viernes, 22 de enero de 2010

El Paraíso terrenal de Haití

Alberto Pinzón Sánchez (especial para ARGENPRESS.info)
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Cuando Colón en octubre de 1492, describe en su diario de navegación la isla caribeña compartida hoy por Haití y la República Dominicana; dice estar entrando en el Paraíso terrenal: “La Spañola es maravilla. Las sierras y las montañas i las vegas i las campiñas, i las tierras tan hermosas i gruesas para plantar y sembrar, para criar ganados de todas suertes, para edificios de villas i lugares. Los puertos de la mar, aquí no havría crehencia sin vista, i de los ríos muchos i grandes i buenas aguas, los más de los cuales traen Oro. En los árboles i frutos i yerbas hay grandes diferencias de aquéllas de la Juana; en ésta hay muchas especierías i grandes minas de oro i de otros metales…. Poblada con gente muy bella i harto mansa. Gente es muy simplice en armas, como verán Vuestras Altezas de siete que yo hice tomar para les llevar i aprender nuestra habla i volverlos, salvo que Vuestras Altezas cuando mandaren puédenlos todos llevar a Castilla o tenerlos en la misma isla cautivos, porque con cincuenta hombres los tendrán todos sojuzgados i lles harán hacer todo lo que quisieren”. Es la esclavitud en el Capitalismo de la acumulación originaria.

En 1522 es aplastada en los molinos de azúcar de Diego, el hijo del gran almirante Colón, la primera rebelión de esclavos de Nuestra América. Se habían alzado los pocos indios caribes que aún sobrevivían y algunos africanos, que con candela (lo único que poseían) habían iniciado el primer incendio del Paraíso, e inaugurado su ingreso a la terrenal y sangrienta cadena de sistema Colonial del capitalismo mundial, del cual la Corona católica de España no era más que un incómodo intermediario. En 1560 ya se considera extinguida la población, la cultura indígena y se inicia la repoblación con africanos negros.

Cien años después, en 1660, la parte norte del Paraíso de Colón, es una guarida bien fortificada de piratas, filibusteros y bucaneros asociados y comandados por Levasseur, bajo la protección del Rey de Francia Luis XIII, que expropiaban las riquezas extraídas con “sangre y lodo” por los españoles a sus esclavos en la parte oriental de la isla, y trasportaban a los mercados europeos en sus navíos. Desde allí los franceses colonizan la zona occidental de la isla, la que finalmente es entregada por España a Francia en 1697 por el tratado de Ryswick. La parte francesa toma el nombre de Saint-Dominique y su capital se establece fue el actual Cap Haitien, puerto ubicado en el norte del país.

París pobló su colonia con millones de esclavos capturados y encadenados en toda África, y la esclavitud para el mercado mundial transforma paulatinamente el Paraíso colombino en la perla de la corona francesa, mediante una combinación de grandes plantaciones para la exportación, y el tráfico masivo de esclavos con destino a las Colonias inglesas del sur de los Estados Unidos, las islas del Caribe y las posesiones americanas de España y Portugal.

El número de esclavos (500 mil) supera al de blancos en una proporción de más de 20 a 1 y alrededor del 90 por ciento de la población trabajaba esclavizado en las grandes plantaciones. Su origen de muy diversas etnias africanas, costumbres y lenguajes diferentes, las muertes tempranas, el tráfico continuo y las fugas van sedimentando un idioma mezclado que permite la comunicación entre ellos y que los colonos franceses llaman despectivamente “creole”. La palabra cimarrón verdadero cáncer del régimen de la esclavitud Colonial en América, que en antillano significó la flecha que busca la libertad, empieza a conocerse por todas partes y con ella llegan al Paraíso de Colón, los perros mastines europeos adiestrados para cazar esclavos cimarrones.

En 1751 y durante 7 años, el manco Mackandal, un esclavo cimarrón nacido en África, huye a las selvas que aún quedan, desde donde pide a los suyos sublevarse usando venenos para matar a sus amos y sobre todo la candela para quemar las plantaciones. Capturado y ejecutado cruelmente, deja su memoria y especialmente sus tácticas que influirán en los hechos posteriores. Así el Paraíso colombino se va familiarizando con el fuego generalizado, como arma de lucha.

Los hechos de la Revolución Francesa de de 1789, sorprenden no solo a la aristocracia francesa sino a toda la sociedad haitiana. La burguesía colonial esclavista de los grandes propietarios terratenientes exportadores y comerciantes, ansia desde hace años la separación de la Colonia porque Francia ha restringido la trata de negros y prohibido el comercio con otros países, especialmente con las colonias esclavistas inglesas de Norteamérica. Las noticias de la metrópoli, aunque retardadas, finalmente llegan a Haití y en 1790, un grupo de mulatos liderados por Ogé y Chavannes, exigen frente a la Asamblea de Puerto Príncipe la igualdad de los Derechos del Hombre para negros y mulatos. Las autoridades coloniales horrorizadas aplastan a sangre y fuego la manifestación. Sus líderes que habían logrado escapar a la parte española son entregados por los españoles, torturados y ejecutados públicamente con martillazos en la cabeza.

Sin embargo el movimiento llega a la base esclava y un año después (1791) el maestro del Vudú Boukman, dirige en creole una gran rebelión en el norte haitiano, donde no solo matan a todos los blancos sino que incendian las haciendas coloniales. Boukman es derrotado y su cabeza es exhibida, pero el rescoldo de la lucha antiesclavista continúa. La guerra Franco Inglesa de 1793, la decapitación del Rey Luis XVI con la proclamación de la República francesa, más la amenaza de invasión inglesa a Haití; precipitan en 1794 a la Convención Nacional, a declarar abolida la esclavitud en todas las colonias francesas y a iniciar nuevas candeladas en el rico botín apetecido por los enemigos de la Francia revolucionaria.

La parte norte de la isla es ocupada por los ingleses, mientras los españoles ocupan el centro y el sur desde su posesión en Santo Domingo, y los principales dirigentes de la rebelión esclava pasan a luchar por su liberación al lado de los españoles. Uno de ellos es Toussaint L´ouverture, un antiguo liberto de gran capacidad política, quien con la ayuda de Dessalines y Henri Christhophe logra reunir un verdadero ejercito con más de 50.000 soldados. Este nuevo Espartaco, como lo llamaron con sorna los franceses y quien paradójicamente nunca proclama la independencia de Haití, logra hacer retirar a los ingleses a Jamaica, a los españoles a la parte oriental de la isla, enfrenta con éxito el ejército francés, y derrota a los mulatos aliados de los franceses que se habían hecho fuertes en el norte de la isla.

Luego invade la parte española de la isla, quemada y purificada de rebeldías mediante el fuego por el gobernador Antonio de Osorio en 1795 poco antes de ser cedida a Francia en el Tratado de Basilea, y la anexa a Haití liberando a los esclavos de los españoles. A continuación propone un proyecto de Constitución en el cual proclama a la Colonia como parte integral de Francia, pero con un gobierno a su nombre, de amplia autonomía y vitalicio. La Constitución es rechazada por Napoleón quién decide enviar una fuerte expedición militar al mando de su cuñado el general Leclerc, para reconquistar la isla y restablecer la esclavitud. En esta expedición regresan Rigaud y Pétion, los líderes mulatos expulsados por L´ouverture.

L´ouverture y sus generales se repliegan y resisten al ejército Francés con la única arma que poseen, el fuego y la táctica de tierra quemada, sin embargo la superioridad tecnológica del general Leclerc se impone sobre L´ouverture quien debe capitular. Posteriormente es capturado y enviado encadenado a la metrópoli donde muere. Pero el rescoldo de la rebelión soplado por la represión a sangre y fuego del ejército francés, nuevamente se vuelve la llamarada de una verdadera guerra de dos caras (guerra antiesclavista y guerra de liberación) de mulatos y esclavos, liderados a por Pétion, Christophe y Dessalines unidos. La lucha se generaliza contra el ejército francés que ha perdido cerca de 60. 000 soldados y culmina con la capitulación y retiro de las tropas francesas. Finalmente el 1 de enero de 1804, Dessalines un esclavo nacido en una plantación del norte, convertido en el jefe del nuevo Estado proclama en Gonaïves la independencia de la isla quemada, que se convierte así en el primer Estado independiente y negro de América Latina.

Dessalines después de su primer año de mandato se proclama a sí mismo Emperador de Haití con el nombre de Jacques I, y busca inspiración para su gobierno en el Imperio que está naciendo en Francia bajo Napoleón. Los españoles recuperan Santo Domingo, y los generales Christophe y Pétion en el sur occidente planean el asesinato de Dessalines, para después declararse una guerra entre ellos que dura hasta 1810 y divide el país.

Christophe, también un antiguo esclavo, en 1811 establece en el norte el reino de Haití y se proclama como el rey Henri I, mientras en el sur el mulato Alexandre Pétion establece la república de Haití, que en 1816 brinda amplio apoyo en armas y dinero a Simón Bolívar. Pétion acosado por las potencias coloniales europeas y por Estados Unidos, estaba convencido de que sólo la independencia de toda América garantizaría la de Haití. Muerto Pétion en 1818, el general Boyer es electo presidente de la república y cuando el rey Henri I, abandonado por todos sus súbditos se suicida; reconquista el norte del país en 1820 y reunifica la república Haití hasta 1843, cuando lo derroca un golpe militar dado por Rivière-Hérard. Un año después la República Dominicana recuperaría su independencia.

Una republica negra independiente no pude ser bien vista por la república esclavista de los EEUU, que ya inicia su expansión hacia el Oeste americano y el Caribe. Así el presidente norteamericano Thomas Jefferson se niega a reconocer la independencia de Haití, y el Congreso de Estados Unidos cediendo a las presiones de Francia y de España prohíbe el comercio con Haití, añade, uno más, a los bloqueos que embargan a la naciente república negra. Por su parte Francia que nunca lo perdonará, vende a Haití en 1826 el reconocimiento como país independiente por 150 millones de francos-oro pagaderos con créditos de bancos franceses, equivalentes a unos de 21.000 millones de Dólares de 2009. Así desde sus inicios, el Haití independiente es nuevamente sometido con el eficaz instrumento neo-colonial de la deuda externa.

La Gran Colombia de Simón Bolívar mantuvo relaciones sin llegar a formalizarlas con la república de Pétion, debido al reinado en la parte norte de la isla de Christophe. Pero una vez el proyecto bolivariano se desintegra totalmente después de la muerte del libertador en 1930, Santander y Páez siguen las orientaciones de los Estados Unidos en contra de la normalización diplomática con Haití.

En 1847, el general Soulouque es elegido Presidente de la República. Un año después designado Presidente Vitalicio de Haití y en 1849, es coronado con pompa por el vicario del Vaticano en Puerto Príncipe, como el Emperador Faustin I del imperio de Haití. Invade en tres ocasiones la República Dominicana y tres veces es derrotado por el general dominicano Santana, sin embargo logra gobernar durante 10 años hasta cuando es derrocado por el general Geffrard, quien se hace llamar duque de Tabara, y le confisca todas las propiedades y riquezas que no alcanzó llevarse consigo en la huida.

El general Geffrard, negocia en 1860 un concordato con el Vaticano y su gobierno finalmente es reconocido en 1862 por el presidente Lincoln. Instaura el “trabajo obligatorio” en las haciendas y las obras públicas como construcción de caminos, carreteras, canales y acueductos. En 1865 con la ayuda de la marina británica reprime con fuego una sublevación de los “trabajadores obligatorios”, pero en 1867 ante un levantamiento generalizado de toda la región del Artibonito, dimite.

A Geffrard, lo reemplaza Salnave hasta 1869, cuando Saget toma su lugar hasta 1874, cuando Lysius Solomon llega al Poder hasta 1888, cuando es derrocado y Florvil Hyppolite es designado presidente constitucional hasta su muerte, para ser remplazado por Tirésias Simon Sam, quien dimite en 1902 y es sustituido por Pierre Nord Alexis quien se sostiene como presidente seis años hasta 1908, cuando es derrocado tras intentar erigirse como presidente vitalicio.

Y así, desde 1908 cuando las compañías estadounidenses se han hecho adjudicar concesiones en Haití, para construir ferrocarriles, desarrollar plantaciones de banano, extraer sus ricos recursos naturales, el Citibank compra el banco central de Haití para tener del monopolio sobre la emisión de billetes y un consorcio norteamericano de bancos toma el control de las finanzas del país para endeudarlo aún más: Seis (6) presidentes se suceden entre Alexis y el colapso de la dictadura de Vilbrun Guillaume Sam en 1915, cuando el presidente de Estados Unidos Woodrow Wilson, envía los Marines con el pretexto de proteger las reservas de oro de Haití llevándolas a Nueva York, evitar la llegada al gobierno del líder rebelde y médico Rosalvo Bobo y asegurar la aprobación por el parlamento de la "legislación progresista" dictada por los bancos y las instituciones financieras.

Los Marines norteamericanos colocan a Puerto Príncipe bajo ley marcial y luego someten con sangre y fuego la resistencia armada en zonas rurales, ejecutando al líder de la resistencia Charlemagne Péralte. La productora y exportadora de azúcar Haitian American Sugar Company se convierte en la segunda empresa del país hasta su liquidación en 1987, el Banco de la Nación en una sucursal del Citibank, y la deuda externa se vuelve aún más impagable.

En diciembre de 1929 en Les Cayes, los USA Marines dan muerte a diez campesinos haitianos durante una marcha de protesta por la situación económica, y en Estados Unidos en plena Gran Depresión crecen las voces en contra de lo costosa que está resultando la ocupación militar estadounidense de Haití. Sténio Vincent es escogido en 1930 como presidente por una Asamblea Nacional y en agosto de 1934 el presidente Franklin D. Roosevelt ordena el retiro de las tropas norteamericanas pero conservando el control de la economía, las finanzas y la política. En seguida un Plebiscito legaliza la situación extendiendo el período presidencial de Vincent hasta 1941.

Élie Lescot subido en 1941 es bajado en 1946 por un golpe de Estado, y Haití queda bajo gobierno militar hasta la huelga general de diciembre de 1956, cuando los EEUU imponen como presidente al agente anticomunista François Duvalier, alias “Papa Doc”, quien gobierna dictatorialmente a sangre y fuego con la ayuda abierta militar y financiera de Estados Unidos, y sus temibles paramilitares llamados los “tonton macutes”. En 1964 se hace proclamar presidente vitalicio y gobierna directamente hasta 1971 cuando los paramilitares “tonton macutes”, de acuerdo con el gobierno norteamericano imponen a su hijo Jean-Claude Duvalier (Baby Doc) hasta enero de 1986, que una insurrección popular le obliga a exiliarse bajo inmunidad en Francia con toda su fortuna, la que asciende a 900 millones de dólares. Cifra superior a toda la deuda externa de Haití que en ese año es de 756 millones de dólares. El ejército haitiano controla la situación a sangre y fuego y se hace al Poder mediante la formación de un Consejo Nacional de Gobierno, presidido por el general Henri Namphy.

En de 1988 sube al Poder Leslie François Manigat quien y es bajado en julio del mismo año por Namphy, derrocado a su vez por Prosper Avril. Tras la presidencia “provisional” de Ertha Pascal Trouillot, quien es depuesta por un golpe de Estado en 1991, es elegido, talvez en las únicas elecciones legitimas de toda la historia haitiana como presidente, Jean-Bertrand Aristide.

Un mes más tarde, Jean-Bertrand Aristide es también depuesto por un golpe de Estado dirigido por el general Cedrás, alumno de la famosa Escuela de las Américas, coordinado por los militares norteamericanos y quienes designan como presidente a Joseph Nerette. Vuelve la sangre y el fuego a hacer incontrolable la situación, hasta que 1994 la ONU (Naciones Unidas) autorizan la invasión militar de los EEUU en Haití para recuperar el orden. Exilian muy discretamente a Cedrás, y ante la presión nacional e internacional restituyen a Aristide en la presidencia. Un año después René Preval resulta electo presidente del país, y la deuda externa sigue creciendo.

Los 10 millones de haitianos actuales sobreviven gobernados aún por Preval y bajo la ocupación militar norteamericana, en un país analfabeta y miserable, neocolonizado por una deuda externa impagable, dedicados fundamentalmente a la pequeña producción agrícola y devastado desde siglos por los 4 elementos de la naturaleza descritos por los filósofos griegos: Agua y vientos huracanados del Caribe, de velocidades increíbles la azotan sin misericordia anualmente dejando destrucción y muerte a su paso. El fuego, usado como arma ha quemado muchas veces y reducido totalmente a escombros esta patria, y ahora la Tierra se mueve con una intensidad geológica nunca antes vista, matando 200 000 hombres y mutilando e hiriendo otros tantos y destruyendo lo poco que estaba en pie.

Nuevamente el columnas de humo generalizadas, indican que con fuego se están quemando los cadáveres que no podrán ser sepultados, para devolverlos en forma de cenizas a fertilizar ese valle de lágrimas repoblado con esclavos africanos locos e independentistas, que Colon llamó el Paraíso terrenal.

AGRADECIMIENTOS: 1-A Cristóbal Colon por su diario de navegación.2- A Eduardo Galeano por sus maravillosas Memorias del Fuego.3- A C.L.R. James por sus Jacobinos negros. 4- A Alejo Carpentier por el Siglo de las Luces y por el Reino de este mundo. 5- A www.Wikipedia.org

Foto: Haití – Niños en un orfanato en Puerto Príncipe. / Autor: Marcello Casal - ABR

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