jueves, 25 de febrero de 2010

Argentina, Tucumán: Se revivió el secuestro del odontólogo Díaz

PRIMERA FUENTE

Silvia Frías de Díaz revivió ayer el horror que vivió en la madrugada en la que fue secuestrado su marido, el odontólogo Hugo Díaz. La mujer pidió ayuda al militar retirado Alberto Cerúsico, quien no le dio esperanzas de que vuelva a ver a su marido, cuando le dijo:"flaca, estás sola para criar a tu hija y no digas que te lo dije porque lo voy a negar’”, relató frente al Tribunal Oral Federal. Después declaró Cerúsico y dijo que no supo nada del desaparecido. "Cerúsico en su grado como capitán había llegado a tener la información de que Díaz no estaba más", interpretó el abogado querellante Lobo Bugeau. Para Cerúsico, no hubo una guerra.

“A las 3.20 de la madrugada, hombres uniformados destruyeron la puerta, ingresaron a la casa, tenían faroles que nos encandilaban y no les podíamos ver las caras. Preguntaron dónde está Medina, mi marido les contestó que no había ningún Medina. A mi me taparon con una manta y se escuchaban golpes de botas, mientras se llevaban a mi marido y lo último que me dijo fue “chau flaca”, después salí corriendo y vi una camioneta de doble cabina que se perdió en el camino”. De esta manera, Silvia Frías de Díaz, que estaba embarazada de tres meses en ese momento, relató ayer el horror que le tocó vivir en junio de 1977, cuando su marido, el odontólogo Hugo Díaz, fue secuestrado por las fuerzas militares. “Como ser humano es doloroso revivir el horror”, señaló frente a los jueces del Tribunal Oral Federal, Carlos Jiménez Montilla, Gabriel Casas y Josefina Curi.

La mujer, psicoanalista y de 62 años, aseguró que le pidió ayuda a Alberto Cerúsico, jefe militar de Casa de Gobierno en ese entonces y conocido por ella al ser el hermano de su amigo Ricardo Cerúsico, para que averigüe qué había pasado con su esposo. “Después de unos días, desde Buenos Aires me respondió por teléfono ‘flaca, estás sola para criar a tu hija y no digas que te lo dije porque lo voy a negar’”, relató.

La testigo, propuesta por la abogada querellante Laura Figueroa y el fiscal federal Alfredo Miguel Terraf, afirmó que también acudió a Roberto “El Tuerto” Albornoz y a Alberto Mario Zimmermann, hoy sentados en el banquillo de los acusados, junto a Antonio Domingo Bussi, Luciano Benjamín Menéndez, Alberto Cattáneo y los hermanos Luis y Carlos De Cándido. “Zimmermann me dijo ‘quién le dice que su marido no está con otra mujer en el Caribe’, eso demuestra que además de la tortura real había tortura psíquica”, lamentó.

El testimonio de Cerúsico

Minutos después, Cerúsico, teniente coronel retirado del Ejército, declaró ante el Tribunal Oral Federal y confirmó que habló con Silvia de Díaz, pero después de idas y vueltas tratando de recordar –según él- lo que le había respondido, dijo: “le dije que no sabía absolutamente nada, que se preparara para otro tipo de vida”.

El militar retirado, quien nació en Tucumán y ahora vive en Capital Federal, aseguró que el 24 de marzo de 1976 asumió como jefe militar de la Casa de Gobierno, bajo el mando del ex gobernador de facto Antonio Domingo Bussi. Según Cerúsico, era difícil para él, en su cargo de capitán, acceder a la estructura de Inteligencia de las fuerzas militares. El militar retirado también había dado su testimonio durante el primer juicio por el caso de la desaparición del ex senador provincial Guillermo Vargas Aignasse.

Cerúsico, también propuesto por los defensores de Bussi, Cattáneo y Zimmermann, fue claro cuando aseguró que cuando vino a Tucumán no había una guerra ante la pregunta del abogado Eduardo Brandán (Zimmermann). “No voy a utilizar el concepto de guerra; había operaciones militares. El término guerra tiene otro concepto. Vine a dar cumplimiento de órdenes del Ejército y no sabía cuáles eran”, sostuvo.

“Quedó claro que Cerúsico realizó una investigación sobre Hugo Díaz, que no sólo estuvo secuestrado ilegalmente en la Jefatura sino que se había dado una orden de traslado que en el eufemismo, que significa la muerte, Cerúsico le dice a Silvia “estás sola con tu hija”. Cerúsico en su grado como capitán había llegado a tener la información de que Díaz no estaba más", dijo el abogado querellante Bernardo Lobo Bugeau, luego de escuchar el testimonio del ex militar.

Luego, al cierre de esta edición, se esperaba escuchar el testimonio de Raúl Elías, quien habría hablado con Díaz, de celda a celda, en la ex Jefatura de Policía.

Foto: Argentina, Tucumán, Derechos, Humanos - El fiscal Terraf (izquierda) también indagó a Cerúsico. / Autor: PRIMERA FUENTE

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