lunes, 19 de abril de 2010

El Salvador: Maquilas señaladas como violadoras de derechos laborales

Beatriz Menjívar (COLATINO)

La ausencia de un contrato de trabajo, el irrespeto de las ocho horas laborales y pagos menores al salario mínimo son las violaciones más recurrentes que sufren las trabajadoras de la maquila.

Los datos se obtuvieron de un sondeo realizado entre las empleadas de las Maquilas Logos y Bordados, L & D, APPLE TREE, Confecciones SAMIA, Zona Franca San Marcos, AMITEX, YOUNGONE/OLOCUILTA, OCEAN SKY, JACABI y Handwork.

El Monitoreo es elaborado por la unidad de ciudadanía de la Asociación de Mujeres Transformado, y se realiza con una frecuencia de tres meses para mantener información actualizada.

“Dentro de las maquilas debe haber un trabajo digno, es un sector muy hermético y se dan muchas violaciones al interior”, señala Monserrat Arévalo, Coordinadora de Mujeres Transformando.

Arévalo señala que los observatorios se han realizado en la zona franca de San Marcos y de Olocuilta, conformadas principalmente por capital coreano y salvadoreño.

“Andamos luciendo una camisa PUMA, ADIDAS o GAP, pero ignoramos que ha sido confeccionada con el sudor y el trabajo, la explotación de una obrera”, denunció Arévalo.

El monitoreo lo realiza la institución desde el año 2005. “Queremos que hayan condiciones dignas para las trabajadoras dentro de la maquila, queremos que el Estado de verdad garantice políticas públicas y monitoreos al interior de las fabricas para que haya un trabajo digno”, declara Arévalo.

Aparte de inspecciones laborales para el cumplimiento de la ley, la asociación pretende que se reconozca el 5 de julio como “Día Nacional de la Trabajadora de la Maquila”.

El 5 de julio de 2002 se registró una intoxicación de más de 250 personas por un derrame de cloro en la zona franca de Olocuilta, de ahí la propuesta de la fecha conmemorativa.

“En ese momento, el Ministro de Trabajo y el de Salud dijeron que era un caso de histeria colectiva, cuando había sido una intoxicación. El caso quedó impune, no hubo castigo, no hubo reparación de daños y las condiciones en la actualidad no han cambiado”, detalla Arévalo.

Otro de los abusos denunciados es el pago retrasado de los salarios, la imposición de metas inalcanzables y la flexibilidad laboral.

“A nosotras nada nos garantiza que este caso no se vuelva a repetir, o que otro tipo de violaciones se sigan dando”, detalla Arévalo.

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