los Estados y sus bancos centrales le sacaran a los bancos la alfombra de sus pies, se desplomarían como el Perito Moreno en verano o como las torres gemelas. Pero, precisamente, la crisis fiscal y su impacto sobre las divisas de los países más importantes deberán llevar a un desfallecimiento en la capacidad de salvataje del Estado y a la creación de una nueva crisis financiera en el marco de la bancarrota actual.

Como se puede apreciar, el desarrollo de la crisis y la intervención rescatista del Estado no es más que una metástasis progresiva que se desplaza por todo el cuerpo de la sociedad capitalista en la forma de una espiral, o sea desarrollando todas las contradicciones potenciales de la crisis.

China

Ya desde antes de la crisis asiática de 1997/98, China ha jugado un rol fundamental en la crisis capitalista. En realidad, históricamente hablando, la presente crisis está relacionada con el período abierto con la restauración capitalista en Rusia y en China. Las tendencias propias del capital financiero no se hubieran desarrollado como lo hicieron sin el reaseguro político de la ‘derrota del comunismo’ y sin la perspectiva económica de esos mercados gigantescos. Los que gastan sus pestañas escudriñando la evolución de la tasa de beneficio en Estados Unidos para descifrar la clave de esta crisis, debieran partir del mercado mundial y de las alteraciones históricas que ha sufrido. La restauración capitalista ha abierto perspectivas de explotación y ganancias en gran escala, mediante el remate generalizado de la propiedad estatal y la confiscación del patrimonio colectivo de obreros y campesinos. El propio Alan Greenspan explicó el boom de las Bolsas en la década 1987-97 por la disolución de la URSS (ver biografía de Bob Woodward). Pero por la misma razón ha acentuado la lucha capitalista por la supremacía económica entre los monopolios capitalistas.

China ha enfrentado la crisis con un ‘plan estímulo’ gigantesco: 600 mil millones de dólares, una suma similar a la de Estados Unidos, pero que equivale a casi el 20% del PBI chino (un 4.5% del PBI norteamericano). Además ha abierto la canilla de la emisión y del crédito, que ha crecido un 30% anual. Como ocurre en Estados Unidos, la mayor parte del subsidio financiero ha ido a la especulación inmobiliaria y bursátil, y la destinada a la industria o a la infraestructura ha aumentado la sobrecapacidad de producción prevaleciente. China también enfrenta las peripecias de un estallido financiero, solamente atenuado por su peso relativo menor en la economía.

La cuestión central, sin embargo, es que esta política acentúa el desequilibrio que ha llevado a la presente crisis, pues pretende mantener la maquinaria exportadora a todo precio, con la contrapartida de una acumulación impresionante de reservas monetarias. Pero ahora Estados Unidos no puede absorber la exportación china ni garantizar la intangibilidad de las reservas. Por eso existe una presión mundial para que China reequilibre el negocio mediante la revalorización de su moneda y el aumento de las importaciones. China, en cambio, ha pegado su divisa al dólar. Pero tampoco tiene alternativa, porque una revalorización llevaría a la quiebra a los exportadores, que en su mayoría ensamblan material importado, y haría crecer la deuda interna medida en dólares, con la consiguiente posibilidad de una cadena de incumplimientos. A pesar de que Japón y China han firmado acuerdos de apoyo recíproco frente a la crisis, el comercio ha sido duramente golpeado como consecuencia de la devaluación de China y de la revalorización de la moneda japonesa. En una palabra, para reequilibrar a la economía mundial y ofrecer una salida a la crisis norteamericana, China debería abrir su mercado interno a la producción extranjera, y en primer lugar su sistema financiero. China intenta avanzar por este camino, en especial mediante la aceleración de los procedimientos capitalistas en el campo, donde se está creando un mercado de tierras. Pero por esta misma razón, China necesita contar con un activo desarrollo industrial que capture la fuerza de trabajo que libera el campo. En definitiva, la bancarrota mundial confronta a China con todas las contradicciones desatadas por la restauración capitalista. La metástasis de la crisis amenaza con llevar a la restauración china a una crisis revolucionaria (o contrarrevolucionaria).

Europa

La devaluación conjunta de Estados Unidos y de China deja como el pato de la boda a Europa y a Japón, cuyas maquinarias exportadoras empiezan a crujir como consecuencia de la revalorización del euro y del yen. Japón ya ha tenido su crisis política con el hundimiento del partido democrático liberal y un giro de orientación. En Europa, la cosa es más grave debido al desarrollo desigual de sus integrantes. Es así que el impacto de la crisis en España e Italia es enorme; la famosa solidez de los bancos españoles ha demostrado ser un mito fabricado por una campaña de información mentirosa. Su sistema bancario se encuentra descapitalizado y con un elevado padrón de incobrables. La situación en Europa oriental y el Báltico es mucho peor: Letonia, Rumania y Ucrania se encuentran al borde del abismo; los analistas más reputados insisten en que los planes del FMI en la región no resisten la crisis política y la desesperación popular que han creado, y que sería inminente la devaluación de diferentes monedas, con un fuerte impacto sobre el euro.

El país que se encuentra relativamente peor es, sin embargo, Gran Bretaña, y esto por una razón muy simple: su principal industria es la ‘industria’ financiera. Su economía se ha contraído por un sexto trimestre consecutivo. “No se puede subestimar la gravedad de la crisis en Gran Bretaña –escribe el principal analista del Daily Telegraph. Estamos peor que en 1992 ó 1931”, con referencia a la fecha en que la economía británica tocó fondo en la Gran Depresión. “La caída de la libra puede desbocarse tan mal esta vez que acabe gatillando una corrida contra los títulos públicos. Pero hay riesgos hagamos lo que hagamos. Mi impresión –prosigue el columnista– es que el Banco de Inglaterra salvó al país de la depresión imprimiendo moneda sin medida e invitando a los mercados a vender la libra”. Aconseja, dado el nivel alcanzado por el deterioro monetario, dejar caer la libra todo lo que sea necesario, porque una contención de la caída llevaría a una enorme depresión. Para un ex director de la supervisión financiera inglesa, “los próximos seis meses van a ser muy delicados para el Reino Unido. Es claro que algo dramático tiene que ocurrir para controlar el gasto: ¿pero es la economía lo suficientemente robusta para sobrevivir a un apriete fiscal?”

En el contexto de la economía mundial, la descalificación de la libra pone en apuros al dólar, de un lado, y al euro, del otro. Gran Bretaña deberá decidir si se acopla a uno u otro, lo que pone fin a su soberanía monetaria, artificialmente mantenida por la especulación financiera internacional. Cualquiera sea el rumbo que adopte, llevará a la crisis mundial a una nueva etapa, sea dislocando a la Unión Europea, sea ayudando al hundimiento del dólar. La situación de Gran Bretaña es una descripción perfecta de la metástasis de la bancarrota capitalista.

“Quién ha visto un dólar”

En esta dialéctica de la crisis mundial, una recuperación norteamericana deberá operar como un factor de presión sobre Europa, Japón y, en especial, China. La devaluación del dólar es un arma del capital norteamericano para reafirmar su supremacía mundial haciendo uso de la crisis. Todas las maniobras o propuestas para desplazar la supremacía monetaria del dólar son funcionales a la política devaluatoria de Estados Unidos. Mediante la devaluación, Estados Unidos licua su deuda con el exterior. Al mismo tiempo, cuando sus acreedores insinúan un cambio en sus tenencias de reservas, le basta impulsar una suba de la tasa de interés para provocar un reflujo de capitales a su territorio y poner en jaque a las monedas rivales. La crisis mundial ha fortalecido la capacidad del capital norteamericano frente a sus rivales, aún más afectados por esta crisis y con menores recursos para hacerle frente.

En las últimas semanas, la reducida tasa de interés en Estados Unidos ha impulsado un repetido casino internacional, que consiste en sacar prestado en dólares para especular en países con rendimientos superiores. Es así que se ha producido una ola de revalorizaciones de las monedas de los países emergentes. Brasil, por ejemplo, ha recibido cinco veces más dinero en la Bolsa que en inversiones directas; en Argentina, la suba de la deuda pública ha sido escandalosa. Esto significa que estos países han quedado sometidos a los vaivenes del dólar, pues una revalorización de éste provocaría un retorno de capitales a Estados Unidos. La crisis mundial no ha atenuado las tendencias especulativas, como aseguran los partidarios de la intervención del Estado en los rescates, sino que la ha acentuado.

La cuestión fundamental de la crisis es, sin embargo, el destino de la restauración capitalista en China y Rusia (General Motors ya produce más autos en China que en Estados Unidos). La crisis presiona por el desmantelamiento de las estructuras estatales en estos países, para convertir a la restauración en curso en una colonización capitalista de escala superior. Japón y Europa van a recibir todos los golpes derivados de esta confrontación. El equilibrio interno de Estados Unidos solamente puede ser restablecido a costa de sus rivales y, en especial, de los nuevos mercados, gigantescos, abiertos por la restauración. En cualquier caso, Estados Unidos se convertirá con el tiempo en un centro de tormentas políticas: porque una cruzada de colonización de aquellos territorios irá acompañada por un reforzamiento del régimen de excepción y totalitarismo en Estado Unidos; y una crisis de esa cruzada deberá provocar la aparición de situaciones revolucionarias.

La comprensión de las leyes que sigue la bancarrota capitalista será una gran ayuda para la clase obrera, que ya se encuentra en lucha en diferentes países.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

La concentración de medios y sus implicaciones políticas, éticas y económicas en el Ecuador

Guillermo Navarro (especial para ARGENPRESS.info)

Definir y juzgar las implicaciones políticas, éticas y económicas que genera la concentración de los medios de comunicación social, demanda, por una parte detallar factualmente cuales son los niveles que alcanza la concentración y, por otra, cuales son los efectos que produce y reproduce en su práctica social en los ámbitos antes mencionados.

Igualmente, exige diferenciar entre los diferentes tipos de medios de comunicación, toda vez que el desarrollo tecnológico determina el aparecimiento de medios de características totalmente distintas, cual es el caso de la televisión, por ejemplo, la cual, según Sartori, no puede ser tratada como “… si fuera una prolongación y una mera ampliación de los instrumentos de comunicación que le han precedido”, toda vez que: “La televisión no es un anexo; es sobre todo una sustitución que modifica sustancialmente la relación entre entender y ver”, puesto que: “Hasta hoy día, el mundo, los acontecimientos del mundo, nos relataban (por escrito); actualmente se nos muestran, y el relato (su explicación) está prácticamente sólo en función de las imágenes que aparecen en pantalla”.

Cosa similar podríamos sostener respecto a los multimedia, producto de la convergencia tecnológica, la cual posibilita la conjunción de todos los tipos de medios, tanto unidireccionales como bidireccionales, escritos como audiovisuales, lo que, a la vez que fortalece a los medios audiovisuales, permite incluir bajo formato digital la comunicación escrita, modifica las formas de comunicación al posibilitar el desarrollo de “sociedades de información” (facebook, por ejemplo) -que trastocan los modelos tradicionales de interacción comunicadores-receptores-, o de blogs que permitieron el aparecimiento y desarrollo del “periodismo ciudadano”. Desarrollos que si bien generan condiciones para la democratización de fuentes de información, simultáneamente producen nuevas implicaciones éticas, como la derivada del nivel de solidez, confiablidad e incluso veracidad de la información que circula en internet.

Por lo antes expresado en el discurso de la presente ponencia se diferencian las implicaciones que se derivan de la práctica social de los distintos tipos de medios de comunicación, cuando sea del caso y posible de acuerdo a la información disponible.

I. Características de la concentración de medios en el Ecuador

Como es conocido, la concentración en los medios de comunicación social es necesario mensurarla por dos procedimientos: la propiedad y el dominio del mercado, aspectos que consideraremos en la presente entrega, en breve resumen, dado el espacio que demandaría el presentarlo en detalle. Lo que además se vuelve innecesario, puesto que está a disposición en el Informe de la Comisión de Auditoría de la Concesión de Frecuencias de Radio y Televisión, fuente principal para la presente exposición.

1. Concentración económica

La concentración, producto del proceso de concentración y acumulación propio de los países capitalistas, nos permite reconocer tanto el poder acumulado en el sector de la comunicación, como la formación de monopolios u oligopolios . Igualmente, nos permite reconocer la concentración: horizontal , vertical y cruzada que tales monopolios conforman, lo que permite avizorar el control que tales monopolios ejercen en determinados tipos de medios como en su encadenamiento.

Ahora bien, dado que el desarrollo del capitalismo condujo al aparecimiento de empresas holding y de compañías de participaciones o accionarias que cumplen un similar papel, es necesario develar cuales son las personas naturales que, a su vez controlan tales empresas. Perspectiva analítica que también permite determinar los grupos familiares y económicos que los poseen.

1.1. Concentración horizontal

Si se analizan los principales casos de concentración horizontal a nivel de la televisión, medido a través del número de provincias en las que poseen concesiones se constata la siguiente situación:

- El Ministerio de Cultura posee concesiones en 24 provincias, en UHF;

- Televisión del Pacífico S.A. Teledos, mantiene concesiones en 23 provincias, en VHF;

- La Universidad Católica Santiago de Guayaquil, posee concesiones en 22 provincias en VHF;

- La Cadena Ecuatoriana de Televisión (Canal 10) mantiene concesiones en 21 provincias en VHF;

- El Centro de radio y Televisión CRATEL, posee concesiones en 21 provincias en VHF;

- Telecuatro Guayaquil C.A., mantiene concesiones en 21 provincias en VHF;

- Relad S.A., mantiene concesiones en 17 provincias, en UHF y VHF;

- La Compañía Radio HIT, controla concesiones en 15 provincias en UHF;

- Ecuaserviprodu C.A. mantiene concesiones en 14 provincias en UHF;

- Televisión Ecuatoriana TELERAMA S.A. posee concesiones en 10 provincias en VHF, y UHF en Quito y Guayaquil;

- El señor Andrade Díaz Luis Argemiro posee concesiones en 9 provincias en UHF.

En el caso de la radio y bajo las mismas premisas establecidas para el caso de la televisión, la situación vigente al 2009 era la siguiente:

- La Compañía Televisión Radio RTV Ecuador, poseía concesiones en 21 provincias en FM;

- Sonorama S.A., tenía concesiones en 15 provincias en FM;

- El señor José Bolívar Cueva Velásquez, controlaba concesiones en 14 provincias en FM;

- La Fundación Radio María poseía concesiones en 14 provincias en AM;

- Radio Caravana S.A controlaba concesiones en 12 provincias en AM;

- Radio Colón S.A. poseía concesiones en 11 provincias en FM;

- Equispunto S.A. mantenía concesiones en 10 provincias en FM;

- Gamboa Comunicación Total Cia. Ltda. Controlaba 10 concesiones, 1 en AM y 9 en FM;

- Radio Concert Austro, Concierto Guayaquil S.A y Radio Concierto S.A, controlaban concesiones en 8 provincias en FM;

- The World Radio HCJB, poseía concesiones en 8 provincias: 2 en Am y 6 en FM;

- El señor Lenin Heráclito Andrade Quiñónez mantenía concesiones en 8 provincias en FM;

- Unión Soberana S.A. mantenía concesiones en 7 provincias en FM

1.2. Concentración vertical

En relación a la concentración vertical, debemos mencionar que casi todos los medios de comunicación, sean audiovisuales o impresos han creado empresas de producción o contratan directamente productores particulares, poseen imprentas, canales de comercialización y distribución, como lo comprueba la información referida a los grupos económicos que expone más adelante.

1.3. Concentración cruzada

En este tipo de integración es importante señalar cinco casos de propiedad cruzada entre radios o estaciones de televisión y grandes medios impresos (periódicos):

- Hoy TV - Canal 21 y el Diario Hoy (Editores e Impresores Edimpres SA);

- Ecuavisa, Univisa y El Universo (Compañía Anónima El Universo);

- Radio City y El Universo (Compañía Anónima El Universo);

- Ecuadorradio, Radio Platinum, Quito y El Comercio (Grupo El Comercio C.A.);

- Radio Punto Rojo FM, Diario Expreso, Diario Extra (Gráficos Nacionales S.A.).

1.4. Grupos familiares

Entendemos por grupos familiares a los conformados por personas naturales, miembros de una familia nuclear que mantienen participaciones o acciones en empresas que operan en distintas ramas de actividad, financieras y no financieras. Esta perspectiva analítica permite determinar la participación de grupos cuya presencia es importante en el campo de la comunicación, a pesar de que sus dimensiones y participación en los distintos sectores de actividad no alcanzan las dimensiones de los denominados grupos económicos, por lo que habitualmente se circunscriben a un solo tipo de medio.

Los principales grupos radiales y televisivos establecidos en el Informe de la Comisión de Auditoría de la Concesión de Frecuencias de Radio y Televisión y seleccionados por nosotros de acuerdo a sus características estructurales y funcionales y que son de interés para el presente análisis, son los siguientes:

Aguilar Veintimilla: Tipifica la venta de las frecuencias de propiedad social a la iglesia evangélica. Igualmente tipifica la reproducción de una programación producida totalmente en el extranjero, puesto que Radio Bolívar se ha constituido en una repetidora de programas que se trasmiten vía satélite desde los Estados Unidos.

Almeida Morán: Tipifica tanto la venta de frecuencias de propiedad social, como el uso del poder político para obtener la concesión de frecuencias en los períodos de gobiernos políticamente afines al concesionario.

Andrade Díaz-Andrade Quiñónez: Tipifica la concentración de un importante número de concesiones de frecuencias radiales y televisivas, a través de la participación directa de sus miembros en la institucionalidad del Estado

Berborich: Tipifica la obtención de concesiones de frecuencias para estaciones de radio y televisión que trasmiten una programación precaria o que se hallan fuera del aire en espera de vender las frecuencias, como ya ocurriera con un canal de televisión.

Costta García y Alarcón Costta: Tipifica la paulatina concentración de frecuencias, y el uso del poder mediático para incursionar en la política activa.

Czarninski: Tipifica la compra de concesiones de frecuencias concedidas a una tercera persona, en una sucesión de transferencias entre personas naturales y jurídicas para ocultar la compra-venta y la fusión entre el poder económico y el poder mediático.

Gamboa: Tipifica la venta de concesiones de frecuencias a terceros, y la decisión explícita y expresa de hacerlo. Igualmente, el mantenimiento de concesiones de frecuencias en manos de una compañía limitada inactiva como lo reporta la SUPERCIAS.

Montero Rodríguez: Tipifica la obtención de concesiones de frecuencias por influencias políticas, que permite un alto grado de concentración a nivel provincial (Loja).

Nussbaum–Freund-Ruf: Tipifica la obtención de concesiones de frecuencias a través de la participación en la institucionalidad del Estado en representación de AER Nacional. Igualmente el encubrimiento del poder mediático acumulado mediante empresas extranjeras.

1.5. Grupos económicos

Por grupos económicos entendemos a los conformados por empresas financieras y no financieras vinculadas entre sí por participaciones mutuas y/o participaciones de personas naturales emparentadas por relaciones de consanguinidad o afinidad, que son parte de una familia ampliada . Estos grupos construyen un entramado complejo, ya que operan en las más diversas actividades económicas, siendo habitual la presencia de empresas holdings, constituidas en el exterior, sobre las cuales se presume su pertenencia al grupo, sea por su reiterada participación en empresas controladas por el grupo familiar, o por la repentina ausencia de los principales miembros de los grupos familiares en calidad de accionistas mayoritarios. No obstante esto, se mantienen en los puestos directivos más altos, constante que se observa cuando se estudia la serie histórica de las empresas del grupo. De estos grupos son igualmente parte empresas a través de las cuales se controlan una serie de medios de comunicación: imprentas o editoriales .

En el Ecuador se constatan 8 grupos económicos que controlan todos los mayores medios nacionales. Estos son los siguientes:

Grupo Eljuri controla 2 canales en televisión abierta, 4 en televisión pagada, 1 de servicios de internet, 1 de buscapersonas, 1 de mantenimiento y reparación de equipos de telecomunicaciones. Adicionalmente posee participaciones menores en varios medios impresos.

Grupo Vivanco controla el diario La Hora, la imprenta Minotauro (hoy en manos de la AGD) en la que se imprime el diario La Hora y la revista Vanguardia, en la cual mantiene participaciones, conjuntamente con los grupos Pérez y Martínez. También controla la radiodifusora Planeta FM Stereo.
Grupo Egas controla el canal de televisión abierta Teleamazonas. La empresa DINEDICIONES, la que publica las revistas Gestión, Dinners, Soho. Corporación Publicitaria Integral DELTA C. Ltda. La Imprenta Mariscal. La empresa PROGRAF S.A. Adicionalmente posee participaciones minoritarias en el Diario El Comercio y en EDIMPRES controlados por el Grupo Mantilla. En el campo de Internet controla las empresas DINFORMATICA y DINSERVICIOS. En el campo del entretenimiento controla los Multicines.

Grupo Alvarado controla o participa en las siguientes empresas en el campo de los medios impresos. Las revistas Vistazo, Hogar, Estadio, Generación 21, Eres mamá, América Economía Ecuador. En el ámbito de la televisión controla Corporación Ecuatoriana de Televisión S.A., Televisora Nacional Compañía Anónima TELENACIONAL C.A. y UNIVISA

Grupo Mantilla Mosquera controla o participa en las siguientes empresas: Diario El Comercio, Ediecuatorial, Editores e Impresores EDIMPRES SA, Prismasa, Offsetec S.A., Sistema ECUADORADIO, Radio Platinum, Televisora Nacional Compañía Anónima TELENACIONAL C.A. , MEGADATOS SA, Servendis S.A.

Grupo Mantilla Anderson controla o participa en las siguientes empresas: Diario HOY, Grupo El Comercio S.A., Editores e Impresores EDIMPRES SA, RADIO HOY CIA. LTDA. RADIHOY, TESATEL Transmisiones ecuatorianas por satélite Cía. Ltda., TVHOY canal 21 UHF, Servicios digitales de información AUDIOHOY CIA. LTDA, PRODATA Y SERVIDATOS.

Grupo Pérez controla el Diario El Universo y las empresas UNIDIARIO y UNIPARTES. Adicionalmente posee particiones en la Revista Vanguardia. Mantiene participaciones en Radio City, Ecuavisa y Univisa.

Grupo Martínez controla o mantiene participaciones en los Diarios Expreso y Extra, Extra Radio SA EXTRARRADIO, y en las empresas de impresión Gráficos Nacionales SA GRANASA y Negocios Gráficos GRAFINPREN S.A. También posee participaciones en la Revista Vanguardia.

1.3. Concentración de medios por las iglesias

El poder concentrador de las iglesias: católica, evangélicas y Bahai, en los medios radiales y televisivos, e impresos es importante

En el campo de los medios audiovisuales, las iglesias controlaban en el presente año, un total de 122 frecuencias, de las cuales 91 corresponden a la iglesia católica, 30 a las iglesias evangélicas y 1 a la Bahai.

Adicionalmente la iglesia católica, a más de un sinnúmero de impresos de menor cuantía, controla el diario El Heraldo de la ciudad de Ambato. Las iglesias evangélicas igualmente controlan una serie de impresos menores.

2. Dominancia del mercado

El análisis sobre la dominancia del mercado, que señala el grado de control de audiencias, y el potencial impacto comunicacional que corresponde a cada medio de comunicación, realizado sobre la base del índice de Herfindahl-Hischman (HHI), la curva de Lorenz y el coeficiente de Gini, permite aseverar que en el sector de radiodifusión, por su mayor número y condiciones técnicas, existe una mayor dispersión, en tanto que en los medios televisivos e impresos se observa una elevada dominancia del mercado, por parte de los diarios y los sistemas de televisión de cobertura nacional. Situación que vuelve irrelevante la participación en el mercado de los medios regionales y locales.

II. Implicaciones políticas

1. Afectación a la Democracia

La relación entre el grado de monopolización y de concentración de los medios de comunicación versus la libertad de expresión y la democracia es parte del debate actual en el Ecuador. En este debate, en tanto unos consideran que la concentración no afecta a la libertad de expresión, la posición contraria sostiene que la concentración reduce la diversidad de voces.

La constitución ecuatoriana vigente, reconoce la necesidad de fomentar la pluralidad y la diversidad, lo que responde a la concepción que considera que la calidad de la democracia es directamente proporcional a la variedad de visiones que circulan en el espacio público. En consecuencia, si los medios de comunicación son los instrumentos sociales para que la población pueda expresarse socialmente y acceder a la información, la diversidad de los mismos es un tema clave para la democracia, puesto que la concentración de estos medios restringirá tanto la libertad de expresión como el derecho a la información.
La existencia de monopolios u oligopolios públicos o privados constituye entonces un serio obstáculo para la difusión del pensamiento propio, como también para la recepción de opiniones diferentes. Al respecto la Corte Interamericana de Derechos Humanos en su Opinión Consultiva 5/85 afirma que:

"...en principio la libertad de expresión requiere que los medios de comunicación estén virtualmente abiertos a todos sin discriminación o, más exactamente, que no haya individuos o grupos que a priori, estén excluidos del acceso a tales medios, exige igualmente ciertas condiciones respecto de estos, de manera que, en la práctica, sean verdaderos instrumentos de esa libertad y no vehículos para restringirla. Son los medios de comunicación social los que sirven para materializar el ejercicio de la libertad de expresión, de tal modo que sus condiciones de funcionamiento deben adecuarse a los requerimientos de esa libertad. Para ello es indispensable la pluralidad de medios y la prohibición de todo monopolio respecto de ellos, cualquiera fuera la forma que pretenda adoptar...”.

No obstante lo antes dicho, en América Latina y en muchas ocasiones, la falta de intervención estatal o la intervención estatal a favor de los medios privados, ha favorecido la constitución de monopolios en la propiedad de los medios de comunicación. En especial, en el uso del espectro radioeléctrico, el que por ser un bien finito, opera como una importante restricción cuando su distribución no contempla criterios democráticos que permitan la pluralidad de voces y actores.

El consecuencia, el control de los medios de comunicación en forma monopólica afecta seriamente la pluralidad de la información, pues cuando las fuentes de información son limitadas o fuertemente reducidas en cantidad, no se puede confrontar la información desde otros puntos de vista o versiones, y sólo se tiene acceso al relato, a la información de los hechos desde la perspectiva de un reducido grupo que maneja los medios, o bien de una única fuente, lo que limita de hecho el derecho a la información de toda la sociedad en su conjunto.

A lo expuesto se suma que incluso si hay múltiples medios de comunicación, pero sus propietarios y trabajadores son fuertemente representativos de un determinado grupo social, político, religioso, cultural o de otro género, la diversidad de puntos de vista es limitada. Por ello, los Estados deben adoptar medidas positivas para garantizar la pluralidad de voces, estableciendo mecanismos para evitar posiciones monopólicas.

La diversidad en la propiedad de los medios es una medida central para fortalecer el pluralismo, pero no es suficiente. También deben desarrollarse mecanismos que contribuyan para una mayor diversidad interna en los medios, con variedad de contenidos, de ideas y puntos de vista y el reflejo de las distintas identidades, tradiciones y prácticas. La diversidad en el contenido de los medios representa un espejo central del pluralismo político y cultural de una sociedad. La noción de pluralismo debe entenderse como un espacio dentro del cual se desarrolla una amplia gama de valores sociales, políticos y culturales, opiniones, información e intereses, que encuentran un espacio de difusión a través de los medios de comunicación. El pluralismo puede ser de naturaleza interna, cuando encuentra difusión dentro de una determinada organización dedicada a los medios de comunicación. Externa, cuando a través de un número diverso de organizaciones dedicadas a los medios de comunicación, expresan su particular punto de vista.

Finalmente hemos de agregar que tampoco la sola diversidad de voces en competencia de mercado es suficiente, puesto que por la lógica sustantiva del capitalismo termina por reducirlas. Por ello son necesarias medidas positivas por parte del Estado puesto que el derecho a la libertad de expresión, el derecho a la información y el derecho a la comunicación de la ciudadanía no son garantizados solamente con medidas sostenidas en la racionalidad económica y de competencia. Si a las medidas positivas se agregan normas regulatorias sobre los medios de comunicación, podremos pensar que a futuro la diversidad de voces tendrá posibilidad de optar. Regulaciones que, contrariamente a lo que sostienen los grandes medios, es facultado por todos los Convenios internacionales que el Ecuador ha suscrito sobre la materia.

Si aseguramos igualdad en el acceso a los medios, si creamos condiciones adecuadas para la creación, desarrollo y supervivencia de los nuevos medios, principalmente de los comunitarios, y si establecen normas regulatorias adecuadas, la democracia ecuatoriana se fortalecerá. Caso contrario se debilitará aún más.

2. El rol político de los medios de comunicación

Ignacio Ramonet, quien no requiere presentación, sostiene que los tres clásicos poderes: el ejecutivo, el legislativo y el judicial, han perdido espacio, ante el desarrollo del poder económico y mediático. Juicio que le conduce a afirmar que hoy coexisten como poderes principales: el económico, el mediático y el político, en su orden .

La razón del aserto de Ramonet, fue también avizorado en 1993 por el Consejo de Europa, cuando previno sobre el riesgo de que los medios lleguen a representar a la opinión pública o reemplacen a las autoridades institucionales educativas y culturales. Hoy desgraciadamente lo expresado es ya una realidad incontrovertible. Todos los estudiosos del tema lo reconocen. Ante ello nos atendremos a describir las formas principales en que los medios cumplen el rol político que han asumido sin que les corresponda de manera alguna.

2.1. Conversión en actores políticos
En las primeras etapas del desarrollo mediático, estos se convirtieron en severos críticos de la acción del poder político. Operaban como una suerte de conciencia pública. Como contrapeso del poder político Posteriormente, como lo sostiene Earle Herrera: “La relación entre los medios y el poder político se fue estrechando hasta convertirse en una simbiosis perversa. La mutua dependencia alcanzó límites que terminarían por desnaturalizar la función y responsabilidad social de cada sector. Los medios se subordinaron a la publicidad y recursos del Estado. Los dirigentes partidistas supeditaron su sobrevivencia política al poder mediático. De un pacto de intereses se paso a la complicidad y de allí, a una suerte de sociedad política y mercantil que se mantenía sobre el mutuo chantaje, entre abrazos, sonrisas fingidas y celebraciones”.

En esta etapa, favores se pagan con favores. La concesión de frecuencias de radio y televisión se otorgan como pago del poder político por los favores recibidos de los medios durante las campañas electorales, o por el escamoteo de actos de corrupción del poder político. Los ejemplos incluidos en el punto en que tratamos sobre los grupos familiares lo ratifican.

Los que conviven en el poder y con el chantaje, tratan de escapar de este matrimonio mal habido. Para ello optan por igualar fuerzas mediante su traspaso al andarivel del amigo-enemigo. Los políticos se adjudican entonces concesiones de radio y televisión, fundan medios impresos, oficinas de publicidad, etc. Se convierten en políticos comerciantes de la comunicación.

Quienes controlan los medios aprecian bien los movimientos de sus amigos-enemigos. Acuden entonces a la misma práctica: reclaman su presencia en el poder político. Inicialmente se contentan con puestos menores: consulados, concejalías, consejerías. Posteriormente reclaman diputaciones, embajadas, ministerios. También imponen a sus conductores de programas de opinión e incluso de la farándula . Más importa la telegenia que la sabiduría.

El proceso adquiere nuevas características cuando ante la pérdida de credibilidad de los partidos políticos, los grupos dominantes acuden a los medios en defensa abierta de sus privilegios. Los medios asumen ese rol. Su supervivencia económica se ve amenazada. No olvidemos que ésta: “…depende del cumplimiento de dos tareas estrechamente vinculadas entre sí: demostrar a los grupos económicos su capacidad para influir sobre el Estado, la cual depende de su posibilidad de demostrar al Estado su influencia sobre sectores del electorado. Ambas funciones implican la mediación política, y la última supone la suplantación de los partidos o la creación de seudo partidos políticos”

Con la pérdida de credibilidad de los partidos tradicionales y el aparecimiento de “outsiders” en la lucha por el poder que no forman parte de la convivencia, se debilita el sistema tradicional de dominación. Cuando los outsiders triunfan se estremece el sistema de dominación. Conforme el ejercicio del poder político por parte de las fuerzas insurgentes señala que entre sus objetivos está el afectar al statu quo mediante la afectación al poder económico y mediático, los grandes medios optan por convertir a sus principales conductores de opinión en voceros políticos , a todos sus programas, incluso los de farándula, en trincheras políticas. Esta práctica, por cierto conduce a una deslegitimación de los medios, a una pérdida de credibilidad irreversible. El león herido lucha entonces denodadamente por su propia supervivencia. Acude a todas las armas. No son más medios de comunicación. Se han convertido en verdaderas máquinas políticas.

2.2. Práctica política de los medios de comunicación

Dado el carácter de una ponencia, no es factible exponer en forma exhaustiva todas las prácticas de los medios de comunicación para cumplir con su el rol de actores políticos. En esa consideración nos restringiremos a cuatro prácticas referidas a: la reducción de la esfera pública, matrices de opinión, el ocultamiento de eventos políticos, entrevistas teledirigidas y encuestas fraudulentas. Esta restricción, por cierto, se compensa por los contenidos relacionados con las implicaciones éticas, toda vez que las prácticas políticas, por definición son una transgresión contra la ética, y, muchas de las implicaciones éticas también tienen connotaciones políticas, como se apreciará más adelante.

2.2.1 Reducción de la esfera pública

En el marco del ejercicio político de los medios de comunicación, es de especial importancia referirse a la esfera pública, puesto que tal práctica determina su dimensión y composición. Efectivamente, lo que se constata es que los medios restringen la esfera pública a un reducidísimo grupo de ciudadanos, valor que últimas investigaciones efectuadas en el Ecuador señalan que oscila alrededor de no más de 1000 ciudadanos. Si a ello se agrega que a través de listas predefinidas, los medios determinan la estructura de la esfera pública, es pertinente afirmar que los medios orientan políticamente a los receptores, puesto que quienes son invitados a participar en calidad de columnistas o invitados son en su gran mayoría afines ideológica y políticamente a los medios, salpicados con voces discordantes, más para aparentar un sentido pluralista, que como norma de convivencia democrática.

La reducción y la estructura de la esfera pública, a más de permitir a los medios mantener coherencia ideológica y política, les posibilita perseguir objetivos políticos sin voces discordantes, sin oposición. Esta actitud a más de negar principios democráticos básicos, como la pluralidad de voces, confirma que los medios de comunicación social han abandonado su papel de mediadores sociales para convertirse en activos actores políticos, que pretenden imponer programas, plataformas, consignas, la aprobación o derogatoria de leyes, etc.

2.2.2. Matrices de opinión

El destacado intelectual venezolano Luis Britto García afirma que: “En otros tiempos era condición del éxito de un golpe de Estado, mantenerlo en secreto. En la mediocracia, su triunfo depende de que se divulgue saturativamente su inminencia, hasta que el público lo acepte como hecho cumplido”. A lo que agregamos que sólo es posible que el público lo acepte como hecho cumplido si concurren los diferentes medios de comunicación confabulados con ese propósito.

Este comportamiento, como lo establece el profesor Oscar González se denomina “matriz de opinión”, la que: “se genera cuando se comunica masivamente, todos los días y en todos los medios de una determinada comunidad, una idea o un pensamiento específico, sin importar si es una simple conjetura o especulación, en el tono y de la forma más conveniente para las personas de esa comunidad (…,) crean en ello hasta el punto de ni siquiera preguntarse si es cierto o no”.

Ejemplos de matrices de opinión abundan en el quehacer político de los medios de comunicación de los diferentes países de América Latina. En el Ecuador, la última matriz de opinión relevante es la que desarrollan los grandes medios de comunicación, aprovechando las aseveraciones del Presidente Correa cuando expresó: “cuando fui a estudiar a Lovaina, lloraba de la rabia” por la “pésima formación que recibí”.

Efectivamente, todos los medios televisivos, radiales e impresos mantienen una misma y constante línea editorial sobre este tema: presentan las palabras del Presidente Correa como un agravio a la Universidad Católica de Guayaquil y a la educación ecuatoriana, como la actitud de una persona malagradecida, pasando por insinuar que su queja respondía a su condición de estudiante aprovechado pero no el mejor. Práctica mediática inaceptable puesto que las declaraciones del Presidente Correa, ponían énfasis en la diferencia de entre los conocimientos que imparte la Universidad de Lovaina respecto a los de la Universidad Católica de Guayaquil. La intencionalidad de esta matriz, como muchas otras, persigue un objetivo político claro: incentivar el chovinismo para, sobre esta base, avanzar en su intento frustrado de deslegitimar al Presidente Correa.

Si a lo expresado agregamos las matrices de opinión llevadas adelante por los grandes medios con claros fines políticos como es el caso de las supuestas relaciones del gobierno nacional con las FARC o el supuesto financiamiento que éstas habrían ofrecido para la campaña electoral, dicen a toda luz que los medios actúan como actores políticos y que el arma principal que aplican son matrices de opinión, cuya característica principal, es la uso malintencionado de supuestos que no tienen asidero, afirmaciones que las saben falsas, informaciones fuera de contexto, inválidas, por señalar algunas de las características de la información que utilizan en la lucha política que desarrollan día a día.
2.2.3. Ocultamiento de eventos políticos

Si se considera la formulación que propone Ignacio Ramonet sobre el “discurso de propaganda” que: “consiste, esencialmente, en suprimir, amputar, prohibir un cierto número de aspectos de éstos (de los hechos N.A.), o el conjunto de los hechos, ocultarlos, esconderlos”. Proceso que desde la perspectiva de Ramonet: “funciona por la demasía, por acumulación, por asfixia (…) Por un gran aporte de ésta: la información se oculta porque hay demasiada para consumir y, por tanto, no se percibe la que falta” . Por lo que: “La forma moderna de la censura consiste en superañadir y acumular información” , y se agrega el “tránsito circular de la información” que propone Guy Debord, es fácil determinar tres formas en uso para ocultar los eventos políticos: el ocultamiento desembozado, el que se deriva de la sobre información y el que posibilita el tránsito circular.

2.2.3.1. Ocultamiento abierto de eventos políticos

Este recurso, evidentemente inmoral, consiste en simple y llanamente no informar sobre eventos que no están en el interés de los medios, por cuanto no corresponden a sus intereses. No se trata entonces de una subinformación, del ocultamiento de eventos irrelevantes. Por el contrario, ocultan en forma deliberada información relevante, de interés para la opinión pública. Para cumplir con este propósito, recurren a varios procedimientos, entre los cuales vale citar dos: el no informar, el ocultar la información a pesar de que es de su pleno conocimiento, o, reemplazar la información relevante por otra absolutamente trivial. Estos dos recursos, por cierto se complementan entre sí, ya que en muchas oportunidades el ocultamiento se produce mediante la difusión de programas irrelevantes en forma simultánea al acontecer de los hechos que se ocultan.

Este proceder no es más que un esfuerzo por lograr que la opinión pública no se entere de acontecimientos que ocurren, por ejemplo, en determinados espacios nacionales, o como recurso para posicionar determinados candidatos en detrimento de aquellos que tornan “invisibles”, por esta acción consciente. Ejemplos de esta práctica son, en la prensa escrita, la impresión de ediciones distintas, con contenidos diferentes según el área geográfica a la cual se destinan, diferencia que radica en la no inclusión de determinadas noticias, recurso que es cada vez menos frecuente por la presencia de otros medios de difusión masiva, como la televisión o el Internet. En los medios de información, la confección de “listas negras”, en la que constan los candidatos o personalidades, a los cuales se les niega el acceso, se les coarta incluso el derecho a la defensa, es ya procedimiento normal conocido por todos. Este es otro de los mecanismos utilizados para volver “invisibles” a todos aquellos a los cuales el poder que controla los medios ha decidido convertirles a ese estado.

El uso del recurso en análisis, por cierto, no se restringe al espacio nacional ecuatoriano, es norma generalizada a nivel mundial, escala en la cual el discrimen se expande a grandes espacios regionales o conjuntos de países. Acción cada vez más frecuente, por la presencia de medios masivos de información que operan a escala global. Uno de los ejemplos más paradigmáticos acerca de la práctica que oculta información sobre eventos trascendentales a escala mundial, es la desarrollada por los grandes medios de información estadounidenses, como lo revelan los informes anuales del Proyecto Censurado ”, en los que se precisan las denominadas “historias top”, esto es las más importantes eventos a nivel nacional e internacional, que los grandes medios masivos de información de los Estados Unidos ocultan en forma deliberada. “Big media” entre los cuales deben citarse las mega cadenas de televisión como Fox News, NBC, CBS y CNN, y los grandes periódicos tipo The New York Times y The Washington Post .

El caso del golpe de estado que se produjo en Venezuela en el 2002 es también buen ejemplo del ocultamiento premeditado de un evento político. En tanto se producían las movilizaciones del pueblo venezolano hacia el Palacio de Miraflores para exigir la restitución del Presidente Chávez, los medios de comunicación, los televisivos pasaban programas de dibujos animados. Pretendiendo con ello, hundir al más importante evento político del momento en el silencio.

En fecha reciente similar comportamiento adoptaron loe medios televisivos ecuatorianos respecto al golpe de Estado que se produjo en Honduras. Práctica de la que fue partícipe incluso el canal público. En tanto se producía el golpe de Estado, que recordaba viejas prácticas políticas que se consideraban desterradas de la historia de América Latina, todos los canales adoptaban igual actitud que los canales venezolanos en el 2002: pasaban programas de muñequitos, con la sola excepción del Canal 5 de Quito, lo que debe reconocerse.

2.2.3.2. La sobreinformación como recurso político

La sobreinformación como lo sostiene Ramonet se produce cuando, por ejemplo, los telenoticieros, presentan una cascada de acontecimientos, los cuales son presentados en una sucesión rápida de noticias breves y fragmentadas que producen un doble efecto: la sobreinformación y la desinformación. Lo que permite ejercer una suerte de censura, puesto que “la información se oculta porque hay demasiada para consumir y, por tanto, no se percibe lo que falta”. Si a lo dicho agrega Ramonet que “La credibilidad de las informaciones televisivas es más elevada en la medida en que el nivel socioeconómico y cultural de los espectadores es más bajo”, que: “El telediario constituye la información del pobre”, la importancia política radica en que “manipula más fácilmente a los que menos defensa cultural tienen”, concluye Ramonet. Planteamiento cuya validez es fácil de demostrar factualmente. Buen ejemplo es el reciente golpe de Estado en Honduras en que la sobreinformación ha logrado introducir en el imaginario de una parte importante de receptores, principalmente extranjeros, la “legalidad” de la actuación del Congreso y de la Corte Suprema de Justicia. O la “ilegalidad” de la consulta sobre la reelección presidencial.
En el caso ecuatoriano y en la historia reciente, el mejor ejemplo de la sobreinformación para justificar una acción política, seguramente fue la desarrollada para justificar la congelación de los depósitos, la declaración del feriado bancario y la subsecuente dolarización de la economía.

En conclusión, la sobreinformación es utilizada permanentemente como instrumento para desinformar y manipular la opinión pública a favor de posiciones y decisiones políticas.

2.2.3.3. El tránsito circular de Debord

El tránsito circular según Guy Debord, es una forma de la práctica política del poder mediático para ocultar eventos trascendentes, mediante el volver: “… a cada instante sobre una lista muy sucinta de las mismas sandeces que se anuncian apasionadamente como noticias importantes, mientras que sólo raras veces se trasmiten como a tirones las noticias verdaderamente importantes, relativas a lo que cambia efectivamente”. Con ello: “El espectáculo organiza con maestría la ignorancia acerca de lo que está pasando, y acto seguido el olvido de cuanto a pesar de todo acaso se haya llegado a saber”, sostiene Debord.
El tránsito antes descrito, oculta parte de la información, utiliza la subinformación, para manipular la opinión pública, induciéndola a un error a través de ocultar parte de la información que, de ser proporcionada, podría conducir a una conclusión distinta e incluso contraria a la apetecida por el medio. Este procedimiento, como lo advierten algunos teóricos, cuando no responde a una actitud consciente, puede provenir del bajo nivel intelectual de los periodistas, caso en el cual se trata de una transferencia de la subinformación del reportero o periodista a los receptores de la información. Caso cada vez más frecuente en los medios de comunicación a nivel mundial, y abrumadora en los medios de comunicación social del Ecuador, como lo demuestran los crasos errores conceptuales que registra tanto la prensa escrita como la radial, no se diga en los medios televisivos, en los cuales, por cierto, se constata un agravante: la presentación de imágenes que refuerzan la desinformación proporcionada.

2.2.4. Entrevistas teledirigidas

Las entrevistas que se suceden en los programas de opinión han adquirido, conforme los medios ascienden en su rol de actores políticos, una especial importancia para lograr objetivos de orden político. Es ya una constante que los entrevistados son invitados para que corroboren las opiniones políticas que, a forma de pregunta, formulan los entrevistadores. Se han invertido los roles. Antes se estimaba que eran los entrevistados los que formulaban opiniones sobre hechos consultados, hoy las opiniones las emiten los entrevistadores, con lo que el arsenal de instrumentos para la acción política de los medios de comunicación se ha incrementado.

2.2.5. Encuestas fraudulentas

A la alianza entre el poder de los medios de información y otros poderes institucionales o fácticos, algunos autores las califican como “alianzas perversas”. Entre este tipo de alianzas se incluye las conformadas por los medios masivos de información, principalmente la televisión, con las encuestadoras.

Sartori afirma con total razón que. “los sondeos se limitan a preguntar a su quidam , cualquiera que sea, <<¿Qué piensa sobre esto?>> sin averiguar antes que sabe de eso, si es que sabe algo”. Aseveración de la que se derivan las siguientes conclusiones importantes para nuestro análisis:

- A pesar de la conciencia que tienen los entrevistadores sobre el desconocimiento, total o parcial, que pueden tener los sujetos de la “muestra” sobre el tema del sondeo, éste los realizan sin esa comprobación previa absolutamente indispensable;

- Como no establecen con antelación el saber del quidam, desestiman la cualidad de las respuestas. Eliminan la multiplicidad de las “autoridades cognitivas” según Sartori;

- Las preguntas formuladas por los medios para el sondeo, obedecen a una preintención, al objetivo propuesto por ella, antes que al objetivo de conocer la vox populi ante el problema. En consecuencia, lo que importa es direccionar las respuestas, para escuchar lo que quieren escuchar, antes que lo que el quidam pudiese querer expresar;

- A pesar de que las respuestas son cualitativamente diferentes, puesto que el conocimiento de los quidam sobre un tópico es distinto, otorgan a todas las respuestas una misma cualidad, con lo que lo que conforman una opinión falsa, pero que satisface la preintención de las preguntas formuladas. Con lo que convierten a los sondeos en una especie de eco de sus propios planteamientos; y,

- No obstante lo inválido del proceso, ese proceder no es obstáculo para que los medios se exhiban como portavoces de la opinión pública, como bien lo afirma Sartori, para lo cual por cierto deben ocultar que todos los sondeos son el “eco de regreso de la propia voz”.

Advertencias que si bien invalidan los sondeos -tan en boga en todos los medios de información del país, principalmente en la televisión-, como instrumentos para el conocimiento de la opinión pública, son, al mismo tiempo, las fuentes del poder de los medios para manipular la opinión pública en favor de sus objetivos políticos, al convertir en verdades absolutas lo que no es más que una mezcla de cualidades distintas e incluso de “sumas cero”.

En otros términos, los sondeos y encuestas se convierten en fuentes de poder de los medios de información, en tanto y en cuanto han logrado posicionarse como generadores de supuestas verdades absolutas, a las cuales no es dable contradecir. En suma, han logrado crear una subcultura ideológica, por la cual los receptores atribuyen una gran credibilidad a los resultados obtenidos por esos agentes, y, en consecuencia, a los juegos comunicacionales que con esos resultados hacen todos los medios de información, en una alianza, en la cual se conjuga la falsedad de los resultados obtenidos por sondeos o encuestas, y, la difusión masiva de esos resultados, a pesar de que los medios conocen bien las falencias y, lo que es más grave, tienen pleno conocimiento que los resultados son manipulados en función de preintenciones políticas claramente definidas.

III. Implicaciones éticas

Los periodistas y comunicadores que laboran en los medios de comunicación del país bien saben que: “No basta con ser buenos con la escritura o desarrollar ideas brillantes (lo cual también importa) sino que sus textos tienen que gustarle, además de a los lectores, a los directivos del periódico, a sus comités editoriales, a sus directores o a sus dueños”, como lo reconoce Alba Sánchez Defensora del Lector de El Nacional de Caracas, Venezuela.

Igualmente saben, cuando no lo han sufrido en carne propia que: “Los vetos de los propietarios de los medios contra sus comunicadores tienen carácter de sentencia, pero sin derecho a defensa ni apelación. Los gerentes actúan como acusadores, jueces y verdugos”, como lo sostiene Luis Britto García.

Adicionalmente debe recordarse que la estabilidad laboral de los comunicadores está condicionada por las decisiones de los dueños de los medios en los que laboran. Situación que permite incluso la institucionalización del chantaje como instrumento para doblegar voluntades, para ocultar información, torcer contenidos, informar interesadamente, etc.

Lo expresado sumado a los intereses económicos y el alineamiento ideológico y político de los dueños de los medios, da lugar a una serie interminable de actos que violan todas las normas éticas a las que deben atenerse los comunicadores y los medios. Ante el volumen de actos violatorios de los principios deontológicos y las limitaciones que impone toda ponencia, nos restringiremos a citar las críticas que se pronunciaron en el foro ¿Los periodistas en el banquillo?, sistematizadas en contraposición a la democracia por el comunicador venezolano Pablo Antillano, quien igualmente propuso denominar al poder mediático como “mediocracia”.
Antillano propone la lista que se expone inmediatamente, la que contiene elementos que no hacen directamente a la ética, pero que por su valor demostrativo se incluyen. Antillano plantea:

- “En la democracia, la justicia la imparten los tribunales; en la mediocracia, son los medíoslos que absuelven y condenan.

- En la democracia, la verdad surge de los hechos y el análisis; en la mediocracia, la verdad la tiene el que muestra más videos.

- En la justicia de la democracia, el acusado tiene derecho a un defensor y es inocente hasta que se pruebe lo contario; en la mediocracia, la imagen es acusadora, prueba y verdugo, y la condena es irreparable e inapelable.

- A la democracia la defiende la OEA, la ONU, Human Rigths Watch y Ammnesty International; a la mediocracia, la defiende la WAN, la SIP y la AIR.

- En la democracia, los líderes son construido a punta de obras y valores; en la mediocracia, son construidos por asesores de imagen.

- En la democracia, los líderes van a las comunidades; en la mediocracia, van a los programas de opinión.

- En la democracia los medios dicen lo que los ciudadanos piensan; en la mediocracia, los ciudadanos dicen lo que los medios piensan (…)

- Para la democracia los individuos son ciudadanos; para la mediocracia son audiencias A, B, C, D, E …

- En la democracia se valoran los contenidos; en la mediocracia, los titulares (…)

- En la democracia la información es una cosa, la opinión es otra, y la propaganda es otra; en la mediocracia no hay fronteras (Manipulación y controles globales, Antonio Pasquali).

- Para la democracia, una masacre es un hecho luctuoso; para la mediocracia es un espectáculo iterativo, una telenovela por entregas.

- En la democracia, los periodistas van tras los personajes; en la mediocracia, los personajes persiguen a los periodistas (…).

- En la democracia, un golpe toma Miraflores; en la mediocracia, toma una señal de televisión.

- En la democracia un golpe puede ser incruento; en la mediocracia, es televisivo …”

IV. Implicaciones económicas

Las principales implicaciones económicas son: la cuasi privatización del espectro radioeléctrico y el robustecimiento del “capital financiero” en la acepción de Hobson que lo define como la participación del capital financiero en el capital productivo, a la fusión entre el capital ficticio y el capital real .

1. Privatización del espectro radioeléctrico

En el Ecuador como en América Latina, la fusión entre el poder económico y el político posibilitó una acelerada concentración de la concesión de frecuencias de radio y televisión propiciada: por la participación directa de los empresarios que tenían intereses en el sector en los organismos encargados de las concesiones; por la creciente importancia que adquirieron los medios audiovisuales; y, por la puesta en práctica de los postulados neoliberales que privilegiaban al mercado y al sector privado.

Este proceso que devino en la concentración de los medios antes comentada, avanzó en un proceso de ampliación de los plazos para la renovación de las concesiones, petitorio que actualmente tiene la pretensión, según las declaraciones de los concesionarios ecuatorianos sea automática, y que así se estipule en la Ley de Comunicación en construcción. De aceptarse esta petición, como no escapará al entendimiento de nadie, se produciría una privatización de hecho y de derecho del espectro radioeléctrico.

Una segunda forma de privatización de hecho del espectro radioeléctrico que afecta a la sociedad en su conjunto se produce a través de la venta de participaciones y acciones de un concesionario a terceros. El Informe de la Comisión de Auditoría de la Concesión de Frecuencias de Radio y Televisión demostró en forma documentada que un concesionario proponía la venta de su estación en un millón ochocientos mil dólares, cuando el valor de sus equipos no alcanzaba a cien mil dólares. Diferencia que sólo se explica por la venta de la concesión. Este proceder, de acuerdo al mismo informe, es común y frecuente, por lo que la afectación a los ingresos públicos es importante.

2. Formación del capital financiero

El desarrollo del capitalismo, a finales del siglo XIX y principios del XX, había alcanzado una etapa en la cual el capital financiero mantenía ya participaciones en empresas no financieras. Este proceso en el siglo XX da luz a las empresas holding, las cuales administran las participaciones del sector financiero en un conjunto de empresas financieras y no financieras. Los grupos económicos que se conforman como resultado del proceso concentrador, en un segundo momento y con el desarrollo y la importancia creciente de los medios de comunicación, extienden sus participaciones a este sector, dando lugar a la fusión entre el poder económico y el poder mediático antes referido.

La alianza perversa entre el poder económico y el poder mediático genera otras implicaciones: el uso del poder mediático en provecho de sus detentadores, y el predominio de la ganancia sobre la calidad de los productos comunicacionales.

En el primer caso, disputas entre los grupos económicos se ventilan en los medios. Ejemplo relevante de esta práctica es el debate mediático que se produjo entre el Canal 4 de televisión de la ciudad de Quito con el Canal 10 de la ciudad de Guayaquil, en defensa del Grupo Egas propietario del primero y del Grupo Isaías propietario del segundo.

Si bien la implicación antes mencionada es irrefutablemente anti ético, es mucho más grave la trivialización, el sexismo, el sensacionalismo de los medios en al afán de captar mayor audiencia, siempre en procura de elevar sus ganancias, puesto que ello implica abandonar el rol informativo, educativo y cultural que les corresponde a los medios, a más de que tales prácticas crean una subcultura contraria al desarrollo de las naciones.

Estas nuestras apreciaciones y juicios sobre la materia.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

Nuevas (odiosas) deudas

Oscar Taffetani (APE)

La doctrina jurídica de la deuda odiosa (o deuda execrable) nació en los Estados Unidos al término de la guerra hispano-norteamericana. Conforme a ella, los pueblos que se emancipan o liberan de la opresión no son responsables por las obligaciones que hayan contraído los gobiernos ilegítimos que los precedieron. Dos economistas estadounidenses, Alexander Sack, en 1927, y Jeff King, en la última década, aggiornaron la doctrina: “Deudas odiosas son aquéllas que fueron contraídas contra los intereses de la población, con pleno conocimiento del acreedor”.

Con esa misma filosofía y abrumadores hechos históricos como prueba, el 4 de abril de 1982 (paradójicamente, cuando el régimen militar argentino anunciaba la “recuperación” de las Malvinas), el periodista e historiador Alejandro Olmos presentó una querella penal contra el ex ministro de la dictadura José Alfredo Martínez de Hoz, en tanto autor de un plan económico “concebido y ejecutado con miras a producir un incalificable endeudamiento externo”. “El ingreso de divisas -decía la denuncia- fue con el objeto de negociar con las tasas de interés, produciendo quiebras y cierres de empresas y dificultades en la capacidad exportadora y de producción y crecimiento del país”.

El juicio a la Deuda Externa iniciado por Olmos duró 18 años y culminó con un fallo sorprendente y desconcertante: la Justicia le dio la razón al actor, pero al mismo tiempo sobreseyó al demandado (por prescripción de los plazos) y puso las actuaciones “a disposición de las Honorables Cámaras de Senadores y Diputados de la Nación para su consulta o extracción de copias de las piezas procesales que se indiquen, a los efectos que estimen conducentes”. (Poncio Pilatos, un aprendiz).

En las decenas de miles de fojas de aquel juicio a la Deuda Externa se contabilizan “423 préstamos externos concertados por YPF, 34 operaciones concertadas en forma irregular al inicio de la gestión y 20 operaciones avaladas por el Tesoro Nacional que no fueron satisfechas a su vencimiento (...) A ello deben agregarse los préstamos tomados a través del resto de las Empresas del Estado y sus organismos, así como el endeudamiento del sector privado que se hizo público a través del régimen del seguro de cambio”.

Lo cierto (y trágico) es que con aquella deuda externa contraída por la dictadura del Proceso pasó lo mismo que con sus crímenes y violaciones a los derechos humanos: delitos y delincuentes, casi siempre, quedaron impunes y la verdad de los hechos nunca salió por completo a la luz.

Virajes y ausencias

“El presidente Néstor Kirchner -se leía en los diarios argentinos el 14 de abril de 2005- volvió a descartar la posibilidad de reabrir el canje de la deuda y criticó al FMI por exigir que se atienda a los acreedores que no aceptaron la propuesta oficial”.

“El Presidente -se leía unos meses después- anunció un ambicioso plan para cancelar los u$s 9.810 millones que el país le debe al FMI. Con esta decisión, el país da una fuerte señal al mundo y se espera una reacción muy positiva de los inversores y los mercados (...) En lo que denominó ‘una estrategia a largo plazo’, Kirchner afirmó que ‘tenemos la firme convicción de sacar a la Argentina de viejos y recurrentes problemas’.”

“La reapertura del canje de deuda para los acreedores que rechazaron la quita de 2005 -leemos en los diarios argentinos de estos días- disparó los primeros elogios de la banca de inversión, las calificadoras de riesgo y la prensa financiera mundial, que venía castigando en los últimos años al Gobierno por haberse apartado de sus designios”.

También comienza a hablarse ahora, al margen del canje de los holdouts (u$s 20 mil millones), de una posible cancelación de la deuda -judicializada- con el Club de París (u$s 8.000 millones). “Cuando termine la reestructuración, anticipa un diario económico, la deuda pública argentina volverá a superar los u$s 150 mil millones...”

Y si un baldazo de agua fría faltaba, sobre las espaldas de una masa empobrecida que ha venido sufriendo, desde 2008, el congelamiento y depresión de sus salarios, los despidos y suspensiones, el aumento en los precios de alimentos y en las tarifas de servicios y la retracción general del consumo, llegan nuevas desoladoras noticias, sobre el déficit fiscal (cercano a los 30 mil millones de pesos), sobre una virtual cesación de pagos estatales en varias provincias y sobre la posibilidad de que se vuelvan a emitir patacones y cuasi-monedas.

No somos economistas ni podemos predecir los rasgos del ciclo económico que empieza. Sí podemos decir que en la agenda de este poder político de legitimidad mermante y cuestionable, el pueblo (así lo habría dicho Alberdi) es cada vez más una ausencia. Y los pibes, una vaga sombra detrás de la ausencia.

La “patria financiera”, revisitada

“Restablecer impuestos a la renta financiera y las actividades bursátiles -leemos en un boletín del Centro Cultural Alejandro Olmos- es otra urgencia relegada. La inequidad de la dispensa fiscal es flagrante, un privilegio para un sector sin méritos. Boudou, platicando con otros integrantes del Gobierno, asevera que el rinde económico de la medida sería exiguo, que no contrapesaría el malhumor de los mercados que, según es fama, son casquivanos. (...) Las ganancias de capital gozan de menos piedad en los países vecinos, incluidos aquellos que suelen ser destacados como modelo. En los Estados Unidos también tienen que pagar. En la Argentina están exentos desde hace casi veinte años...”

Olmos –aquel militante que en abril de 1982 fue capaz de denunciar e impugnar esa herramienta de disciplinamiento y opresión de los pueblos llamada Deuda Externa- volvería a hablar, en este momento, de nuevas odiosas deudas. Y de comportamientos execrables. Y de imperdonables traiciones a la fe sin mengua de nuestro pueblo.

Fuente foto: APE

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

Discapacidad: Una política de estado es posible

Prof. Juan Carlos Sánchez (especial para ARGENPRESS.info)

El pasado 17 de septiembre, la Legislatura porteña sancionó la Ley Nº 3.187 por la cual se modificó la denominación de COPINE (Comisión para la Plena Participación e Integración de las Personas con Necesidades Especiales) a COPIDIS (Comisión para la Plena Participación e Inclusión de las Personas con Discapacidad), en consonancia con la 3.116, modificatoria del Art. 1º de la Ley de la Ciudad Nº 22, sancionada el 09 del mismo mes, con la finalidad de reconocer la personalidad de las personas con algún tipo de discapacidad e indicar, en apariencia, un cambio de paradigma en la materia.

Lo cierto es que ambas normas constituyen una adecuación jurídica, teniendo en cuenta la ratificación a nivel nacional de la Convención Internacional sobre Derechos Humanos de las Personas con Discapacidad, aunque la gestión actual dista mucho de cumplir con la profusa normativa existente con respecto a las personas que integran un colectivo tan diverso, debido a los distintos tipos de discapacidad, como particular en sí mismo debido a los innumerables obstáculos sociales y estatales que deben enfrentar.

Sin dudas, es un cambio cosmético tendiente a mejorar una alicaída imagen acerca de la actividad del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, sin que ello implique, desde luego, una sustancial y profunda reforma de la política actual que continúa haciendo inaccesible, por acción u omisión estatal y social, el ejercicio de los derechos por parte de quienes integran este importante colectivo social.

Políticamente, y más allá de cierto aire humanístico, nos encontramos ante un vulgar gatopardismo: cambiar algo para que nada cambie… Si realmente estuviésemos ante una modificación del actual rumbo de la política socioeconómica destinada a mejorar la situación de estas personas, seguramente no tendríamos nada que decir pero la realidad que nos rodea, sin dudas, nos obliga a reflexionar sobre esta cuestión.

La actual gestión heredó de la anterior una vieja pretensión del colectivo: la descentralización de la expedición del Certificado de Discapacidad. Sin embargo, si nos ponemos a pensar en la accesibilidad al reconocimiento de esta condición, para el ejercicio de sus derechos conforme a la normativa en vigor, en quienes habitan en la zona sur de Buenos Aires, es posible que debamos reconocer que dicha “mejora” no ha contribuido sustancialmente a ello.

Solamente seis Hospitales de la Ciudad (de Rehabilitación “Manuel Rocca”, “Parmenio Piñero”, “José María Penna”, “Santa Lucía”, “Torcuato de Alvear” y el Instituto de Rehabilitación Psicofísica) junto al Servicio Nacional de Rehabilitación son los lugares habilitados para la expedición de un documento vital como el que nos referimos. Si a la distancia importante que existe entre estas instituciones y los habitantes de la zona sur, le sumamos la falta de medios económicos para llegar a ellos, podemos afirmar que el acceso al derecho del reconocimiento de su condición de persona con discapacidad es, cuanto menos, de considerable dificultad y sin contar con las demoras en los turnos y en la expedición de la certificación correspondiente.

Pensar en los que habitan en Villa Lugano, Villa Soldati, Barracas, La Boca o el Bajo Flores, sin olvidarnos de la Villa 31 de Retiro, significa ver cuan difícil resulta dar el primer paso hacia el reconocimiento de sus derechos.

Por otro lado, la ausencia de información en los mismos Hospitales Generales de Agudos, pese a los Informes de Gestión de la misma ex – COPINE, que ayude a la orientación de dicha población coadyuva al desconocimiento de los derechos de las personas con discapacidad que, de por sí, constituye otra de las problemáticas sustantivas en la Ciudad de Buenos Aires, al igual que en el resto de nuestro país.

Lejanía de los centros asistenciales, demoras en los turnos y en la expedición del ansiado certificado y el desconocimiento de los derechos constituyen un eje principal que, aún hoy, no ha sido motivo de acción estatal específica pues estas problemáticas continúan siendo resueltas merced a la buena voluntad de los asistentes sociales junto a los médicos de los CESAC.

Si este primer paso ya ha sido transformado en realidad, el segundo no es menos dificultoso: obtener las prestaciones sociales y sanitarias que están establecidas por la Ley Nacional Nº 24.901, dentro del sistema establecido por la Ley Nacional Nº 22.431 y cuya prestación está a cargo de las Obras Sociales, el PROFE y el Estado, ya sea en el ámbito nacional como de la Ciudad de Buenos Aires.

Volvemos a pensar en la zona sur, con una población pauperizada y sin empleo formal o con un empleo sin registración, lo cual nos lleva a concluir que aquellos que nada tienen es posible que vean la cobertura de sus patologías como una ilusión óptica…

Desde hace tiempo, la cobertura sanitaria en nuestra Ciudad no alcanza a satisfacer los requerimientos de un colectivo cuyas patologías suelen ser complejas y cuya solución demanda ingentes recursos, sin contar con la conocida irrelevancia estatal en la materia que lleva a estas personas a la búsqueda de solidaridad para obtener lo que les corresponde por derecho. En rigor de verdad, la accesibilidad al derecho a la Salud resulta un sueño casi imposible.

Lo mismo ocurre con lo educativo, donde la inclusión educativa ha sido motivo de numerosos actos académicos organizados por la actual COPIDIS pero que no se refleja en la realidad de las escuelas de la Ciudad. Aún hoy, directivos y docentes de la escuela común siguen retaceando la oportunidad a quienes pueden y deben concurrir a ella, inclusive con discapacidades, siendo esto una clara señal de una política tendiente a sesgar la autonomía de las personas con discapacidad, impidiendo la adquisición de las habilidades y de las herramientas necesarias acordes con su propia deficiencia para desempeñar roles laborales. Inclusive, se continúa retaceando un lugar para los docentes con discapacidad pues ellos, y nadie mejor con seguridad, serían los mejores agentes para una progresiva y continua concientización a nuestros niños, jóvenes y adultos acerca de la necesidad de incluir antes que excluir. Sin dudas, debemos concluir en la inaccesibilidad al Derecho a la Educación por parte de las personas con discapacidad, pese a las promesas y a los discursos oficiales, como también la ausencia de una política educativa tendiente a la formación de profesionales de la salud y de la educación en la materia, con la finalidad de construir una red socio – sanitaria para atender los requerimientos del colectivo.

Luego de analizar brevemente estas tres clases de inaccesibilidad que, por supuesto, continúa con el derecho al trabajo, por el incumplimiento del cupo establecido en el Art. 43 de la Constitución de la Ciudad, reglamentado por la Ley de la Ciudad Nº 1.502, sistemáticamente señalado por la Defensoría del Pueblo de la Ciudad y con el derecho al transporte gratuito, establecido por la Ley Nacional Nº 25.635, reglamentado por el Decreto Nº 38/04, cuyo incumplimiento es sistemático en los viajes de media y larga distancia, que muchas veces tienen la finalidad del necesario reencuentro familiar, podemos concluir que resulta necesaria una verdadera Política de Estado tendiente a resolver todas y cada una de ellas.

Y más allá de lo discursivo, es posible solucionar la actual inaccesibilidad a los derechos porque no solamente está constituida por el ambiente físico, como se intenta mostrar en forma superlativa, sino también por el ejercicio del derecho a la Salud, a la Educación, al Trabajo y al Transporte, entre otros.

La eliminación de las barreras actuales requiere de una adecuada planificación de mecanismos tendientes a facilitar el acceso a un colectivo sistemáticamente postergado. Desde la expedición del Certificado de Discapacidad a través de delegaciones en todos y cada uno de los CESAC de la zona sur, a la búsqueda de alternativas sociales tendientes a garantizar el Derecho a la Salud y a la Educación, a través de médicos especialistas itinerantes como ocurre en la implementación de la Operación Milagro y de la construcción de escuelas en las zonas más desfavorecidas, en las cuales hace más de 30 años que no se construye una sola…

Se puede. Basta con la reasignación de recursos que hoy se destinan a meras rampas, que son necesarias y ello no cabe duda, a obras viales en calles y avenidas como también a subsidios destinados a entidades educativas, cuyas necesidades son solventadas por los generosos aranceles que perciben de las familias de los sectores medios y altos.

Se puede. Con un verdadero censo que refleje la realidad de la discapacidad en toda su dimensión para saber quienes son y que tipo de patología tienen. Con estos datos, seguramente se podrá planificar una acción estatal destinada a contribuir a la necesaria autonomía de personas que no eligieron tener una discapacidad pues nacieron con ella o simplemente la adquirieron como producto de la falta de políticas preventivas en materia sanitaria y social.

Se puede. Hay mucho por hacer entre todas y todos. Basta la voluntad de querer mejorar la situación de todo un colectivo que espera ese día, desde el Estado y desde nuestra sociedad; en suma, desde nosotros mismos…

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

Argentina, Catamarca: Desde la llegada de las mineras, vecinos de Andalgalá están más cerca de la miseria

PRIMERA FUENTE

Vecinos alertaron al intendente de Andalgalá, José Eduardo Perea, que cada vez están más empobrecidos, sin recursos para mantener a sus familias. “Ya van 12 años de explotación minera en Andalgalá y no vemos desarrollo ni progreso en nuestra ciudad”, señalaron en una misiva que entregó Roberto Cruz, un desocupado, que tuvo que encadenarse frente a la sede municipal para ser escuchado.

A 12 años de que se instalaron los emprendimientos mineros en tierras catamarqueñas, los pueblos de Andalgalá, Belén y Santa María están cada vez más empobrecidos. Roberto Cruz, un desocupado, dijo basta y se encadenó frente a la Municipalidad de Andalgalá en reclamo de un trabajo para subsistir junto a su familia.

El clamor de Cruz no fue un hecho aislado sino que se trató de un reclamo de cientos de vecinos que se sienten más cerca de la miseria y el hambre. Así lo manifestaron en una nota que entregó Cruz al intendente de Andalgalá, José Eduardo Perea, firmada por 42 vecinos del barrio Huachaschi que padecen esta realidad. “Ya van 12 años de explotación minera en Andalgalá y no vemos desarrollo ni progreso en nuestra ciudad, porque entendemos que hay progreso y desarrollo cuando se crean fuentes de trabajo que duran en el tiempo y no para zafar”, dice el texto de la nota a la que tuvo acceso primerafuente.

Además de no contar con recursos económicos, los vecinos alertan que están sufriendo enfermedades mientras siguen bebiendo el agua “adulterada” por las empresas mineras. “Queremos soluciones, por eso el pueblo los eligió para que representen los intereses de toda la gente y no de unos cuantos, que tienen hasta para comprarse agua mineral para consumir, mientras que nosotros tenemos que tomar el agua alterada por las empresas mineras que destruyen nuestras montañas. Estamos sufriendo varias enfermedades y no tenemos los medios para pagar nuestra salud, ni para viajar a Catamarca o a otro lado”, manifestaron en la misiva, firmada por Vecinos de Andalgalá por la Vida.

Ahora, los vecinos que piden trabajo esperarán una respuesta del intendente, y en caso de no tenerla, alertaron que tomarán otras acciones junto a sus familias.

Foto: Argentina, Catamarca, Depredación minera - Un desocupado se encadenó para ser escuchado por el intendente. / Autor: PRIMERA FUENTE

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...