miércoles, 26 de mayo de 2010

México: La Iglesia amaga y advierte

Teodoro Rentería Arróyave (especial para ARGENPRESS.info)

Ante la evidencia de que ha disminuido el número de feligreses, la Iglesia Católica mexicana amenaza con boicotear el censo de población 2010 y en ese mismo tenor de amago, defiende el “fuero eclesiástico” al advertir que no permitirá que los curas abusadores caigan en la cárcel.

Sin importarle que su reino no es de este mundo o como lo pregona es moral y no terrenal, acusó al Instituto Nacional de Estadística y Geografía, INEGI, de “falta de profesionalismo” y de “amañar números con fines perversos”, por lo que exige se modifique la encuesta en materia religiosa porque, afirma, las preguntas son “poco claras”.

En el otro rubro, la Iglesia Católica al igual que el Ejército hace gala de fuero, al declarar la Arquidiócesis de México que no meterán a la cárcel a curas abusadores, porque los mismos sólo están sometidos al Código Canónigo

La Arquidiócesis de México de plano advirtió al INEGI que de no modificar la encuesta en materia religiosa del Censo de Población y Vivienda 2010, que comenzará la semana próxima y envalentonada anunció que la Iglesia Católica “tendrá todo el derecho a iniciar una campaña de boicot para que sus fieles no participen”.

Alberto Pacheco Escobedo, vicario judicial del Tribunal Eclesiástico de la Arquidiócesis de México, manifestó tajante que la Iglesia católica “nunca va a meter a nadie a la cárcel” a pesar de las denuncias que se presenten en contra de los sacerdotes que han cometido pederastia, hostigamiento, abuso sexual, estupro o violación.

En esa vorágine de oposición de todo lo que le pudiera ser adverso, la asociación religiosa afirmó que de acuerdo a su particular perspectiva la metodología del censo “no es clara en cuanto a las opciones para definir la pertenencia a la Iglesia católica en México”, de ahí la amenaza de boicotear al gobierno de Felipe Calderón Hinojosa hecha pública en el número en circulación del semanario Desde la fe.

El responsable del Tribunal de la Iglesia católica, con un sofisma pretende explicar que no están obligados los obispos y jerarcas a denunciar a los sacerdotes que hayan cometido ese tipo de delitos ante las instancias judiciales, puesto que “son dos cosas totalmente distintas, la misma ley mexicana lo dice con toda claridad: la separación de la Iglesia y el Estado es principio histórico. Ni el Estado ejerce en la justicia eclesiástica ni la Iglesia debe meterse en la justicia civil”.

Eduardo Sojo, director del INEGI defendió la metodología y las preguntas utilizadas en el Censo de Población y Vivienda 2010 referentes a la pertenencia religiosa de los mexicanos, sin embargo flaquea al indicar que a través de la Secretaría de Gobernación están buscando una reunión con la jerarquía católica en México, ¿para qué? preguntamos, obvio, para ponerse de acuerdo. “La pregunta es abierta, el entrevistador apunta lo que le dice el entrevistado y luego esa información se codifica", asegura Sojo

Las conclusiones son alarmantes: de plano la Iglesia católica asegura que “el delito canónico sucede cuando se violan leyes canónicas y –por tanto-, se le persigue por la violación de la ley de la Iglesia”, es decir, margina a la justicia civil. En el caso del censo, lo que quiere la Iglesia es un cuestionario a modo, como la encuesta aquella de Los Pinos que amañada obligaba al encuestado a estar de acuerdo con el viaje de Calderón Hinojosa al juego inaugural del mundial Sudáfrica 2010. Dios los cría y ellos se juntan.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.