lunes, 22 de marzo de 2010

Los Patanes que manejan la diplomacia colombiana

NOTICOLOMBIA PRESS (especial para ARGENPRESS.info)

A las patadas ha sido el tratamiento dado por el régimen narco-paramilitar a las relaciones con otros países. Lo que demuestra lo patanes que son. Desde el inquilino de la Casa de Nariño, el narco-paramilitar presidente, pasando por el ”canciller” Jorge Bermúdez -que más diplomacia tiene un "don Juan de los Palotes" que él-, y terminando por cuanto ”embajadorcito” nombran para pagarles el favor político.

Porque esa es la verdad. En Colombia los embajadores y la plantilla del ministerio de relaciones exteriores son nombrados por el presidente de turno para pagarles a los politiqueros y sus familias la deuda de haber votado o aprobado algún proyecto o alguna deuda pendiente.

Por ello usted ha visto ”embajadores” de la talla de Julio César Turbay, o el tal Camilo Ospina, que de diplomacia na-nay-cucas. Antes por lo menos habían un grupo que encaraban las situaciones y las discutían, pero ahora usted ve un grupo de patanes, sin educación y sin ningún sentido diplomático largándose de las reuniones citadas por un organismo como la CIDH de la OEA, organización a la cual pertenece Colombia y le debe sus respetos.

Esos patanes en función de ”diplomáticos” no entienden que en diplomacia, como en la vida, ”el que la hace la paga” y que con ”la misma vara que mides serás medido”. Porque cualquier funcionario de la CIDH siente aversión por los que los irrespetan a ellos como personas y a la CIDH como institución. Y si en algún momento hay que condenar a un país, Colombia por ejemplo, que viola el DIH y toda la legislación internacional y diplomática, la condena le será aplicada con todo y ahí ”no hay tú-tía que valga”.

Viendo la patanería conque los delegados del régimen narco-paramilitar colombiano han tratado el caso de la denuncia de Ecuador por el bombardeo de Angostura y el asesinato en territorio ecuatoriano de un nacional de ese país, y 25 personas más, entre ellos Raúl Reyes de las FARC, entiende uno por qué el régimen colombiano no gana una de todas las denuncias que son interpuestas por los familiares de víctimas del terrorismo de estado y mas ahora cuando la cuestión a tratar es precisamente la violación de la soberanía nacional de un país para cometer allí asesinatos, o sea violar el derecho a la vida.

Evidentemente que ésta línea de conducta muestra a las claras la culpabilidad del régimen colombiano. Los culpables no tienen argumentos para justificar un acto de tal vileza como el cometido en Angostura. Ni siquiera tienen explicaciones plausibles. El argumento colombiano es muy endeble -lucha al terrorismo-, y el mundo está cansado de que trayendo por los pelos éste argumento se violen el Derecho Internacional y todos los derechos humanos de las personas.

Máxime cuando Ecuador ha demostrado un colaboración con Colombia en lo relacionado a los problemas colombianos como el conflicto interno colombiano, el narcotráfico, y el desplazamiento forzados de miles de miles de colombianos arrojados a territorio ecuatoriano por la tropelía de las fuerzas militares-narcoparamilitares colombianas. Ecuador es una víctima de las distorsiones que padece Colombia y no merece el tratamiento recibido.

Pareciera que el régimen colombiano hace todos los esfuerzos posibles para parecerse al gobierno de Israel. Los colombianos de bien no podemos permitir que ese sea el rumbo que quieren darle a Colombia. Claro que ese régimen espurio y corrompido a su vez recibe más y más patadas de Washington, su amo de él.

Patanes con los ecuatorianos y sumiso arrodillado ante los gringos. Así es el régimen narco-paramilitar Colombiano.

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