lunes, 22 de marzo de 2010

Permite la tecnología brasileña con bacterias descomponer el percloroetileno

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Una tecnología con base en bacterias, desarrollada por investigadores brasileños, permite descomponer con rapidez y eficacia el percloroetileno (PCE), solvente utilizado para procesos de lavado en seco por industrias, instalaciones militares y residencias, se conoció hoy.

En su sito de internet, la Fundación de Apoyo a la Investigación en el Estado de Sao Paulo, que financió parte del proyecto, indicó que la tecnología fue desarrollada por investigadores de la Escuela Superior de Agricultura de la Universidad de Sao Paulo (USP).

El trabajo, iniciado en 2006, demostró que consorcios bacterianos son capaces de degradas el PCE acumulado en el suelo o en aguas subterráneas con una velocidad y eficiencia muy superior a la de otros productos usados para ese fin.

Pese al elevado uso del solvente también conocido como tetracloroetileno y cuya ventaja es no ser inflamable, se trata de un poderoso contaminante de suelos y mantos freáticos y de una amenaza a la salud y al medio ambiente.

El PCE es altamente tóxico, potencialmente cancerígeno y su acumulación en el organismo puede afectar el aparato reproductor humano. Además, se caracteriza por su resistencia a la degradación.

Uno de los coordinadores del proyecto, Marcio Rodrigues Lambais, la tecnología con bacterias consiguió degradar hasta el 98 por ciento del PCE en un corto período de tiempo, cerca de 12 horas.

"Los resultados publicados en la literatura especializada reportan tasas de degradación de cerca del 80 por ciento del PCE tras procesos de entre 15 y 20 horas", explicó.

Los responsables por el proyecto trabajaron en un terreno afectado por la contaminación de PCE en la ciudad de Sao Paulo del que retiraron muestras de agua y de sedimentos para trabajar en laboratorio.

De los sedimentos fueron aisladas bacterias ya acostumbradas a los niveles de contaminación y con potencial de degradar el PCE, como Microbacterium, Stenotrophomonas, Exiguobacterium, Bacillus, Acinetobacter, Pseudomonas y Cupriavidus.

Lambais explica que es mejor utilizar microorganismos ya adaptados al ambiente debido a que es difícil introducir bacterias a locales contaminados y esperar que se acostumbren y reproduzcan.

Los investigadores utilizaron un reactor para aumentar la densidad poblacional de las bacterias con capacidad para degradar la sustancia contaminante.

Las colonias resultantes fueron utilizadas para degradar el material con mayor eficacia y con la generación de subproductos menos nocivos en el proceso.

El investigador destacó que "los procesos convencionales de degradación generan otras sustancias tóxicas que se dispersan fácilmente en el agua subterránea".

La técnica puede ser usada mediante la inyección de la biomasa de bacterias cultivadas en laboratorio de manera direct en las aguas contaminadas o bombeando el agua contaminada al reactor en que se encuentran las bacterias.

Con este sistema, se tiene más control sobre las bacterias, que no salen del reactor.

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