jueves, 25 de febrero de 2010

¿Cómo serán los Defensores de la Patria tras la reforma militar en Rusia?

Iliá Krámnik (RIA NOVOSTI)

Desde 1993 cada 23 de febrero Rusia celebra el Día del Defensor de la Patria la fiesta nacional patriótica más importante dedicada a sus Fuerzas Armadas.

Sin embargo, la mayoría de los rusos siguen considerando esta fiesta como el Día del Ejército y la Marina de Guerra Soviéticos, que era la denominación que tuvo durante décadas.

Pero la URSS ya no existe hace más de 20 años, y ahora el 23 de febrero el principal tributo de la celebración es para las Fuerzas Armadas del país.

Y es que el 23 de febrero de 2010 tiene un significado especial. A pesar de los cambios profundos en el sistema político y económico del país, desde 1993 hasta 2009, el Ejército ruso mantuvo la imagen soviética, porque todas las reformas a las que fue sometido quedaron reducidas a limitaciones cuantitativas en cuanto al efectivo orgánico y material de guerra, sin emprender modificaciones importantes de la estructura del Ejército.

Este año, la situación no es así. A partir del otoño de 2008, el Ejército ruso experimenta cambios profundamente más radicales que las reformas promovidas por Dmitri Miliutin (general y ministro de Guerra de 1861 a 1881), en la segunda mitad del siglo XIX.

La Reforma de Miliutin instituyó las Regiones Militares, el servicio militar obligatorio, la incorporación de reservistas, etc. Estos elementos de la estructura militar existen hasta hoy día.

La reforma actual que realiza el ministro ruso de Defensa, Anatoli Serdiukov, es más ambiciosa y todavía falta mucho para que concluya. Por eso, es complicado tener una imagen del perfil que tendrán de las Fuerzas Armadas de Rusia dentro de 10 o 20 años.

Indudablemente que este es un asunto muy importante. La creación de un ejército lleva mucho tiempo, y el concepto de su futura imagen debe estar claro tanto para los políticos, como para los ciudadanos de a pie.

Hasta el momento, esta imagen se puede esbozar a partir de las declaraciones de funcionarios de alto rango en el Ejército y del Gobierno del país. ¿Cómo será el futuro Ejército ruso, según los autores de su reforma?

El objetivo anunciado de la reforma militar es la creación de un Ejército compacto y equilibrado con tropas de disponibilidad permanente, adiestradas para cumplir misiones en conflictos locales y regionales.

Teniendo presente la amenaza de una guerra de envergadura, Rusia conservará las Fuerzas Nucleares Estratégicas que, en teoría, pueden ocasionar daños irreparables a un probable enemigo (o a una coalición enemiga).

De acuerdo con la nueva Doctrina Militar recién aprobada, Rusia se reserva el derecho a lanzar ataques nucleares preventivos para defender la soberanía e independencia nacional.

Se producirán cambios en la jerarquía de las unidades. Antes, el sistema de subordinación era como sigue: Región Militar - Ejército - división - regimiento.

Ahora: Región Militar - mando operativo - brigada. La estructura de brigada es mucho más flexible y eficaz en caso de conflictos locales, cuando las divisiones resultan demasiado numerosas.

La implantación del nuevo modelo de las Fuerzas Armadas supondrá también la reducción del número de oficiales de carrera. El antiguo sistema de dotación de personal tenía previsto aumentar considerablemente el efectivo orgánico en caso de una guerra.

Pero actualmente, tras la renuncia a ese "sistema de movilización", resulta irracional mantener tantos oficiales y generales de Logística y en el Estado Mayor, con el número mínimo de soldados bajo su mando.

Por consiguiente, la parte de oficiales de carrera en el Ejército ruso debe reducirse, con el correspondiente aumento de sus salarios.

Pero el "sistema de movilización" no se descarta completamente. Se mantienen tanto los almacenes de armamento y material, como los reservistas, lo cual permitirá reforzar las unidades militares hasta el grado requerido en casos necesarios.

¿De qué armamento dispondrá el Ejército ruso tras la reforma? El rearme y la modernización de la Fuerzas Armadas es tarea prioritaria de las autoridades rusas.

"Tenemos que continuar comprando modelos del material bélico más moderno. Las compras deben realizarse de acuerdo con los parámetros que yo determiné", anunció el presidente ruso, Dmitri Medvédev, durante su reciente visita al polígono militar ‘Vistrel' en la provincia de Moscú http://sp.rian.ru/onlinenews/20100114/124697723.html

"Los Ejércitos deberían tener en sus arsenales, por lo menos, un 30% del armamento moderno hacia 2015, y más de un 70% hacia 2020", precisó el primer ministro, Vladímir Putin el pasado 17 de febrero de 2010.

"Tenemos que destinar recursos adicionales para cumplir esta tarea", añadió.

En primer lugar, los nuevos sistemas de armamento deberían incorporarse en los arsenales de las Fuerzas Nucleares Estratégicas, cuya importancia primordial fue confirmada por los altos dirigentes del país en reiteradas ocasiones. Luego, otros Ejércitos serán dotados de armamento nuevo.

El ritmo de rearme es bastante bajo. Pero, según plantean el presidente de Rusia, el jefe del Gobierno y el ministro Defensa, los volúmenes actuales de producción militar irán en aumento, conforme se vaya ensayando y poniendo en producción el nuevo material y se vaya recuperando la economía nacional tras la crisis.

"A juzgar por los volúmenes de suministros, 2010 es el año de logros notables. No hemos comprado tantos helicópteros ni aviones desde el siglo pasado. Esperamos que los contratos oficiales para la compra de armamento y material de guerra no se reduzca sino que aumente", dijo Anatoli Serdiukov en diciembre de 2009.

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