lunes, 26 de abril de 2010

El Ferrocarril una cuestión nacional: El señor de los subsidios, Ricardo Jaime, es investigado por la justicia (Parte I)

Juan Carlos Cena (especial para ARGENPRESS.info)

Este trabajo fue publicado por primera vez el 15 de septiembre del 2005, esta II parte el 20 de septiembre del 2005, como sostiene el autor, la Historia de los Ferrocarriles Argentinos es uno de los capítulos más vitales e importantes de nuestra historia.

Es el mismo Ricardo Jaime que quería investigar la justicia, con la diferencia que en ese momento era un hombre fuerte del actual gobierno nacional. Una investigación que no tiene desperdicios. (Nota de la redacción).

El Estado y las Empresas Estatales son instrumentos para defender el Patrimonio Nacional. Dependerá en manos de quienes están esos instrumentos, para que sean utilizados para una mayor dependencia o para la liberación nacional.

La Empresa Ferroviaria que nosotros proponemos y necesitamos debe ser: Propiedad del Estado, monopólica y eficiente, democratizada y desburocratizada, sin compartimientos estancos, con regionales o zonas que tengan auténtico poder de decisión

Comunicado de la Seccional Organismo Central de Capital Federal de la Asociación del Personal de Dirección de los Ferrocarriles Argentinos - 1988.

El Defensor del Pueblo de la Nación, elevó en consecuencia un informe al Ministerio de Economía recomendando "se abstenga de asignar subsidios, porque se transformarían en premio a la ineficiencia..."además, no existen garantías de que el subsidio se utilice para lo que fue creado, mejorar el servicio"

Del mismo, Eduardo Mondino, cuando manifiesta claramente sobre el problema del F.C. San Martín concesionado a la empresa Metropolitano cuyo accionista principal era o es Taselli: "Hace bastante tiempo que el Estado está en condiciones de rescindir las concesiones de la empresa Metropolitano, pues estamos ante una concesión cuya ejecución está llena de incumplimientos desde hace ya varios años"

Pero todo sigue igual, a Taselli lo fueron del San Martín, en su partida no tan rauda, se llevó pertenencias ferroviarias y las depositó en su otra concesión como si nada hubiera pasado, del F.C. Roca. Y el F.C. San Martín, ahora gerenciado o administrado por un conjunto de concesionarios como Metrovías, Ferrovías y T.B.A. y el F.C. Belgrano (Residual, que es quien paga los salarios, los otros recaudan), todos los concesionarios mencionados con incumplimientos contractuales.

La Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, efectuó un relevamiento sobre el funcionamiento y estado de los trenes en las estaciones de Retiro, Constitución, Chacarita y Once, los resultados fueron contundentes:

El 85% de los 2000 usuarios encuestados consideró al servicio como "malo y muy malo"; el 10% "regular" y apenas el 5% consideró como "bueno" el servicio que brindan las empresas concesionarias del sistema ferroviario concesionado.

El Defensor Adjunto Alejandro Nató dice: "Decidimos realizar este trabajo como consecuencia de la gran cantidad de reclamos que recibimos en la Defensoría. Queremos verificar el nivel de cumplimiento de los contratos, es el paso previo para acudir a la Justicia para que se mejoren los servicios de inmediato"

"Comprobamos que el estado de los servicios de trenes es en general muy malo. Es lamentable que estas empresas estén subsidiadas por el Estado y no dediquen el mínimo esfuerzo en satisfacer las necesidades más elementales de los pasajeros. Vamos a exigirle al Gobierno Nacional una respuesta a esta situación y, de ser necesario recurriremos a todas las instancias posibles para hacer valer los derechos y el respeto a los usuarios"• terminó manifestando Alejandro Nató.

La propia CNRT da algunas conclusiones no públicas que muestran en el nivel de deterioro del sector.

El 70% de los coches inspeccionados tiene observaciones por el nivel de material rodante usado por falencias en el sistema de freno y enganches fuera de normas. En el 30% de los casos el tipo de problemas implica un riesgo de seguridad.

El 40% de los pasos a nivel inspeccionado tiene distinto grado de irregularidad (paso de peatones, pavimento, cerramiento, etc.)

El 20% de los aparatos de cambio de vías cuenta con falencias severas que obligan a precauciones de velocidad e implican riesgo en la marcha de los trenes.

Sobre el mantenimiento del material rodante y la infraestructura general de las vías, este informe dice, se observan numerosas falencias que de profundizarse, podrían derivar en condiciones de inseguridad.

De este tibio informe la Secretaria de Transporte no ha tomado ninguna medida para corregir o multar a las concesionarias. ¡Qué desprolijidad Presidente!

Ante esta situación, se siguen otorgando subsidios millonarios, a pesar de la mala calidad en los servicios y deterioro del material (rodante y especialmente vías férreas) y de la difusión de los datos del relevamiento realizado por la Defensoría del Pueblo, el ministro de Planificación Federal Inversión Pública y Servicios, Julio De Vido, dispuso que se realicen inspecciones sorpresivas a los trenes para verificar si las empresas cumplen los requisitos de higiene, seguridad y confort. Los controles corrieron por cuenta de la Secretaria de Transporte y de la CNRT.

Llegaron las multas por el control efectuado por más de 4,5 millones de pesos por incumplimientos de los operadores entre noviembre de 2002 y 2003.

Hoy, en el 2005, no sabemos si se abonaron las multas, lo que sí sabemos y apreciamos junto a los pasajeros es que todo sigue igual y que les aumentaron el monto de los subsidios, para que no aumenten los boletos, es que sería toda una desprolijidad que aumenten en plena campaña electoral. .

El defensor adjunto de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad consideró que "hace falta un rol más contundente de los organismos de control, en este caso de la CNRT, y del gobierno Nacional, que tiene que poner los puntos sobre las ies acerca de que tipo de servicio tiene que brindar las empresas de acuerdo con lo que se comprometieron en los contratos de privatización" (...) "Nos sobran argumentos para decir porque algunas empresas no cumplen con lo que deben cumplir".

Desde la Secretaria de Transporte se ha viajado turísticamente por el mundo en busca del tren perdido, no sabemos cuanto nos va costar a los ciudadanos todo ese peregrinaje. A este gasto nos lo hacen asumir de prepo, el costo de estos periplos hay que sumarlo al costo de los subsidios, subsidios que se multiplicaran casi en proyección geométrica, porque todas las compras que se concretarán serán para mejorar la infraestructura que utilizan las concesionarias, ya que nunca cumplieron con los contratos firmados, respecto al mantenimiento preventivo.

Para sintetizar, este costo es el costo que debemos pagar y sufrir como consecuencia de las políticas de Estado impuestas por este gobierno: que es la de haber elegido continuar con la política ferroviaria de los 90, con la agravante de que los concesionarios han demostrado sus ineficiencias destruyendo y saqueando gran parte del Patrimonio Ferroviario.

La pornográfica ausencia de comentarios sobre el desastre ferroviario de estos afiliados a la SIP, esta ausencia les otorga el título de cómplices, se encubre, en consecuencia, se es cómplice con el demonizado profesor Jaime. Profesor Vapuleado por los cuatros costados. Además, es cuestionado por el Fiscal Nacional de Investigaciones Administrativas. Donde su escrito se inicia diciendo: Manuel Garrido en mi carácter de Fiscal Nacional de Investigaciones Administrativas, constituyendo domicilio en mi público despacho de la calle Presidente Perón 2455, 5to. piso de esta ciudad, en los autos Nº 11.645/04 del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal Nº 9, Secretaría Nº 18, comparezco ante V.S. y digo y sigue…

Para ir terminado esta primera parte del trabajo digo: Si usted señor Presidente apeló a un trabajo de la Agencia Argenpress de Noticias para dejar negro sobre blanco sobre el papel de la SIP y sus afiliados nativos en la Argentina y en América Latina. ¿Por qué no apela a esta misma agencia y consulta el archivo sobre los temas ferroviarios?

EMEPA repara, paga el Estado y el beneficiario es Ferrovías, que es una empresa de EMEPA. Redondo negocio comercial, por esta redondez dicha contratación es cuestionada por el Fiscal Nacional de Investigaciones Administrativas.

El escrito del Fiscal se inicia, como dice más arriba, y continúa: Manuel Garrido en mi carácter de Fiscal Nacional de Investigaciones Administrativas, constituyendo domicilio en mi público despacho de la calle Presidente Perón 2455, 5to. piso de esta ciudad, en los autos Nº 11.645/04 del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal Nº 9, Secretaría Nº 18, comparezco ante V.S. y digo:

Que en ejercicio de las facultades que me concede la Ley Orgánica del Ministerio Público vengo a poner en conocimiento de V.S. los hechos y elementos probatorios que han sido colectados por esta Fiscalía de Investigaciones Administrativas, que estarían íntimamente vinculados con el objeto de investigación en autos.

La otra denuncia fue formulada en agosto del 2004 por un miembro de la Comisión de Reclamos de la Seccional Gran Buenos Aires- Haedo Edgardo Reynoso ante el juez Galeano, por un ante proyecto realizado por el estudio de Arquitectura Peralta Ramos- Sepre y Fernández Prieto asociados, en manos de la Subsecretaría de Transporte Ferroviario para remodelar estaciones del Belgrano Norte a un costo de casi $ 6.000.000. Afirma en esta misma denuncia que se investigue porque la Secretaría de Transporte autorizó a que el Estado pague más de $ 60.000.000 por la reconversión y reconstrucción de 120 coches pertenecientes a la concesionaria Ferrovías que se entregaron para que lo realice EMEPA, Chascomús.

En 1955, a través de un golpe de estado, el poder oligárquico se apodera del aparato de ese Estado. Desde ese nuevo marco político, comenzaba, especialmente, en el campo social, el desmontaje de una formación ideológica de carácter nacional; y el ferrocarril comenzaba a soportar una descarnada ofensiva. Otros intereses dirigían al Estado. La primera gran ofensiva fue en el año 1961 durante el gobierno de Frondizi, con el famoso Plan Larkin. Este Plan fue rechazado por la resistencia de los trabajadores ferroviarios, en una dura acción de huelga, que duró de 42 días. La ofensiva contra el ferrocarril continuó. En forma sucesiva, permanente y metódica durante todos los gobiernos, sean gobiernos civiles o militares. Con la misma iconografía que fueron nacionalizados los ferrocarriles, fueron destruidos para favorecer los intereses de la industria del transporte automotor en la década del 90 del siglo pasado.

En consecuencia, los ferrocarriles fueron descuartizados. No son más un servicio público. Predomina el lucro. El ferrocarril ha sido desintegrado. No cumple más una función social, ya no va a todas partes, ha dejado pueblos sin agua, sin comunicación, dejó en estado de quebranto las economías regionales por la desconexión territorial, ya no transporta todo, sino lo que les conviene.

Este nefasto y perverso plan transformó, brutalmente, al ferrocarril en un servicio privado con fines de lucro. A su vez, los concesionarios de pasajeros suburbanos son subvencionados por jugosas partidas que superan largamente el tan mentado déficit, con la diferencia que no corren más los trenes al interior del país, dejaron en la calle a más de 85 mil trabajadores y cerraron más de 30 talleres, depósitos, almacenes y otros. El transporte de carga no recibe esas sustanciosas partidas, pero sí debe pagar un canon, que no lo paga (73 millones de dólares hasta el 2001). Con la desaparición del ferrocarril se produjo una brutal desmembración poblacional, 870 pueblos fantasmas, aproximadamente, y este hecho contribuyó a la desestructuración del país y al opacamiento de los emprendimientos regionales.

Este gobierno a través del presidente Néstor Kirchner presentó, el 18 de febrero del año 2004, el Plan Nacional de Inversiones Ferroviarias (Planifer) que proyecta para este año inversiones por más de 300 millones de pesos.

Dijo en esa oportunidad: "Es una decisión irrevocable que la Argentina vuelva a tener un sistema de ferrocarriles al servicio de todos los argentinos". Más adelante subrayó: El tema de los ferrocarriles es central. Cualquier país del mundo que se quiera constituir como nación necesita un sistema de ferrocarriles que funcionen, lo más moderno posible.

Cuando se extingue el discurso y uno lee que en realidad son demandas para un programa de obras a realizar para los concesionarios de pasajeros y de cargas. Es decir, esa asignación de recursos es como otro subsidio, uno más, a estas empresas que destrozaron la estructura ferroviaria y prestaron y prestan un pésimo servicio. Esto, sin contar el saqueo de máquinas y herramientas, ventas indebidas de galpones, talleres, rieles, material tractivo y remolcado pasado como chatarra, y así, que se calcula, aproximadamente, en 17 mil millones de dólares.

Es decir, los administradores de este Estado, no solamente continúan con las políticas concesionaristas de las anteriores administraciones, sino que tampoco ha investigado el saqueo, al contrario, a través del ONABE continúa mal vendiendo muebles e inmuebles del ferrocarril. A pesar del fracaso de la gestión privada se los vuelve a beneficiar, concediéndole recursos, modificando addendas (reformas a los contratos originales lo que permite a las empresas volver a renegociar deudas y/o cancelarlas, modificar obras y pedir en general más subsidios) a partir de esa renegociación se induce al perdón de lo adeudado, o sea, se decreta la indulgencia a los concesionarios de carga que nunca pagaron los cánones pactados.

No se los sanciona. Ofrecen el perdón de la deuda al moroso y consagran una nueva partida de dinero en la asignación de recursos. Una arbitrariedad, demandada por los propios concesionarios tardíos, como al consorcio de carga Ferrosur-Amalita Fortabat y al Ferroexpreso Pampeano, Techint, o a los beneficiados con los subsidios como Taselli, responsable de la muerte de catorce mineros en Río Turbio, y de la falta de seguridad en Altos Hornos Zapla, entre otros.

Las empresas de carga debían mantener la vía a 50 km/hora para que circulen los interurbanos, porque un importante kilometraje de vías esta en pésimas condiciones. El Estado se hace cargo y debe reparar las vías para que puedan continuar circulando los trenes. Los empresarios/comerciantes polifuncionales de Ferrovias-Emepa y Benito Roggio Transporte son los nuevos oferentes del Ferrocarril General Belgrano de Carga. Es un proyecto de ferrocarril granelero/sojero, éste, dejará de cumplir el objetivo por el cual fue creado.

Ver también:

Juan Carlos Cena es miembro fundador del Mo.Na.Re.FA (Movimiento Nacional por la Recuperación de los Ferrocarriles Argentinos).

Nota: Investigación en partes publicada a partir del 15 de septiembre del 2005.

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