jueves, 13 de mayo de 2010

México: Llama la ONU al gobierno a garantizar labor de los defensores de Derechos Humanos

CIMAC

La Organización de Naciones Unidas (ONU), a través de cuatro de sus Relatorías, expresó su preocupación por la deteriorada situación de las y los defensores de derechos humanos en México y condenó firmemente los recientes asesinatos de la defensora Beatriz Alberta Cariño Trujillo y del observador internacional Jyri Antero Jaakkola.

En un comunicado de prensa, difundido por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, el organismo internacional advirtió que las y los defensores de derechos humanos “enfrentan graves amenazas contra sus vidas a consecuencia de su trabajo”.

El grupo de expertos y experta de la ONU hizo un llamado al gobierno mexicano para “tomar las medidas que sean necesarias para proteger el derecho a la vida y la seguridad de las y los defensores de los derechos humanos en el país contra todo tipo de violencia y acción arbitraria que se produzca como consecuencia del ejercicio legítimo de sus actividades.”

Exigen investigación pronta e imparcial

Margaret Sekaggya, Relatora Especial sobre la situación de los Defensores de los Derechos Humanos, manifestó su “profunda preocupación” por el deterioro de la situación de las y los defensores de los derechos humanos en México, en especial las mujeres y las personas defensoras que trabajan en temas relacionados con las comunidades indígenas.

Además condenó los hechos ocurridos el27 de abril en la zona triqui de San Juan Copala, en Oaxaca, cuando una misión de observación de los derechos humanos sufrió una emboscada por parte de paramilitares, lugar donde fue asesinada, Beatriz Alberta Cariño Trujillo, defensora y directora del Centro de Apoyo Comunitario Trabajando Unidos (CACTUS) y donde también murió Jyri Antero Jaakkola.

En Febrero de 2001 Margaret Sekaggya conoció a Bety Cariño durante la Quinta Plataforma de Dublín, una reunión de más de 100 defensores y defensoras de los derechos humanos de todo el mundo. En esa ocasión Sekaggya elogió a la defensora por su trabajo incansable en favor de los derechos de las mujeres, las personas indígenas y el medio ambiente.

Es por ello que junto con otros representantes de Naciones Unidas, exhortó a las autoridades a iniciar una investigación pronta e imparcial sobre los hechos mencionados con el fin de que las personas culpables sean identificadas, puestas a disposición judicial y se les impongan las penas adecuadas. “La comunidad internacional seguirá de cerca la respuesta del gobierno mexicano en relación a estos hechos”, dijeron.

DDHH: Víctimas de la lucha contra el crimen

Philip Alston, Relator Especial sobre las Ejecuciones Sumarias, Extrajudiciales o Arbitrarias, enfatizó que “la situación en México es extremadamente compleja”.

Aseguró que no se puede poner en duda la gravedad de los desafíos a los que se enfrenta el gobierno en su lucha contra los cárteles de las drogas, pero esto no justifica que no se tomen medidas necesarias para evitar que las y los defensores de derechos humanos, periodistas u otras personas sean asesinadas.

Puntualizó que “no se debe permitir que los derechos humanos sean víctimas de la lucha contra las drogas y el crimen.”

Por su parte, James Anaya, Relator Especial sobre Libertades y Derechos Fundamentales de los Pueblos Indígenas, hizo especial énfasis en el incremento de los enfrentamientos armados y la violencia en la comunidad de San Juan Copala, durante los últimos meses. Situación que, dijo, “está afectando no sólo a los grupos armados involucrados, sino también a la población civil del municipio, en su mayoría pertenecientes a la comunidad indígena triqui”.

Finalmente Frank La Rue, Relator Especial de la ONU sobre la Promoción y la Protección del Derecho a la Libertad de Opinión y de Expresión, exhortó a las autoridades mexicanas a proteger el derecho a la vida y a garantizar libertad de opinión y de expresión, tal y como se contempla en los artículos 6 y 19 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.

Al referirse a la misión humanitaria de San Juan Copala y a los dos periodistas de la revista “Contralínea” que pasaron dos días en la selva tras el ataque antes de ser rescatados por la policía el 30 de abril, indicó que “el papel de las y los periodistas es crucial tanto en el fortalecimiento de los derechos humanos como en el disfrute de todos los derechos por parte de todas las personas”.

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