martes, 18 de mayo de 2010

Colombianito que naces: ¡Bienvenido al futuro!

Alberto Pinzón Sánchez

El no haber hecho un "análisis de clase" y de las contradicciones reales tanto locales como internacionales, del nudo de clases que domina actualmente en Colombia, como de los candidatos presidenciales y las oscuras fuerzas que representan en la “pelea sucia, que están librando para quedarse con el llamado "solio de Bolívar en Bogotá"; ha llevado a las Fuerzas Democráticas y Progresistas colombianas (que algunos tratan de seguir llamando La Izquierda) al pasmo político e ideológico de esperar el resultado de las encuestas, que vemos a tan solo dos semanas de la celebración de las elecciones montadas para lavar la imagen de la Democracia Genocida colombiana.

Debo confesar que nunca me gustó Althusser y sobre todo su "ajena" pretensión teórica de reemplazar en el corpus Marxista, la dinámica de las contradicciones clasistas en la Histórica de las sociedades, tal como lo escribieron Marx y Engels en la primera frase del Manifiesto Comunista, por el concepto estático de Estructura estática.

Pero no todo lo de este malogrado o trágico filósofo comunista francés, es negativo. La mayoría de su obra escrita tiene importantes aportes al Marxismo, y la honestidad con la que escribió y refrendó su autocrítica suprema (el suicidio) lo reivindica ante las generaciones posteriores. Por ejemplo, cito la descripción que hace de la Rusia Zarista basado en los textos de Lenin al tratar el tema del "eslabón más débil de la cadena imperialista", para acotarlo o referirlo (en ningún caso copiarlo) a la coyuntura actual colombiana, plagada de un "entrelazamiento de contradicciones" que la han tornado también, una excepcional paradoja en el continente americano:

.."¿A que se debe que la gran Crisis Capitalista que condujo a la carnicería de la I primera guerra mundial no hubiera provocado la revolución proletaria en los países industrializados de Europa Occidental, sino en el país mas atrasado de ese continente. A que se debe esta excepción paradójica?" - Se pregunta Althusser en la página 77 de su libro la Revolución Teórica de Marx, editada en castellano por Siglo XXI en 1967.

Y responde con Lenin: " Fundamentalmente a que Rusia representaba en el sistema de Estados imperialista, el punto más débil. La gran Guerra precipitó y agravó esta situación, pero no fue la única en crearla. La revolución de 1905 había ya medido y mostrado en su fracaso mismo, la debilidad de la Rusia Zarista. Esta debilidad resultaba de este rasgo específico: La acumulación y la exasperación de todas las contradicciones entonces posibles en un solo Estado. Contradicciones de un régimen de explotación feudal reinante bajo la impostura de los Popes, sobre una masa campesina inculta, al comienzo del Siglo XX, tanto más feroz cuanto más aumentaba la amenaza, circunstancia que acercó singularmente la rebelión campesina a la revolución obrera. Contradicciones de la explotación capitalista e imperialista desarrolladas en gran escala en las grandes ciudades y los barrios suburbanos, las regiones mineras, petróleo, etc.

Exasperación de la lucha de clases en todo el país no solamente entre explotadores y explotados, sino aún en el seno de las clases dominantes mismas (grandes propietarios feudales ligados al Zarismo Autoritario, Policíaco y Militarista; pequeños nobles que fomentaban constantemente conjuras; grandes burgueses y burguesía liberal en lucha contra el Zar, pequeños burgueses oscilando entre el conformismo y el Izquierdismo anarquizante). A lo que fueron agregándose en el detalle de los acontecimientos, otras circunstancias "excepcionales" ininteligibles fuera de este "entrelazamiento" de contradicciones interiores y exteriores de Rusia, como por ejemplo el carácter avanzado de la elite revolucionaria rusa obligada por la represión Zarista al exilio, circunstancia que no fue extraña a la formación del Partido Bolchevique, la lección general de la revolución de 1905 que hizo más evidentes las relaciones de clase, las cristalizó como ocurre en todo período de Crisis Grave, y permitió también el descubrimiento de de una nueva forma de organización política de masas: los soviets".

En la Colombia del momento, vemos: 1- la culminación del proceso de captura de todo el Estado colombiano por parte de una la fracción narco-paramilitar de la oligarquía latifundista y financiera trasnacional liderada por Uribe Vélez, y su conversión en una Base militar permanente para de agresión imperialista contra sus vecinos amparada en la "doctrina de extraterritorialidad", legalizada por el reciente tratado militar USA- Colombia de las 7 bases, que como la Rusia Zarista, han convertido a Colombia en el bastión internacional de toda la reacción imperialista. Y que sin proponérselo, sacó a flote la unidad dialéctica que existe entre los cambios y transformaciones sociales que se están desarrollando las grandes fronteras vivas de la región Andina, con los cambios sociales en Colombia.

Es decir que los procesos sociales anti imperialistas, democráticos y progresistas de Venezuela, Ecuador, o Bolivia y hasta Nicaragua, necesariamente forman parte integral de lo que acontece en Colombia y a su vez, los desarrollos de la lucha de clases en Colombia incidirán necesariamente en los desenvolvimientos en la Gran Colombia, por más llamados arcaicos que haga Uribe Vélez al localismo o regionalismo tradicional antioqueño, para rechazar la influencia "extrangera".

2- La persistencia asombrosa por más de medio siglo de las organizaciones guerrilleras y de la Insurgencia colombiana, que no han podido ser exterminadas ni política ni militarmente, muy a pesar de todos los grandes Planes Imperiales de exterminio y represión, y las diferentes ofensivas y operaciones de cerco y aniquilamiento implementadas, o desarrolladas por la totalidad de la maquina Estatal Colombiana abastecida generosamente por el Pentágono y que también finalmente y sin quererlo ha puesto al descubierto ante el mundo, la razón de la persistencia y prolongación del conflicto social armado colombiano, indudablemente, sobre una amplia base social de masas y que le ha permitido poder resistir por tan largo tiempo.

Resistencia de masas que los ideólogos del Imperialismo y sus "pajes togados", para ocultar las profundas contradicciones sociales y la lucha de clases que la soportan y dinamizan, han pretendido explicar con el argumento simple y romo de ser un negocio del narcotráfico; el que no puede explicar ( por ser un negocio efímero para enriquecerse) la resistencia sorda a la expropiación de más de 4 millones de hectáreas de la mejores tierras colombianas para dedicarla a megaproyectos económicos del capital financiero imperialista, ni la de 5 millones de desplazados "desterrados" a quienes les fueron arrebatadas, o el millón de muertos reconocidos que van, desde 1965, cuando aparecieron las organizaciones insurgentes en Colombia.

3- El debate electorero del momento para reemplazar a Uribe Vélez, muestra “aparentemente” el enfrentamiento entre dos fracciones de la oligarquía: Una partidaria del todo vale mafioso fascista, contra otra que, de dientes para afuera, toma distancia de estos métodos ilegales y propone restablecer la legalidad democrática en el país. Pero el fondo real y la contradicción esencial que lo desgarra es que, el experimento político-militar de la Seguridad Democrática de Uribe Vélez está agotado en todo sentido y objetivamente no se puede prolongar más, porque la gran Crisis económica tanto Internacional y el desastre general causado dentro del país, no permiten un Gasto Público y una re-financiación como la que demandan los nuevos retos de una Insurgencia persistente, que ha sabido asimilar los golpes y continúa resistiendo. El puño de fierro oligárquico-imperial ha llegado a su límite extremo, sin haber logrado la victoria rápida y total que había presupuestado.

Pero tampoco existe (y esa es la tragedia de la roñosa y miserable clase dominante colombiana), un candidato de su seno que pueda o se haya planteado la solución definitiva del conflicto, fuera de derrotar a la insurgencia. Como si conflicto social y guerrilla Insurgente fueran iguales; cuando esta es una expresión de aquel. Razón por la cual, todos los nominados a la candidatura presidencial están atrapados en el círculo vicioso de continuar la ruinosa ofensiva militar geoestratégica, destinada únicamente a prolongar aún más el conflicto colombiano y sus desastrosos "efectos colaterales" hacia adentro, como hacia los vecinos.

Quien desee corroborarlo puede consultar en el siguiente enlace, las opiniones oficiales de los candidatos a presidente de Colombia sobre el tema en comentario (http://www.eltiempo.com/colombia/politica/candidatos-y-los-retos-en-seguridad_7709895-1.). De ahí solamente voy a extraer las opiniones “programáticas” más representativas de los candidatos, quienes según la dictadura mediática y de Propaganda imperante en Colombia, es decir las encuestas, tienen opción de sentarse en el "solio de Bolívar" el próximo 7 de Agosto del 2010:

JUAN MANUEL SANTOS: "Hay que perseverar en la lucha contra los grupos armados ilegales en el campo hasta llevarlos a un punto de no retorno y al mismo tiempo hacer más esfuerzos en la lucha contra las bandas criminales al servicio del narcotráfico. Vamos también a impulsar una política integral contra la inseguridad en las ciudades".

ANTANAS MOKUS: "Continuaremos la ofensiva a los grupos armados. Reforzaremos la inteligencia en las FF.MM. y la Policía. No habrá negociación con grupos vinculados a narcos o que secuestren. Tampoco habrá zonas de despeje. Las FARC ameritan ser combatidas. Promoveremos el rechazo a la ilegalidad y luchar contra la impunidad y el incumplimiento de la ley".

NOEMÍ SANÍN: "El próximo gobierno debe tener como meta la derrota definitiva de la guerrilla. Por eso hay que devolverles el fuero militar a los militares, levantar su moral y apoyarlos más decididamente. Necesitamos nombrar a un militar retirado como Ministro de Defensa, porque reúne lo mejor"

GUSTAVO PETRO: "Incluiría equidad social en el campo y la ciudad, transformaría la Policía, abriría las escuelas de cadetes haciéndolas gratuitas y construiría una cúpula militar que no tenga tacha en derechos humanos. Mantendría la profesionalización del Ejército y, con una estrategia común de equidad social y control territorial-militar, podríamos salir de la guerra".

Con todo, me atrevo a rememorar el gritico chillón y cínico, que después de 20años continúa taladrando mis sesos, lanzado por Cesar Gaviria en 1990 cuando asumió la presidencia de Colombia: Colombianos ¡Bienvenidos al futuro!”.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.