lunes, 19 de abril de 2010

Moldavia puede deteriorar sus relaciones con Rusia al no participar en el desfile de la Victoria

RIA NOVOSTI

Moldavia por ahora niega confirmar su participación en el desfile de Victoria el 9 de mayo debido a problemas económicos, según lo aseguró el ministro moldavo de Defensa, Vitali Marinutse, no obstante, tales afirmaciones no son más que una excusa, ya que en realidad, Kishinev quiere solidarizarse con Rumania, escribe hoy el periódico Kommersant.

Según el periódico, la situación económica del país en realidad es bastante grave, pero no es la razón para la posible decisión del presidente moldavo en funciones, Mihai Gimpu, de no enviar a sus representantes al desfile con motivo del 65º aniversario de la Victoria que se celebrará en Moscú.

"Se trata de una delegación de ocho personas, entre ellas cuatro veteranos de la guerra, y Rusia está dispuesta a asumir todos los gastos, incluidos el vuelo, la vivienda y la alimentación", comunicó una fuente del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia citada por la edición, y agregó que "la llegada de la delegación es importante desde el punto de vista simbólico, ya que Moldavia es una de las ex repúblicas de la Unión Soviética y socio de Rusia".

Según una fuente próxima al gobierno de Moldavia citada por el diario, "en realidad, Gimpu no se apresura a tomar una decisión porque el desfile no cuenta con la participación de Rumania".

A su vez, la cancillería rusa explicó que Rumania no fue invitada a las celebraciones, porque este país combatía por la Alemania nazi antes de 1944, es decir, antes de ser liberado por las tropas soviéticas.

Kishinev manifiesta solidaridad con las autoridades de Rumania porque últimamente Bucarest es el socio principal para el gobierno moldavo que asumió el poder tras las elecciones parlamentarias del julio de 2009.

A finales del enero pasado, el presidente rumano, Traian Basescu, realizó una visita a Moldavia, en el marco de la cual anunció que hasta 2013 Bucarest asignará a Kishinev 100 millones de euros.

En el ambiente de las relaciones calurosas entre Moldavia y Rumania, estancadas en los tiempos soviéticos, las relaciones de Kishinev con Moscú son bastante flojas. Mucho antes el gobierno ruso prometió a las autoridades moldavas prestar un crédito de 500 millones de dólares, pero todavía no lo ha realizado. Así, Kishinev empezó a hablar sobre la necesidad de la retirada de las tropas rusas desde la región del Dniéster.

Por la iniciativa de Gimpu, el 9 de mayo de 2010, tradicionalmente llamado en Rusia como el Día de la Victoria, fue denominado como "el 65º aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial". Asimismo, Kishinev propuso instituir una "Cruz conmemorativa", que será otorgada tanto a los veteranos del Ejército Soviético como a los del Ejército rumano.

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