miércoles, 26 de mayo de 2010

Perplejidad

Lilia Veloz (especial para ARGENPRESS.info)

¡¡ A-E-I-O-U ¡!, así comenzábamos la alfabetización que nos aventuraba en el fantástico mundo de las letras, ese río de comunicación universal que ha adquirido dimensiones inimaginables a través de Internet, la cual nos conduce como una alfombra mágica a todos los rincones del conocimiento humano.

La A con la T, la C con la G, son las cuatro bases químicas nitrogenadas que forman el ADN (Acido desoxi-ribonucleico), que codifica toda la herencia genérica con la cual cada ser vivo, dentro de las especies, se desarrolla con sus características propias.

Estas bases químicas, se unen a un azúcar (dixosirribosa) y a un ácido fosfórico para formar los Ácidos Nucleicos, ordenados en una escalera helicoidal. Las secuencias de bases AT (adenosina-timosina) y CG (citocina-guanina), es decir, una purina unida a una pirimidina es siempre igual en fiel matrimonio, codifican los ácidos aminados que forman las proteínas.

Si falla un solo peldaño de esa escalera, ya sea por defecto, exceso, transposición o sustitución de AT por CG, se deja de producir un aminoácido necesario para nuestro correcto funcionamiento. Se origina, entonces, una enfermedad congénita y, a modo de explicación, mal formaciones, enzimopatías, hemoglobinopatías, por dar algunos ejemplos de los muchos que se conocen.

Debate científico-religioso

Si se observa los elementos que componen los nucleótidos, son nada más que cinco: Oxígeno, Hidrógeno, Carbono, Nitrógeno y Fósforo. ¡¡Tan simple y tan complejo!!.

El misterio del origen de la vida es, sin dudas, el más apasionante que jamás se haya planteado el ser humano, y lo inexplicable del mismo llevó a la concepción de un ser o seres todopoderosos (monoteísmo, politeísmo), creadores de la vida y de la muerte.

Pero he aquí que, sin decirnos ¡¡agua va!!, un equipo de científicos norteamericanos, conducido por J. Craig Venter, quien años atrás decodificó el genoma humano completo, nos ha dejado perplejos con un recién nacido que, seguro, marca un hito en la historia de la ciencia y de la humanidad.

Creó en el laboratorio un ser vivo, que no nació de otro ser vivo, sino de la ingeniería y la biogenética, transfiriendo el genoma de la bacteria Micoplasma-Mycoides, lograda por manipulación genética, a la bacteria Micoplasma-Capricolum, cuyo funcionamiento es comandado por el nuevo genoma y no por el suyo propio.

Aún imperfecto, porque se vale de una célula preexistente como anfitrión, es sin dudas el primer paso hacia la creación de un ser vivo, por primitivo que éste sea, con prescindencia de otras células o ser vivo, producidos en laboratorio.

El desafío está planteado; el mundo entero deberá afrontar este nuevo reto que pone en tela de juicio el origen mismo de la vida y, si esta criatura se usa como una mini fábrica de alta producción de antibióticos, anticuerpos, vacunas, alimentos, regeneración de tejidos dañados, combate a tumores y enfermedades genéticas, ¡¡bienvenida!!.

Pero, ¡¡atención!!. La inversión de 600 millones de dólares que la Corporación Exxon Móvil invierte en la Synthetic Genomic Inc., para diseñar algas que fabriquen hidrocarburos, procesando el Dióxido de Carbono, habla de los enormes intereses económicos y comerciales en juego.

La motivación primera es la del beneficio financiero, además de que en todos esos programas siempre opera subyacente la contaminación del ambiente, cuyos autores hasta se autoproclaman héroes porque dicen contribuir a purificar el ambiente al utilizar CO2, cuidándose muy bien de decir que ellos mismos lo producen.

Ningún interés expresan de propiciar el uso de combustibles renovables y no contaminantes, como el sol, el agua y el viento, mucho más económicos y al alcance de la población.

¿Y qué hay de la industria bélica?. Ninguna sorpresa sería que organismos secretos de la inteligencia, al servicio del genocidio, ya vengan trabajando para fabricar una mortífera arma biológica, con la creación de una súper bacteria.

En el medio científico es sabido que uno de los mecanismos con los cuales las bacterias desarrollan resistencia a los antibióticos, es a través de material genético: los plásmidos, los que pueden penetrar e incorporarse al genoma de otra bacteria, confiriendo la capacidad de resistir a tal o cual antibiótico, aunque nunca antes la misma haya sido expuesta a ellos.

En el orden especulativo ¿no se podría crear una célula inmortal?.

Los átomos y moléculas están ahí, en la naturaleza, en danza permanente ¿qué condiciones azarosas, fortuitas, se habrán producido para crear la primera brizna de ADN?.

Ardua y prolongada ha sido la labor de los científicos para llegar a este logro, en el que los conocimientos genéticos, de ingeniería genética, microbiología, y la propia naturaleza, se han conjugado bajo la inteligencia humana para crear artificialmente el primer ser viviente de este planeta: una bacteria, que pertenece dentro del reino animal a las MORENAS.

Volvamos a las bases: A-E-I-O-U, lenguaje binario de las computadoras, bases nitrogenadas de la ADN (AG-CT), para abrir un universo nuevo, lleno de dudas, interrogantes, fascinación, que conmueve los hondos cimientos de las creencias vigentes sobre la existencia misma de los seres vivos.

¡¡Menos mal que no hay inquisición!!, bueno, al menos la clásica.

Galileo se salvó de la hoguera porque renegó de su afirmación de que nuestro sistema planetario giraba alrededor del sol y no de la tierra; ese concepto fue considerado una herejía en su época, entre los siglos XVI y XVII.

Saludemos con entusiasmo esta alborada de la ciencia, abrigando la esperanza de que este paso inédito se aplique para bien y no para continuar la destrucción de la naturaleza y, por ende, de la humanidad.

Lilia Veloz es Doctora-Pediatra uruguaya, residente en Paraguay.

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