lunes, 26 de abril de 2010

Tumbas desiguales, democracias distintas

Andrés Sarlengo (CONTRAPUNTOS, especial para ARGENPRESS.info)

A mi me gustaría conocer Monteros,
no la tumba de Alfonsín.

“Hace unos años, en el Cementerio de Monteros (Tucumán), ante tu tumba Isauro (Arancibia), junto a la de tu hermano Arturo dije: ¿por qué te mataron Arancibia? Porque amabas entrañablemente tu Patria, tu Pueblo, a los maestros, los jóvenes, los niños”, escribió Simón Furlan (Ex integrante de la Junta Ejecutiva de CTERA* 1973/75) en 1991 (1).

Pero se ve que la Patria y el Pueblo de Isaura, Arturo y Simón en nada se asemejan a los de la actual Junta Ejecutiva de CTERA.

Cuando Raúl Alfonsín falleció la Junta Ejecutiva de CTERA sentenció: “La CTERA quiere expresar su dolor ante el fallecimiento del ex Presidente Dr. Raúl Alfonsín. Un hombre que vivió la política con compromiso y entereza. Que llevó adelante el Juicio a la Junta Militar, que creo la CONADEP (Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas) y que en su momento histórico quedó para siempre en la memoria del pueblo la frase “Nunca Más (2)”.

El comunicado de la Junta Ejecutiva de CTERA se titula: “Raúl Alfonsín: un demócrata, un hombre que defendió sus ideas con pasión (2)”.

¿Acaso Francisco I. Arancibia no era un “apasionado demócrata”? Me parece -y espero equivocarme por apresurado- que tal parte de prensa de la Junta Ejecutiva de CTERA mancilla la memoria del maestro de Monteros.

La democracia de Alfonsín es la obediencia debida y el punto final como amalgama de la represión al servicio de la plutocracia. El Pacto de Olivos Menem-Alfonsín es otro emergente del Proceso de Reorganización Nacional que comenzó en 1976 y a partir de 1983 retornó al constitucionalismo gobernante.

El “demócrata” de Alfonsín le respondió a Mónica Gutiérrez en 1992: “No hay nada que descubrir ni revelar. Insisto: cumplí mi compromiso con la ciudadanía actuando de acuerdo a lo que había propuesto desde la campaña electoral (…) Por eso es que desde la misma campaña electoral distinguíamos entre quienes idearon y dieron las órdenes para poner en movimiento el aparato represivo estatal, quienes cumpliendo órdenes se excedieron en ese cumplimiento, y quienes, en un clima de error y compulsión, y no teniendo la capacidad decisoria, se limitaron a cumplir las órdenes recibidas (3)”.

En efecto: para Alfonsín (¿Y para la conducción de CTERA?) el asesinato de Arancibia el 24 de marzo de 1976 fue ejecutado por “quienes cumpliendo órdenes se excedieron en ese cumplimiento”.

Claro!!!... en verdad, ahora comprendo… por qué el cuerpo de Francisco recibió más de cien balazos. Fue “un exceso”.

De Pedro Bruera a Alberto Sileoni y de Jorge Videla a Cristina Kirchner: “El nuevo proyecto educativo nacía el 24 de marzo de 1976 con la muerte de un maestro (1)”.

Parafraseando a Atilio Borón el capitalismo no pregunta al entrar: mata y listo “como lo registra hasta la saciedad la monumental bibliografía sobre la materia (4)”.

Obediencia debida y punto final. Para la actual Junta Ejecutiva de CTERA Raúl Alfonsín fue un gran demócrata.

Pobre los hermanos Arancibia. Carlos Fuentealba todavía pide Justicia.

Eduardo Rosenzvaig escribió en La oruga sobre el pizarrón: “Para liberar y liberarse hay que transformarse en Quijote No importaba que los demás te crean un loco, un fantaseador o un clown. Había que beber de la dignidad del Quijote, y que te sigan los que crean en vos, pero antes que todos vos mismo. Había que llegar a ser libre para difundir la libertad (1)”.

En definitiva: me parece que es evidente que entre 1976 y 2010 en la dirigencia de CTERA no sólo han discurrido años…

De Arancibia a Maldonado. De la Declaración de Principios de Huerta Grande (Agosto 1973) al Congreso “La Educación en el Bicentenario” en Paraná (Entre Ríos) El ministro de Educación de la Nación Alberto Sileoni antes de comenzar dicho evento pedagógico sostuvo: “Veo a la educación con una cantidad de logros producto de un gran esfuerzo de los Estados nacional y provinciales, gracias al cual llegaremos a fin de año con el 6 % del PBI dedicado a educación. Logros que no nos impiden ver las deudas, porque en educación siempre hay mucho por hacer (5)”

La ex Directora General de Cultura y Educación de Buenos Aires y actual Presidenta de la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados de la Nación, Adriana Puiggrós, también participó del encuentro de Paraná. Antes de iniciar su disertación le señaló a El Diario: “Continuar con las políticas que hay, con firmeza y solidez, eso es lo que hay que hacer a futuro (6)”.

Me pregunto que habrá dicho Stella Maldonado en la cuna del normalismo al integrar el panel “Presente y futuro del compromiso docente (7)”.

En la Argentina del Bicentenario las escuelas son galpones y Francisco I. Arancibia es rematado por sus sucesores.

Quizás la esencia de este artículo parezca insignificante; pero hasta Daniel Filmus y Cecilia Braslavsky con sus “retóricas progresistas” son transparentes: “¿Quién educa y para quién y quién debe educar?: ¿los políticos?, ¿el Estado?, ¿las Corporaciones? ¿Cuál de estos actores deben definir los contenidos de la educación?, son algunas de las preguntas subyacentes a estos textos (8)”

No hay dudas: los actores educativos de la plutocracia (revestidos de bien pensantes) son los mismos –cabe reiterarlo- desde incluso hace 30 años atrás (¿O desde 1492?)

Asesinado Arancibia, Martínez de Hoz selló el pacto de educar para el gran capital. Filmus y Braslavsky: he aquí dos ejemplos pedagógicos tan democráticos como el ex presidente Alfonsín.

Romina De Luca en La cobertura ideológica de la reforma educativa menemista: el Congreso Pedagógico de 1984 es contundente: “Los “congresistas” saben, entonces, que de lo que se trata es de adaptar la estructura educativa a las necesidades de un capitalismo en crisis. La reforma no hace más que seguir el ciclo de acumulación del capital. La reforma de la educación es, entonces, un fenómeno relativamente independiente de los gobiernos de turno y se transforma en un problema que los trasciende. Se transforma en una política de clase. Los “congresistas” son, otra vez, muy concientes de ello, en tanto que rescatan de la dictadura militar su intento de restablecer el federalismo educativo (con las leyes 21.809 y 21.810), aunque lo critican porque “estuvo influido por conveniencias momentáneas del fisco y presiones de la banca internacional”.

En síntesis, en estos tiempos oficiales de Bicentenarios e ilusiones prefabricadas… educar para la liberación de los pueblos continúa siendo la mayor enseñanza que nos lego Francisco I. Arancibia.

Entre las salutaciones a Alfonsín y la pedagogía del maestro asesinado el 24 de marzo de 1976 (obediencia debida mediante): me quedo con la respuesta de Simón Furlán.

“¿Por qué te mataron Arancibia?”

Desde Bussi hasta Videla, de Bruera a Sileoni y de Yasky a Maldonado: lo saben.

A mi me gustaría conocer Monteros antes que colocarles flores a la tumba del “demócrata” de Alfonsín.

Notas:
* CTERA: Confederación Trabajadores de la Educación de la República Argentina.
1) Citado en La oruga sobre el pizarrón. Francisco Isaura Arancibia, Maestro. Eduardo Rosenzvaig. Ediciones del Pensamiento Nacional. 1993.
2) www.ctera.org.ar/item-info.shtml?x=96432 01/04/2009
3) Alfonsín responde. Tiempos de Ideas, Grupo Editor. Diciembre de 1992.
4) Citado en La democracia entre preguntas. Andrés Sarlengo. 2009.
5) Sileoni presidió la reunión del Consejo Federal de Educación. 12/04/2010. unoentrerios.com.ar
6) Se realizó la XXVII Asamblea del Consejo Federal de Educación. El Diario. 13/04/2010
7) La docencia tendrá su homenaje en el primer Normal del país. Marcela Isaías. La Capital. 27/03/2010.
8) Respuestas a la crisis educativa. Compiladores Daniel Filmus y Cecilia Braslavsky. Cántaro. FLACSO-CLACSO. 1994
Foto: Argentina, dictadura militar, represión - Francisco Isauro Arancibia, maestro asesinado el 24 de marzo de 1976 por grupo de tareas integrado por policías y civiles que respondían al genocida Antonio Bussi.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.