martes, 23 de febrero de 2010

México: Linchamiento

Teodoro Rentería Arróyave (especial para ARGENPRESS.info)

Los gobiernos autócratas aunque parecidos son más peligrosos que las dictaduras, porque en ellos todo gira alrededor del mandato, decisión y hasta capricho de un solo individuo.

Su sinónimo apropiado y adecuado es el absolutismo: nada existe por arriba, por abajo, a los lados más que la decisión de quien detenta el poder. Es la forma de gobierno abominable que en base a la fuerza se les impone a los pueblos.

La lucha, cuando menos la publicitada del Partido Acción Nacional, sobre todo de sus creadores, fue siempre en contra de los gobiernos hegemónicos, que acusaba, emanados del Partido Revolucionario Institucional durante 70 años.

Se ha dicho y con razón, que las elecciones las deciden los votantes indecisos o los sin partido; obvio que el voto duro de cada partido es importante pero no determinante sobre todo cuando se trata de una contienda cerrada. El PAN llegó al poder por ese segmento de los sufragantes.

De ahí que resulte inadmisible que el panismo-gobierno caiga en esa práctica detestable que antes, o mejor dicho, siempre criticó y detestó.

Flaco favor le hacen al presidente Felipe Calderón Hinojosa, los panistas más allegados que pretenden convertirlo en un mandatario omnímodo.

Nadie puede expresar una idea, una crítica o una tesis contraria a la del actual huésped de Los Pinos, porque de inmediato se le tacha de traidor y es víctima de toda clase de linchamientos.

Lo relatamos aquí hace algún tiempo. Con motivo de la una fallida reunión de los miembros de la Comisión Especial para dar Seguimiento a las Agresiones a Periodistas y Medios de Comunicación de la Cámara de Diputados y su Consejo Consultivo con el secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, el alto funcionario le puso una regañada nada menos que a una diputada, que aunque panista, es representante de una poder paralelo, autónomo y respetable, a quien tachó de traidora a Calderón.

Al paso del tiempo, el propio Gómez Mont ha sido víctima de la intolerancia panista, sólo por expresarse en contra de las alianzas antituras de las derechas con las izquierdas que opera el expriísta Manuel Camacho Solís. El presidente nacional del blanquiazul, César Nava se le fue a la yugular con todo.

Ahora el linchamiento se concentra contra el diputado federal Manuel Clouthier Carrillo por su reclamo a que la lucha contra el narcotráfico sea pareja, ya que en su estado, Sinaloa, se tiene la percepción de que es intocable al Cartel de Joaquín “El Chapo”, Guzmán Loera.

El absurdo ha llegado a dimensiones tales como aquellas que le exigen renuncie a su curul. El hijo de “Maquío” -prócer del panismo honrado con estatuas públicas-, contestó acorde con la disciplina heredada de su progenitor:

No voy a renunciar porque “si queremos cambiar este México nos debemos comprometer. Si creemos que el PAN está teniendo debilidades, hay que meterse y entrarle a la política… Cuando he criticado que Sinaloa no ha sido atendido con el compromiso, la seriedad que demanda la realidad, es porque estoy informado…“Estoy haciendo un llamado al gobierno federal para que combata con compromiso la realidad que se vive en Sinaloa, que combata al narcotráfico y a la narcopolítica”.

Si el PAN sigue en esa línea del absolutismo, si la orden es no tocar a Calderón ni con el pétalo de una flor azulada, seguro que no le servirán de nada los ramos antinatura de flores celestes y áureas. Si no al tiempo.

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