viernes, 12 de marzo de 2010

Voto femenino en Argentina y el mundo: La lucha por el sufragio

Elena Luz González Bazán (especial para ARGENPRESS.info)

En Argentina

Las mujeres comenzaron a cosechar los frutos de una larga lucha por la igualdad de derechos en el terreno político cuando logran su voto secreto, obligatorio y universal y lo plasman en la elección en la provincia de San Juan y luego en las elecciones nacionales de 1952.

La llamada Ley Sáenz Peña, que en 1912 había instaurado en el país el voto secreto, obligatorio y supuestamente universal, deja afuera a las mujeres y fuera del acceso a los derechos políticos.
Esta lucha por el voto se verá cristalizado cuatro décadas después.

Previamente, el 9 de septiembre de 1947, durante el primer gobierno peronista, el Congreso Nacional sancionó la Ley 13.010, que incluyó a las mujeres en el voto obligatorio y que también les abrió las puertas a la posibilidad de ser candidatas y de ser elegidas por el pueblo. Habían pasado 35 años de aquella sanción en el Congreso Nacional.

De hecho, merced a esta ley, Eva Perón, quien fuera la principal promotora de su aprobación parlamentaria, será propuesta en el Cabildo abierto de agosto de 1951 para que integre la fórmula presidencial con Juan Domingo Perón, ya que la reforma de 1949 habilitaba al presidente Perón para un segundo mandato, o sea, su reelección en caso de ser nuevamente elegido. Esto fue así, salvo que Evita no estuvo como candidata a vicepresidente de la Nación. Su negación a dicho pedido por parte de más de 1.500.000 de trabajadores y trabajadoras en la actual 9 de Julio, fue el famoso Renunciamiento de Evita, en agosto de 1951. Las primeras elecciones a nivel nacional con la participación como votantes de las mujeres empadronadas para tal fin, fue el 11 de noviembre de 1951 y llevó a Juan Domingo Perón a su segundo mandato, previamente lo habían hecho en la provincia de San Juan.

En este tránsito no se puede negar y obviar el trabajo de miles de mujeres que lucharon por estas banderas tan preciadas, por la igualdad de derechos y la inclusión política, porque las mujeres tuvieran todos los derechos civiles igual que los varones. Esta fue una lucha desde principios de siglo e incluso hasta 1942, con una decena de proyectos de ley que fueron elevados, sin éxito, a los distintos despachos parlamentarios.

Uno de los hitos más sobresalientes de esa pelea fue un simulacro de votación femenina que las mujeres lograron realizar en 1920 en la ciudad de Buenos Aires, con la participación de 4 mil porteñas que fueron el hazmerreír de los hombres.

La socialista Alicia Moreau de Justo, la radical Elvira Rawson, y la independiente Julieta Lanteri fueron íconos de la lucha por los derechos políticos de la mujer.

Julieta Lanteri logró el 23 de noviembre de 1911 entrar a un cuarto oscuro y votar en una elección de concejales. De esta forma se convirtió en la primera mujer en el país y, para algunos historiadores, también en Latinoamérica, que emitió su sufragio.

La historiadora y periodista Araceli Bellota en su libro: ¨Julieta Lanteri. La Pasión de una mujer¨, desnuda a una mujer transgresora y luchadora, que se graduó como médica, formó su propia agrupación, el Partido Feminista Nacional, y se postuló como candidata a diputada nacional en 1919.

Esta luchadora junto a otras tantas abonaron un camino que luego, 40 años después se hace realidad: el voto femenino en Argentina.

En el mundo

Muchos y muchas se preguntan ¿Cuál fue el primer país que instituyó el voto de la mujer?
Hay que hacer algunas aclaraciones, en esta lucha los temas del racismo y la segregación también contaron. En países como Estados Unidos y Sudáfrica, los blancos votaron y las blancas también, pero los hombres y mujeres de raza negra tuvieron negado el sufragio.

En este sentido el voto femenino ha sido aprobado (y revocado) varias veces en distintos partes del mundo. En algunos países, como Estados Unidos o Sudáfrica, el sufragio femenino se autorizó antes que el sufragio universal; así, una vez concedido éste a los hombres y mujeres blancos, aún se les seguía negando el derecho a votar a hombres y mujeres de otras razas.

No obstante, en la mayoría de los países el sufragio femenino ha sido el que ha llevado al universal. Pero un caso como Portugal, el voto universal es posterior al voto femenino.

En 1776 en el estado de Nueva Jersey se autoriza accidentalmente el primer sufragio femenino, esto fue porque en los considerandos se usa la palabra «personas» en vez de «hombres» y es así que pueden votar las mujeres, pero los mismos que accidentalmente se equivocaron lo abolieron en 1807.

En 1838 se aprobó el sufragio femenino, con las mismas características propias que el masculino, en las islas Pitcairn, estas se encuentran en Oceanía, conforman un archipiélago que forma parte de la Polinesia. Es la única isla habitada y es un territorio británico de ultramar y colonia británica.

Por primera vez votan las mujeres en Colombia, en nuestro continente. Fue en 1853 cuando en la provincia de Vélez se aprueba el sufragio femenino. Esta provincia queda en el departamento de Santander.

En la segunda mitad del siglo XIX, varios países y estados reconocieron un tipo de sufragio femenino restringido empezando por Australia del Sur en 1861.

Años después, en 1869, el Territorio de Wyoming se convirtió en el primer estado de Estados Unidos de Norteamérica donde se instauró el «sufragio igual» (sin diferencias de género) aunque no el sufragio universal (no podían votar hombres ni mujeres de raza negra).

En Nueva Zelanda se destaca una luchadora que se llamó Kate Sheppard, por esta líder y miles de mujeres que acompañaron la pelea por el sufragio, en 1893, se aprobó el primer sufragio femenino sin restricciones. De todos modos a las mujeres sólo se les permitía votar pero no presentarse a elecciones.

Las boletas femeninas de votación se adoptaron apenas semanas antes de las elecciones generales. Recién desde 1919 las neozelandesas tuvieron el derecho a ser elegidas para un cargo político.

El primer país en ofrecer el sufragio universal y también permitir a las mujeres presentarse a elecciones para el parlamento fue Australia del Sur, en 1902, según otros en 1894 y Tasmania en 1903.

Lista comparativa de países con sufragio femenino, por orden de aprobación, esto quiere decir cuando las leyes se sancionaron, luego llegado el momento se dieron las elecciones donde las mujeres sufragaron. Un caso claro es Argentina, el sufragio data de 1947 y la primera vez que votaron las mujeres fue en 1951 y en elecciones nacionales al año siguiente.

Derecho masculino al voto en elecciones nacionales es la segunda columna, muchos países no hay fecha clara, y en otros el sufragio universal fue posterior.

Voto de las mujeres en igualdad con los hombres en la tercera columna, muchos casos con restricciones.


Las mujeres no pueden votar

Los países que no reconocen el sufragio femenino.

En el caso de el Líbano lo reconoce pero de forma distinta a los hombres.

La siguiente lista no incluye los países que no permiten el sufragio ni a hombres ni a mujeres:

Arabia Saudita
Bután: un solo voto por cada familia, y sólo en elecciones a nivel local.
Brunei Darussalam
Líbano: las mujeres requieren una prueba educativa, los hombres no. Voto obligatorio para hombres, opcional para mujeres.
Omán: limitado a 175.000 personas (la mayoría hombres) elegidas por el gobierno.

Algunas consideraciones

En el caso de Europa, las mujeres logran el sufragio algunos años después, en varios casos con muy poca diferencia. Los países del oriente europeo lo hacen en su mayoría en 1918, 1919 o 1920, tanto hombres como mujeres.

En el caso de Argentina, lo logra casi dos décadas después que Ecuador en 1929 o Cuba en 1934.

Por otro lado, dos casos emblemáticos Francia: las mujeres votan casi un siglo después, y en Estados Unidos de Norteamérica logran el voto en 1965.

Asimismo, muchas naciones, entre ellas Estados Unidos y Sudáfrica, se logra el voto o sufragio para las blancas, previamente lo tenían los blancos, pero no para los hombres y mujeres de raza negra. O sea, el sufragio universal fue una utopía bien entrado el siglo XX. Estados Unidos en 1965 y Sudáfrica en 1994.

Otros casos como Portugal, le exigen que tenga la secundaria terminada a la mujer para poder sufragar. En otros países a partir de 25 o 30 años. Igualmente, en otras realidades de orbe, la mujer puede votar sólo en las elecciones comunales.

Las limitaciones a la mujer, pero también la discriminación y el racismo han embarrado la historia del sufragio en nuestro planeta.

Las diferencias entre hombre y mujer, entre blanco y negro, entre rico y pobre, educado y analfabeto son un vértice de estas grandes batallas por los derechos civiles.

La Argentina no estuvo al margen. Por el contrario, si bien por ley de 1947 se habilitó a las mujeres que pudieran sufragar, una pelea que dejó tendales de mujeres, eso no terminó con las brechas enormes que siguen existiendo.

Porque el sufragio obligatorio se ha transformado en la captura de libretas para extorsionar a miles de ciudadanos, entre ellos los originarios de nuestra tierra, que se ven compelidos a votar por un plan social, por una bolsa de comida, por un par de zapatillas, por alguna otra cosa que necesitan, porque están en la total indigencia.

Aquella lucha de tantas se ha distorsionado con el paso de los años, una batalla que debiera ser tomada como un mojón de la historia de las conquistas civiles.

Producción Periodística: Haydeé Dessal
Fuentes: Varias y enciclopedias

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