viernes, 14 de mayo de 2010

El Salvador: Con el dedo en la llaga de la corrupción y la bajeza

José Mario Zavaleta (especial para ARGENPRESS.info)

Un nuevo debate se desarrolla actualmente en El Salvador, luego que este martes ha presentado su renuncia irrevocable ante el presidente Mauricio Funes, quien hasta ese momento fungió como ministro de Agricultura y Ganadería, Manuel Sevilla. Tal hecho de por sí no es lo que ha conmocionado el clima político y social, sino las razones que ha hecho públicas ante los medios de comunicación.

Ha culpado explícitamente a personeros cercanos a la presidencia – sin señalar nombres ni al propio mandatario - de haber gestionado negociaciones con partidos de la derecha, - en específico al grupo en formación GANA, que resultó de la división de la ex gobernante Arena, y el Partido de Conciliación Nacional, PCN -, para concederles la distribución de una parte de los paquetes de semilla mejorada que año a año se entregan a campesinos como ayuda, para su utilización proselitista, a cambio de sus votos en la Asamblea Legislativa a propuestas hechas por el Ejecutivo.

Aunque el presidente ha rechazado esta posibilidad también ante los periodistas, aprovechando la ocasión para despotricar la imagen del ex funcionario que él nombró, asegurando que aquel renunció antes de haberlo despedido por supuestos fallos en su trabajo, no ha quedado claro si se investigarán las denuncias sobre este proceder que en años anteriores siempre se señaló como impropio, al poner en manos de los partidos políticos el otorgamiento de una ayuda que se financia con fondos estatales, representando por ello un acto de corrupción.

Algunos medios han dado crédito a los señalamientos del ex ministro, entre ellos el periódico digital Lapágina.com.sv, quien asegura que los 32 alcaldes del PCN entregaron paquetes agrícolas a sus correligionarios, y que dirigentes de GANA también lo hicieron como parte de su campaña para constituirse como partido político. Aún más, señala nombres de algunos funcionarios, entre diputados y alcaldes, que han aceptado haberlo hecho aún en municipios donde no gobiernan, en medio de justificaciones esperadas.

Es de suponerse que para abolir las prácticas corruptas como las indicadas, se había establecido que solo instancias del gobierno iban a encargarse de la distribución señalada, pero en la práctica eso no se ha cumplido totalmente, lo que da lugar a que las denuncias sean posibles.

Como era de esperarse los representantes de los partidos implicados han calificado al ex funcionario como incompetente y negado las acusaciones; lo mismo han hecho los representantes de otros partidos de derecha y del sector empresarial que no estaban muy satisfechos con la labor de Sevilla. Pero definitivamente la mayoría de opiniones coinciden en la necesidad de transparencia en cualquier acción de los funcionarios del estado; y ante esto, el mismo mandatario estaría obligado a realizar una investigación exhaustiva para superar estas declaraciones tan serias y delicadas contra su equipo cercano, y que hace un ministro que le renuncia, considerando su administración como centralista, con falta de liderazgo y escasa comunicación con su gabinete.

Al menos, por el momento las respuestas no han satisfecho totalmente ni dejado claras las cosas. Por ello habrá necesidad de más rigor en el manejo de los recursos que pagan todos los salvadoreños, una demanda ancestral que este pueblo siempre ha aspirado ver cumplida.

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