jueves, 12 de noviembre de 2009

Entrevista con Pedro Haslam, Presidente del IDR y de la FENIAGRO: Realizando la visión de Sandino

Karla Jacobs

En esta entrevista Pedro Haslam habla sobre las altas y bajas del proceso histórico de la formación de cooperativas en Nicaragua desde el momento en que Augusto Sandino fundó el Central del Río Coco hasta el día de hoy. También habla a fondo sobre los planes contingentes del Sector Público Agropecuario Rural (SPAR) para mitigar los efectos de la sequía provocado por El Niño que se ha sentido en varios municipios del norte, occidente y centro del país durante los últimos meses.

Karla Jacobs: Hoy es el 3 de noviembre del 2009 y estoy con Pedro Haslam, el Presidente del Instituto de Desarrollo Rural (IDR) y miembro de la junta directiva de la recién fundada entidad estatal el Instituto Nicaragüense de Fomento del Sector Cooperativo (INFOCOOP).

Haslam también es el Presidente de la Federación Nicaragüense de Cooperativas Agro-industriales (FENIAGRO) que es una de las organizaciones de cooperativas más grandes en Nicaragua con representación de más de 27,000 familias campesinas.

Mi primera pregunta es precisamente sobre el sector cooperativo. Todos sabemos que en los años 80 se formaron cientos y tal vez miles de cooperativas en el campo de Nicaragua con el apoyo gubernamental del Frente. Fue un experimento social y productivo de alto éxito que se vio como un modelo en América Latina.

Sin embargo cuando ganó la presidencia Violeta Barrios el apoyo gubernamental comenzó a disminuirse de manera sustancial. Quiero que me cuente un poco sobre lo que fue esa experiencia del sector cooperativo en esos 16 años de gobiernos neo liberales.

Pedro Haslam: Hay que remontarse a la historia porque no fue de mera casualidad que la revolución conducida por el Frente Sandinista en los años 80 organizó más de 3,000 cooperativas de campesinos y campesinas. Y tampoco es casualidad que sobre ese andamiaje social fue que descansó el proyecto más representativo desde el punto de vista de la tenencia de la tierra, diría yo, en todo el mundo, que fue la reforma agraria Sandinista, cuando se entregaron más de dos millones y media de manzanas de tierra a los campesinos organizados en cooperativas.

Y para los años 80 el sector cooperativo entró a la economía, y a pesar del problema de la guerra de agresión, las cooperativas representaban un porcentaje importante no solo en la producción alimentaria sino que también en el sector de agro exportación. También el sistema de crédito, sobre todo de crédito rural, descansó sobre esa base organizativa de las cooperativas.

El neoliberalismo obligó la replanteamiento del modelo cooperativo

Para los años del neoliberalismo la experiencia fue dura. Hubo toda una ofensiva del sistema neoliberal que comenzó a implantarse en el año '90 con Doña Violeta y que significó prácticamente un replanteamiento de la organización en el modelo cooperativo.

Pasamos las Cooperativas de Crédito y Servicio, que eran las que sustentaban el desarrollo del sistema de crédito, y las Cooperativas Agrícolas Sandinistas, las CAS, a un modelo más agro-industrial.

Pasamos a un modelo donde para poder soportar, las cooperativas que logramos sobrevivir y que logramos hacer resistencia al neoliberalismo, tuvimos que readecuarnos y tuvimos que insertarnos en un modelo agro-exportador. Estamos hablando de la producción de café, la producción láctea, el ajonjolí, etc.

Porque además se dio otra situación. Se contrajo el mercado interno. O sea que la producción de alimentos para la población nicaragüense fue abandonada de parte de los servicios del Estado, los servicios públicos.

Entonces producir el maíz y los frijoles para el mercado interno era imposible. Lo que hacíamos las cooperativas que sobrevivimos era producir la comida de los mismos campesinos y tal vez vender un poco. Pero no podía descansar el desarrollo ni la sobrevivencia del modelo como tal organizativo en esa economía porque se volvió una economía de subsistencia. Entonces nos dimos a la tarea de readecuarnos e insertarnos en mercado internacional con productos exportables.

Eso lo hicimos los que sobrevivimos. Y hay que decir que más del 50% de la tierra que fue entregada por el Frente Sandinista en los años 80 fue prácticamente retornada, o fue vendida, o usurpada. Fueron diferentes mecanismos que se usaron pero el resultado fue que ya no quedó en las manos de esos campesinos a los cuales originalmente se les entregó. Esto fue una parte de la problemática.

Lo que nos tocó fue soportar la embestida de los multinacionales

El otro elemento es que desaparecen los programas de asistencia técnica, de transferencia de tecnología. Los programas de producción de semilla en el país también desaparecen. En lo que es el asunto del crédito, el banco nacional, los instrumentos financieros destinados a apoyar el sector rural también desaparecen y se establece entonces en el país el banco comercial. Simultáneamente se da apertura política, administrativa y jurídica a la instalación de las multinacionales.

Entonces un grupo de organizaciones cooperativas que lograron insertarse y lograron readecuar su modelo a un modelo más gerencial, de desarrollo de capacidades técnicas y administrativas de mercado, prácticamente se dieron a la tarea de soportar la embestida de los multinacionales.

Entonces en el caso del café por ejemplo, la expresión que nosotros tenemos hoy en los territorios es que existen algunas cooperativas operando y existen las multinacionales operando a través de sus diferentes mecanismos. A veces son disfrazados de nicaragüenses que aparentemente son los propietarios de una empresa comercial pero que no son más que representantes de multinacionales. Y esta situación la tenemos en diferentes sectores de la economía.

Ese grupo de cooperativas logró establecerse, logró desarrollar ese modelo y servir de punta de lanza para la sobrevivencia del sector cooperativo. Había otro sector que con el proceso de contra-reforma agraria se desmovilizó. Y hay otro sector que quedó ahí en sus comunidades sin mucha actividad cooperativa pero, podríamos decir, en un período de latencia - está ahí pero está inmovilizado. Y esto es el sector que ahora viene dinamizándose junto con el sector que logró insertarse de alguna manera readecuando su modelo.

Esa es la experiencia del sector cooperativo durante 16 años en total abandono, sin ninguna institucionalidad del sector, al contrario con mucha adversidad producto de la misma política del gobierno.

Está claro que el modelo neoliberal y el modelo cooperativo son modelos contrapuestos. El modelo cooperativo es un modelo social, solidario que apunta inclusive a una economía más comunitaria, más socialista si así lo queremos llamar, desde el punto de vista de la producción y los servicios. El modelo neo liberal es un modelo concentrador, individualista, excluyente, y que producto de su instalación en el país no dejó de afectar al sector de la economía solidario.

Estadísticas sobre el sector cooperativo en los 80 y el día de hoy

KJ: Me dijo al comienzo de su respuesta que en los años 80 se formó más de tres mil cooperativas. ¿Tiene algún dato sobre el número que sobrevivió durante esos 16 años?

PH: En los años '80 se organizan cooperativas sobre todo en el sector rural. Luego en los años 90 surgen con mucha más expresión las cooperativas de transporte que hoy día representan otra cantidad de cooperativas importante. Este segundo gobierno del Frente hizo una revisión sobre la cantidad de cooperativas en existencia y ahí se calculó que tenemos la sobrevivencia de un poco más de mil cooperativas de base con algunas expresiones de integración como las uniones, las centrales y las federaciones.

KJ: ¿Ahí está hablando de todo tipo de cooperativas no solo cooperativas agrícolas?

PH: Así es, pero el registro que tenemos nos dice que el 70% de las cooperativas existentes son del sector agrícola, el sector productivo rural.

A estas alturas, al día de hoy después de casi tres años de gobierno Sandinista ya hay más de tres mil cooperativas activas porque hoy día hay un proceso interesante de organización de nuevas cooperativas y de reactivación de cooperativas que estaban inmovilizadas. Menos mal que los expedientes, los archivos de esas cooperativas de antaño aunque no fueron debidamente conservados pero ahí están.

Sandino y su certeza que el modelo cooperativo provee soluciones

KJ: Cuéntame un poco sobre ese proceso que mencionó, el proceso que ha venido desarrollando el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional de levantar nuevamente el sector cooperativo.

PH: Cuando yo decía que hay que remontarse a la historia recordemos que en la plataforma de lucha de Sandino prácticamente se plantea la organización cooperativa como "la respuesta social a la economía del país para el bienestar de las familias." Así lo expresa Sandino en una proclama.

Y en los años 30 cuando Sandino se desmoviliza, o cuando se firma la paz porque el nunca se desmovilizó, él organiza la primera gran cooperativa, la Central del Río Coco se llamaba.

No es casualidad que a Sandino lo asesinan en febrero y en el mes de marzo del mismo año ataca la Guardia de Somoza que ya era el ejército de ocupación la cooperativa del Río Coco y la desarticula. Y ahí es donde los generales que estaban en esa cooperativa se dispersan y el General Pedro Altamirano toma el rumbo siempre de la lucha armada en contra de la guardia de ocupación.

El Frente Sandinista en los años '60, en una proclama también de lucha, retoma la organización cooperativa como el modelo social del campesinado y de los obreros también de este país.

Entonces no es casual que el gobierno actual conducido por el Frente se le de la importancia que tiene al sector cooperativo dentro de la economía social solidario. Porque una cooperativa, además de ser una organización social en sí misma, también apunta a objetivos económicos que tienen que ver con la mejoría del nivel de vida de la familia en el campo y en la ciudad.

El gobierno ha priorizado el fomento del sector cooperativo

Entonces el gobierno actual retoma este esfuerzo. Si nosotros revisamos el Plan Nacional de Desarrollo Humano, si revisamos los Planes Productivos del país, si revisamos las políticas del gobierno desde el punto de vista de el impulso de los proyectos sociales y económicos, se habla de la prioridad de las cooperativas.

Cuando el Comandante Daniel regresó de la Conferencia de Presidentes del ALBA en Cochabamba la semana pasada, en su informe que presentó a la nación instó a la población a que se organice en cooperativas porque es el modelo que se acerca a la construcción del modelo socialista.

Este gobierno ha dedicado importantes esfuerzo al sector cooperativo. Por ejemplo la Ley General de Cooperativas, la Ley 499, que fue una lucha de esas organizaciones que estuvimos luchando en contra del neo liberalismo se aprobó en el 2005.

Esa ley mandaba al ejecutivo a que dentro de seis meses se formaba el Instituto Nacional del Fomento Cooperativo como una entidad jurídica propia. Estaba el instituto de las cooperativas en el Ministerio del Trabajo como una dependencia para nada más legalizar a las cooperativas. No tenía nada que ver con el fomento.

El 17 de Agosto del 2007, por iniciativa del movimiento cooperativo y acompañados por organizaciones gremiales como la UNAG, nosotros montamos una asamblea nacional del sector cooperativo en Sébaco. Y durante esa asamblea les presentamos a la nación y al Presidente de la República, a la compañera Rosario y a los ministros la agenda de los movimientos cooperativos del país. En uno de los puntos de la agenda establece que se debe proceder a institucionalizar el sector.

El 2 de diciembre de ese mismo año la Ministra del Trabajo, la compañera Janet Chávez, juramentó e instaló a la junta directiva del INFOCOOP. La junta directiva se forma de cuatro ministros de Estado y cinco cooperativistas. Y el Comandante Daniel orientó que lo lógico fuera que si son cinco cooperativistas, y además por la importancia que tiene el sector cooperativo para el país, debe ser un cooperativista el que preside ese instituto.

Entonces de ahí comenzamos a trabajar para darle legalidad, darle institucionalidad, y está creada hoy en un proceso de desarrollo ese institucionalidad. Tenemos hoy programas de semilla, programas de producción, son programas que el gobierno revolucionario retoma y que se impulsan fundamentalmente a través de organizaciones cooperativas.

El ALBA ha abierto un gran espacio para las cooperativas

Se prioriza por ejemplo en el Fondo de Crédito Rural las organizaciones cooperativas. Entonces estas organizaciones ya no son las intermediarias financieras convencionales y no-convencionales que se les llaman, las que intermedian los fondos del gobierno, sino que son cooperativas.

Por ejemplo a través del programa ALBA-CARUNA más de 400 cooperativas rurales son atendidas. En el último registro que nosotros tenemos andamos cerca de los 1,500 cooperativas atendidas por programas de gobierno. Y ahí no están incluidos las cooperativas de transporte que a través de ellos se impulsa lo que es el subsidio gubernamental para el transporte público.

Decía un compañero de la junta directiva del ALBA en Nicaragua que la tarifa del transporte público en Managua debería de ser de C$5. Sin embargo, a través de las cooperativas el gobierno está subsidiando C$2.5, o sea la mitad del precio real de la tarifa está subsidiada para más de millón de nicaragüenses que utilizan el servicio.

En Nicaragua hay toda una voluntad y todo un proceso de que sea a través de las organizaciones locales, en otras palabras las organizaciones cooperativas que se pueden canalizar todos estos programas. Por ejemplo con el caso de las exportaciones a los países del ALBA el gobierno ha abierto un gran espacio para las organizaciones cooperativas.

Y ahora tenemos un nuevo mecanismo para acercar más estas programas a los territorios que son los Consejos Departamentales de Producción que los integra las instituciones vinculadas a la producción más las organizaciones representativas en cada departamento.

En estos Consejos de Producción es donde se va a canalizar los programas de crédito, el asunto del acopio de ENABAS [la Empresa Nicaragua de Alimentos Básicos], el acopio para los programas del ALBA, las vaquillas, los novillos.

El Comandante Daniel siempre nos lo ha dicho que las cooperativas tienen que avanzar y tienen que establecer sus propias relaciones de manera directa para beneficiarse del concepto y de la práctica del comercio justo que es el otro gran elemento de este proceso.

La institucionalización del comercio justo

Muchas de las cooperativas del país nos insertamos en un proceso internacional que se llama "comercio justo" que se basa en la solidaridad entre grupos de consumidores en los países consumidores de los productos alimenticios y las cooperativas en nuestros países.

Y ahora este tipo de comercio justo no es un hecho aislado sino que ahora que Nicaragua es miembro de la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, el ALBA, nosotros tenemos institucionalizado ese concepto y esa práctica del comercio justo. Esto significa que hay mejores oportunidades para el productor, mejores precios, y también precios no especulativos al consumidor. Visto desde la perspectiva estratégica, esto es muy importante.

Una evaluación de estos procesos no debe ser solamente basada en cuánto hemos logrado concretamente hasta este momento, ¿cuánto hemos vendido? ¿cuánto hemos comprado? Sino que debe ser basada en las perspectivas que tenemos de futuro en términos de expandir la implementación de estas prácticas a nivel nacional.

KJ: Estoy interesada en saber la experiencia que han tenido en ese proceso de fomento del sector cooperativo y específicamente la formación de nuevas cooperativas. Porque en Nicaragua durante los últimos dos décadas ha sido impuesta una cultura individualista que corresponde a la lógica del capitalismo global.

¿Ustedes han encontrado que hay sectores que están renuentes a integrarse en una organización cooperativa, o que resistan una filosofía basada en conceptos como la solidaridad y el colectivismo?

PH: Le puedo decir que en general en este momento no encontramos nosotros una resistencia. Sí hubieron momentos duros en ese sentido, sobre todo después de los años 90, producto de la misma guerra mediática. Porque lo que es la guerra mediática no solo es una ofensiva en contra del gobierno del Frente Sandinista y en contra del Comandante Daniel ahora, sino que ha sido constante desde los años '80.

En el momento de los gobiernos neo liberales la ofensiva mediática fue el soporte para instalar ese capitalismo, ese individualismo, ese neo liberalismo en nuestra sociedad. Y hay que decirlo, esos años fueron duros.

Nuestra cultura ancestral nos ayuda a mantener valores colectivos

Pero hay un aspecto que es muy importante reflexionarlo y es que nuestra cultura ancestral ha sido comunitaria. Yo diría que esa cultura, esos valores tradicionales del pueblo nicaragüense es el capital más grande que ha tenido la revolución sandinista, y no lo logró destruir el neo liberalismo.

Nosotros los nicaragüenses somos muy solidarios por naturaleza porque así nos lo enseñaron nuestros antepasados, nuestros abuelos. En la casa de un campesino, en la casa de un nicaragüense del pueblo - no estoy hablando de otro tipo de personas que te cierren la puerta para que no entre cualquier persona en su casa - pero en la casa de un nicaragüense del pueblo, a una visita lo menos que se le da es un vaso de agua, una taza de café.

La cultura de nosotros se basa en compartir lo poco que tenemos con los demás. Y no es compartir lo que nos sobra porque difícilmente va a sobrar en una casa común y corriente de Nicaragua. Entonces esto, nuestra cultura, ha sido una base muy importante para la asociatividad.

Hubo un momento en que el ataque del neo liberalismo, de la oligarquía y de los medios de comunicación era fuerte. Decían que la gente que trabajaba en cooperativa no querían trabajar, que pedían.

Entonces a nosotros nos tocó hacer mucho esfuerzo para visibilizarnos de otra manera. Y hoy en día el sector cooperativo es un sector que tiene un reconocimiento en la sociedad por el nivel de aporte que tiene. Solo el hecho de no habernos dejado arrebatar el 100% de las tierras dice mucho. Porque aquí la agresión fue brutal. Tuvimos muertos. El campesinado nicaragüense después de la guerra siguió poniendo muertos producto de la ofensiva del proceso contra-reforma agraria.

Si solo recordemos esa epopeya de los obreros del café que tuvieron que salir a las carreteras, por ejemplo. Esa fue una lucha durísima. En las carreteras se nos murió gente. Y allí andábamos los cooperativistas apoyando a los obreros de café en un gesto de solidaridad.

Ese tipo de situación es una expresión importante, es un indicador de que en Nicaragua sí hay una cultura organizacional. Nosotros nos organizamos para todo. En la mayoría de las comunidades existe un comité de agua, un comité de mujeres, un grupo juvenil, el comité de la iglesia, etc.

Entonces tenemos una cultura organizacional que origina en nuestros antepasados pero que se afianza en los años '80. Y eso, repito, es un capital que tiene la revolución.

El Niño y su afectación en Nicaragua

KJ: Cambiando de tema, Pedro. Quiero hablar sobre la sequía que ha afectado diferentes partes del país durante este invierno causado por el fenómeno El Niño. ¿Cuáles son las afectaciones específicas que está anticipando el Sector Público Agropecuario Rural, conocido como el SPAR, durante los próximos meses?

PH: Hablar de la sequía o del fenómeno El Niño es hablar de otra de las crisis que existen en el mundo que es la crisis del Cambio Climático. Y lo primero que hay que aclarar es que estas crisis no vienen de nuestros países, no nace en países como Nicaragua, pero ahora sí estamos inmersos en este problema. Igual pasa con la crisis financiera, la crisis energética, la crisis alimenticia, la crisis ambiental. Todas estas crisis se originen en los países "desarrollados".

Y ahora nosotros somos inmersos en estas crisis. Y en lo que es la crisis ambiental nosotros somos muy afectadas con huracanes, con sequías. Ahora hay una división geográfica interno en el país que nos separa entre zonas húmedas y zonas secas. Eso no lo teníamos hace unos cuantos años. Tenemos ahora nuestros suelos degradados.

Hoy estamos enfrentados a otro período de esta crisis que es cíclica, pero la particularidad es que estos ciclos se van acortando. O sea que ahora vemos los huracanes, las inundaciones y las sequías con más frecuencia.

Decían mis abuelos, que siempre vivieron allá por el río Matagalpa, decían que cada veinte años el río se desbordaba. Pero ahora mi familia, que todavía vivimos allí a la orilla del río, todos los años estamos a la expectativa de que cada vez que llueva recio se desborde el río.

Intensificar siembras de apante para garantizar la semilla

En la actualidad, desde el Gabinete de la Producción, el SPAR, nosotros hemos estado trabajando sobre este tema. Primero hay que reconocer que tenemos un problema con la baja de intensidad de las lluvias durante la época de siembras de postrera.

Entonces ahorita lo que tenemos es un plan para intensificar las siembras de apante en aquellas zonas donde hay condiciones, estamos hablando de la Costa del Caribe, Nueva Guinea, Río San Juan, las zonas que son mucho más húmedas y donde producimos el apante.

Además se está planteando y el Presidente ha orientado una siembra contingente de producción de semilla para asegurar disponibilidad de semilla para la primera siembra del próximo año.

KJ: ¿Eso se hace porque se imagina que los campesinos que no cosecharon de postrera no tendrán semillas para sembrar el próximo año?

PH: Sí. Lo que se hace normalmente es que se cosecha de primera y guarda la semilla para la próxima etapa, que en este caso es la postrera. O si es el Estado con la producción de semilla hay toda una organización para garantizar la producción de semilla de la primera para la postrera, de la postrera para el apante, de la apante para la primera. Se va trabajando por ciclo.

Entonces en este momento se está trabajando un plan especial para garantizar la producción de semilla. Este plan lo está trabajando el INTA [El Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria].

Apoyar a la gente para que produzcan para devolverles su dignidad

¿Por qué enfoco yo primero la producción? Porque el enfoque político del gobierno es devolverle la dignidad a la gente. Restituir ese valor, la dignidad, que forma parte de nuestros valores ancestrales y revolucionarios.

Hemos dicho que lo que nosotros debemos hacer es apoyar al campesinado para que produzca, para que pueda tener su comida, y para que pueda tener excedentes para la comercialización y poder sufragar otros gastos que tiene que no los puede producir labrando la tierra.

Entonces en las zonas de apante, hay que echarlas todas, como decimos. Y luego en las zonas donde nosotros podamos implementar proyectos de mitigación de pobreza - pero poniendo a producir.

Nosotros hemos estado en reuniones con la FAO [la Organización de Alimentos y Agricultura de la ONU], con el PMA [el Programa Mundial de Alimentos], con el Banco Mundial, con todas las organizaciones que tienen que ver con el tema de la seguridad alimentaria para coordinar todo estos esfuerzos que el gobierno está liderando.

Pero hay que decirlo también - no estamos en una emergencia como se ha querido aparentar. No hay hambruna en el país, hay que ser claro, desde el punto de vista de que la sequía, el fenómeno de El Niño ya nos está produciendo falta de alimentos en el país. No estamos en ese etapa. En eso hay que ser muy claro.

Planes contingentes, no de emergencia

Sí estamos trabajando en planes contingentes. No son planes de emergencia. Son dos cosas diferentes.

Estamos trabajando en planes contingentes para prevenir una situación de emergencia. Estamos trabajando para prevenir la necesidad de entregar alimentos. Pero si acaso se plantea que en una comunidad hay falta de alimentos y la única respuesta es la entrega de alimentos, pues yo estoy totalmente seguro que no vamos a dejar morir de hambre a nadie.

Pero hay que ser muy claro en esto. No estamos en una situación de hambruna, de emergencia en el país. Ha sido más una campaña mediática de querer aparentar de que hay una emergencia.

Y esa campaña mediática es hacia lo interno, pero más que todo es hacia afuera. Que tenga resonancia en el extranjero para hacer creer que este es un gobierno inoperante, que es un gobierno insensible a los problemas sociales.

Hambruna hubo en los años del gobierno de Enrique Bolaños cuando tuvimos la crisis internacional de los precios del café. Hubo gente que se nos desnutrió y hubieron niños que se murieron de hambre en las carreteras por falta de comida.

En este momento no hay absolutamente ninguna señal de hambruna. Y está clarísimo que estamos organizado, estamos preparados desde las diferentes instituciones para enfrentar la situación que ha causado El Niño.

IDR tiene proyectos de mitigación en zonas afectadas

El IDR tiene proyectos para 33 municipios que son identificados como de mayor severidad en su afectación de la sequía. Y allí estamos con el proyecto familiar. Alguna gente puede decir que como el IDR ahora tiene un enfoque agro-industrial, entonces se les olvidó que hay familias rurales en la zona seca.

No, nosotros estamos apoyando familias en esas zonas con el proyecto de micro-riego. Hemos estado implementando proyectos de micro-riego por ejemplo en las zonas de Boaco y Chontales. Hemos estado trabajando con un proyecto de generación de empleo rural con proyectos de cultivo de patio, por ejemplo. Inclusive hemos estado en la labor de construcción de pozos comunitarios. El Mag-for también tiene sus propios programas en este sentido.

O sea, estamos organizados y estamos conduciendo el proceso de mitigación. Estamos reflexionando sobre algunos programas. Por ejemplo si estamos entregando animales y los animales van a competir con la comida de las personas en la época seca, entonces hay que revisar eso.

Entonces, sí estamos en el camino para enfrentar la afectación de este fenómeno en el país.

Y en Nicaragua hay reservas de comida. Estábamos revisando esto y sí hay reservas y no solo las que están en ENABAS donde tenés para tres meses por ejemplo, que es lo que exigen los organismos internacionales en el tema de las reservas alimenticias. Pero las reservas que tenemos en el país, las reservas que tenemos los mismos productores en nuestras casas y en nuestras fincas esa es parte de las reservas nacionales. Y hay que recordar que la gran mayoría de los productores campesinos guardamos frijoles y maíz para cierto tiempo.

KJ: Es interesante escuchar que Usted se siente seguro de que si hay comunidades donde la gente definitivamente no tiene nada que comer que el gobierno podría estar dispuesto a entregar alimentos. Porque eso es un problema muy delicado en el sentido de que hay sectores de la población campesina, los sectores más empobrecidos que si no cosechan tampoco les queda la opción de estar comprando la comida. Tal vez puede ampliar un poco su comentario de que el gobierno estaría dispuesto a entregar comida si fuera necesario en algunas zonas.

También si puede decir ¿cuáles son los municipios más afectadas por la falta de lluvia?

Los municipios más afectados
PH: Hay una lista de las zonas más afectadas que incluye los municipios de Madriz, los municipios de la zona de occidente, León, Chinandega, algunos municipios de Matagalpa sobre todo los que están vecino a Managua, un par de municipios de Boaco.

Lo importante de esto es que el gobierno, el Frente Sandinista tiene la organización territorial más grande y con mayor cobertura que casi cualquier otro partido en cualquier otro país.

Y además pues, tenemos una gran diversidad en el tipo de organizaciones. Porque no solo son los Consejos de Poder Ciudadano, también son las cooperativas, también hay asociaciones de pobladores, hay organizaciones de mujeres. O sea el gobierno tiene una gran diversidad de organizaciones y de canales de información que te permite tener información fresca y de mucha comprobación.

Y por supuesto las instituciones de gobierno con la FAO y las otras organizaciones del Programa Mundial de Alimentos estamos estableciendo las coordinaciones necesarias para tener un solo criterio y para que nos pongamos de acuerdo en nuestras acciones también.

No queremos fomentar una dependencia entre la población

Este tema de entrega de alimentos es muy delicado para el gobierno porque nosotros no queremos más dependencia en la gente hacía programas o hacía instituciones. Cuando yo digo que estamos trabajando para restituir la dignidad de las personas es que nosotros sabemos que la gente se siente tranquila si ellos mismos están produciendo su comida.

Hay una cosa que se llama método de vida sostenible que se refiere a la posibilidad de que la gente establezca su base productiva, aunque sea muy pequeña, pero es su base productiva que le va a garantizar que si mañana no viene el PMA la gente pueda producir su comida.

Por ejemplo si hay un pozo en la comunidad y si entre todos podemos darle mantenimiento a ese pozo y le podemos instalar un micro riego, que puede ser de lo más rústico. Pero yo puedo mañana que no esté nadie externo ayudándome, yo puedo seguir produciendo mi comida.

La crisis ambiental no nos va a afectar una sola vez. Como decía antes, cada vez los ciclos son más cortos. Entonces tenemos que hacer producir esas comunidades. Tenemos que buscar a generar vida propia.

No es que ya tenemos todos los recursos para resolver todos los problemas que tiene la gente pero al menos vamos haciendo esfuerzos puntuales.

Yo siempre digo a la gente: "gracias a Dios que tenemos al Frente Sandinista en el gobierno, y que tenemos al Comandante Daniel Ortega al frente de ese gobierno." Porque en estas épocas de crisis con los gobiernos que teníamos antes ni quiera Dios como estuviéramos.

Para mí es insólito el caso del Volcán Casita [donde en noviembre 1998 el Huracán Mitch provocó un deslave que enterró a miles de personas]. Y estando tan cerca el Presidente de esa época [Arnoldo Aleman] dijo que la Alcaldesa del lugar [que anunciaba la tragedia] Casita estaba loca - y el pueblo enterrado ya.

Entonces yo doy gracias a Dios que tenemos un gobierno sensible a los problemas sociales. Es más, el Frente ha entregado este gobierno al pueblo. Estamos en ese proceso. No es fácil. No es fácil desmontar el neoliberalismo institucionalizado. Pero estamos trabajando para que las gestiones se hagan desde el pueblo.

Con el ejemplo de los Gabinetes de la Producción tenemos planteado que se enrumbe hacía la toma de decisiones y la ejecución de esas decisiones por la población organizada. Y un punto de alta importancia que ha orientado el Presidente Ortega es la práctica de la fiscalización social.

La lucha gubernamental para estabilizar los precios de los alimentos

TcS: Ahora cambiando de tema, yo he escuchado decir a personas en la calle, en el taxi, en la pulpería, "sí, tal vez estamos produciendo más, pero nunca bajan los precios." No sé que tendría Usted que decir sobre esa percepción de una parte de la población. Sé que es un tema muy complejo.

PH: Con el tema de los precios estamos hablando del tema de la inflación. En este país no ha habido inflación en el 2009 según datos oficiales. Pero bueno, uno de los indicadores de la inflación que siente la población es el precio al consumidor.

¿Qué es lo que pasa? Cuando han habido intentos del mercado especulativo de disparar los precios el gobierno ahora tiene instrumentos, como es el caso de ENABAS, no para regular sino para estabilizar.

ENABAS sirve como un instrumento de estabilización, eso hay que tener lo claro, porque el Estado no es regulador de precios. Aunque para muchos debería de serlo. Yo diría que la mayoría de la gente pobre de este país quisiera que el Estado dispusiera los precios de los alimentos.

Y es lo que hace en los puestos de ENABAS, o sea, a través de los puestos de venta [comunitarios de comida básica] el Estado puede establecer los precios. Y el otro mercado que existe es el mercado libre donde cada quien compra y vende a quién sea y al precio que sea.

En el caso de ENABAS se ha venido creciendo de manera importante la cantidad y la cobertura de los puestos de venta. Ya no solo están en los barrios sino que también en algunas instituciones para ayudar un poco con el tema del salario.

Los precios de los insumos son fuera de nuestro control

El tema de los precios es importante. Hay que decir que hay un proceso que es parte de esta crisis financiera internacional que tiene que ver con la inflación y la misma devaluación del dólar. Producto de la devaluación del dólar los costos para el productor son más altos porque nosotros usamos mucha materia prima importada. Si nosotros produjéramos todo aquí, a lo mejor fuera diferente el asunto.

Y hay que recordar que la materia prima que nosotros importamos en otros países está subsidiada al productor. E indirectamente ese subsidio lo pagamos los países empobrecidos porque a nosotros ya nos viene a un costo más elevado.

Luego están los costos elevados del combustible que otra vez llegó cerca de los US$80 el barril de petroleo. Los costos del fertilizante también están elevados. Y a pesar de que nosotros tenemos el programa de Abono para el Pueblo gracias al ALBA, siempre hay otros insumos que son caros.

Pero retomemos la situación del 2007. Yo recuerdo que los productores vendimos el frijol a C$400 el quintal que significa C$4 la libra. A ese precio lo estaban comprando los intermediarios a los productores. Pero el consumidor nicaragüense estaba pagando entre C$18 y C$27 la libra de frijoles al final de ese mismo año.

Es una diferencia de precio sustantiva y toda esa ganancia lo tiene el intermediario quien no tiene gastos de producción, que solo tiene un costo de manejo y de transacción y que tal vez el costo de capital que invierte. Pero el intermediario no tiene costos de producción ni riesgos de producción.

Porque si hay una sequía y el productor no produce, pues el intermediario no compra. El único riesgo es que no invirtió y no ganó. Mientras que el productor si sembró y dejó de llover, pues ya perdió.

Entonces ese año, el año 2007, existió la disposición política y se crearon los primeros puestos de venta de ENABAS. Los primeros puestos surgieron de esa situación de los precios que fue una situación para el pueblo insostenible. Y el gobierno logró que en 15 días se redujera de C$23 a C$12 el precio de la libra de frijoles.

Entonces ahora sí tenemos ese instrumento para ir normalizando esa relación que tiene que ver con el precio y que tiene que ver con el poder adquisitivo de la población también.

En la medida que podamos ir fortaleciendo ese comercio justo entre productores y consumidores con el apoyo de un gobierno que nos facilite los canales de acopio, de comercialización y de abastecimiento, con más puestos de venta de ENABAS y la insertación de más productores organizados pues los precios se van a ir estabilizando más. Eso porque las instituciones del Estado podrán ir teniendo una relación directa con los productores a través de sus organizaciones en cada territorio.

Entonces, sí, tenemos en camino una solución planteada al tema de los precios de los alimentos básicos.

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Los grandes capitalistas a la conquista de tierras de cultivo de países pobres

Rómulo Pardo Silva (especial para ARGENPRESS.info)

Se apoderan de los recursos naturales cada vez más escasos por medio de la guerra de las armas o del trato con dinero. La extinción de pueblos en desarrollo no les importa.

El uso de las tierras arables alcanzó su límite y para continuar destruyen selvas; el cambio climático no da ninguna seguridad alimentaria hacia el futuro; los países desarrollados y dependientes persiguen un crecimiento económico permanente y por tanto la explotación irracional de la naturaleza; en el año 2050 se necesitará alimento para 3 mil millones de personas más; el petróleo se agota y se ocupan tierras en la siembra de biocombustibles; los precios de los alimentos han subido provocando inestabilidad social y hambre.

Ante esa perspectiva crepuscular los burgueses buscan su propia seguridad. El método, llamado agrocolonialismo, consiste en lanzarse en una avalancha de adquisiciones internacionales de campos de pobres. (1) Sus gobiernos y empresarios asociados con las corruptas burguesías locales los comprar o comúnmente arriendan por largos años.

Bahrein, Omán, Qatar, China, Corea del Sur, Kuwait, Malasia, India, Suecia, Libia, Brasil, Rusia y Ucrania han adquirido tierras en África. El 2008 Arabia Saudita trató con el gobierno de Tanzania el arriendo de 500.000 hectáreas para producir arroz y trigo, empresarios de Kuwait arrendaron tierras en Camboya y el gobierno de Qatar creó una empresa agrícola en Sudán en sociedad con su par local. El mismo año Ghana, Etiopía, Malí y Kenia les dieron en arriendo millones de hectáreas para la producción agrícola o de biocarburantes. En Sudamérica se han vendido decenas de miles de hectáreas en Argentina, Uruguay y Paraguay. Corporaciones de la India están comprando plantaciones de palma aceitera indonesias y buscan en Uruguay, Paraguay y Brasil tierras para cultivar lentejas y soja.

Según el Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias, con sede en Washington, DC, se han transferido entre 15 y 20 millones de hectáreas de tierras arables en los países pobres de África y en Camboya, Pakistán y Filipinas. Sobre el dinero utilizado hay oscuridad, pero da una idea lo sucedido en cinco países subsaharianos donde por la venta o arriendo de 2,5 millones de hectáreas se pagó 920 mil millones de dólares en los últimos cinco años.

Solo un sistema depredador de hombres y medio ambientes en unión con gobiernos nativos indiferentes del futuro de sus pueblos pueden explicar que personas subalimentadas sean despojadas de sus tierras en beneficio de países ricos donde la obesidad es un problema de salud grave.

El aparato de propaganda dominante justifica la conquista colonial diciendo que se trata de algo mutuamente conveniente porque los países ricos aportan tecnología, capital, mercados y conocimientos. Ocultan que el hambre ha sido permanente y sin embargo antes no hicieron este ‘aporte’. También argumenta con el libre comercio y la necesidad de la competencia para erradicar a los productores ineficientes. Principios que no son válidos en las economías desarrolladas que subsidian a sus agricultores arruinando a los de estos países pobres.

En realidad los inversionistas foráneos saben claramente que provocan graves perjuicios a los explotados de siempre. Dañan los suelos con los cultivos intensivos que rompen sus ritmos naturales, agotan las aguas subterráneas, contaminan con químicos. No ignoran que son expulsados agricultores locales sin títulos, que se estafa a pequeños propietarios en el pago de sus tierras, que sus siembras de biocarburantes significan menos alimentos locales y precios inalcanzables. Saben que el cambio de propiedad y el acaparamiento ha aumentado el suicidio de campesinos en países como Sri Lanka, China y Corea del Sur. En India entre 1997 2007 lo hicieron 182.936 personas. Se desconoce la cifra en África.

Los capitalistas se han apoderado del mundo. Se condena su modo violento de hacerlo, pero su vía solapada de conquista a través de la compra de naturaleza, como petróleo, coltan, diamantes, cobre, hierro… sí, aunque significa un despojo de futuro.

La respuesta popular a este despojo es imprescindible. Cuando Madagascar llegó a un acuerdo para arrendar a la transnacional Daewoo Logistics 1,3 millones de hectáreas durante 99 años y cultivar y exportar maíz y aceite de palma a Corea del Sur por 6 mil millones de dólares, los agricultores hicieron caer al gobierno y lo impidieron.

La Coalición de Campesinos Asiáticos y la Liga Internacional Panasiática de Campesinos realizaron una campaña en diez países del continente con la exigencia “¡Paremos el acaparamiento de la tierra! Luchemos por una verdadera reforma agraria y por la soberanía alimentaria de los pueblos.”

Es necesario entender el presente y los peligros del futuro para encauzar con luchas la única salida humanista posible: el socialismo poscapitalista solidario, sustentable, planificado, de decrecimiento en los países ricos.

Nota:
1) Ver Ama Binev http://www.rebelion.org/noticia.php?id=94638

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Muros derribados y por derribar

Gerardo Fernández Casanova (especial para ARGENPRESS.info)

“Que el fraude electoral jamás se olvide”

Se cumplieron veinte años de la demolición del Muro de Berlín, símbolo que fue de la separación de dos formas de concebir al mundo. De un lado, la democracia del consumo; del otro, la democracia del trabajo. Ambas, por sí solas, incapaces de ofrecer justicia y libertad para la humanidad.

El socialismo “realmente existente” no logró concretar la creación del hombre nuevo, libre de los atavismos de la explotación del sistema de clases, en tanto que devino en una asfixiante burocracia que, en los hechos, canceló el afán de libertad y justicia del postulado socialista. De su parte, el capitalismo “recalcitrantemente existente” triunfó en su afán de engrosar las filas del hedonismo consumista y, con ello, la acumulación de la riqueza en las empresas oferentes de mercancías del confort y la enajenación, pero que hoy se corroe en la crisis producto de su desenfreno.

Quedan otros muros por derribar, comenzando por el de la ignominia: ese muro afrentoso que marca la frontera de México y, por extensión, de Nuestra América con los Estados Unidos. Barrera porosa que pretende impedir el flujo de mexicanos y centroamericanos en busca del trabajo que se les niega en su origen, pero que no afecta al perverso flujo de capitales e intromisiones yanquis a nuestros territorios. Si la tal barrera fuese integral e impidiese la injerencia del gobierno de los Estados Unidos en nuestros asuntos, muy probablemente lograría el objetivo de evitar la migración indocumentada: aquí habría desarrollo y empleo. Un muro que hiciera evidente el off side de las bases militares gringas en América Latina, que no son otra cosa que el ariete armado de la dominación imperial, complemento de la que se registra en materia política, económica y cultural y que, de manera patética, maniobra en Honduras para impulsar y sostener el gorilato, sin demérito del entramado dizque diplomático diseñado para lograr que, en su paso inexorable, sea el tiempo el que resuelva a favor de sus intereses imperiales.

Nada tienen que hacer las tropas yanquis en Colombia, por lo menos nada bueno. Nadie en su sano juicio se traga la rueda de molino del combate al narcoterrorismo; primero porque el narcotráfico solamente se puede eliminar si se elimina la demanda de drogas, en la que los gringos son campeones; y segundo, porque lo del terrorismo es sólo el sambenito con que se quiere combatir a la insurgencia social. La realidad no es otra que la de amagar al proyecto bolivariano encabezado por la Venezuela de Hugo Chávez y su versión autóctona, auténtica y soberana del socialismo humanista que, indefectiblemente, atenta contra los intereses oligárquicos amamantados por el imperio. Fiel a su tradición imperial, el régimen belicista yanqui se apresta para poner a pelear a los hermanos; el régimen uribista en Colombia derriba el muro de la mínima dignidad para entregarse al juego de la guerra en la región. El sueño soberano de la integración latinoamericana y caribeña deviene en pesadilla para los afanes de dominación de quienes se creen dueños de nuestro destino. No importa el nombre, el partido o el color de la piel del ocupante de la Casa Blanca, Estados Unidos sólo responde por sus intereses y los de sus empresas; lo demás no es sino ilusión de mercadotecnia política.

En México hay que derribar varios otros muros, principalmente el que cierra el paso a la posibilidad de progresar. Es el muro de un sistema político y un modelo económico que no ofrecen una posibilidad real de justicia y bienestar. Ya no es sólo la voz de López Obrador la que clama en el desierto por la refundación de la república; son muchos los que, en todo el espectro ideológico, manifiestan la convicción de la caducidad del régimen vigente. Hasta los grandes empresarios, aquellos con visión de país y de futuro, advierten que el modelo no da para más y, en cambio, amenaza con un estallido social que arrase con todo, incluidos sus privilegios. Acá en el llano, desde hace mucho que estamos hasta la madre del estado de cosas imperante y estamos en la lucha por transformarlo de raíz. Los aumentos de impuestos y el artero golpe a Luz y Fuerza del Centro constituyen atentados contra la razón y, así parece, ya colmaron el vaso que comienza a derramar. Escribo esto en martes para, mañana miércoles, sumarme al paro nacional en apoyo a los electricistas y, en general, para hacer masa crítica transformadora.

Todos quisiéramos una transición tersa, en la que la razón privara sobre la lucha callejera. Habría que preguntarle a Calderón si el ejército en las calles es muestra del privilegio de la razón sobre la fuerza; si estaría dispuesto, en aras de la civilidad, a hacerse a un lado y renunciar para dar cabida a un gobierno interino de transición que, por compromiso unánime, convocase a la reconstrucción nacional. Todo indica que la tersura no será lo que predomine en el proceso de cambio.

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Del Muro de Berlín a las andanzas de la SIP. Libertad liberal

Juan Carlos Camaño

La foto, no se sabe si retocada, no deja de ser impactante: por lo colorida, por los fuegos de artificio, por las pantallas gigantes y la iluminación cayendo artísticamente sobre la Puerta de Brandeburgo. “El mundo –así aseguraron los medios de comunicación-, “celebró la caída del Muro de Berlín”. Es de suponer que “El mundo” citado, nada tiene que ver con ese “otro mundo” lleno de muros, “doquiera que tu vayas” (bolero).

Y también es de imaginar que ante tanto festejo –con el “chupa cirio”, dijera un ateo irredento, de Lech Walesa incluido- a nadie se le habrán cruzado por la cabeza pequeñeces tipo opresiones, migraciones, indigentes, “indocumentados”, ni –por supuesto- las ya admitidas sucursales de torturas con que la CIA regó, no hace tanto, a varios países de Europa –también del Este- para garantizar una mejor calidad de vida a quienes –en hora buena- nunca han padecido hambre, desempleo y otras miserias tan comunes en ese “otro mundo” conformado por las tres cuartas partes de la humanidad.

Ni hablar de lo conmovedor del escenario si le sumamos -porque así ocurrió- la lluvia y la helada tarde alemana, en la que miles de personas –con buenos abrigos y mejores impermeables, menos mal- aplaudieron a rabiar mientras comenzaba el desplome simbólico, de una en fila, de cada pieza del dominó gigante. Si no hubiera sido por los esfuerzos de producción al especificar el punto geográfico de los fastos y la alusión a los 20 años transcurridos, cualquier distraído hubiera creído que estaba ante el montaje de una ironía dedicada a la muralla que separa a Estados Unidos de México. Pero, en aras de la libertad liberal, ningún gesto, ningún discurso, ni un solo detalle, estuvieron fuera de lugar. Si hoy los países de Europa del Este –ex comunistas- viven peor que hace dos décadas no es cuestión de andar plantándole pruebas falsas a viejos asesinos seriales del estilo de los Bush, la Tatcher y un grupo de demócratas europeos que, en tiempos de crisis “financieras”, andan a los saltos rogando no quedar sepultados bajo los escombros escupidos desde Wall Street.

Bien, tengamos la fiesta en paz. No han sido días para los recuerdos bochornosos del presente. Convengamos –sin ánimo de aguar aún más la celebración de marras- que no es, ni será, sencillo para nadie enmascarar unos cuantos “daños colaterales” producidos en invasiones posteriores a la caída del Muro de Berlín. Y, acordemos, para no empañar la bonita puesta en escena, que los muros de este tiempo se condicen con la necesidad de ponerle límites a gentes que, al fin y al cabo, no sólo no entienden la libertad liberal, sino que, para mal de males, no se proponen entenderla. Digámoslo como podrían llegar a decirlo algunos “demócratas” neo nazis: los muros de la actualidad son obras de la vocación libertaria de aquellos próceres que acabaron con el Muro de Berlín. Es sabido que no se puede satisfacer a todos, o al menos no a tres cuartas partes de la humanidad, al “otro” mundo. La libertad liberal no está para eso, sino para, entre otras cuestiones, que no decaiga la tasa de ganancia del gran capital. Tareas son tareas. Que quede claro. Especialmente que le quede claro a aquellos luchadores sociales que no cesan con su sed de justicia.

La libertad liberal, dicen sus beneficiarios, con sus altos y bajos, si no se anda buscando el pelo en la leche, “es para todos”. Un dato valdría para reforzar el concepto: más de ciento ochenta canales de televisión disponibles para el disfrute de quien se lo proponga, sea de la condición social que sea, es –todavía con la tecnología por debajo de sus incalculables potencialidades-, un ejercicio de libertad incomparable. Un hambriento, con las tripas musicalizándole el estómago, puede, si le dan las fuerzas y es de su gusto, elegir su libertad de hacer zapping, en ejercicio de sus más elementales derechos humanos. Más o menos algo así reza la SIP.

Viene a cuento, aunque con pocas palabras, no dejar pasar por alto el paso de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) por Buenos Aires. La entidad distribuyó, a manera de sagradas escrituras, unas viejas y archiconocidas fotocopias referidas a la libertad de prensa. Sí, a la libertad liberal: obviamente opuesta a la mayoría de los gobiernos de la región, los que, junto con muchas organizaciones profesionales de periodismo y comunicación y organizaciones sociales dispuestas a no callarse, vienen configurando un nuevo mapa político- comunicacional, en el que se manifiestan –en algunos casos sin ninguna gimnasia teórica- las líneas rectoras del nunca olvidado Informe MacBride.

Es verdad que la libertad liberal presiona hasta ahogar y es verdad que, así y todo, no se priva de festejar sus gestas históricas, atribuyéndose el don de dar y quitar la vida y la palabra. Algo que no es del gusto de miles de millones de seres humanos. De ahí que sigan creciendo las controversias, por decirlo de manera suave; cuando en verdad lo que más crece es la indignación frente a las injusticias y la burla proveniente de los poderes fácticos: preanuncio de que las cosas, por encima de los festejos de Brandeburgo, habrán de terminar peor de lo que van. O mejor. Depende del cristal con que se mire.

Juan Carlos Camaño es Presidente de la Federación Latinoamericana de Periodistas -FELAP-.

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"La vida por Moyano"

Jorge Altamira (PRENSA OBRERA, especial para ARGENPRESS.info)

Una huelga contundente y consecuente enseña sobre la situación política mucho más que las escaramuzas parlamentarias.

El paro general del Subte, el martes 10, marcó una derrota sin atenuantes del gobierno kirchnerista. El gobierno se había jugado resueltamente contra el paro y contra la reivindicación de un sindicato propio de los obreros del Subte, sin importarle las leyes y fallos judiciales que respaldan a los trabajadores. La prioridad para el gobierno es la burocracia sindical de los Moyano y compañía, que sirven al Estado y a las patronales para enfrentar a los trabajadores. Un ejemplo: por los mismos días el burócrata de la UOM, Caló, explicaba por qué la CGT no reclamaría aumentos salariales en el final del año, mientras las ganancias, los bonos y la Bolsa no paran de subir. Esta burocracia avaló la declaración de ‘servicio esencial’ para el subte, a sabiendas de que se trata de un arma contra el derecho de huelga y que tiene su origen en las dictaduras militares. La determinación de los obreros de Metrovías desnudó la falacia del gobierno que se pavonea con los pobres y “excluidos”. La huelga del Subte es la segunda derrota del gobierno y de la burocracia en un breve período de tiempo, luego del fracaso en la tentativa de hacer firmar la ‘paz social’ a los obreros de Kraft. En la derrota quedó también arrastrada la burocracia de la CTA, la cual, como ocurriera en Kraft, no movió ni la décima parte del aparato que jugó para apoyar a Milagro Sala. Los voceros de la CTA en el subte evitaron las luminarias de la TV, porque han sido arrastrados a esta lucha como consecuencia del fracaso de las maniobras del ministerio para conseguir la ‘simple inscripción gremial’ (no confundir con la personería sindical).

La ‘gran Perón’

Las luchas que impulsan y dirigen los activistas sindicales que se oponen a la burocracia, y las movilizaciones masivas que emprende el movimiento de trabajadores desocupados, ponen de manifiesto por dónde pasa el proceso político que permite a los trabajadores enfrentar la crisis del capitalismo. Semejante evolución de las masas coloca al gobierno ‘nac & pop’ ante la madre de todas las encrucijadas: el cuestionamiento a su gestión desde la izquierda, desde los explotados. La utopía reaccionaria de volver a establecer un frente nacional, donde la burguesía maneje la batuta y se lleve la plata y los obreros deban someterse a los caudillos nacionalistas, ha sufrido duros golpes. Es a la luz de esto que debe entenderse el renunciamiento a la renuncia al PJ, por parte de Kirchner, y la convocatoria de Moyano a un acto ‘anti-golpista’ – al que seguramente llevará al ex presidente pingüino. El oficialismo necesita con desesperación aparatear el proceso político, en especial cuando a la crisis económica se le agrega la pérdida de su mayoría parlamentaria.

La convocatoria de Moyano hace recordar a la que llamó Perón el 12 de junio de 1974, también contra un golpe inexistente, luego que expulsara a la JP de la Plaza el 1º de Mayo de ese año. Los comentaristas de la época y la propia JP interpretaron la movida de Perón como un guiño a la izquierda luego del volantazo hacia la derecha que significó la entrega de las llaves del gobierno a la camarilla de López Rega y el golpe policial en Córdoba (‘navarrazo’) contra el gobierno de la izquierda peronista. También en aquel año se enseñoreaba la crisis mundial y el derrumbe del pacto social – luego de dos años de disparada de los precios de exportación. La tentativa de Perón de desviar la línea fundamental de su gobierno con un ropaje antiimperialista fracasó sin atenuantes. En menos de un año estallarían el rodrigazo y la huelga general de junio-julio. Lo que la pareja Kirchner-Moyano pretende hacer ahora empalidece como una jugarreta; tampoco la polarización política ha llegado a los extremos de aquellos años. Pero si el ritmo no es el mismo, la dirección de los acontecimientos es inconfundible. Hugo Moyano vuelve a sus orígenes, aunque esto no sea ya estrictamente posible, luego de haber intentado promover una renovación de la burocracia sindical peronista desde mediados del gobierno de Menem – recordemos, junto a la CTA y la CCC.

Sí me importa tu pasado

Hace 35 años, llevamos adelante una campaña bastante exitosa para boicotear la convocatoria de Perón. Tuvimos razón, pues ese gobierno era el nido de las serpientes. Ahora las cosas son menos complejas y las posibilidades son mayores: hay que plantear, claro y alto, la lucha por la autonomía política de la clase obrera frente al nacionalismo, sea burgués o pequeño burgués. El nacionalismo se ha convertido en una teta estéril a fuerza del uso y abuso de ella por parte de los enemigos del proletariado y del socialismo. La autonomía política del proletariado es la tarea común fundamental en toda América Latina, donde los ‘socialismos’ de distinto signo (indígena, igualitario, bolivariano), que apenas disimulan el nacionalismo de contenido burgués, enfrentan crisis terminales en grado diferente. Lo único que puede impedir un retorno del gorilaje adornado con derechos humanos y transparencia es un movimiento político dirigido por la clase obrera.

Foto: Argentina - La presidenta Cristina Fernández de Kirchner y Hugo Moyano. / Autor: Presidencia de la Nación

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Sobre los alcances de la lucha de los trabajadores del subte

Miguel Mazzeo (especial para ARGENPRESS.info)

Con su lucha por el reconocimiento de la inscripción gremial, los trabajadores del subte se han puesto a la cabeza del cuestionamiento a la elite sindical, a su modelo de organización y a sus prácticas verticalistas, es decir, una impugnación a las lógicas mismas de la burocracia.

La elite sindical sufre, desde hace muchos años, un fuerte deterioro de su credibilidad, situación que, gracias a los compromisos con las patronales y con el Estado, no fue en desmedro del poder de los aparatos sindicales y del poder personal de los jerarcas. Como esta modalidad estatal tiende a perpetuar el poder de la elite sindical, a extender su modelo y sus prácticas incompatibles con una sociedad democrática y participativa, no puede dejar de afectar la función misma de los sindicatos como canales de expresión del conflicto social y minar, lenta pero ininterrumpidamente, su legitimidad.

Por su puesto, nada de esto es nuevo. Ya a mediados de los 70, frente a la crisis de representatividad de la burocracia sindical el Estado salió en su defensa. Recurrió a un doble movimiento, por un lado buscó fortalecer el modelo sindical tradicional en sí mismo, omitiendo sus problemas de legitimidad y por el otro ejerció la coerción, y permitió que la burocracia y los grupos paraestatales la ejerzan, sobre aquellos sectores que lo impugnaban y que proponían una alternativa.

En 1974, por ejemplo, el gobierno de Perón impulsó una nueva Ley de Asociaciones Profesionales y la Reforma del Código Penal (combinación para nada casual) cuyos objetivos principales eran eliminar las asociaciones de base en los sindicatos y obturar el desarrollo del clasismo. Sin dudas el propio Perón ha sido uno de los principales “teóricos” de este modelo sindical. En El Cronista Comercial, del 14 de mayo de 1974, decía: Dentro de las organizaciones, como caballos de Troya de dichas organizaciones, han surgido las que se llaman de base. Como si las organizaciones sindicales no fueran la organización de base más grande existe. Éste es un invento nuevo, son intentos de disolución y anarquía. Ceder es muy peligroso (…) contra eso no hay nada más que una cosa que hacer: cada dirigente debe esforzarse en mantener la homogeneidad de su organización despachando por las colaterales o por fuerzas centrípetas a todos esos que intentan, al servicio de cualquier causa que sea –que siempre son inconfesables, porque ninguna puede decir en que está– destruir la organización. Las fuerzas que de afuera trabajan contra la organización son peligrosas aunque no tanto. Es mucho más peligrosos ese microbio metido dentro de la organización que los que actúan desde afuera”.
La CGT reactualiza este planteo “despachador”. En su base paranoico-conspirativa, subyace la certeza de la potencialidad de la democracia de base y de sus posibilidades de expansión en contextos no coercitivos. Detestan a esos hombres y mujeres que, sin los recursos que suministra el sistema, materiales y de los otros, reconstruyen la capacidad de forjar fuerza social y política emancipadora. Los detestan porque dicen “donde están”, porque saben fehacientemente donde están dado que han superado la mixtificación. Por cierto, es la burocracia la que debe recurrir a los disfraces y enmascarar su naturaleza, una y otra vez. Por eso la violencia necesariamente aparece como el principal procedimiento para asegurarse el control del aparato. Por eso las patotas son plenamente funcionales a este modelo sindical. De un modo muchas veces inconsciente, la burocracia asume la incapacidad congénita de la propia práctica a la hora de generar lazos representativos, por eso directamente no pierde tiempo esa faena. Esto refuerza el verticalismo, el control y las prácticas tendientes a separar cada vez más a los dirigentes de las bases.

La patronal, la burocracia, el Estado y las clases dominantes en su conjunto, además de los recursos coercitivos, apelan al aislamiento de los trabajadores, buscan enfrentarlos con el resto de la sociedad, apelan a la impiedad de las clases medias pero también a las clases populares, a su apatía, su disgregación social y su inmovilismo político que fundan su indolencia, es decir, su incapacidad de sentir al otro. No en vano el poder ha favorecido los procesos constitutivos de subjetividades de usuarios, contribuyentes y consumidores en desmedro de las identidades plebeyas, en particular la identidad de trabajadores. Las luchas sociales también tienen un frente de combate contra las necesidades del capital convertidas en prejuicio de una parte importante de la sociedad.

El accionar del Kirchnerismo en la materia no es muy auspicioso. ¿Cuantos momentos estatales que expresaron un grado elevado de autodeterminación social tuvieron lugar en los últimos años? ¿Estamos frente a un Estado caracterizado por contemplar la pluralidad de las formas organizativa y promover la autodeterminación de las mismas? El gobierno ha sido consecuente a la hora de fijar límites a la capacidad de expresión de los intereses populares en forma independiente de política oficial o de la política de sus principales aliados, lo que es prácticamente lo mismo.

Pero a pesar de los datos adversos, hay uno favorable y no menor: La fuerza palpable de los trabajadores del subte, la calidad de sus prácticas y la de sus dirigentes. Los trabajadores del subte han adquirido colectivamente el conocimiento de sus posibilidades. Una praxis significativa y no un “diagnóstico” los ha convencido de sus posibilidades.
La lucha de los trabajadores del subte es estratégica, entre otras cosas porque tiene capacidad de multiplicarse y aportar a la “acumulación en el seno de la clase”, porque remite a una “contrareivindicación organizada de la legitimidad” y a un fundamento contrahegemónico. La lucha de los trabajadores del subte contiene algo nuevo todavía inconfigurado, un momento de alta productividad social y política. Su resolución favorable puede ser una señal del desbloqueo de las posibilidades de expresión de los intereses de un conjunto amplio y variado de nuevos actores sociales y políticos. Una derrota puede servir para ratificar la línea del bloqueo, que abrirá, muy probablemente, la posibilidad de una canalización violenta de los conflictos sociales. Está claro de quién será la responsabilidad.

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Argentina: La lucha "nueva" de los trabajadores

Antonio Labbate (ACTA)

Hay dibujos del siglo XVII y XVIII que muestran el sistema de trabajo de mineros, herreros, tejedores y en el rostro de los protagonistas el dolor de la explotación y la miseria; y al día de hoy algunas cosas han cambiado, pero pocas.

Las condiciones de trabajo desde que nació el mundo moderno (el criterio y la existencia de la propiedad privada) mantienen el problema , porque mientras las ciencias y la tecnología abrieron campos nuevos, amplios, profundos que mejoraron la producción y las ganancias y se avanzó hasta un nivel increíble en cuanto posibilidades industriales y cono-cimientos técnicos, por la mentalidad rapiñera de los dueños esas condiciones que son el origen de enfermedades y accidentes del trabajo continúan con pocas diferencias.

En los países desarrollados, luego de la segunda guerra mundial, el tema se ha discutido bastamente y las cosas algo cambiaron porque ha quedado establecido el poder social y político de los sindicatos y en la mente de los trabajadores la necesidad impostergable de que el trabajo no enferme ni mutile.

Empresas que allá aceptaron mejoras promovidas por la lucha de los trabajadores aquí las niegan y a pesar de algunos pequeños logros concretos, seguimos con la bolsa encima de las discusiones y los silencios respecto a: cuanto ganamos y como trabajamos y seguimos con las 10 o 12 horas, con los sueldos de mierda de 500, o mil, o 2 mil pesos por mes, y los ruidos de 100 decibeles, y las máquinas que andan como el trabajo, arriesgando las manos, los dedos, la piel, aún la vida, y los pibes que deambulan sin llegar a ningún lado y las adolescentes embarazadas, también sin objetivos claros, y los motoqueros que se quejan pero nadie escucha; en fin…. la suma de las consecuencias de que nadie se haga cargo de la miseria de las condiciones de trabajo y de la vida –que van juntas-.

Desde 1950 hasta los 60 en Italia y Europa se discutió y se proclamaron las consignas de lo que tomó el nombre de “Modelo Obrero Italiano” (MO), que hasta fines de los 90 se aplicó en todos esos países con extraordinario éxito. Ahí, otra vez, la rapiñeria inventó cantidad de nuevas y cortas carreras universitarias –tecnicaturas- que cambiaron y retrocedieron lo que se había logrado luego de tantos años de lucha.

Argentina es un país nuevo, de doscientos años de vida, que también luego de 1945 cambió su estatus social, aunque la mentalidad sociológica del trabajo continúe más o menos igual que en las primeras décadas del siglo pasado.

El Modelo obrero establecía:

#) No delegar.

#) Validación consensual.

#) Grupos homogéneos.

#) Comisiones mixtas.

#) Delegado de prevención.

#) No monetarización.

#) Participación de los trabajadores en la organización del trabajo y la producción.

El conjunto de estas consignas significa que los trabajadores son los partícipes irrecusables del control de su salud. Que el concepto de salud no es solo ausencia de enfermedad, sino: la presencia de higiene, seguridad, conocimientos (que detentan los trabajadores, no solo los técnicos), ausencia de situaciones estresantes, productividad posible, salarios adecuados, políticas estrictas y participativas de prevención de enfermedades y accidentes.

No delegar, solo los trabajadores del lugar y sus repre-sentantes técnicos y profesionales deciden y discuten con la empresa las medidas necesarias de prevención y producción.

La idea es valorar el conocimiento científico y el saber profano, experimental de los trabajadores y las decisiones se toman por unanimidad, no por mayoría.

Todos los trabajadores que realizan el mismo trabajo, aún en diferentes lugares, constituyen un grupo homogéneo.

Para el relevo de condiciones de trabajo, higiene, peligros funcionamientos inadecuados, mapa de riesgos y otras implicancias propias de las tareas específicas se constituirán comisiones mixtas (como las establecidas por ley, ahora, por el gobierno de la Pcia. de Santa Fé) con representantes paritarios patronales y de trabajadores que decidirán sobre los proble-mas que se planteen. Cuando el conjunto de trabajadores sean menos de 50 ese rol lo cumplirá un delegado de prevención.

El concepto de no monetarización es, de alguna manera, la idea cabal de la democratización del salario.

No cambiar salud por dinero.

Cuando una tarea implica un peligro determinado no se arregla pagando (cobrando) más, se arregla eliminando el peligro, eso es salud, y eso es prevención. Cuando una tarea es insalubre no se debe disminuir el término de la jornada, se debe eliminar la insalubridad. La OIT señaló que el 80 % de las muertes por el trabajo, que en el año 2002 fueron dos millones de trabajadores en todo el mundo, se pueden prevenir.

Este modelo (MO) en Europa ya no tiene vigencia, por tramoyas políticas de las patronales que terminaron cambiando participación obrera de saber profano por tecnócratas con títulos universitarios, mentalidad de poder, pagados por la mismas patronales y entonces, por influencia de los medios y defección de algunos sindicalistas se supone que no tiene más relevancia.

La tiene, si no como modelo de aplicación inmediata, sí como ideario obrero de la salud laboral. En él están contenidas todas las implicancias del poder patronal y los motivos de la lucha por la salud de los trabajadores ¿Por qué la UIA se niega a discutir en paritarias condiciones y medio ambiente del trabajo? ¿Por qué los sempiternos dirigentes cegetistas argentinos sólo discuten salarios, que siempre resultan menores que la inflación (a pesar del INDEC)?

Las consignas del MO marcan con precisión cada uno y todos los atajos por donde marcha la salud laboral, aquí y en todo el mundo, y considerarlo como guía de las perspectivas y de la lucha, es un deber para todos los que estamos en el campo de la salud de los trabajadores.

Evidentemente, la CTA abre (desde hace mucho) un espacio de lucha de los trabajadores, cualitativamente diferente al que el país ha detentado desde hace décadas; se trata no sólo de salarios y obra social, es un asunto de calidad de vida. Se trata de la pelea por la salud en el trabajo: prevención; higiene; seguridad; participación de los trabajadores; comisiones mixtas; formación sindical y técnica; control obrero; salarios para vivir; viviendas familiares; jardín, escuela primaria y secundaria para los chicos; se trata de que por crisis recurrentes del capitalismo no se otorguen billonadas de dólares a los bancos y se despidan operarios a lo estúpido, el tema es que no haya más éstas crisis y si las hubiera que la paguen los culpables, no los trabajadores.

Por eso el MO tiene vigencia, porque constituye un cuerpo de doctrina básica desde el punto de vista de la lucha por un mundo mejor, por relaciones de producción saludables y democráticas; no apariencias y bla bla sino realmente las reivindicaciones profundas de las relaciones del trabajo.

Y no seamos facilistas: los compañeros europeos dan por finiquitado el modelo porque luego de su creación y práctica muy exitosa, los dueños de la economía mundial establecieron el neoliberalismo económico y social y lo desaparecieron como sistema de progreso; pero sus consignas siguen siendo justicia para la gente que trabaja y perspectiva para los trabajadores que luchan por su emancipación.

No va a ser rápido ni fácil pero si los trabajadores de Terrabusi- kraft y los de los subterráneos y las organizaciones de pueblos originarios y los docentes argentinos luchan y ganan sus reclamos ¿porqué no perseverar en consignas justas que aunque difíciles, la lucha probada y experimentada de nuestros compañeros pueden llevar al éxito? aunque lleve tiempo.

¡Modelo obrero, unidad, organización y lucha! y después veremos.

Antonio Labbate es integrante del Departamento de Salud Laboral de la CTA Nacional.

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Sobrevivientes sin culpa

Alfredo Grande (APE)

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“no me hirió paladín fuerte, me hirió un rufián por detrás, para no acertar jamás, tampoco acerté con mi muerte”
(Rostand, Edmond. Cyrano de Bergerac)

“puedo pensar que estén muertos. Lo que resulta insoportable de pensar es que no estén vivos”
(aforismo implicado)

“Los torturaron cuando recién ingresaban en la adolescencia, conociendo el horror infinito de un tiempo de desprecio. Así como la dictadura asesinaba en la tortura, en los vuelos de la muerte, en la desaparición, hoy el sistema que salió beneficiado con la dictadura, asesina en la cámara de gas que es en lo que se convirtió Cromañón. Asesina en la exclusión, en la persecución, en el gatillo fácil, o nuevamente en la desaparición como la de Julio López y Luciano Arruga. Tanta muerte evitable, tanta vida arruinada, por el lucro de unos pocos, tanta injusticia para las victimas. Pero no nos han derrotado, cada golpe recibido en vez de voltearnos, nos hace más fuerte y más aguerridos. Les gritamos a los jueces y políticos: ¡las heridas de una sociedad no se curan con impunidad!"
(Extraído del Documento a los 57 meses de la Masacre de Cromagnon y escrito por sobrevivientes)


Quizá uno de los dones de la vida sea poder elegir nuestra muerte. La muerte propia, no la decretada por los mandatos represores de la cultura médica asistencial. Una forma de la bioética canalla no habilita a que el sufriente decida cuándo y cómo morir.

Una pareja de muchos años de casados, decidieron ir juntos a una clínica para que los asistan en la muerte digna. Y más digna porque decidieron que fuera compartida. Ambos tenían graves enfermedades, y pudieron disfrutar de ese maravilloso don de la vida que es habilitar para el pasaje a otra forma de la vida, esa que algunos llaman muerte. Pero si nos alejamos de los mandatos de esa moral que obliga a sufrir todo lo posible, y que se empeña en hacerse llamar ética, las cosas empeoran. Los sistemas del desamparo planificado, los técnicos que logran que las necesidades básicas insatisfechas, que disfrazan su inmundicia gerenciadora denominando “sequía” a su brutal inutilidad o avaricia, logran que los decretos de cientos de miles de muertes anunciadas se cumplan con prisa y sin pausa. Pero a pesar de la brutalidad política policial, algunos siguen vivos. Y entonces, como milagro cuasi laico, aparece un constructo teórico conceptual que, con la ingenua excusa de describir un existente, en realidad está consagrando una de las formas más autodestructivas de la subjetividad. Me refiero a la denominada “culpa del sobreviviente”. Mas allá de todas las racionalizaciones cientificistas que se puedan hacer, la cuestión de fondo es que estar vivo genera culpa frente a los que están muertos. O sea: para no sentir la lacerante culpa de estar vivo, lo mejor para esta cultura del chantaje, es haberse muerto también. Solución final por exterminio o por suicidio colectivo. Muertos los melancólicos, se acabó la culpa. Hace muchos años, en 1996 exactamente, escribí en mi primer libro el intento de un duelo sin melancolía. Quizá mi anhelo más profundo, quizá mi deseo más intenso. La Masacre de Cromagnon, tan injusta como cualquier masacre, tan absurda como pocas masacres, confirmó en el dolor de cientos de pérdidas que esas palabras habían encontrado su verificación histórica y social. La lucha de familiares, sobrevivientes y amigos de los masacrados en el boliche / cámara de gas Cromagnon encuentra que lo colectivo es la única forma de enfrentar la culpa que la cultura represora inocula en cada una de las subjetividades aisladas. Porque el dolor cuando no pierde el fundante de aquello que fue su causa, cuando no disloca la historicidad del sufrimiento, cuando mantiene firmemente unida la tristeza y la bronca, entonces ese dolor aparece como una fuerza colosal que no solamente pedirá justicia: sabrá ejercitarla por mano propia. Para los culpables, los copartícipes necesarios y los cómplices, la única justicia por mano propia en la que pueden pensar es la venganza. Pero no es por ser fieles amigos de la verdad. Apenas porque son patéticos laderos de la impunidad. Cuando hablamos de la justicia por mano propia, hablamos de la producción artística, la murga Los que Nunca Callarán, la muestra itinerante de fotos, el libro Pensar Cromagnon, los foros creados desde el primero “Pensar Cromagnon” hasta el actual, “Justicia por la Masacre de Cromagnon”. Hablamos del compromiso de muchos profesionales y no profesionales, para intentar ponerle algún nombre a tanto dolor. Hablamos de las páginas web que dan cuenta de la masacre, las reuniones de la articulación, las marchas realizadas todos los 30, todos los meses desde la noche fatal de la masacre. Y hablamos del recuerdo de los masacrados, y del recuerdo de aquellas madres, y aquellos padres, y abuelas, y abuelos, que de dolor se fueron muriendo de a poco. Porque la masacre sigue sucediendo, todos los días y todas las noches. La cultura acuñó un analizador nuevo, cuando se menciona una posible catástrofe: esto es un Cromagnon. Conocimiento y reconocimiento que la masacre, aún en la dimensión del horror que provocó, ni siquiera se agota en sí misma. Por eso, como otra de las formas de elaboración colectiva de la culpa, como afirmación que no hay venganza en la justicia por mano propia, el Movimiento Cromagnon está preparando un Tribunal Ético sobre la Masacre. Será una forma de afirmar, más allá de toda duda razonable como les agrada decir a fiscal y defensor en los juicios, que esa masacre tiene culpables, tiene cómplices, tiene copartícipes necesarios. Y que el miserable intento de armar el juego de la guardería, o el de localizar a ver quien tiró la bengala, es apenas un ejercicio encubridor de lo que fue la multiplicidad causal y fundante de la masacre: la corrupción, la codicia, la absoluta incompetencia, la más desleal de las cobardías. Porque no deja de ser cierta la primera y principal consigna: “a nuestros chicos los mató la corrupción”. En realidad, más allá de la rima y el canto, los asesinaron muchas y variadas corrupciones. La que denuncian familiares y sobrevivientes en su lucha lacerada y necesaria. En otro tiempo, otro país, otro momento histórico, pero con la misma marca de la cultura represora, eran asesinados en Iquique los obreros del salitre. Los inolvidables Quilapayún escribieron y cantaron la célebre Cantata Santa María de Iquique. Los sobrevivientes sin culpa seguramente se sumarán a ese coro de la justicia militante cuando exige que: “ustedes que ya escucharon, la historia que se contó, no sigan allí sentados, pensando que ya pasó; no basta solo el recuerdo, el canto no bastará, si es que no nos preparamos, resueltos para luchar.”

Donde hubo culpa individual, bronca y lucha colectiva ha de advenir.

Fuente foto: APE

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Reforma de la ley 13.634 en la Pcia. de Buenos Aires: Un paso atrás en la lucha contra la tortura y un ataque a la Convención de los Derechos del Niño

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Otra reforma inconsulta y sin sustento científico riguroso.

La media sanción en la Cámara de Senadores de la Provincia, de un Proyecto de Ley que prevé la modificación de los arts. 41, 43 y 66 de la ley 13634, representa sin lugar a dudas un paso atrás en la lucha contra la tortura en nuestro país, un ataque a la CDN y la continuidad de una política provincial de seguridad contraria a los derechos humanos. Implica realizar ajustes al funcionamiento del sistema sin elementos científicos o registros estadísticos que lo sustenten y permitan un diagnóstico de situación riguroso. Por otro lado con la pretensión de ampliar el plazo por considerarlo exiguo, el ajuste se hace a partir del costo de mayor vulnerabilidad que pagan los jóvenes detenidos. Profundiza una tendencia a las reformas legislativas inconsultas y cerradas que tuvo su antecedente en la última Reforma Procesal Penal del año 2008.

1.- La ampliación del plazo de 12 a 24 hs. implica mayor vulneración de derechos:

La ampliación del plazo de 12 a 24 hs, que modifica el artículo 41 de la ley y que permitirá mantener un joven detenido el doble de tiempo hasta que el juez decida su destino, no es una adecuación de plazos que mejorará la prestación de justicia sin consecuencias prácticas. Es una modificación que someterá a los jóvenes a una mayor vulneración de derechos y los expondrá mas tiempo a padecer torturas y malos tratos en comisarías, alcaldías o centros de recepción.

Como suele acontecer con estas reformas, las mismas se redactan alejadas de la realidad y sin considerar sus consecuencias a la hora de aplicarse.

Al detenerse un joven, se lo debe alojar en alguna alcaidía o centro de recepción del sistema de encierro de la Subsecretaria de Niñez. En la realidad esto no acontece: en general los jóvenes son alojados en dependencias policiales hasta que el juez decida si lo detiene o no.

a) La detención en comisarías:

Incrementar el tiempo de detención de un joven en comisarías, implica incrementar la vulnerabilidad de estos, sumarle minutos, horas, a merced de una fuerza policial que ha sometido a los jóvenes a torturas, malos tratos e incluso la muerte. Más tiempo de detención, mayor posibilidad de padecer torturas, apremios y vejaciones.

De acuerdo a los datos registrados por el Comité contra la Tortura de la Comisión Provincial por la Memoria (y los que surgen del Registro de Denuncias de la Secretaría de Asuntos Institucionales, Área Menores de la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires -actualmente disuelta-), se han producido en el período junio/2006 a julio /2008 setecientos (770) casos de torturas y otros tratos o penas crueles inhumanos o degradantes en perjuicio de novecientos treinta (930) jóvenes en conflicto con la ley penal o en situación de calle, en distintas instituciones de detención de niños o en oportunidad de procedimientos policiales.

Las torturas denunciadas son descriptas como: “Malos tratos, golpes de puño y patadas, golpes de puño en estómago, golpe en espalda con arma de fuego, puntapiés mientras estaba esposado, aerosol en los ojos, patadas en la espalda y cola con amenazas de violación y muerte, cachetadas, agresiones físicas y verbales, disparos con armas de fuego sin herir, permanecer arrodillado y esposado por varias horas, abuso sexual, maltrato psicológico, etc.”[1]

De todos los hechos denunciados el 93% por ciento fue cometido por la policía de la provincia de Buenos Aires (717 casos)

Las comisarías más denunciadas son las correspondientes a las jurisdicciones de San Isidro (39%), Mar del Plata (30%), La Plata (8%), San Martín (5%).

De los registros surge que muchos de los hechos se produjeron en oportunidad de alojamiento de niños en Comisarías.

Y en las comisarías en muchos casos los jóvenes son alojados con adultos, lo que genera un riego adicional de padecer situaciones de vulneración de derechos.

No debe olvidarse lo acontecido en los calabozos Nº 1 y 2 de la Seccional Primera de Quilmes, destinados a alojar menores de edad, se incendiaron. Como consecuencia de dicho incendio nueve jóvenes fueron internados en los servicios de terapia intensiva de distintos establecimientos (Hospital I. Iriarte de Quilmes, Clínica del Niño de Quilmes, Htal. de Gonnet de La Plata); cuatro jóvenes fallecieron y los cinco restantes fueron dados de alta habiendo padecido lesiones de diferente consideración.

La detención de jóvenes en comisaría que se sigue dando en la práctica, se encuentra prohibida por distintos resoluciones y fallos judiciales: la Resolución 1623/04 del Ministerio de Seguridad que prohíbe el alojamiento de personas menores de edad en comisarías, ratificando la Acordada 2768/97 de la Suprema Corte de Justicia de la PBA. La Disposición 1212/04 del Ministerio de Desarrollo Humano, que acota las demandas de internación. También en igual sentido resolvió la Suprema Corte Provincial con sustento en el Fallo Verbitsky (Res. 2769/97, 2121/98, 1368/99, Ac. 2768/97 mencionada, 2909/99, 3012/01, etc.) y en el habeas corpus dictado en La Plata por el Juez Cacivio.

En lugar de pensar en incrementar los tiempos de detención, los poderes del estado debieran controlar que se aplique efectivamente la normativa vigente.

b) La detención en alcaldías o centros de recepción:

Por otro lado en las alcaldías y centros de recepción se vulneran gravemente los derechos de los jóvenes. Extender los plazos de detención en dichos ámbitos es someterlos a las siguientes condiciones relevadas por este Comité en distintas inspecciones:

- hacinamiento

- jóvenes durmiendo en el piso.

- alojamiento con jóvenes que ya están detenidos por ser presuntos autores de delitos, sin clasificación alguna.

- suciedad, existencia de cucarachas y otros insectos en gran cantidad.

- carencia de sillas u otros elementos para sentarse, así como también de mesas para realizar sus comidas diarias (en celdas colectivas de los centros y en alcaldías)

- encierro por más de 20 hs. sin actividades y sin acceso a la escolaridad (sobre todo en alcaldías). Esto que afecta a los jóvenes a los que ya se ordenó la detención, provoca malestar y violencia entre ellos, habiendo entrevistado jóvenes que en el corto lapso de 12 hs fueron víctimas de maltrato de parte de otros jóvenes o del personal de institutos.

- inexistencia de acceso a baños durante la noche, debiendo orinar en bidones y botellas. A veces también deben hacerlo de esta forma durante el día.

- inexistencia de red contra incendios y matafuegos vencidos

- malos tratos y torturas por parte del personal de las instituciones.

Toda esta ampliación de plazos además, carece de sentido en aras de lograr una mayor efectividad del sistema judicial.

2.- Mayor plazo de detención implica reducción de cupos:

Por otro lado incrementar los plazos implica incrementar la cantidad de jóvenes detenidos en simultaneo, demorando la liberación del cupo y por tanto la reducción de plazas del sistema. Esto provocará mayor cantidad de jóvenes detenidos en comisarías o bien en móviles policiales, aguardando la decisión judicial. Los Centros de Recepción y Alcaidías se encuentran sobrepoblados. A esto debe agregarse que en grandes extensiones territoriales de la provincia no existen estas alcaldías o centros de recepción en distancias de más de 100 km, lo que de hecho implica asumir que son alejados en algún lugar. Ese lugar termina siendo la comisaría.

3.- El aumento de plazos atenta contra la especialidad del sistema:

Respecto a la reforma del artículo 43, que aumenta el plazo de 5 a 10 días para la celebración de la audiencia donde se evaluará la procedencia o no de la prisión preventiva, caben los mismos argumentos planteados para el art. 41, dado que no se fundamenta en parámetros estadísticos serios ni fundamentos científicos ni reales que permitan evaluar la conveniencia del mismo.

Además, se han omitido los dos últimos párrafos del art. 43 original que se refieren específicamente a:

1- la revisión trimestral, a pedido de la defensa, de la prisión preventiva

2- la audiencia oral para la decisión de la prisión preventiva que debe contar con la presencia obligatoria del niño, su defensor y el agente fiscal, bajo pena de nulidad. Donde además se tomarán todas las decisiones que respecto de su prorroga, cese y el carácter de la misma

Esta omisión afecta directamente garantías procesales constitucionales asegurados en los principios establecidos en el art. 2 de la misma norma, y atenta en forma directa contra los derechos de los niños frente al proceso penal. Se pierde la oralidad consagrada como una virtud al momento de diseñar el sistema juvenil atentándose contra el derecho a ser oído del joven.

La revisión trimestral agrega al régimen legal vigente la garantía del debido control judicial y de la defensa de las detenciones y la progresión del joven en su situación de encierro.

Los actores deben ajustarse a la especialidad del sistema, y no ajustar ala especialidad a las falencias estructurales del sistema. En todo caso deberán crearse mayores órganos jurisdiccionales que garanticen la concreción de justicia en los plazos que la especialidad requiere.

4.- La sobrecarga de tareas en fiscales y jueces perjudicará la celeridad del proceso y su especialidad:

Frente a la reforma del artículo 66, la doble intervención del fiscal especializado y del juez de garantías del joven en un proceso donde aparezcan coimputados niños y adultos, redundará en una acumulación de causas donde habrá más imputados mayores con preventiva que niños, atentando contra la especialidad del sistema y la celeridad del proceso, y como consecuencia contra las garantía previstas en la norma para los niños y jóvenes en conflicto con la ley penal.

Esto le restará tiempo a los órganos jurisdiccionales para el tratamiento de las causas para las que fueron creados

5.- Inconsistencia del proyecto de reforma, falta de un diagnóstico científico y ausencia de datos rigurosos:

Resulta preocupante que el proyecto de reforma se presenta con una absoluta carencia de datos consistentes, rigurosos y abarcativos sobre la totalidad del universo de prácticas institucionales que involucraría en el caso de ser aprobado, afirmando con inconsistentes fundamentos tal como “en la práctica” o “más allá de las consideraciones (legales) la puesta en práctica” una reforma que por su tipo, objeto y alcances no puede estar exenta de un diagnóstico empírico riguroso, alejando los fundamentos para el cambio normativo de expresiones que en si mismas delatan el margen de incertezas sobre las que se posan.

Ejemplo de ello es que, en sus fundamentos, el proyecto de ley estipula: “La Ley 13.634 (…) sigue los principios rectores de la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño, la cual crea un marco normativo en el cual se efectiviza el “interés superior del niño” (…) Ahora bien, más allá de estas consideraciones cuando el legislador toma la tarea de transformar una realidad, como la que estamos relatando, tiene la vocación de concretar la mejor normativa posible, sin embargo la puesta en práctica de dicha legislación es la que nos muestra la operatividad de la misma” (el resaltado es propio).

Sobre la expansión del plazo referido a la reforma del art. 43 sostiene: “Ahora bien, en la práctica, el plazo de cinco (5) días resulta insuficiente para recabar las pruebas que el mismo articulado requiere para que el juez se expida sobre dicha cuestión. Ejemplo de ello son las faltas de resultado de las pericias, el visu del arma, etcétera” (el resaltado es propio).

Ambos extractos son la mayor justificación que puede hallarse en el proyecto para avalar el problema que identifica y la solución que propone. Actualmente ninguno de los órganos estatales administrativos o judiciales ha generado información estadística pública que permita dar cuenta de dicha situación. La necesidad de contar con datos rigurosos, abarcativos y exhaustivos resulta imprescindible al momento de evaluar cualquier “operatividad” o “puesta en marcha” de un cambio técnico, institucional y legislativo de la profundidad y complejidad que supuso el reciente Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil de la Provincia. Aún no se ha cumplido un año de la puesta en funcionamiento del mismo en la totalidad de la Provincia (lo cual ocurrirá el 28/11/09), y aún tampoco se han producido cifras que permitan monitorear este proceso. Sin embargo, estos proyectos dotan de mayor discrecionalidad la toma de decisiones sobre reformas legales en materia penal juvenil, justamente aquello que la derogación del sistema de patronato se dio como meta. La única información disponible es la de cantidad de IPP abiertas para el primer semestre del 2009 para dicho Fuero, dato que no permite de ningún modo realizar lecturas situacionales en relación al problema planteado por el proyecto.

6.- Una nueva reforma inconsulta:

Una vez más y de manera similar a lo actuado al reformar el Código Procesal Penal de Adultos en la Provincia, el gobierno provincial pretende llevar a cabo una reforma inconsulta. La actuación del Senado que aprobó “entre gallos y medianoches” esta reforma sin consultar a las distintas organizaciones o instancia públicas que trabajan con esta temática, dan cuenta de la escasa apertura a la discusión democrática de parte de la Cámara Alta Provincial. Es preocupante que las reformas que deciden sobre la restricción de derechos de una parte importante de la población, se lleven a cabo sin la necesaria discusión y aportes constructivos de diferentes sectores.

El proyecto fue presentado por la Senadora provincial Edda Evangelina Acuña, del FPV.

En sentido inverso la Cámara de Diputados de la Provincia ha convocado a distintas organizaciones y defensores oficiales a una reunión de la Comisión de Niñez y Adolescencia con el fin de escuchar diversas opiniones. En igual sentido ha procedido el Observatorio Social Legislativo de la Cámara de Diputados.

7.- La Reforma atenta contra la Convención de los Derechos del Niño y es inconstitucional:

La reforma atenta contra lo dispuesto en el artículo 37 inc. D) de la Convención de los Derechos del Niño: “…La detención, el encarcelamiento o la prisión de un niño se llevará a cabo de conformidad con la ley y se utilizará tan sólo como medida de último recurso y durante el período más breve que proceda”.

En la actualidad el plazo es de 12 hs., su ampliación implica una regresión en el derecho consagrado al momento y que es el más breve, mas allá de la manda constitucional general del artículo 19 de la Constitución Nacional que prevé 24 hs. para la notificación a un aprehendido de las causales de su detención. Nuestro país adoptó la Convención que tiene rango constitucional y diseñó un sistema especial para los jóvenes. La extensión de estos plazos implica violar lo dispuesto en esta norma y atenta contra el principio de progresividad del Derecho Internacional de los Derechos Humanos que establece que los avances obtenidos en la aplicación de un derecho, no pueden desmejorarse.

Sin lugar a dudas esta reforma inconsulta y sin sustento, es un retroceso en la lucha contra la tortura y las violaciones de derechos en nuestra provincia y por tanto debe rechazarse.

COMITÉ CONTRA LA TORTURA
COMISIÓN PROVINCIAL POR LA MEMORIA

Foto: Argentina, Provincia de Buenos Aires – El gobernador Daniel Scioli y su ministro de Seguridad Carlos Stornelli (der.). / Autor: Gobernación de la Provincia de Buenos Aires

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