martes, 29 de junio de 2010

Argentina: Escuelas públicas y subsidios a las escuelas privadas (Parte II)

Elena Luz González Bazán (especial para ARGENPRESS.info)

Los que crean que la educación y la capacitación es un gasto, no saben lo que cuesta la ignorancia.

Analfabetismo

Asimismo, la Ciudad capital tiene el menor índice de analfabetismo, considerando un 0.45 por ciento entre los mayores de 10 años.

En la encuesta realizada por la Dirección General de Estadística y Censos en el 2005, la tasa de escolarización era del 97,9 por ciento para los menores entre 6 y 13 años y de 89 por ciento entre los adolescentes entre 13 y 18 años.

Sin embargo, el nivel educacional en Capital Federal para el 2007 marca aspectos relevantes: de los 637.547 alumnos en el nivel educacional los estatales suman 324.385 y los privados 313.162.

Además, la cantidad de alumnos matriculados se mantiene en aumento, alcanzando los 673.887 alumnos en 2.671 establecimientos durante el 2005 y bajando en el 2007 con un total de 637.547.

La Ciudad de Buenos Aires cuenta con una gran cantidad de establecimientos educativos. Salvo en el caso de las escuelas primarias donde se equiparan, es mayor el número de establecimientos privados. La mayoría de ellos está subvencionada por el estado. La cantidad de alumnos matriculados en establecimientos educativos de gestión privada es menor a la registrada en las instituciones estatales, así como también el número de secciones o divisiones por unidad académica. Otro de los aspectos es que los grados tienen menos cantidad de alumnos en las escuelas privadas.

Las diferencias que se encuentran, en distintos años, de los establecimientos tienen que ver si están incorporados los establecimientos de educación especial, artística y de adultos.

Estadísticas y Censos para el año 2009 arroja estas cifras: La Ciudad de Buenos Aires cuenta con 2.674 escuelas, de las cuales 1.138 son públicas.

El total de alumnos matriculados en todos los niveles (inicial, primario, medio y superior no universitario) y en todos los tipos de educa¬ción (común, especial, artística y de adultos) asciende a 715.960. El 52 por ciento de ellos concu¬rre a establecimientos estatales: Menos establecimientos, más inscriptos.

La Ciudad de Buenos Aires recibe también a estudiantes que viven en la Provincia de Buenos Aires, durante 2005 el porcentaje de alumnos con residencia en esa provincia que asistieron a escuelas estatales fue del 4,4 por ciento en el nivel inicial, del 11,0 por ciento en el nivel primario, del 19,0 por ciento en el nivel medio y del 20,6 por ciento en los establecimientos de educación especial.

Niveles de educación

La educación inicial corresponde al período entre los 45 días y los 5 años. Los Jardines Maternales se encargan de la educación de menores entre los 45 días y los 2 o 3 años, según el establecimiento. Las llamadas Escuelas Infantiles abarcan el período completo, entre los 45 días y los 5 años.

La educación primaria abarca desde los 6 a los 12 años del menor, y es obligatoria en toda la República Argentina. En todas se enseña un segundo idioma, en las de gestión oficial sólo desde el 4º grado (inglés en las instituciones de jornada simple; e inglés, francés o italiano en las de jornada completa). En la ciudad funcionan, además, 26 establecimientos plurilingües, ubicados en los barrios de: Villa Urquiza, Recoleta, Palermo, Liniers, Villa del Parque, Barracas, Villa Lugano, San Cristóbal, Colegiales, Monte Castro, Mataderos, Parque Chacabuco, Balvanera, Caballito, Flores, Saavedra, donde además del castellano se enseña inglés, francés, portugués o italiano.

La educación media está destinada a los menores entre 13 y 18 años de edad, puede alcanzar los 19 años en algunas modalidades, y está organizada en un ciclo básico que incluye los 3 primeros años, y un ciclo de especialización que incluye el período restante (hasta los 19 sólo en las escuelas técnicas).

A diferencia de muchas provincias, la Ciudad de Buenos Aires mantuvo sus escuelas técnicas, y mediante la Ley 898 se dispuso que este nivel de educación debiera comenzar a ser obligatorio cuando finalizara el ciclo lectivo del 2007.

Presupuesto: Gasto o inversión

A fines de noviembre del 2008 y ya sobre el presupuesto educativo 2009 se denunciaba que había un recorte en el mismo para las partidas educativas, en realidad una disminución en el sector estatal y un aumento al privado por medio de subsidios.

El gasto educativo que prevé el gobierno porteño cae un 2 por ciento. Con una mejora de 200 millones de pesos, alcanza su máximo histórico la asignación para los colegios de gestión privada, en su mayoría ligados a la Iglesia, afirmaba Werner Pertot.

En tal sentido el recorte también afectaba a 64 millones los fondos destinados para la refacción de las escuelas.

Como la educación no es un gasto sino una inversión acá debemos plantear cómo se llega a esta disminución de presupuesto, que no es casual, sino causal y que se puede verificar, en la actualidad, en las casi 50 escuelas de la Ciudad de Buenos Aires que no tienen calefacción, por sólo nombrar un problema.

En dicho presupuesto a las escuelas privadas le adjudican 705 millones de pesos, 200 millones más que en el año 2008. Otra coincidencia, 200 millones es la cantidad que se les recorta a los programas destinados a la urbanización de las villas. Los mayores beneficiados por los subsidios son los colegios confesionales.

"Este año el dinero para escuelas privadas tiene el mayor crecimiento desde el año 2000 y llega a su máximo histórico", explicaba el legislador de la CTA Martín Hourest.

Según el análisis del presupuesto que hicieron los bloques opositores, el gasto en Educación (afirmación de los mismos) con respecto al total del presupuesto pasa de ser de un 25 por ciento este año a un 24,5 por ciento en 2009. Curiosamente, dentro de ese presupuesto, el gasto en educación privada no decrece sino que aumenta: sube de un 16 por ciento a un 17,5. El presupuesto para educación de gestión privada pasa de ser 482.907.763 pesos en 2008 a 705.649.740 en el presupuesto 2009. Es decir, se incrementa en 222.741.977 pesos el dinero destinado a las escuelas privadas. Es uno de los pocos rubros que mejoraron su participación en el presupuesto.

El encargado de administrar ese dinero, como titular de la Dirección de Educación de Gestión Privada, es Enrique Palmeyro, que también oficia como representante de la Vicaría de Educación de la Comisión Arquidiocesana de Pastoral y como director del Programa de Escuelas Hermanas del Arzobispado de Buenos Aires: así figura en su propio currículum.

En este sentido Santiago Duarte, docente del Distrito Escolar 8º afirmaba en noviembre del 2008: Dos de los problemas centrales del presupuesto educativo tienen que ver con quiénes deciden en qué se gasta el mismo y, como resultado de lo anterior, en qué se decide gastarlo. Al no haber participación de los trabajadores en la discusión sobre en qué se debería usar el dinero suceden hechos como el que pasó en septiembre de este año en la Legislatura: frente a los $ 1523 millones recaudados de más, que la Legislatura aprobó como ampliación del Presupuesto 2008, 426 millones fueron a las empresas privadas de basura. Particularmente, los docentes nos sorprendimos frente a un doble discurso del gobierno: mientras por un lado los docentes escuchábamos que no había dinero para afrontar nuestros reclamos por los salarios, por las becas, por la falta de jardines y escuelas (en especial en la zona sur), por la comida de los comedores, etc., los docentes escuchamos azorados cómo Macri le entregaba 100 millones de pesos extra a las escuelas privadas. Pero, ¿por qué el Estado les entrega dinero a las empresas privadas de educación?

Acá están alguna de las cifras:

Subsidios entregados a escuelas privadas en el Distrito Escolar 8 durante abril, mayo, junio y julio del 2008. Durante estos cuatro meses, por ejemplo, el Instituto Argentino Excelsior recibió, más allá de los ingresos por las cuotas que pagan las familias de los alumnos, $ 1.144.594,6 con los cuales el Gobierno de la Ciudad pagó la totalidad de los sueldos (subvención del 100 %).

El colegio Calasanz el mismo importe.

Otros casos: por utilizar su inmenso predio en Las Cañitas, el colegio Las Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús cobra a sus estudiantes un arancel mensual de 345 pesos en el nivel inicial, de 720 en primaria y de 885 en la secundaria y recibe un importante subsidio.

Las escuelas ORT, que cobran una cuota de 980 pesos a sus alumnos, tienen además un subsidio de 458 mil pesos de la comuna.

El León XIII, en el selecto barrio de Palermo, cobra cuotas que también van de los 285 pesos a los 450 y le giran 250 mil pesos mensuales.

Nuestra Señora de la Misericordia les cobra 412 pesos a sus estudiantes secundarios, pero también se lleva 300 mil pesos por mes del Estado porteño.

El Consejo Superior de Educación Católica (Consudec) también recibe 320 mil pesos mensuales.

Estos son algunos ejemplos, hay muchos más.

En el Presupuesto 2009 se mantienen esos privilegios. "Los fondos para educación privada aumentan un 20 por ciento y llegan por primera vez casi al 18 por ciento del total", detalla Hourest. Otras partidas no tuvieron tanta suerte: el incremento de la destinada a asistencia alimentaria, por ejemplo, está por debajo de la inflación calculada en el propio presupuesto (un benéfico 12 por ciento): la plata para los comedores subió de 187 a 207 millones, tan sólo un 9,7 por ciento.

Por su lado, Hourest sostiene que: las obras para las escuelas sufrieron un recorte de casi 64 millones de pesos: la partida pasa de 317 millones en 2008 a 253 millones en 2009. "Ellos tienen la decisión (y lo dijo Narodowski) de no hacer construcciones de escuelas en la zona sur. Son partidarios de que a ciertas zonas las atienda la oferta privada", remarcó.

Para el 2008 se había asignado una inversión de 251,6 millones de pesos en materia de infraestructura escolar. Sólo fue ejecutado el 57,7%. Al año siguiente, asignaron menos: $ 199 millones, de los cuales ejecutaron 72,1%. Para este año, destinaron $ 159 millones, en revista Veintitrés.

En cuanto a la transferencia de recursos a las escuelas privadas, año 2007 antes de este gobierno porteño, 604 millones. En el 2008: 802 millones y en el 2010 928 millones.

Entre los subsidiados se destacan escuelas confesionales y algunas a las que concurren alumnos provenientes de familias de alto poder adquisitivo, como por ejemplo el San Columba, el Colegio Guadalupe, el Instituto Summa, Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús y el Martín Buber, todas instituciones que cobran aranceles que no bajan de los 500 pesos mensuales y llegan a superar los mil, tal lo planteaba para su distrito el docente Santiago Duarte.

Estos recursos en forma de subsidios a las escuelas privadas que no casualmente son los de mejores recursos: clase media y media alta, lo que incluye a barrios como Núñez, Belgrano y Palermo, en desmedro de lugares con poblaciones más pobres, como Villa Lugano, Barracas, La Boca y San Telmo resultan una constante en estos presupuestos desde el 2007 en adelante y con un fuerte deterioro de la escuela pública, ahora, desde el menemismo denominada de gestión pública.

Igualmente se denuncia que la Dirección General de Infraestructura Escolar se duplicó la planta de autoridades y asesores al desdoblarse en dos direcciones generales, al tiempo que se redujo en más de un 60 por ciento el personal.

Esta disminución del presupuesto de infraestructura se produce pese a la sub ejecución en las obras de este año: se gastó un 20 por ciento de lo que se disponía para construcciones y refacciones de escuelas. En maquinarias y equipamientos para las escuelas, el porcentaje de ejecución fue del 8 por ciento. "Los niveles de sub ejecución no están equitativamente distribuidos: tienden a crecer en los distritos que son pobres", advierte Hourest, y señala que en las escuelas de clase media incide la presión que pueden hacer los padres para que se terminen las obras.

El legislador de Igualdad Social plantea que, además, existen deficiencias en el control de las transferencias al sector privado. "Se dice que es dinero para pagar sueldos de los docentes. Pero, por el mecanismo que existe actualmente, no va directo a una cuenta-sueldo de los docentes privados, sino a una bolsa, donde puede ser utilizado para cualquier cosa, explica. Así, el presupuesto educativo es una doble apuesta contra la igualdad y la transparencia."

A fines de marzo de este año se volvía a denunciar sobre el aumento de subsidios a las escuelas privados, esencialmente los colegios privados religiosos. A esto sumado el problema de las refacciones de las escuelas públicas.

Ver también:

Fuentes: Revista 23, Tras cartón, INDEC, Portal gobierno porteño, fuentes propias.

Elena Luz González Bazán es docente secundaria - terciaria - universitaria.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.