lunes, 23 de noviembre de 2009

Premio Nóbel al armamentista de Barack Obama

Adán Salgado Andrade (especial para ARGENPRESS.info)

Recientemente se le concedió un muy polémico y cuestionable “premio Nóbel por la paz” al presidente estadounidense Barack Obama, basándose el mercantilizado premio simplemente en los “deseos” de Obama por librar al mundo de las armas nucleares.

Sin embargo, ese muy débil y alejado deseo contrasta con lo que Obama ha dejado de hacer o está haciendo no por la paz, sino en contra de ella. Escribí a finales del año pasado un artículo titulado “El silencio de Obama” (consultarlo en mi blog: adansalgadoandrade.blogspot.com) en el cual daba cuenta de que ante la masacre de palestinos una vez más por los belicistas israelíes en la franja de Gaza en los últimos días de diciembre, Obama nada dijo, pretextando que aún no tomaba posesión del cargo y que, en todo caso, “era la culpa de los terroristas de Hamas por provocar a los israelíes”, estas poco afortunadas declaraciones, a pesar de que hubo cientos de muertos, así como hospitales, edificios, avenidas y escuelas bombardeadas y un sin número de atrocidades que por estos días la ONU está dando cuenta que cometieron los soldados judíos (emplearon a civiles palestinos como escudos humanos o los mataban indiscriminadamente, pretextando que cualquiera podía ser su “enemigo”, además de que Israel sigue bloqueando el comercio, incluso de alimentos o les restringe o deja sin agua a miles de palestinos que habitan Gaza).

En un artículo más reciente, “Armas, corrupción y el big Money”, además doy cuenta de que la “estrategia” para librarse de los talibanes en Afganistán, otro invadido país por parte de EU, tiene como resultado que frecuentemente decenas de civiles inocentes sean el blanco de los ataques de la OTAN y de EU contra supuestos blancos enemigos, que resultan falsos y que provocan la absurda muerte de tales civiles, ante lo cual, en lugar de rectificar esa fallida estrategia, Obama ha aceptado enviar muchas más tropas (13,000 soldados se ha aprobado recientemente que se dirijan a ese país, aunque Obama piensa que será necesario enviar hasta 40,000 soldados extras) para “garantizar la paz” allí.

Pero además se ha informado que la mayoría de los soldados estadounidenses que están activos en Afganistán, están bastante desmoralizados y deprimidos, pues declaran que ni saben por qué están luchando en ese país, cuál es el objetivo, si hay verdaderos avances, ni a quién están combatiendo, porque los talibanes generalmente los atacan mediante minas o bombas colocadas a un lado de los caminos, pero pocas veces cuerpo a cuerpo. Tan deprimidos están, que muchos se han estado suicidando desde el año pasado, durante el cual 140 soldados estadounidenses se quitaron la vida. En el presente año, hasta octubre se han suicidado 134 y se espera que la cifra supere a los suicidios del año pasado (irónicamente, por estos días hubo una matanza en una base militar estadounidense, Fort Hood, perpetrada por un psiquiatra, el señor Malik Nadal Hasan, un musulmán nacido en Jordania, pero nacionalizado estadounidense. Hasan atendía justamente a los soldados con fuertes depresiones que regresaban de Afganistán, y sus historias seguramente influyeron en el desequilibrio mental sufrido por el desesperado psiquiatra a quien, por si eso no hubiera bastado, escuchar deprimentes historias, iba el ejército a enviarlo al frente afgano. Y es justamente en esa base en donde llegan los deprimidos soldados estadounidenses de Afganistán a recibir “tratamiento psiquiátrico”).

“Esto se está convirtiendo en otro Vietnam”, ha declarado un sacerdote de uno de los cuarteles militares estadounidenses, en referencia a que en Afganistán no hay objetivos claros por los cuales pelear y que la guerra se está alargando inútilmente. Además, esa “guerra” se está volviendo tan costosa e inútil, que más del 60% de los estadounidenses están en contra de que EU siga entrometido allí, además de que muchos opinan que es una causa perdida, pues las guerrillas talibanes, lejos de estar derrotadas y desanimadas, se refuerzan mucho más con cada día que transcurre. Esto puede verse en opiniones de los estadounidenses comunes como la siguiente: “Si nuestras tropas están deprimidas, extrañan su hogar y no les interesa pelear, no es su culpa, sino que es porque las están obligando a pelear una guerra sin una causa justificable y sin una política o estrategia claras. Ninguno de los objetivos por los cuales se invadió Afganistán, han sido cumplidos. Está en su noveno año, y el belicismo de las guerrillas locales ha aumentado en lugar de haber disminuido. Ni los talibanes ni Al-qaeda han podido ser derrotados. El supuesto presidente Karzai, es uno de los más impopulares líderes, pero se le sostiene, a pesar de que la reciente elección estuvo llena de fraudes y trampas. Se le está dando apoyo al grupo minoritario que no pertenece a los pashtun, mientras que a los pashtun se les hace a un lado sólo porque India lo quiere así (claro, pues si se apoyaran a los pashtuns, India correría el riesgo de que una parte de Afganistán se uniera a Pakistán, enemigo natural de aquélla, donde también hay pashtuns, lo que lo reforzaría en gente y territorio, además de que también se acrecentaría el sentimiento musulmán anti-hindú en toda la región y en Kashmir, el territorio administrado por India, Pakistán y China, apoyando a las guerrillas musulmanas jihadistas que allí operan, las que luchan por apoderarse del territorio administrado por India justamente en Kashmir). Y a pesar de que es una guerra que no se puede ganar, Obama trata de reforzar la derrota. Ni el aumento de tropas, o más misiles y menos hombres, servirán, pues todo se ha movido a favor del Talibán (por ello es que hasta se ha sugerido que se les pague a los guerrilleros talibanes un salario, con tal de que dejen las armas). El ejército es inepto e incapaz de combatir al Talibán. Y es cosa de tiempo antes de que comencemos a presenciar indisciplina, suicidios y desórdenes mentales (lo que está ocurriendo ya entre los estadounidenses, como menciono antes) entre las tropas comandadas por la coalición de la OTAN y EU. Y antes de que eso suceda, es mejor retirarse después de haber logrado un acuerdo con el Talibán”. Como puede verse, este generalizado sentimiento de derrota, impotencia e inutilidad tiende a popularizarse, y a pesar de ello el presidente de la paz, Obama, insiste en que más tropas de su país se estacionen allí. Lo irónico es que quizá se tuviera que llegar, en efecto, a un acuerdo con el Talibán, al que se derrocó luego de los muy sospechosos derribamientos de las torres gemelas, dado que todo parece indicar que se ha ido reforzando su presencia con los años en Afganistán.

Además, Obama está apoyando, en el caso de Honduras, país en donde las obscuras fuerzas reaccionarias propiciaron un golpe de Estado contra el presidente Manuel Zelaya, el que se realicen elecciones auspiciadas por el golpista Roberto Micheletti y que EU reconocerá al gobierno que pueda surgir de tan fraudulenta acción. Y puesto que el golpe de Estado se apoyó en el mercenario ejército hondureño – entrenado, por cierto, en bases militares estadounidenses –, sería otra prueba más de que Obama está dando vía libre al armamentismo en el mundo, con tal de proteger los intereses estadounidenses, también muy enraizados en Honduras.

Y si ya de por sí no bastara con apoyar el golpe militar en Honduras, o el polvorín en que se ha convertido a Afganistán, en donde, como dije, el mayor número de muertos es entre civiles inocentes, para que se pusiera en duda el que realmente Obama haya merecido el premio Nóbel de la paz, además está permitiendo veladamente que el Pentágono, dirigido por el muy beligerante secretario de la defensa Robert Gates, se rearme y sea la punta de lanza de la nueva estrategia de dominación estadounidense basada en un mayor belicismo, sobre todo ahora que EU está perdiendo de alguna manera el liderazgo económico a nivel mundial, así que si no domina a través de sus devaluados dólares y sus quebradas corporaciones y bancos, lo hará mediante el empleo intensivo y extensivo de la fuerza, como veremos.

A sus 66 años, el republicano Gates ha estado inmerso en la política, sobre todo en cuestiones militares y de seguridad, desde 1966, en que la CIA lo contrató para sus labores de inteligencia. Luego, en 1967, la Fuerza Aérea Estadounidense lo reclutó para que realizara labores de entrenamiento a tropas dedicadas a la operación de misiles interbalísticos. En 1969 de nuevo se unió a la CIa y en 1974, durante la presidencia de Richard Nixon, fue contratado para formar parte del Consejo Nacional de Seguridad. Luego ha pasado de ser asesor, director de la CIA, hasta secretario de la defensa de George W. Bush, cargo que le fue ratificado con Obama.

El lema de Gates, en cuanto a las cuestiones militares se refiere, es “El ejército necesita pelear en las batallas presentes no en las batallas futuras”. Esto porque el beligerante secretario dice que no tiene caso estar planeando cómo se pelearán las batallas en el futuro si no se están ganando las batallas de hoy día. Eso lo ha declarado porque en Irak es evidente que Estados Unidos no ha ganado la guerra, como tampoco ha sucedido en Afganistán, como ya mencioné arriba. Gates ha dicho de su persona que “Me he referido a mí como el secretario de guerra porque estamos en guerra”. Y del Pentágono declara: “Este es un departamento que sólo se la pasa planeando como hacer la guerra. No está organizado para ir a la guerra. Y justamente es lo que estoy tratando de hacer”. Y vaya si el señor ha tomado muy en serio su guerrero papel, pues hasta en el caso de la violencia que se ha desatado en México, por ejemplo, por el supuesto “combate al narcotráfico”, que han emprendido los mal administradores panistas, ha dicho que “Estados Unidos quiere incrementar la asistencia militar que provee a México para su lucha contra el tráfico de drogas. La ayuda podría ser suministrando equipo militar, entrenamiento, labores de inteligencia, con tal de ayudar a las autoridades en su lucha contra los bien armados y organizados narcotraficantes” (ver mi artículo “La muy oportuna descomposición del Estado mexicano, pretexto para militarizar y recrudecer la represión gubernamental”). Y Gates actúa acordemente con su inherente beligerancia, pues sus cintas favoritas son todas aquellas que tengan que ver con violencia y lo militar. Ejemplos recientes son “Transformers” y “Wolverine”, de las que declara el secretario que “La verdad salí muy contento luego de verlas”. Si, quizá porque en ellas en muchas escenas se hace alarde del poderío militar estadounidense, aunque éste resulte inútil frente a superhéroes y robots gigantes.

Pero además su estrategia puramente guerrera está haciendo énfasis en un fuerte impulso a la aún muy importante industria armamentista estadounidense, ya que está priorizando proyectos que, según él, son primordiales, en tanto que está dejando atrás o cancelando otros que, considera, no son estratégicos, ni siquiera para el futuro. Y a diferencia de Donald Rumsfeld, el anterior secretario de la defensa, quien decía que el ejército de EU debía combatir con las armas que tuviera, no las que deseara, Gates se ha propuesto combatir con las armas que, afirma, verdaderamente se necesitan.

Y de plano cortó fondos o los redujo bastante en casos como los aviones de combate F-22, que aunque son muy modernos y pueden evadir los radares, en guerras como las de Afganistán o Irak son casi inútiles, debido a que contra insurgentes o “terroristas” son de poco valor, pues son objetivos huidizos, difíciles de localizar. Decidió Gates presionar al congreso para que no se compraran más de la cuota normal de 187 aparatos, a pesar de que la Fuerza Aérea de EU deseaba aumentar sus cantidad. En lugar de esos aparatos, Gates decidió que era mejor adquirir más Predators, aviones robots que pueden vigilar y al mismo tiempo bombardear objetivos enemigos (de hecho esos aparatos se emplean ya en la frontera entre México y EU para vigilar a los muy peligrosos ilegales mexicanos). Además de que son más baratos, sirven más para las necesidades de combate en Irak y Afganistán, y evitan muertes de soldados, pues son robotizados, sentenció Gates cuando se opuso terminantemente a que más F-22 fueran adquiridos (así se le acabó uno de sus grandes negocios a Lockheed Martin, la compañía que fabrica los F-22).

No sólo eso, sino que también Gates se opuso terminantemente a proyectos que, desde su óptica, no valían el presupuesto que se les había asignado. Y decidió dejar fuera proyectos como un Boeing 747, diseñado para disparar en el aire misiles enemigos mediante un potente láser (al aparato le tomó 13 años de desarrollo hacer su primera prueba, la que no fue de todos modos tan satisfactoria). También eliminó del presupuesto un conjunto de satélites que podían, según sus diseñadores, “comunicarse” entre ellos, pero que tampoco habían probado ser funcionales. Otro programa futuro que Gates suprimió es el llamado Future Combat Systems, un ambicioso plan que pretendía gastar 160,000 mdd con tal de equipar a los soldados de sofisticados armamentos hacia el 2011, pero que tampoco convenció a Gates de su utilidad, pues prefiere que las guerras se ganen hoy y no en el futuro, como ya señalé antes. Y quizá el más cómico proyecto que eliminó, tal vez porque realmente se siente como algo absurdo y fútil, es un costosísimo helicóptero presidencial equipado con, ¡háganme favor!, una cocina que puede calentar alimentos aún después de una guerra nuclear, como si tras un conflicto de ese destructivo, mortífero nivel aún quedara vivo el presidente estadounidense y, peor aún, se pusiera a comer (esto más bien recuerda a los plots hollywoodenses en donde la figura presidencial es lo más importante en una invasión militar o extraterrestre y se le debe de mantener con vida cueste lo que cueste).

Pero mientras Gates ha suprimido varios programas, el desarrollo de otros armamentos ha visto incrementado su presupuesto, como es el caso de los aviones militares F-35, considerados vitales para los bombardeos en Irak o Afganistán. Su presupuesto para fabricarlos pasó de 6800 millones de dólares (mdd) a 10400 mdd, un alza del 53%. Otro concepto que ha subido muchísimo su presupuesto es el de los vehículos blindados denominados MRAPs (mine-resistant, ambush-protected, o sea, vehículos resistentes a las minas y a las emboscadas), considerados por Gates como vitales en los ataques con minas o bombas ligeras, pues su resistencia los hace soportar la mayoría de los ataques de ese tipo y de los cuales, por cierto, no se enteró por sus subalternos, sino porque un día leyó sobre esos vehículos en un artículo de la publicación USA Today. Había hasta hace dos años muy pocos de esos vehículos, pues los que se usaban eran los famosos Humvees, con blindaje ligero, que cuando eran atacados, generalmente eran destruidos y sus ocupantes, soldados estadounidenses, casi todos morían o resultaban mortalmente heridos. Gates detectó esa situación y ordenó una sustancial alza en la fabricación de MRAP’s, a 1000 vehículos mensuales a partir de 2008. así que fue prioritario producir miles de esos vehículos a un promedio de medio millón de dólares cada uno, un costo enorme, por supuesto, que implicó una inicial inversión del Pentágono de 25,000 mdd (equivalente a las remesas enviadas a México este año por los paisanos que trabajan aún en EU). Por supuesto que si la idea de Gates fue sólo la de dotar de mejores vehículos blindados a los soldados estadounidenses, también implicó un excelente beneficio para la industria armamentista, ya que aquí la principal agraciada fue una empresa casi desconocida, Force Protection, pero que gracias al modelito de MRAP que diseñó, el cual era el que justo conoció Gates a través de USA Today, se fue a las nubes, y luego de casi haber vendido unos cuantos blindados y casi quebrar, por estos días ha entregado 2236 vehículos a un costo de nada menos que ¡1300 millones de dólares!, gracias a los cuales ya hasta cotiza en la bolsa de valores y sus acciones son muy buscadas por ávidos inversionistas en busca de ganancias fáciles. Le sigue Internacional Military and Government, que ha vendido 1975 vehículos en 1000 mdd; Armor Holdings, que ha vendido 1174 blindados en 518.5 mdd; BAE Systems, que ha vendido 929 vehículos en 484.9 mdd; Protected Vehicles Inc., que vendió 64 blindados en 37.4 mdd; Hoscos Truck, que vendió 104 en 30.6 mdd y por último General Dynamics, que sólo ha vendido 24 blindados en 11 mdd. Pero no sólo eso, sino que el efecto multiplicador que tan gran cantidad de vehículos genera, ha también beneficiado al sector siderúrgico, pues se han requerido 21,000 toneladas mensuales de acero de alta resistencia balística, así como otros productos, tales como las llantas especiales que llevan los blindados, y que únicamente fabrica la empresa Michelin, la cual sólo hacía 1000 por mes, pero tuvo que subir la producción a 17,000 llantas mensuales, que aunque mereció un gran esfuerzo de su parte, se compensa con los millones de dólares de ganancias que la súbita demanda de blindados ha ocasionado.

Así que, como se ve, muchas empresas le han entrado al gran negocio que ha promovido Gates, tanto directa, como indirectamente, con tal de que los soldados estadounidenses no sigan, es la justificación, muriendo en las constantes emboscadas y minas que sus vehículos encuentran por docenas en los caminos por donde circulan de los invadidos países de Irak y Afganistán. Hay alrededor de 13,000 MRAP’s actualmente tanto en Irak, como en Afganistán. Así que no sólo se han salvado vidas, sino que ha sido parte del plan de reactivación económica emprendido por Obama, quien ha enfatizado que la industria militar estadounidense sigue siendo vital para los EU, no solamente por las cuestiones de dominación que aquélla implica, sino que financieramente los 500,000 mdd que se gastan en promedio al año, proveen cientos de miles de empleos, así como el que se mantenga a flote el aparato bélico con el que EU pretende seguir dominando al mundo, como ya señalé antes.

Otra arma que ha recibido una gran atención por parte de Gates es un satélite llamado Advanced Extremely High Frequency Satellite, desarrollado por Lockheed Martin y Hughes Space and Communications Company, al que se dedicaron inicialmente para su desarrollo 500 mdd anuales y ahora se le reasignaron 2300 mdd, 360% de incremento, que se supone que evita que las comunicaciones militares y de todas las operaciones invasivas del ejército estadounidense no se saturen, ni se colapsen.

El P-8 Poseidon fabricado por la división militar de la empresa Boeing, Boeing Integrated Defense Systems, es un avión al que se asignaron 1200 mdd y ahora se le dedicarán 2900 mdd, 142% de incremento. Este aparato se supone que es muy útil para vigilar y atacar tanto objetivos aéreos, así como submarinos, pues tiene muy “sofisticada” tecnología para rastrear las posibles amenazas.

Por último, está el destructor Aegis, del que existen 62 embarcaciones, al muy módico costo cada uno de 1100 mdd, 34 de las cuales fueron construidas conjuntamente por las empresas militares General Dynamics y Bath Iron Works, y 28 fabricadas por Northrop Grumman Ship Systems e Ingalls Shipbuilding. En proporción a los otros armamentos, el Aegis recibió muy especial atención por parte de Gates, ya que tenía asignados apenas 200 mdd y ahora se le dieron 3000 mdd, ¡1490% de incremento! Esta embarcación militar se supone que puede atacar con gran precisión, alcance y poder objetivos, tanto en tierra, como en aire, y en el mar, ya que está armada hasta los dientes, entre misiles Tomahawk, MK-41… torpedos Mark 32, MK-46… metralletas, cañones, misiles balísticos… ¡toda una joya de la mortífera ingeniería militar estadounidense!

Pero la estrella de todo este conjunto de armas de destrucción masiva de “nueva generación” es una superbomba antibunkers conocida como Massive Ordnance Penetrador (penetrador artillado masivo), MOP, que es un monstruoso artefacto explosivo que mide seis metros de largo y pesa 13.6 toneladas, desarrollado conjuntamente por Northrop Grumman, Lockheed Martin y Boeing (como se ve, entre algunas de las grandes empresas militares se reparten el botín). Está equipado con 2700 kilogramos de explosivos y es capaz de penetrar hasta 60 metros en búnkers hechos de concreto reforzado de mediana resistencia, hasta 8 metros en aquéllos hechos de concreto reforzado de alta resistencia o puede abrirse paso hasta 40 metros en estratos rocosos. Hace poco el Pentágono urgió al congreso estadounidense para que destinara fondos de emergencia para el desarrollo del MOP por 88 millones de dólares, citando una “Necesidad Operacional Urgente (UNO, urgent operacional need). Y todo indica que la tal urgente necesidad es la de contar en unos pocos meses con esa monstruosa bomba que pueda destruir las instalaciones nucleares de Irán, país que se sospecha que está desarrollando bombas nucleares. Con el MOP, señalan sectores de inteligencia militar y, claro, el mismo Gates, podrían destruirse los complejos iraníes que existen en Natanz y el que se está terminando cerca de la ciudad sagrada de Qom, en caso de que, en efecto, se compruebe que Irán cuenta con un programa para fabricar bombas nucleares. Y si Irán está o no desarrollando armas nucleares, no está claro, pues se ha venido resistiendo a que la agencia de la ONU encargada de que los países fuera del club de poseedores de armas nucleares no las posean, la IAEA, realice una revisión de sus instalaciones las que, insiste ese país, son solamente para usos pacíficos, pero sospecho que así es. Y de todos modos si Irán está desarrollando armas nucleares, a fin de cuentas serán no para de momento emplearlas, por fortuna – cuando los países poseedores de ojivas nucleares las empleen, será el fin de nuestro planeta –, sino para disuadir a que países como EU tramen una invasión, como hicieron en Irak, pues si este país hubiera poseído ojivas nucleares, no se habría atrevido EU a atacarlo, que es justo lo que pasa con Corea del Norte, país que ya posee algunas bombas nucleares y es por ello que EU no se ha aventurado a tocarlo ya.

Y también Gates ha solicitado al congreso casi 52 millones de dólares para que la empresa McDonnell Douglas acondicione un bombardero B-52 para que pueda transportar la explosiva, pesada mole hasta el sitio en donde se arrojaría. Y con el MOP podrían destruirse, según sus diseñadores, tanto los búnkers iraníes, como los norcoreanos para evitar que más países se hagan de bombas nucleares. ¡Pues vaya con tan “éticas” consideraciones, proviniendo de países como EU o Inglaterra, que poseen decenas de ojivas nucleares que podrían destruir varias veces el planeta! Además me parece irresponsable que se empleara el MOP contra instalaciones nucleares tanto iraníes, como norcoreanas, pues al destruirse, seguramente detonarían explosiones del material radioactivo que hubiera en Irán o de las bombas nucleares norcoreanas, lo que provocaría desastres ecológicos por las nubes radioactivas que se esparcirían. Pero además en el caso de Corea del Norte, no imagino que se esperaría con los brazos cruzados a ser bombardeada con MOP’s, sino que respondería de inmediato, lo que quizá llevaría al inicio de un conflicto termonuclear de mortíferas consecuencias para todo el planeta. ¡Esos son los grandes planes del beligerante Gates, auspiciados, claro, por el premio Nóbel de la paz de este año, el señor Barack Obama!

Autor imagen: Carlos Latuff

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

La persistente guerra del terror

Manuel E. Yepe

Aún están por abrirse los archivos secretos que quizás algún día revelen la verdad de lo sucedido el 11 de septiembre de 2001, pretexto para que el entonces presidente George W. Bush, declarara la “Guerra contra el Terror”, devenida “Guerra del Terror”, que quedará en la historia de la nación norteña como uno de sus más tristes baldones.

Explícitamente emprendida contra Osama Bin Laden, líder de Al Qaeda, una organización que tenía menos de 430 miembros, la “guerra contra el terror” se tradujo en la ocupación de dos naciones a las que EE.UU. ha causado, hasta hoy, no menos de un millón de bajas entre muertos, mutilados, afectados mentales y desaparecidos, que serán recordados siempre por sus familiares con tanto odio hacia sus ejecutores como el que sienten los familiares de las tres mil víctimas del atentado de las Torres Gemelas contra los autores de ese vil acto.

Esas guerras han costado más de dos billones de dólares de EE.UU. ($2.000.000.000.000) a los contribuyentes estadounidenses, y el saldo de fallecidos, lisiados y mentalmente afectados que han dejado al pueblo de esa nación ha traumatizado hondamente a una sociedad que todavía no se había recuperado completamente del síndrome de la derrota en Vietnam. Ello, pese a que la mayoría de las bajas propias procedan de familias de menores ingresos, afroamericanas y de inmigrantes hispanos o asiáticos, y no obstante su cuantía tan inferior a la de las sufridas por un adversario mucho menos preparado, equipado y proveído para el tipo de guerra de alta tecnología que le impuso la superpotencia.

Estas peculiares guerras terroristas iniciadas por George W. Bush contra países subdesarrollados del tercer mundo han causado también pérdidas muy significativas de obras de arte y tesoros de valor artístico e histórico incalculable… y hasta un magnicidio, que siempre constituye un agravio muy profundo a la nación que lo sufre. Pero quizás el peor daño a la especie que haya dejado la guerra al terror haya sido la degradación ética y moral del atacante.

"Las personas involucradas (acusadas de haber torturado) se merecen nuestro agradecimiento. No merecen ser el objetivo de investigaciones políticas o procesamientos judiciales", ha sostenido Dick Cheney frente a quienes exigen que las investigaciones no se queden en agentes y mercenarios de la CIA sino que lleguen a los más altos niveles de la Administración anterior.

Cuando se observa que el ex vicepresidente de Estados Unidos Dick Cheney ha sido capaz de sostener públicamente que las técnicas “refinadas” que la CIA empleaba en los interrogatorios a sospechosos durante el gobierno del que él formó parte son plausibles porque “sirvieron para salvar vidas y prevenir atentados terroristas", se advierte que las manipulaciones mediáticas de la derecha extrema han logrado que buena parte de la opinión pública de ese país acepte la tortura y otras prácticas represivas inhumanas como algo natural, compatible con las normas éticas de aquella sociedad.

Es cierto que la humanidad debía agradecer a cada ciudadano de Estados Unidos que haya contribuido de alguna manera a llevar a Barack Obama a la presidencia de la superpotencia norteamericana el haber evitado con ello, al menos temporalmente, el holocausto a que habría conducido al mundo la continuidad de los neoconservadores en el gobierno con una administración encabezada por John McCain.

Esto habría representado el regreso de Cheney y del resto del equipo al servicio del Proyecto del Nuevo Siglo Americano y la ideología neoconservadora de la supremacía norteamericana -Wolfowitz, Perle, Wurmster, Feith, Lobby, Bolton, Giuliani, Shalikashvili, Kristol, Podhoretz y otros- con su vocación por las guerras preventivas y por las medidas de represión policial manejada por la rama ejecutiva.

Pero es evidente que esta crápula fascistoide, con sus ínfulas de dominio global, no ha sido eliminada del panorama político y, de hecho, mantiene fuertes posiciones de gran influencia política en el poder real.

Porque ahora lo que está ocurriendo es que los cambios que anunciara Obama siendo candidato, más que frenados por la influencia neoconservadora, parecen transmutados en su contrario.

Así se observa en temas domésticos (salud, educación, vivienda); en los asuntos medioambientales; en el manejo de las guerras en el Oriente Medio; respecto a la política con los inmigrantes y en muchas otras cuestiones de la política exterior.

Con América Latina, la tensión Norte-Sur, que inicialmente se redujo en el plano retórico, se ha acentuado. La consolidación del golpe de Estado oligárquico-militar en Honduras por efecto del respaldo encubierto que le han dado Wall Street y Washington; los aviesos acuerdos sobre las bases militares en Colombia y el restablecimiento de la Cuarta Flota; la persistencia del bloqueo y la promoción de la subversión contra Cuba, y el mantenimiento de la base naval en Guantánamo, entre otras manifestaciones de la política global estadounidense, indican que la influencia neoconservadora sigue tan determinante en la Administración demócrata de Obama como lo fue en la de William Clinton que, a su vez, abrió el camino a la de Bush.

Los pueblos del mundo tendremos que seguir confiando en la capacidad de la ciudadanía estadounidense para cerrar el paso a los manejos por hacer fracasar los proyectos de cambio que ofreciera Obama, por tímidos e insuficientes que estos hayan sido. No hacerlo propiciaría un regreso a la Casa Blanca del neoconservadurismo y la persistencia de la “Guerra del Terror” contra el propio pueblo de los Estados Unidos y contra el resto de la población del planeta.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

Encubridores de la mafia planetaria

Andrés Soliz Rada (especial para ARGENPRESS.info)

La revista “Forbes” ha declarado a Obama el personaje más poderoso del mundo. La desorientadora decisión oculta que el poderío del planeta está en los Bancos. Los Bancos controlan a los gobiernos (incluyendo al de EEUU) y deciden cuanto dinero manejan, y no a la inversa.

“Forbes” silencia que el Banco Central de EEUU, denominado Banco de la Reserva Federal (BRF), es una asociación de Bancos privados, que, desde 1913, imprime dólares en forma exclusiva, sin fiscalización adecuada, en cantidades que él decide y fija las tasas de interés. Los grandes Bancos se fundan, se organizan, se auto financian y se rescatan con dinero de los contribuyentes. Predican el libre mercado, pero sólo caerán si cae el sistema, por que son su esencia.

Nadie eligió a los poderosos banqueros. Son el poder más totalitario y anti democrático imaginable ¿De dónde salen los dólares que emite el BRF? La respuesta es increíble: Del aire. ¿Y cuánto vale el dólar? Lo que los banqueros deciden. Todas las monedas del mundo dependen del dólar y el dólar de la voluntad de los banqueros. El BRF emite dólares respaldados por deudas reconocidas por los gobiernos, los que, a su vez, las garantizan con el patrimonio de las naciones. Si incumplen sus obligaciones, se produce fuga de divisas, recesiones, insolvencias y quiebras, con lo que los banqueros se apropian de esos bienes.
Desde 1944, el BRF emite dólares sin respaldo del oro. A partir de 1973, (guerra de Israel contra Egipto y Siria), emergieron los petrodólares (dólares respaldados por reservas de petróleo). Hoy, gran parte de esas reservas son de empresas estatales, lo que precipitó los bombardeos a Irak y Afganistán. China, gracias a su crecimiento, comparte con EEUU el manejo de divisas y la India acumula oro, en reemplazo del devaluado billete verde. El BDF tiene sus sabuesos: El FMI y el Banco Mundial. Digita los Paraísos Financieros que lavan el dinero del narcotráfico, del comercio de armas, de las mafias farmacéuticas y de transgénicos, con la bendición del Vaticano, otro paraíso financiero, que guarda sus capitales en Suiza, la capital de la delincuencia de cuello blanco.
La reciente quiebra de Bancos tradicionales ha mostrado las fisuras del sistema. Pero aún así, se trata de quiebras controladas, ya que han afectado, de manera premeditada, a Bancos de EEUU, conectados a Francia y Alemania, a fin de equilibrar las pérdidas. El déficit fiscal de EEUU es monstruoso e irresoluble. El desempleo, que avanza junto al narcotráfico y la inseguridad ciudadana, se ha instalado en el corazón del sistema e irá creciendo como alud, sin respuestas estructurales.
El cambio climático aparece ahora como el único responsable de los mil millones de hambrientos que hay en el mundo, en tanto las petroleras, que cuentan con el silencio de sus ONG, deciden explotar el petróleo de Alaska, la zona más vulnerable de la tierra. El neoliberalismo postula la total independencia de los Bancos Centrales de los gobiernos, para que dependan directamente del poder mundial. Evo dice luchar contra el capitalismo, pero, al igual que otros presidentes de la región, envía las reservas monetarias de Bolivia a Bancos de EEUU y Europa. El vicepresidente García Linera cree que el país se industrializará con créditos del Banco Mundial.
Para luchar contra los banqueros se requiere mostrar su corrupción y desenmascarar a sus encubridores no sólo de “Forbes”, sino también del ultra indigenismo y las ONG, quienes sostienen que la lucha contra el imperialismo y sus banqueros no es prioritaria, sino la destrucción de débiles estados nacionales, sustentados en entramados indo mestizos. La conclusión es inversa: Si los pueblos, incluyendo el pueblo norteamericano, no acaban con la mafia de los bancos, esa mafia acabará con la especie humana.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

A los capitalistas no les interesa solucionar los problemas de toda la humanidad. Ni pueden

Rómulo Pardo Silva (especial para ARGENPRESS.info)

Para dar seguridad y sostenibilidad a la vida y al medio ambiente se necesita otra civilización, el socialismo de futuro.

Si los empresarios globales quisieran reducir el calentamiento global tendrían que quemar menos combustibles fósiles disminuyendo los autos, la producción de superfluos y lujos, los viajes aéreos de turismo, el transporte de alimentos desde tierras lejanas; asumir en sus economías los costos de las energías limpias y financiarlas en los países en desarrollo…

Para evitar el agotamiento de recursos naturales finitos, racionalizar su extracción en función sólo del bien social, crear reservas a futuro, de petróleo, coltan, platino, cobre…

Para impedir nuevas crisis financieras, dejar quebrar los bancos y negocios de especulación, cerrar los paraísos fiscales, terminar el secreto bancario, no emitir moneda de reserva sin respaldo…

Para terminar el hambre, poner fin a la especulación con los granos en los mercados de futuro, eliminar los subsidios a los agricultores de los países desarrollados, prohibir a estados y corporaciones la compra de tierras de cultivo en países pobres, producir alimentos en los campos que utilizan para biocombustibles, racionar el consumo en los lugares donde la obesidad es epidemia, poner fin a la depredación de los mares…

Para asegurar la paz, desactivar las armas nucleares, desguazar sus escuadras, detener el perfeccionamiento y la fabricación de armas, proscribir las invasiones…

Para no agotar los recursos de agua, planificar su uso y conservación de largo plazo, impedir la contaminación química de la agricultura intensiva…

Para que cada persona tenga trabajo, evaluar el impacto de las tecnologías, disminuir el horario laboral asegurando los servicios esenciales…

Para crear una opinión pública que entienda y favorezca estos cambios, traspasar los medios de comunicación de las corporaciones a los movimientos sociales…

Todo lo anterior es imposible para la burguesía, significaría la creación del socialismo de futuro por las corporaciones, sus partidos políticos y sus ejércitos.

Y nada indica que los capitalistas quieran suicidarse sino conservarse lo más posible.

Por eso el Foro de Cooperación Económica de Asia Pacífico (APEC) dejó de lado un compromiso para disminuir el calentamiento global y se concentró en un acuerdo por el libre comercio, el aumento de la producción, el crecimiento de las economías, con prácticas como la relocalización a través de bajas exigencias medioambientales y laborales…

Por eso la OTAN se mundializa para ser el ejército de los capitalistas durante la crisis estructural y poder controlar por los medios de comunicación y la fuerza las riquezas naturales y la población del planeta.

Para eso Estados Unidos y sus aliados ricos hacen la guerra en Irak, Pakistán, Afganistán, cercan de bases a China y Rusia, bloquean a Cuba, ponen bases en Colombia y renuevan la cuarta flota frente a Sudamérica…

Nadie debe esperar de los capitalistas las políticas necesarias para los hombres y mujeres, la flora, la fauna, el medio físico. La única alternativa justa y sustentable puede venir de los pueblos: un socialismo global programado para un futuro posible de millones de años con una Tierra como la conocemos.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

Carta abierta a Marcelo Tinelli, Susana Gimenez y Mirta Legrand con copia a Daniel Scioli

Bernardo Veksler (especial para ARGENPRESS.info)

Me dirijo a ustedes, a raíz de las declaraciones que formularon en los últimos días, con la intención de compartir una reflexión y, si fuera posible, una propuesta que tienda a resolver los problemas sociales que nos aquejan.

Cuando se expresaron con indignación por la saña y violencia de la que habían sido víctimas personas de renombre, profesionales o comerciantes, compartí con ustedes el dolor de esas familias como muchos de sus televidentes. Uno tiende a mirarse en esos espejos y se estremece poniéndose en el lugar de esos involuntarios protagonistas.

Además, existen muchísimos otros casos de violencia y delincuencia que rara vez adquieren relevancia. Cuando los afectados son humildes trabajadores que sufren el robo de sus quincenas o alguna de sus pertenencias (con el drama que conlleva esa pérdida), cuando son maltratados por patotas, violan a sus hijas, ven como sus hijos o los de sus vecinos se introducen en el submundo de las adicciones sin contar con una mínima ayuda o prevención, no sólo no tienen trascendencia, sino que muchas veces tienen que sobrellevar doblemente su rol de víctimas, ya que al denunciar el perjuicio sufrido su simple apariencia los convierte en sospechosos. Entonces, el problema de la inseguridad tiene una dimensión mayor del que la espectacularidad mediática brinda habitualmente.

Sus llamados a la “mano dura” y el reclamo excluyente de soluciones represivas no parece ser el camino adecuado. El “ojo por ojo y el diente por diente”, que inducen los textos bíblicos, son propios de épocas cuando imperaba la ley del más fuerte y lo visceral era más potente que lo racional. A esta altura de la evolución de la humanidad no debería recurrirse a semejantes metodologías, porque la sociedad cuenta con recursos, especialistas y profesionales capacitados para hacer un diagnóstico adecuado, generar un intenso debate y determinar las estrategias más convenientes para recuperar estándares de vida dignos. Entonces si esas posibilidades existen, ¿por qué reducir las soluciones al típico reclamo de una sociedad primitiva que lejos de permitir entender y resolver la cuestión nos lleva inevitablemente a un mayor embrutecimiento colectivo?

Ustedes se preguntarán, como casi toda la ciudadanía, ¿por qué nos está pasando esto? ¿Por qué razón este fenómeno de violencia nos está martirizando como sociedad de manera creciente en las últimas dos décadas, cuando anteriormente era excepcional? ¿Qué fenómeno disparó esta involución? De las respuestas que surjan dependerán las medidas que se deban reclamar para que esos padecimientos comiencen a encontrar soluciones.

Seguramente, el éxito que han logrado en sus respectivas carreras tiene que ver con sus cualidades comunicativas, con ese mecanismo aceitado que les permite alcanzar un alto nivel de empatía con el público. Cuentan con una capacidad enorme para encontrar las palabras justas que su millonaria teleaudiencia espera escuchar, saben expresar sus ideas con razonamientos simples que rápidamente son popularizados y aceptados por las mayorías. Es una enorme virtud la que poseen. Sus discursos pueden ser polémicos pero nunca serán ignorados. Pero esa particular aptitud no puede ser igualmente efectiva ante cualquier contingencia, menos aún para enarbolar soluciones de problemáticas complejas. En esos casos se corre el riesgo de exteriorizar salidas cosméticas, ofrecer sólo un espacio para la catarsis colectiva o, peor, inducir a la satisfacción por la vía de la venganza.

Reivindicar un incremento de la represión es una respuesta simple que tiende a ser aceptada por mucha gente. Ante un tema complejo es natural que se opte por respuestas sencillas que eludan razonamientos y debates profundos. Las opciones más autoritarias y dictatoriales suelen también nutrirse de este tipo de argumentos efectistas que les permite lograr rápidas adhesiones, sostenidas en la emotividad y el escaso intercambio de ideas. Por otro lado, no puede perderse de vista que esta prédica, en algunos casos, ha desencadenado en la justicia por mano propia o en complacencias con los excesos represivos.

Hace unos días, la Coordinadora contra la Represión Institucional (Correpi) denunció la muerte de 2826 chicos, desde 1983, fruto del accionar de uniformados y que, desde 2003, los fallecidos en circunstancias que involucran a victimarios oficiales suman 1323 jóvenes. Es decir, que esa “mano dura” reclamada ya se viene ejecutando, sin que haya obrado como un neutralizante de la violencia, todo lo contrario. ¿Será que 2.826 chicos muertos es insuficiente para alcanzar la seguridad deseada, que hace falta subir esa cifra a diez mil, veinte mil o la tristemente recordada de treinta mil para alcanzar soluciones satisfactorias para la ciudadanía?

Es evidente que el tema de la violencia y el auge delictivo no puede resolverse mágicamente, porque responde a una multitud de causas entre las que podemos incluir la decadencia del país, la desindustrialización, la desocupación, la concentración urbana, la pobreza y la marginalidad, pero también la corrupción policial y el amparo oficial a traficantes de todo tipo.

La condición humana

El último medio siglo de la historia de nuestro país fue de un continuo derroche de oportunidades en pos de encontrar un rumbo económico que contenga a la población. Podremos recordar los vaivenes de las estrategias económicas implementadas en función de las doctrinas de moda, de ser propiciadas por los organismos multilaterales o para beneficiar a determinados sectores, despreciando un futuro promisorio común. No será difícil visualizar a los gobernantes que obscenamente incrementaron sus patrimonios conviviendo con escándalos de corrupción, sin siquiera ruborizarse ni brindar explicaciones ni ser investigados por la Justicia. No fue un cataclismo que afectó a todos por igual, algunos fueron funcionales a esos ilícitos y se nutrieron generosamente de ellos.

A pesar de que ningún país está exento de esos perniciosos hábitos políticos, la evolución no fue la misma. Hasta hace medio siglo Argentina era la economía predominante de América Latina y en la actualidad no existen certezas de que esté ubicada en el tercer, cuarto o quinto lugar. La simple comparación con el desarrollo manifestado por Brasil y Chile resulta por demás contundente. Este fenómeno de retroceso y frustración de una sociedad no fue gratuito

El censo económico 2004/5 dio cuenta de “una caída de casi 9.000 unidades fabriles respecto al CNE anterior”, en 1994. “Este fenómeno se registra por tercera vez consecutiva y supone una reducción de plantas del orden de los 25.000 en relación al CNE de 1974”.

“La ocupación industrial (poco más de 950.000 trabajadores) supone una expulsión de más de 55.000 personas respecto a una década atrás. En este plano también se reproduce por tercer censo consecutivo y remite a una expulsión de 375.000 trabajadores en relación con los ocupados en la última fase del proceso sustitutivo. Así, al cabo de tres décadas, la industria expulsó a casi el 30 por ciento de la dotación de mano de obra ocupada”. También se manifiesta “una creciente apropiación del excedente por parte de los capitalistas del sector (en especial de los más grandes, dado lo difundido de los procesos de concentración y centralización del capital)”. (Daniel Azpiazu – Martín Schorr. Página 12. Suplemento Cash. 25-10-09).

¿Qué tienen que ver estas cifras con el grado de violencia y el auge delictivo que afecta a la sociedad argentina? Desde hace muchos años existen investigaciones que confirman la relación entre ambas variables. En efecto, la caída de los puestos laborales en la industria y el aumento de la delincuencia son fenómenos estrechamente ligados, según las conclusiones a las que arribó, luego de sus investigaciones, el sociólogo norteamericano James Petras. El estudio analiza las consecuencias inexorables que se producen en el ámbito familiar con la ausencia de la contención que ejerce el trabajo fabril.

“La crisis aumentó el desempleo industrial y automáticamente se elevaron los robos y los asesinatos”, afirmó Petras. Trabajó sobre cinco grandes ciudades -Detroit, Nueva York, Boston, Chicago y Newark- investigando los posibles vínculos entre ambos procesos durante el período 1950/1988. Sus conclusiones fueron que “hay una relación perfectamente inversa. En todos los casos, cuando cae la industrialización y el empleo industrial, aumenta la delincuencia y el crimen”

“La explicación no está simplemente en la pobreza -señala Petras (Clarín, 15/7/90)-. Es la pérdida de la integración. La industria nuclea la gente en la fábrica, permite la organización social y asegura la estabilidad de la familia. Cuando el hombre es marginado por el desempleo prolongado, su autoridad de padre suele quedar lesionada y en más de una ocasión termina abandonando la familia y dejándola en un cuadro de desamparo y quiebra. No es la pobreza en forma grosera lo que explica todo”.

Los pasos de su investigación fueron los siguientes: “Hicimos un pequeño estudio: el proceso de un padre de familia que pierde el trabajo. Se cierra la industria, el padre es indemnizado y a partir de allí los lazos con su hijo empiezan a quebrarse. ¿Por qué? El hijo no puede seguir al padre en su misma fábrica, no tiene una integración social a través de los sindicatos. La autoridad del padre desocupado sobre la familia se va minando. El hijo camina suelto en trabajos mal pagos en el sector servicios, carece de seguridad laboral y de integración”. Considera que “el costo de oportunidad entre una “changa” mal pagada y lo que puede ganar con las drogas o los robos empieza a pesar. Quebrada la autoridad familiar y sus posibilidades de integración, pasa a ser una simple cuestión de conveniencia. Eso fue en Detroit, donde la crisis aumentó el desempleo industrial y automáticamente se elevaron los robos y los asesinatos. Pero sucedió igual en otras grandes ciudades.” En el mismo sentido, agrega que “cuando tenemos pleno empleo industrial y una fuerte sindicalización, las tasas de criminalidad son muy bajas. Si realmente queremos vivir sin miedo ni crímenes tenemos que cuestionar la política de inversiones y la política industrial”.

Luego describe con mayores precisiones el fenómeno, a los miembros de la clase obrera industrial “el empobrecimiento constante los arroja a las calles, pierden identificación con la sociedad, no tienen respeto alguno por la autoridad porque ninguna autoridad tiene respeto por ellos. Son la “basura”. Así, los llaman. Y a la basura hay que limpiarla”.

Entonces, sí la pérdida de puestos de trabajo y el aumento de la delincuencia están vinculados, considerar que la opción para resolver los temas de seguridad pasa por la represión es como prescribir un analgésico para un enfermo de cáncer.

Ahora bien, si la situación de inseguridad que padecemos tiene un origen que se remonta a un par de décadas atrás y los sucesivos gobernantes fueron provocando un agravamiento o la utilizaron de manera perversa en función de sus intereses políticos, ¿existe alguna estrategia posible para resolver ese dilema?

“Hay estados y estados. Hay un estado eficaz con capacidad de tomar un excedente de recursos, organizar programas de servicios que funcionen y atender al sector más desprotegido. Son los casos del Canadá, de Escandinavia, etcétera. Y tenemos otros estados que son simples bolsas de empleos para que los políticos armen sus clientelas. Esos estados absorben sus recursos y dan peores servicios” (Petras, ya citado)

Roberto Baradel, secretario general de Suteba y adjunto de la CTA bonaerense, denunció días atrás que “los hogares están cerrando porque no están recibiendo el pago de becas, no se está aplicando la ley 13.298 de promoción y protección de derechos. Debemos confrontar sobre las causas que generan un país con excluidos y con inseguridad. Dar el debate a la sociedad. Las medidas de Rico y de Ruckauf han incrementado la inseguridad porque incrementaron los circuitos delictivos que están vinculados al poder político y a la policía”.

Si los funcionarios de diversos niveles y jerarquías son los verdaderos responsables de este fenómeno, también muchos medios de comunicación aportan lo suyo con la presentación de informaciones en función de sus necesidades de confrontación con el gobierno de turno o de manera sensacionalista y superficial, sin demostrar un compromiso acabado con el futuro de la sociedad a la que se deben.

En el trabajo titulado “El Encierro mediático. Cómo hablan los diarios sobre los chicos en conflicto con la ley penal”, recientemente publicado, se relevaron 22 diarios –11 nacionales y 11 provinciales-, se analizaron cuáles fueron los temas más y menos tratados, las fuentes escuchadas, los términos utilizados y pone el foco en el tratamiento de los chicos acusados de delitos. Asegura que hay “pocas fuentes; pocas estadísticas; muchos términos peyorativos y titulares que derraman estereotipos en letras de moldes sobre un grupo social que poco puede hacer para defenderse”.

En un año, sostiene el informe, las noticias que vinculan a chicos y chicas con el delito se cuadriplicaron en los principales diarios del país. “¿También se cuadriplicaron los delitos cometidos por chicos? No. Difícilmente éste sea un número que confirme cualquier estadística”. Una de cada cuatro notas relevadas en 22 diarios no cita ninguna fuente, “y en otros casos se apeló exclusivamente a la frase “una alta fuente policial” para comentar un presunto hecho delictivo cometido por un chico”. El trabajo da cuenta de que sólo en el 4,3% de los casos, los propios adolescentes tuvieron voz en las notas que hablaron sobre la Justicia Penal para la franja etaria de 16 a 18 años. Además “los artículos que se refirieron a medidas de privación de libertad de los adolescentes sospechosos de delinquir, incluyeron términos peyorativos en el 65 por ciento de los casos” (www.argenpress.com.ar -20/11/09).

Por otra parte, el rol de las instituciones dedicadas a la prevención del delito y de sus responsables políticos está seriamente cuestionado. No sólo por la escasez de recursos, sino por su sospechosa ineficiencia para operar contra los grandes traficantes, que son los principales causantes de la inseguridad por las redes mafiosas que han tejido incorporando a miles de “arrojados a las calles” y por la utilización por la propia policía de muchos de ellos. ¿Tuvieron que producirse varios crímenes para que las autoridades se percataran del fenomenal tráfico de efedrina que existía en nuestro país? ¿Si ARBA cuenta con tecnología satelital para detectar incrementos patrimoniales no declarados, por qué razón no se la utiliza para descubrir los cientos de desarmaderos existentes que se nutren del robo de automotores? ¿Es posible que los narcóticos circulen con la magnitud e impunidad que lo hacen sin el amparo de algunas dependencias del Estado? ¿Por qué han pasado tantos gobernantes y funcionarios de seguridad sin que se haya podido cambiar radicalmente el funcionamiento policial?

Propuestas

Estas propuestas, que a continuación se detallan, pueden ser más conducentes que el simple reclamo de una mayor represión para resolver el tema de la inseguridad.

1. Es evidente que el problema es complejo y ante cuestiones de esta índole no hay nada mejor que abrir el juego, desarrollar un profundo debate con la mayor participación y libertad posible. Con la incidencia que ostentan en los medios de comunicación, sería sencillo para ustedes promover la creación de espacios en los principales canales de televisión en los que participen académicos, especialistas, representantes sociales y políticos, sin restricciones de tandas publicitarias y grillas de programación, para abordar lo más seriamente posible esta problemática, debatiéndola e intentando concluir en una estrategia adecuada para resolverla. Así será posible esclarecer sobre sí los recursos del estado están bien utilizados o no, cómo contener y brindarles una oportunidad de futuro a los niños y jóvenes desamparados, si la forma de mejorar la seguridad pasa o no por la participación más activa de la ciudadanía en el control y la designación de las autoridades policiales y de seguridad, sobre el tratamiento informativo más adecuado para abordar este tipo de información por parte de los medios de comunicación con el fin de aportar desapasionadamente al esclarecimiento de la ciudadanía, entre otras cuestiones.

2. Creación de un fondo solidario con el fin de solventar una política de amparo social que promueva la cultura del trabajo. Un llamamiento efectuado por ustedes sería enormemente exitoso. Con vuestra iniciativa y el efecto de emulación que ejercería su propia contribución, podría canalizarse el aporte de gran parte de la sociedad, principalmente el de los ricos y famosos, brindándole así la oportunidad de retribuir a la comunidad todo lo que han recibido de ella. De esta manera, podrían solventarse innumerables mecanismos de contención social determinados por las conclusiones que surjan del debate propuesto en el punto anterior.

Estas propuestas se encuentran a vuestro alcance y serían una contribución notable a resolver la problemática que aqueja a la sociedad. Frente a una situación límite como la presente, una acción es mucho más efectiva que cientos de discursos. La promoción de estos pasos haría que el reconocimiento social que poseen se incremente notablemente, pero lo más importante encontrarán la enorme satisfacción de haber contribuido al logro de una sociedad mejor.

Afectuosamente.

Bernardo Veksler

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

Aumenta la criminalización de la pobreza: Envalentonada, la derecha política y mediática se sube al caballo de la inseguridad

PRENSA DE FRENTE

Era previsible y se lo veía venir. La protesta en Wilde, la reaparición de Blumberg, las declaraciones de políticos y famosos –Macri, Carrió, Cobos, Susana, Tinelli- y como respuesta el endurecimiento de la política represiva de Scioli y la Bonaerense. Para muchos era el paso siguiente, luego de la ley de medios, o más bien, el paso seguro al cual apelar a la hora de generar nuevos horrores y paranoias mediáticas en el conjunto de población.

Así, hoy quien no vive en los grandes centros urbanos argentinos, lee los diarios y se encuentra con panoramas similares a los de una guerra social en desarrollo. Si bien, como decíamos, era una posibilidad muy factible que sucediera, no deja de ser espeluznante la forma en que esto se hace eco en las diferentes expresiones políticas que gobiernan distritos y provincias.

La Capital Federal es quizá el distrito paradigmático en lo que hace al desarrollo de políticas de seguridad represivas y penalizadoras de la pobreza. Ya desde el comienzo del armado de la Policía Metropolitana, Mauricio Macri evidenciaba su concepción de inseguridad señalando que la tarea de esta era combatir los cortes de calles. La designación a la cabeza de la nueva policía de quien fuera en su momento encargado del diseño de las agencias antiterroristas en el país, Jorge “Fino” Palacios, resultaba casi una provocación de la que todavía están pagando los costos. A la vez el funcionamiento de la Unidad de Control del Espacio Público (UCEP), como grupo parapolicial encargado de “limpiar” la ciudad de indigentes y pobres, completaba una tarea, ya no policial ni social, sino respecto del tan mentado “espacio público”.

Desatado el escándalo por espionaje, el PRO se decidió a “democratizar” a la policía metropolitana designando un civil. El elegido no fue otro que Eugenio Burzaco, discípulo en materia de seguridad interior de Jorge Vanossi, ministro de justicia de Eduardo Duhalde durante los asesinatos del Puente Pueyrredón en 2002. El actual diputado del PRO, promotor de la baja de imputabilidad, es un agorero de la mano dura contra las manifestaciones callejeras y defensor de los crímenes de estado de la última dictadura militar.

Al calor de las operaciones mediáticas, salió a la luz un nuevo código contravencional para la provincia de Buenos Aires. “Recuperemos la calle para la Bonaerense”, es el nombre del nuevo programa que, si bien se hizo público en el correr de la semana pasada, es evidente que se viene preparando desde hace tiempo ya que tiene 168 artículos.
El gobernador Scioli y su ministro de seguridad, Carlos Stornelli, buscarán la aprobación del nuevo código en el parlamento bonaerense. El proyecto es considerado por los principales organismos de derechos humanos como inconstitucional y represivo de las libertades básicas de los ciudadanos de la provincia de Buenos Aires, sus derechos consagrados y el sistema democrático en si mismo.

De aprobarse este proyecto la bonaerense contará con mayores facultades, generando así una situación de impunidad, abuso y arbitrariedad altamente manifiestas en las facultades discrecionales a la hora de evaluar qué es la moral pública y las buenas costumbres. Algunas de las expresiones incluidas en el proyecto, tales como “susceptible de causar alarma o inquietud”, “decencia pública”, etc. nos remonta a un sistema penal que no se condice con el discurso del reconocimiento de los derechos humanos que el oficialismo pregona constantemente.

Varios artículos se destacan por penalizar algunas de las formas actuales de protesta, tendiendo cada vez más al control político de la movilización social. A través de los artículos 40 y 80, se penalizarán los escraches y las movilizaciones hasta con 15 días de prisión. Otra de las facetas más polémicas es la que avanza con la penalización de la pobreza. Mediante este proyecto cartoneros, limpiavidrios, changarines, travestis, etc. serán objeto de la mejor policía del mundo.

Resulta preocupante que, mientras los grandes medios de comunicación bombardean minuto a minuto sobre nuevos hechos de inseguridad –delitos que en la mayor parte de los casos están relacionados directamente con los negocios de la bonaerense- Scioli avanza con leyes que no dan respuesta al efectivo crecimiento de delitos y criminaliza –aún más- a los sectores más postergados. Un alerta para pensar el escenario que se plantea en el corto plazo.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

La responsabilidad de los medios en el marco de feminicidio que se sufre en el país

Esteban Stanich (PRIMERA FUENTE)

Los medios como transmisores de mensajes y reflejos de una cultura tienen una alta responsabilidad a la hora de analizar la violencia de género existente. “Si queremos una sociedad mas igualitaria e inclusiva, debemos utilizar un lenguaje no sexista o inclusivo”, advierte la periodista especializada en el tema, Marcela Espíndola. Se estima que cada tres días muere una mujer en el país por casos de violencia machista. Tucumán, entre las provincias con más alto índice de violencia hacia la mujer.

Más de un centenar de mujeres mueren asesinadas cada año ante los ojos vendados de un sistema para el cual, el feminicidio es notado –si es que se lo percibe- como un mero término del que se tiene una idea lejana. Esa misma distancia que la sociedad mantiene ante el macabro destino de tantas mujeres, entendidas por muchos, sólo cómo productos de arrebatos esporádicos de conocimiento y trascendencia mediática.

Cada tres días, se estima que una mujer es asesinada en el país por hechos vinculados a la violencia de género. Una realidad que no distingue clases sociales y que presenta una fuerte distorsión a partir -entre una multiplicidad de factores- del papel de los medios de comunicación, responsables desde su ignorancia o de su poco atrevimiento a revelarse a la cánones sociales imperantes, para asumir un rol que permita deshilachar el manto de consecuencias aparejadas por el mundo patriarcal en el que se vive inmerso.

“En la sociedad que vivimos, muchas veces, los periodistas no nos hacemos cargo que reproducimos prejuicios y que, a veces, tenemos herramientas para pedirle al Estado que se ocupe de lo que está pasando, aunque no lo hacemos. Como comunicadores criticamos lo que está mal pero no lo hacemos a nosotros mismos”. La reflexión pertenece a la periodista Marcela Espíndola, especializada en la problemática de género, quien el miércoles brindó una jornada de capacitación sobre el abordaje de los medios frente a esta situación en la Asociación de Prensa de Tucumán.

Consiente del rol –y la responsabilidad- que tienen los medios para alterar una realidad que muchos no quieren ver, Espíndola impulsa la consolidación de un periodismo con enfoque de género, a través del cual, se analice la información valorizando su impacto de manera diferenciada entre hombres y mujeres teniendo en cuenta la construcción social sobre sus roles.

Espíndola, quien forma parte de la Red Federal de Periodistas por una Comunicación No Sexista (PAR), entiende el papel clave de los periodistas constituidos en transmisores de un lenguaje “que el instrumento mediante el cual expresamos nuestros pensamientos”. “Si queremos una sociedad mas igualitaria e inclusiva, debemos utilizar un lenguaje no sexista o inclusivo”, advierte la comunicadora santiagueña en diálogo con primerafuente.

Por esto, propone como paso inicial para cambiar esta realidad, una alteración consiente del uso del lenguaje en los medios el cual podría sostenerse en base a las recomendaciones aportadas por un decálogo para el tratamiento periodístico de la violencia de género (ver nota aparte).

En este marco, Espíndola citó a modo de ejemplo la constante calificación por parte de los medios de los asesinatos vinculados a la violencia de género bajo la identificación de “crímenes pasionales”. “Es un grave error y hay que desterrarlos. Los crímenes pasionales no existen, en cambio sí hay que identificarlos como violencia de género y violencia machista”.

“Los periodistas también deben analizar esta realidad en su contexto y no identificar cada muerte de una mujer como otro caso más de inseguridad. Así se banaliza esta problemática que debe ser entendida como un fenómeno social”, agregó la comunicadora social en su disertación organizada por la Delegación Tucumán del Instituto Nacional Contra La Discriminación la Xenofobia y El Racismo.

En el encuentro, del que formaron parte funcionarios locales –estuvo presente la ministra de Desarrollo Social, Beatriz Mirkin- y especialistas de diversas áreas como sicólogos, abogados y trabajadores sociales, se evidenció el escaso avance en la provincia de instituciones que aporten herramientas para revertir la violencia de género.

“Como en todo el país, acá también sucede que muchas mujeres no denuncian el maltrato que reciben o bien, en ocasiones en las comisarías ni siquiera se les toma la denuncia. Peor aún, en Tucumán, con los altísimos niveles de violencia a nivel nacional que tiene, no existe lugar alguno donde una mujer pueda recibir ayuda en forma telefónica más allá de los horarios comerciales. Esta provincia no puede seguir haciéndose la boluda frente a lo que está pasando”, concluyó la especialista.

Foto: Argentina, Tucumán - Espíndola alertó sobre los prejuicios insertados en la sociedad que son difundidos por los medios. / Autor: PRIMERA FUENTE

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

Argentina: Agresiones persistentes

Raquel Schrott - Ezequiel Miodownik (BIODIVERSIDADLA)

¿Qué tienen en común una cooperativa de pequeños productores de la provincia argentina de Formosa con las comunidades diaguitas de los Valles Calchaquíes? Algo deben poseer sus prácticas, sus deseos y sus acciones para lograr que oscuros empresarios y dudosas instituciones se conviertan en exitosos emprendedores del arrebato y la usurpación de lo que no les corresponde.

Quizás no conciban, menos toleren, la idea de la producción de alimentos para el propio sustento o para llevar bienestar a las comunidades que desarrollan un modo de supervivencia basado en la solidaridad, la cooperación y el apoyo mutuo. En el camino por construir alternativas a una, tal vez, impuesta propuesta de vida «oficial» de la cual nadie debe salirse, comuneros, campesinos y productores se enfrentan a diario a un tridente compuesto por policías, empresarios y políticos que intentan socavar su futuro.

La Cooperativa Co'eyú Limitada contiene a productores agrícolas de la localidad de General Manuel Belgrano, en el departamento formoseño de Patiño. Con fondos otorgados por distintos ministerios públicos, Co'eyú se proveyó del equipamiento necesario para mejorar la producción. Además, la cooperativa del Movimiento Campesino de Formosa (MOCAFOR), recuperó del abandono un local donde anteriormente funcionaba un supermercado de otra cooperativa que fue vaciada y destruida. Tal como lo denunció el MOCAFOR, del local de Co'eyú se sustrajeron alambres, postes, herramientas e insumos. Los productores eligieron el cooperativismo como forma de enfrentarse a la desaparición del sector, «por efecto de la voracidad del sistema capitalista», y a la humillación que proponen algunos políticos locales que buscan mantenerlos en la condición de «domesticados y falderos».[1] «Nosotros como MOCAFOR, cuando empezamos a organizarnos, hicimos la recuperación de lo que entonces era un lugar totalmente abandonado y donde se escondían los delicuentes de la zona, lo que era un poderoso supermercado de la Cooperativa Riacho Limitada, nuestros compañeros más grandes que habían fundado la cooperativa», recuerda Benigno López, presidente de Co'eyú y referente del MOCAFOR.

A los campesinos formoseños les llama la atención la forma sistemática en que se persigue y ataca al movimiento y a las otras agrupaciones que componen el Frente Nacional Campesino (FNC). «Es muy llamativo, hay muchos actos de calumnias y de provocación que vienen de manos de empresarios y de algunos funcionarios políticos de alto rango en distintas provincias», afirma López.

― ¿Por qué se sienten intimidados en el local de la cooperativa?

López.―El Movimiento Campesino de Formosa hizo la recuperación de un local que 20 años atrás era un supermercado de la Cooperativa Agropecuaria Riacho Porteño Limitada. En la década del ochenta y parte del noventa, la Cooperativa Riacho Porteño explotaba la desmotadora de algodón de General Belgrano. Después, esta cooperativa es quebrada y robada, vaciada por los administradores y algunos destacados dirigentes políticos. Hace más de diez años logramos la matrícula de la Cooperativa Co'eyú Limitada, instalamos las oficinas, los equipamientos, tractores, implementos, herramientas, equipos de computación; todo lo que la cooperativa va adquiriendo lo tenemos ahí. Aparte, el salón lo utilizamos como un lugar de eventos comunitarios, eventos sociales para toda la comunidad. Un par de años atrás, la provincia concede la administración de la desmantelada desmotadora al FONFIPRO, el Fondo Fiduciario Provincial, que es un ente del gobierno de la provincia de Formosa, y volvieron a poner en marcha una desmotadora en ese local. Desde entonces, ellos nos quieren quitar el local de la cooperativa Co'eyú, hostigan contra la cooperativa, contra el MOCAFOR y hacen todo tipo de actos que perjudican, como robarse los alambrados, robarse herramientas, meter maquinarias por la fuerza. En estos días avanzaron un poco más y metieron máquinas y personal de la provincia a destruir el cerco perimetral de la Cooperativa Co'eyú. Nuestros compañeros, hicieron la exposición ante la policía, después hicieron la denuncia como corresponde. La policía hasta el momento se dio el gusto de no pasar al juzgado de la jurisdicción la denuncia que efectuaron los dirigentes; entonces, la agresión persiste, la agresión continúa de parte del FONFIPRO.

― ¿Saben qué intereses hay detrás del FONFIPRO?

López.―La capacidad de producción de algodón de los pequeños productores realmente ha caído muchísimo en la provincia de Formosa, es muy poca la producción de algodón. Sí sabemos que hay lavado de dinero a través de lo que es producción de algodón de poderosos dirigentes políticos. El desmote de ese algodón se hace en esta desmotadora que administra el FONFIPRO. Lo único positivo que nosotros vemos en el lugar es que trabajan 50 padres de familia, que son la mayoría de origen campesino, y que hoy son utilizados para tratar de confrontar con el MOCAFOR. El FONFIPRO es una entidad bastante extraña que pretende restarle fuerza, dividir al MOCAFOR, a la cooperativa que está intentado nuclear a los pequeños productores y desarrollar emprendimientos productivos y de industrialización en la zona. Es decir, estamos en la primera etapa todavía, estamos en pañales, y antes de que la criatura camine están tratando de matar a la criatura.

― ¿Cúal es el trabajo que desarrollan desde la cooperativa?

López.―La preparación de suelos de doscientos pequeños productores de la zona de General Belgrano, pequeños productores agropecuarios. Todo lo que fue preparación de suelos para hortalizas, para maíz y para algodón, lo hizo la cooperativa Co'eyú Limitada. Es decir, el 95% de preparación de suelos, el manejo de suelos, lo hace la cooperativa. La preparación de suelos para, por ejemplo, trabajos de industrialización forestal, de aprovechamiento forestal como carbón vegetal y otros derivados, eso lo impulsa la Cooperativa Co'eyú Limitada.

― Ustedes que vienen recorriendo el territorio formoseño, ¿cómo está siendo afectado por la sequía?

López.―Cayeron los primeros chaparrones en la zona más seca de la provincia de Formosa, que es absolutamente insuficiente, pero empezó a aliviar un poco la desesperante situación. Es inmensa la pérdida que tienen todos los pequeños y medianos productores de todo lo que es el oeste formoseño, el centro de Formosa e incluso toda la región del Chaco seco de la Argentina.

Posesión e imposición

Un empresario, acompañado por policías, viene ingresando reiteradamente a la Comunidad Indígena Diaguita Calchaquí de Animaná para intentar explotar un sector del territorio originario. La comunidad se encuentra en el paraje Potrerillo del departamento San Carlos, al sur de la provincia argentina de Salta. A pesar haber sido realizadas las denuncias, las instituciones del Estado hasta el momento solo parecen tener en cuenta los papeles presentados por el empresario, quien aduce haber comprado las tierras. Una situación similar vivió la comunidad vecina de El Divisadero, donde otro empresario también intentó adueñarse del territorio comunitario acompañado por la policía. Manuel, integrante de la comunidad de Animaná explica: «La comunidad está camino de la ruta 40, de Cafayate hacia San Carlos, en medio está el pueblo de Animaná, cerca del territorio de la comunidad. Abarca el Paraje San Antonio, San José, Potrerillo y Cerro Bayo, y también Durazno; todo eso es territorio de Animaná. En El Durazno, tuvimos un intento de desalojo hace unos días atrás y ahora tenemos usurpación de territorio, y también intento de desalojo, porque en realidad nos desalojan de los terrenos que estamos sembrando tradicionalmente.[2]

― ¿Tienen el título comunitario de las tierras?, ¿hace cuántos años viven en ese lugar?

Manuel.―Título comunitario es lo que no tenemos. Ahora se está haciendo el relevamiento territorial con la ley 26.160, pero todavía no se puso en práctica, recién se están haciendo las capacitaciones. El inmueble está dividido en varias parcelas, varias propiedades, pero no están a nombre de la comunidad. Nosotros tenemos la posesión ancestral. Nosotros vivimos tradicionalmente ahí. Yo, de mis abuelos, conozco que han vivido los padres de ellos ahí, así que muchos años atrás.

― ¿Cuáles son las amenazas que están sufriendo?

Manuel.―Es grande el territorio, son varios parajes. En realidad cada vez se agudiza más porque se están promoviendo los monocultivos del viñedo y también la actividad hotelera. Por esas actividades tenemos amenazas de desalojo; también están tratando de entrar a desmontar, a pesar de que está la «ley Bonasso» contra los desmontes.

― ¿Cuántas familias forman parte de la comunidad?, ¿cuál es la forma de sustento que tienen?

Manuel.―Más o menos 25 familias, porque hay lugares donde en la casa viven dos o tres familias, porque está la madre, el padre y lo hijos ya se casaron, y viven ahí en el mismo lugar. Acá hay diversidad de cosas, se crían animales, cabritos, ovejas; en la parte baja siembran frutales, durazno, nogales; y pasturas, alfalfa y otros tipos de huertas; cultivos tradicionales de papa en la zona alta y otros cultivos como el maíz.

― Hay empresarios que entran con la complicidad de la policía para explotar las tierras de la comunidad.

Manuel.―Sí, ese es el caso de la tierra donde vivía mi abuela, nosotros seguimos ahí. La casita quedó como abandonada pero no los cultivos, nosotros sembramos todo el año. El anteaño pasado no pudimos sembrar porque no había agua por la sequía y este año estamos intentando sembrar y fue un empresario, un tal (Ramiro) Michel, que se dice dueño y avanzó, y la policía los defendía a ellos.

― ¿Por qué sienten que los empresarios pueden avanzar así de fácil?

Manuel.―Acá no se están respetando las leyes nuestras, ni el artículo 75 inciso 17 de la Constitución (Nacional) ni tampoco la ley 26.160, y creo que con estas leyes que hoy estamos teniendo, tenemos más presión todavía, tampoco están muy difundidos estos derechos nuestros y donde pueden, avanzan.

― Un situación similar se vivió en El Divisadero, ¿están recibiendo solidaridad de otras comunidades y organizaciones?

Manuel.―Sí, también tienen el mismo problema. Es el avance como aquí también, una bodega y siembra de viñedos. Acá en todo el valle está la Unión de las Naciones de los Pueblos Indígenas, así que estamos en comunicación. El sábado pasado tuvimos una asamblea en El Divisadero, viendo cómo seguimos en el camino en defensa del territorio. Nosotros vamos a seguir defendiendo la posesión y también difundiendo los derechos comunitarios. Me parece que si bien no nos reconocen porque tenemos que tener un título, el solo hecho de tener la posesión también es un título.

Notas:
1] Movimiento Campesino de Formosa (MOCAFOR), 29 octubre 2009. «Cooperativa Co'eyú Limitada». [http://argentina.indymedia.org/news/2009/10/701455.php ].
2] Encuentro Calchaquí, 13 noviembre 2009. «Empresarios cafayateños usurpan territorios indígenas».

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

Injurias y calumnias: un cambio positivo

LA ARENA

El Congreso de la Nación dio un paso efectivo en favor de las libertades públicas al aprobar, la semana pasada, una sustancial modificación al Código Penal en el capítulo relativo a los delitos contra el honor, esto es, calumnias e injurias. De tal suerte, dio cumplimiento a la sentencia dictada el año pasado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en virtud de la cual esas normas ya habían sido declaradas inconstitucionales por distintos tribunales, como ocurrió en nuestro medio en una causa que involucró a tres periodistas de este diario.

Sin embargo, y con lo auspicioso de la reforma –que se suma así a la derogación, la década pasada, del vetusto delito de "desacato"–, el Congreso se quedó a medio camino en el cumplimiento de lo mandado por la CIDH.

Contrariamente a lo informado por algunos medios, la reforma no implica la derogación de los tipos penales de injurias y calumnias. Lo que se suprimió fue la pena de prisión, pero se mantienen las penas de multa para las injurias (de tres a 30 mil pesos) y para las calumnias (de 1.500 a 20 mil). Además, y esto es lo sustancial de la reforma, se establece que estas conductas no serán sancionadas cuando se trate de “expresiones referidas a asuntos de interés público o las que no sean asertivas” y que “tampoco configurarán delito de injurias los calificativos lesivos al honor cuando guardasen relación con un asunto de interés público”. Con esta doble fórmula, la legislación penal argentina adoptó dos viejos standards de la Corte Suprema, la doctrina de la "real malicia" y la doctrina del caso "Costa", que exculpa a las informaciones que empleen en su redacción un modo verbal potencial. Estos criterios jurisprudenciales vienen siendo reiterados por la Corte desde hace más de veinte años, pero sin embargo continúa
n siendo ignorados por muchos tribunales inferiores en todo el país.

Se supone que con esta reforma, quedarán totalmente excluidas de tratamiento penal las expresiones y opiniones sobre los funcionarios públicos, figuras públicas, o particulares involucrados en una cuestión de interés público. Es de esperar que el criterio judicial no limite indebidamente el concepto de "interés público" aquí consagrado.

La aprobación de la norma en el Senado fue por unanimidad, actuando como miembro informante el senador pampeano Rubén Marín, quien destacó que “para que la conducta no sea imputable, sólo se requiere no actuar con real malicia, conforme lo determina ya la jurisprudencia. Es decir, no reconocer la falsedad o, por lo menos, haber sido lo suficientemente diligente como para proporcionar información real”.

La reforma no sólo modificó los artículos 109 y 110, que tipificaban las calumnias e injurias, sino también otros artículos del mismo capítulo del Código. En el 117 se estableció que retractarse públicamente de una calumnia o injuria “no importará para el acusado la aceptación de su culpabilidad” y el 113, que condenaba también a quien reprodujera las calumnias o injurias de terceros, y que ahora quedará exento de pena cuando el contenido de los dichos “no fuera atribuido en forma sustancialmente fiel a la fuente pertinente”. Esto también proviene de una reiterada doctrina de la Corte, sentada por primera vez en el caso "Campillay".

No obstante lo auspicioso de la reforma, el Congreso sigue en deuda con lo dictaminado por la CIDH. En primer lugar, porque no se hizo cargo de que la sentencia "Kimel" dice claramente que el tipo penal de la injuria "no describe conducta alguna", y que por ende resulta arbitrario y contrario al principio de legalidad. Tampoco se hizo cargo de que el tribunal internacional ordenó al Estado argentino, también, modificar las normas relativas a la responsabilidad civil en este tipo de situaciones, ya que la actual redacción del Código Civil –dijeron– se presta a numerosas sentencias arbitrarias en todo el país.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

Argentina, Tucumán. Sigue la impunidad. La Comunidad India Quilmes no permitirá un nuevo desalojo

PRIMERA FUENTE

En alerta máxima ante una nueva orden de desalojo firmada por el juez Juan Carlos Peral, los integrantes de la Comunidad India Quilmes anticiparon que resistirán la medida y no permitirán que se avasallen sus derechos constitucionales.

Están en peligro unas 20 familias originarias de Colalao del Valle. Advirtieron que al no ser escuchados por la Justicia provincial, recurrirán ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos con sede en Washington. El INADI ya pidió la intervención de la Corte al denunciar que la orden de Peral viola la Ley 26.160, que suspende los desalojos de comunidades originarias de sus tierras hasta el año próximo.

Otra vez los habitantes de la Comunidad India Quilmes encendieron la luz de alarma ante una nueva orden de desalojo firmada por el juez en Documentos y Locaciones de la III Nominación, Juan Carlos Peral, en contra de familias comuneras de Colalao del Valle, según denunciaron a través de un comunicado de prensa. “La medida se llevaría a cabo en los próximos días con intervención de la policía de la provincia”, señalaron al recordar que esta medida se suma al grave conflicto social que se originó por el cruel asesinato del comunero Javier Chocobar en manos de terratenientes.

“El Consejo de delegados de la comunidad no permitirá que se avasallen nuestros derechos”, alertó Viviana Gómez, delegada de Colalao del Valle, quien precisó que están en riesgo de perder sus viviendas unas 20 familias de la comunidad. “Ya, con la primera orden de desalojo, vinieron unos 150 policías y vimos la forma brutal con que destruyeron nuestras casas”, recordó Gómez al insistir en que resistirán si se avanza con la medida. Peral ordenó el primer desalojo el 17 de septiembre pasado.

Hasta el cierre de esta edición, los apoderados legales de la comunidad intentaban frenar la orden del juez aduciendo los derechos constitucionales de los habitantes originarios. “La justicia ha desconocido la participación de nuestra institución en el caso al no hacer lugar a nuestras peticiones, infligiendo una vez más la Ley 26.160. Nos vemos obligados a presentar una demanda al estado nacional ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos con sede en Washington por el incumplimiento de las leyes, y repudiamos la acción de los jueces Salazar y Peral por esta violación de nuestros derechos constitucionales”, alertaron desde la CIQ, conducida por el cacique Francisco Chaile. Peral es el juez que ordena y Adolfo Salazar, el juez de Paz, que ejecuta. Según fuentes del a CIQ, el pedido de desalojo fue promovido por Encarnación de Colombo, una mujer que asegura ser dueña de las tierras.

A través del comunicado, también advirtieron que esta medida judicial “entorpece” el trabajo que viene desarrollando la Mesa de Trabajo establecida entre las comunidades indígenas y organismos del gobierno provincial, y “se contrapone” con las gestiones del INAI ante las autoridades provinciales.

El INADI ya pidió la intervención de la Corte

Desde Delegación Tucumán del Instituto Nacional Contra La Discriminación la Xenofobia y El Racismo (INADI) se presentó el 22 de septiembre pasado un Amicus Curiae ante la Corte Suprema de Justicia de la Provincia en el marco de la causa por la defensa de las tierras del pueblo originario diaguita.

Según la delegada de INADI Tucumán, Graciela Cárdenas, la medida de desalojo dispuesta por el juez, Juan Carlos Peral, se tomó en abierta violación a la Ley 26.160, que suspende los desalojos de comunidades originarias de sus tierras hasta el año próximo. “Se está afectando el principio de igualdad y no discriminación y el reconocimiento del carácter pluriétnico y multicultural de nuestro país”, sostiene la presentación judicial.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

Bolivia: Los candidatos presidenciales relegan la propuesta sobre la generación de empleos

.
A dos semanas de las elecciones generales en Bolivia, las propuestas de gobierno de los ocho candidatos presidenciales para la generación de empleos han pasado a un segundo plano, al centrarse en las denuncias y en las propagandas demagógicas.

El empleo, como base estructural, es poco más olvidado por casi la mayoría de los candidatos.

Algunos plantean multiplicarlo, pero con fundamentos demagógicos y apenas dos proponen lineamientos estructurales, los cuales llegan a confundirse por la excesiva politización.

Las cifras de desempleo son alarmantes en Bolivia, sin embargo el presidente Evo Morales asegura que en los cuatro años de su gobierno se han creado más de 400.000 empleos directos e indirectos, producto de la inversión pública.

"Nunca en la historia democrática hemos elegido un gobernante por la propuesta del plan de gobierno. Hemos escogido un gobernante en función de la camiseta, de la sonrisa, del gusto", señaló el director ejecutivo de la Fundación Instituto Tecnológico para la pequeña y mediana Empresa (Inaset) Enrique Velazco Reckling.

Velazco Reckling realizó un estudio de las ocho propuestas de empleo de los frentes políticos que aspiran a dirigir el país a partir de 2010.

La investigación mostró que el desempleo es considerado por los partidos como "un problema social", en lugar de admitir que es la consecuencia de la incapacidad del país para generar actividades productivas capaces, a su vez, de generar ingresos y suficiente riqueza para beneficio.

Los candidatos del Movimiento al Socialismo (MAS, en el gobierno), Plan Progreso para Bolivia (PPB), Unidad Nacional (UN), Gente, Alianza Social (AS), Movimiento de Unidad Social Patriótica (Muspa), Pulso y Bolivia Social Demócrata (BSD) hablan de generar empleos en Bolivia pero con propuestas superficiales.

"El empleo no es prioridad para los candidatos, probablemente el electorado tenga mucho que ver en esto", afirmó el abogado laboralista Hugo Gutiérrez, al señalar que el votante no reflexiona su decisión a partir del plan de gobierno, sino en función de una consigna, de cuánto uno recibe en la campaña u otros factores.

Un análisis de la fundación Inaset señaló que los partidos actúan en línea con esa pasividad, razón por la cual no arriesgan nada cuando hacen ofertas tan superfluas.

Ninguno de los ocho partidos políticos en carrera electoral ofrece serias posibilidades de atacar estructuralmente el creciente y complejo problema del desempleo, indicó la fundación Inaset.

El vocero del principal partido de Bolivia el MAS, Jorge Silva, rechazó sin embargo el criterio de la fundación y explicó que en los casi cuatro años de gobierno de Evo Morales se lograron generar al menos 400.00 empleos directos e indirectos.

Explicó que con la inversión pública de más de 7.000 millones de dólares en los últimos cuatro años, superior al período 2002-2006, en el que se desembolsaron apenas 3.500 millones de dólares, se generaron fuentes de trabajo, se mejoraron las exportaciones, los ahorros, se redujo la inflación y se generó superávit.

Agregó que durante la actual administración aumentaron las reservas internacionales de 2.000 millones de dólares a más de 8.000 millones de dólares.

Por su parte, el vocero del principal partido opositor Plan Progreso para Bolivia (PPB), Alejandro Zapata, aseguró que su frente político tiene un plan que busca generar trabajo para los bolivianos.

"Vamos a revolucionar el aparato productivo del país, en la agricultura, minería y la industria. Eso permitirá más oportunidades de ocupación para los bolivianos", añadió.

El candidato presidencial del segundo partido opositor boliviano UN, Samuel Doria Medina, dijo que su principal propuesta es el empleo basado en los recursos naturales y la exportación de mercados abiertos.

Propuestas y empleos

El opositor UN tiene el tema del empleo como su eje central de su campaña, sin embargo el experto laboralista Gutiérrez consideró que no está claro cómo relacionará su propuesta de producción de alimentos orgánicos con los otros seis temas de su programa.

Otra de las fuerzas políticas contendientes, la agrupación de centro Gente, plantea algo abstracto, al establecer que "el empleo será el Primer Consenso Nacional, que se propone construir con base en un nuevo modelo productivo orientado más en el mercado interno que en el mercado mundial", indicó.

Para la fundación Inaset, este planteamiento es ingenuo si se considera que el mercado mundial es fundamental para crear empleos.

El partido de gobierno MAS incluye el empleo en un grupo de 30 propuestas que apuntan a convertir a Bolivia en un país líder.

Sobre esta propuesta el analista político señaló que le falta un objetivo claro.

"Habla de transformación productiva, pero contradictoriamente los sectores económicos identificados para el desarrollo de esas acciones, son intensivos en capital, pero no aportan a la creación de empleo", explicó.

El frente AS ignora el tema en sus lineamientos esenciales de su campaña y se limita a decir que "el aumento del empleo y de los ingresos laborales constituyen el único instrumento para disminuir la pobreza y la desigualdad".

Al respecto, Gutiérrez destacó una ausencia de propuesta de fondo y sólo lo considera como una frase demagógica.

Los otros frentes políticos, BSD, Muspa, Plan Progreso para Bolivia-Convergencia Nacional (PPB-CN) y Pulso no mencionan el tema del empleo en sus programas.

Del análisis de cada propuesta, el Inasis concluye que las propuestas le dan énfasis a consideraciones ideológicas, estereotipos o supuestos antes que a visiones productivas de desarrollo que apunten a resolver un problema crónico en el país.

Según datos del Instituto nacional de Estadística, en 1945 los bolivianos eran más ricos que los chinos, los japoneses y los brasileños.

Como ejemplo mencionó que el Producto Bruto Interno per cápita (PBI) de China entonces era de 448 dólares ese año y de Bolivia era de 1.699 dólares.

Hasta 2006 China aumentó su PBI más de 14 veces y Japón casi 17 veces.

En cambio Bolivia es un país que no ha podido duplicar su PBI desde 1945.

Para el analista laboral Gutiérrez, ningún gobierno ha sido capaz de hacer un plan a largo plazo, porque existe la susceptibilidad de que el próximo gobierno va a deshacerlo todo.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) alertó que el desempleo ha alcanzado la cifra record de 241 millones de personas en el mundo, 7,4 por ciento de la población en 2009.

En Estados Unidos más de 260.000 puestos de trabajo se cerraron en septiembre pasado, al elevar el índice de desempleo a 9,8 por ciento.

En Bolivia los datos de desempleo fluctúan entre 4,5 y 13 por ciento.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...