lunes, 24 de mayo de 2010

Puerto Rico: La mujer misteriosa de la huelga universitaria

Jesús Dávila (NCM, especial para ARGENPRESS.info)

Mientras el Gobierno intenta una contraofensiva ante la huelga universitaria –hasta ahora imparable- ha surgido un nuevo misterio en torno al conflicto y es el de la identidad de una mujer con apariencia de turista que fue atacada por miembros de la temible fuerza de choque de la Policía nacional durante un incidente violento en un hotel de lujo de la capital.

Un video difundido por la cadena Univisión muestra a la mujer, que observaba los incidentes sentada en un sofá a la entrada del hotel Sheraton del distrito de convenciones, cuando fue halada con fuerza por un policía, zarandeada y entregada a un grupo de agentes que la tiraron al piso y abusaron de ella.

El caso de la mujer desconocida es apenas uno de los incidentes sin explicación que se van acumulando en torno a la huelga y que ahora incluyen la negativa de la junta de síndicos de la Universidad de Puerto Rico de abrir los libros de cuentas –que se supone sean públicos- en tanto marchan lentamente las negociaciones para poner fin al conflicto. El retraso en las negociaciones amenaza con complicar más las cosas pues el viernes pasado más de mil profesores reunidos en el primer claustro nacional de los once recintos del sistema aprobaron un voto de huelga a ejecutarse si el gobierno no logra un acuerdo con los estudiantes.

Según se desprende de las versiones del Gobierno, la huelga ya ha costado bastante más de cien millones de dólares y amenaza con hacer perder las licencias para operar y las acreditaciones de Estados Unidos para el sistema universitario público de Puerto Rico. La presidenta de la junta de síndicos, Yigrí Rivera, acusó el domingo a los huelguistas de intentar desestabilizar la universidad para impulsar la agenda política del cogobierno y regañó a los periodistas porque, según su opinión, no preguntan por las cosas que deberían.

Los estudiantes, por su parte, indicaron al salir de la reunión de negociación del domingo que lo que ha puesto en riesgo la acreditación y la licencia de la UPR es precisamente la negativa de hacer públicas las cuentas que debieron estar cuadradas y auditadas en octubre del año pasado. La imposibilidad de ver los libros de cuentas hace difícil por el momento precisar si es real el déficit alegado en el presupuesto y cuál sería su origen específico.

Entre los avances en el proceso, ya la junta aceptó retirar su exigencia de que los estudiantes pobres que tengan exención de matrícula por mérito o en virtud del contrato laboral de sus padres escojan entre eso y recibir la beca con la que pagan por sus libros, hospedaje y demás gastos. Sin embargo, todavía sigue el tranque en cuanto al mencionado asunto del presupuesto, así como al alza en el costo de la matrícula, que algunas fuentes indican podría llegar hasta 1,000 dólares por semestre, y el reclamo estudiantil de que no haya sanciones contra los huelguistas.

Por primera vez, el domingo pasado el presidente de la UPR, José Ramón de la Torre, no acompañó a la presidenta de los síndicos a presentar el informe ante la prensa luego de la reunión con el Comité Negociador Nacional de los estudiantes.

En el bando de la huelga se siguen desarrollando protestas más allá de los recintos, como la de cientos de estudiantes el sábado pasado en el interior del centro comercial Plaza Las Américas, que transcurrió sin violencia, y una marcha que se planifica para el próximo jueves con el objetivo de llegar al Palacio de Santa Catalina, sede de la gobernación.

Por parte del Gobierno, la contraofensiva se concentra en tratar de motivar y movilizar estudiantes contra la huelga, seguir intentando una sentencia fuerte en los tribunales y el uso de la policía.

Así por ejemplo, el miércoles pasado la propia Policía nacional provocó una congestión de tránsito que se extendió por millas y millas hasta llegar de la isleta de San Juan al aeropuerto internacional Luis Muñoz Marín con tal de que las bandas musicales de los estudiantes no se acercaran al Capitolio. En esa ocasión, el coronel Emiliano Rosario, dijo que no impediría la libre expresión de los estudiantes y les autorizó a celebrar su concierto de protesta en plena avenida, con el resultado ya mencionado.

El momento más violento que se ha registrado ocurrió al día siguiente, cuando estudiantes y sindicalistas se presentaron a piquetear en el Sheraton, donde el Gobernador, Luis Fortuño, celebraba una cena de recaudación de fondos para su Partido Nuevo Progresista. El piquete fue disuelto violentamente por la División de Operaciones Tácticas cuando un grupo de estudiantes intentó llegar al segundo piso, donde se desarrollaba la actividad, lo que motivó que el Gobernador denunciara que se había atentado contra el derecho de libertad de asociación de un partido político por lo que debía caerle el peso de la ley a los responsables.

Pero el incidente del Sheraton es cada vez más confuso.

A cuatro días del disturbio, la mujer del video pareciera haberse desvanecido y no circulan informes sobre ella, como tampoco de lo ocurrido con los demás turistas presentes, aunque sí se ha dicho que guardias de seguridad del hotel pedían a los policías que dejaran ir a los estudiantes y no siguieran golpeándolos en el vestíbulo.

Esta semana debe continuar la pesquisa del ministerio fiscal sobre el suceso, que dejó un saldo de al menos cuatro detenidos y un número indeterminado de heridos, que podrían contarse por decenas. En hospitales cercanos se dio cuenta de al menos ocho estudiantes y líderes sindicales que recibieron atención médica en tanto que informes extraoficiales indican que podría haber de uno a seis policías sufrieron también lesiones.

Hasta ahora, la fiscalía no ha presentado cargos contra persona alguna y la cadena Sheraton ha mantenido una actitud discreta sobre el disturbio en pleno hotel, que apenas días antes había inaugurado con gran despliegue su sistema de cámaras de seguridad de alta tecnología.

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