miércoles, 5 de mayo de 2010

De Neuquén a La Habana: Hermanar pueblos

Miguel Fernández Martínez (AIN, especial para ARGENPRESS.info)
Para los argentinos Pablo Fernández, Santiago Vega y Alcides Bonavitta, estar en Cuba es la consumación de un sueño acumulado tras largos de años de vibrar y sentir junto a la Isla desde la lejana Patagonia.

Estos tres jóvenes neuquinos llevaron a la cima del Aconcagua, en enero último, el mensaje de solidaridad que recorrió el mundo al desplegar, a casi siete mil metros de altitud, la bandera exigiendo la liberación inmediata de los cinco antiterroristas cubanos presos injustamente en cárceles norteamericanas.

Reclamar por la liberación de Gerardo Hernández, René González, Antonio Guerrero, Ramón Labañino y Fernando González, desde el techo de América, se convirtió en una forma novedosa de hacer llegar el reclamo a todos los rincones del planeta.

“Estar en Cuba era un sueño”, dice el periodista Pablo Fernández, "pero que los cubanos nos recibieran con tanto cariño es estremecedor, porque esta Isla es la más alta expresión de dignidad y soberanía en América Latina".

“Eso lo sentimos en el aeropuerto, en el encuentro con los familiares de los Cinco Héroes donde lloramos de emoción, y en el momento en que nos condecoraron a Santiago y a mi con la Distinción Félix Elmuza, la más alta que otorga la organización de los periodistas cubanos”, añadió Pablo.

Alcides Bonavitta, quien no sale de la sorpresa de andar por las calles cubanas, comentó que “nuestro mayor deseo era ver la foto en la cima del Aconcagua con la bandera publicada en el periódico Granma, pero estar en Cuba, me deja sin palabras”.

La estancia en la Isla estará marcada por fuertes emociones, según palabras de los neuquinos. “Vinimos a conocer a Cuba por dentro y a vibrar con su gente”, asegura Santiago.

Así sucede desde que arribaron en la noche del 29 de abril, con el intenso programa que los llevará por casi toda la Isla, recorriendo importantes sitios históricos y palpando con sus propias manos el quehacer del pueblo que no se rinde.

Con ese propio pueblo desfilaron en la Plaza de la Revolución en la mañana del primero de mayo, portando una bandera que traen desde Argentina y el reclamo de justicia por el asesinato del maestro Carlos Fuentealba, símbolo en la lucha contra la impunidad en el continente.

Desde el pasado domingo comenzó el periplo por diferentes provincias de la Isla y que incluye el ascenso al Pico Turquino, lugar donde reafirmarán su solidaridad con la causa de Los Cinco.

Junto al busto de José Martí, los argentinos Pablo, Santiago y Alcides harán ondear las banderas que llevaron al Aconcagua, para después dejarlas depositadas en el Museo de la Batalla de Ideas, en el municipio matancero de Cárdenas.

La experiencia cubana de estos jóvenes argentinos es el símbolo de la amistad que hermana pueblos y aúna voces, y aquí reafirmarán que la lucha contra el imperio es causa común de nuestros pueblos.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.