miércoles, 5 de mayo de 2010

Argentina, Neuquén: Juicio por torturas en la Unidad 11: "Los internos estaban aterrorizados"

RIO NEGRO ON LINE

Lo dijo una integrante del gabinete psicosocial del penal, quien atendió a los presos luego de la represión. Los detenidos tenían "los ojos negros por fuera y con derrames por dentro", afirmó.

Liliana Pérez, integrante del equipo de tratamiento psicosocial que trabajaba en la Unidad 11 cuando ocurrieron los casos de torturas, declaró ayer en el juicio oral contra 27 policías que los internos "estaban aterrorizados" por los castigos que habían sufrido.

"Tenían los ojos negros por fuera y con derrames por dentro. Nos contaron que los habían golpeado hasta en la planta de los pies, incluso en la enfermería, mientras el médico de la cárcel, Roldán, escribía en los certificados médicos que estaban sanos".

El médico en cuestión, Carlos Roldán, también declaró pero dijo que no recordaba casi nada de lo sucedido en esos días de represión. De todos modos hizo un aporte relevante: admitió que había tanto olor a gas lacrimógeno que se podía percibir hasta en la enfermería donde él revisaba a los internos.

"Mary Kay"

Liliana Pérez señaló que una compañera de trabajo le hizo un reclamo al entonces jefe de seguridad de la Unidad 11, Manuel Montoya: "se les fue la mano", le dijo. A lo que el comisario, que es uno de los 27 imputados, le respondió con ironía: "voy a traer Mary Kay para maquillarlos".

El juicio contra los policías acusados de torturar a medio centenar de detenidos entre el 24 y el 27 de abril de 2004 comenzó finalmente ayer, después de tres intentos fallidos.

Sólo dos de los acusados aceptaron declarar: uno, Juan Aravena, dijo que esos días no estaba; el otro, Héctor Muñoz, afirmó que la orden de "normalizar los pabellones" la dio la justicia.

Una curiosidad: Héctor Muñoz ya no es policía, está preso en Roca cumpliendo una condena por robo (ver aparte).

Granadas y golpes

En el inicio de la audiencia, el fiscal Rómulo Patti y el querellante Federico Egea (por la Asociación Zainuco) presentaron la acusación. Coincidieron en señalar que entre la noche del sábado 24 y la mañana del martes 27 de abril de 2004 los internos de los pabellones 1, 2 y 5 "recibieron granadas de gas lacrimógeno, postas de goma, golpes con bastones y varillas de hierro, en todo el cuerpo, incluso en la planta de los pies".

Atribuyeron las agresiones a los acusados que integraban el grupo de choque llamado Requisa. A René Fuentes y Manuel Montoya, jefes de la cárcel, los acusan de no haber impedido la represión.

La testigo Pérez ingresó a trabajar el martes 27. "Nos llamó la atención ver a tantos internos golpeados, y algunos caminando con dificultad", dijo.

Hablaron con algunos de ellos, que les contaron los golpes y humillaciones sufridas.

"Nos contaron que los sacaron de los pabellones a la madrugada, a algunos hasta les quemaron las ropas, tenían moretones en el cuerpo, los mojaron y los obligaron a cantar el himno. Al que se equivocaba le pegaban".

La testigo Liliana Pérez señaló que el equipo interdisciplinario hizo informes que elevó a la dirección de ejecución de la pena sin obtener respuesta.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.