miércoles, 2 de junio de 2010

Brasil redobla esfuerzos para establecer una economía verde

XINHUA

Brasil cuenta con una matriz energética limpia y condiciones generales favorables para implementar una economía de bajo carbono, pero debe buscar reducir al mínimo la deforestación y promover las innovaciones tecnológicas para reducir las emisiones de gases que provocan el efecto invernadero.

En entrevista exclusiva con Xinhua, el ministro de Ciencia y Tecnología, Sergio Machado Rezende, responsable por la elaboración anual del inventario de emisiones de su país, realizó un balance de los esfuerzos para promover una economía verde y de los principales desafíos que enfrentan el gobierno y la sociedad en esa área.

Xinhua: ¿Cómo es elaborado el inventario de emisiones y qué medidas son tomadas a partir de esos datos?

Rezende: El MCyT creó en 1996 una división para cuidar las cuestiones de los cambios climáticos globales. El MCyT es la secretaría brasileña que analiza los proyectos del MDL (Mecanismo de Desarrollo Limpio) y que coordina el comité que hace la aprobación de proyectos y que la envía para la secretaría general en Bonn.
Por eso, el ministerio se fue involucrando con otras cuestiones. Una de ellas es coordinar el inventario del cual participan muchas entidades, no sólo del gobierno federal sino también empresas privadas, asociaciones de empresas.
También creamos hace dos años una red de pesquisa en el área de pesquisas globales que tiene ahora el apoyo de una supercomputadora nueva, una de las más veloces del mundo, para hacer simulaciones.
Incluye a instituciones de todo el país en diferentes campos, agronegocio, energía, tecnología para medidas de emisiones, etc.
Estimulamos actividades de investigación y desarrollo en tecnologías volcadas a la economía de bajo carbono. Por ejemplo, las termoeléctricas a diesel y carbón son los grandes contaminante de nuestro planeta porque producen mucho CO2.
Entonces, recientemente participamos en un proyecto con Petrobras para transformar una turbina termoeléctrica de diesel para bioetanol, que contribuye mucho menos para el calentamiento global.

Xinhua: ¿Podría identificar los mayores desafíos que se presentan para implementar una economía verde en su país?

Rezende: En Brasil, aún hoy la mayor fuente de emisiones de gases de efecto invernadero es la deforestación. La Amazonía tiene prácticamente 40 por ciento del territorio brasileno, pero en otra región de Brasil, que se llama el Cerrado, también hay mucho desmatamiento.
Nuestro gran desafío es disminuir el desmatamiento para disminuir la emisión de gases de efecto invernadero, y posibilitar que las poblaciones que habitan las regiones que están siendo desmatadas tengan una fuente de renta a partir del bosque en pie.
El gobierno tiene un programa hoy que contempla a los municipios que son los mayores desamatadopres, que comienza a dar resultado.
También tenemos una mayor fiscalización, policiamiento y monitoramiento por satélite. Es importante recordar que el principal satélite usado para ese monitoremiento es el CBERS, desarrollado en conjunto con China. Con los datos del satélite, informamos a las agencias de fiscalización.
La combinación de políticas ha tenido un efecto grande. Para tener una idea, en 2004 el desmatamiento total de la Amazonía fue de 25.000 km2, un área muy grande.
El año pasado, el desmatamiento fue de 7.000 km2, entonces estamos consiguiendo controlarlo. Nuestro objetivo es tener desmatamiento cero, pero precisaremos algunos anos para eso.
Hay también en Brasil una contribución para la emisión de gases de efecto invernadero provenientes de la agropecuaria, y hay un trabajo para disminuir esas emisiones. Por otro lado, está la producción de energía en sentido general, pero mientras en algunos países la producción de energía es el mayor (contaminante), en Brasil está en tercer lugar.

Xinhua: Cuál es la situación en la producción industrial y en el medio urbano?

Rezende: Brasil tiene hoy una situación muy buena con relación a la economía verde. La mitad de la gasolina utilizada en los automóviles fue sustituida por bioetanol. En las ciudades la polución no es muy grande y no contribuye mucho para el calentamiento global.
En el caso de la industria también, la contribución de Brasil es relativamente pequena, menor que el 10 por ciento del total. Podría decir que Brasil tiene una economía razonablemente verde, pero usamos tecnologías tradicionales.
Nuestro desafío, como en muchos países, es avanzar en la tecnología para que la economia se torne más verde. Es preciso tener transporte colectivo y procesos industriales menos contaminantes, y autos eléctricos.

Xinhua: ¿Cuál es la participación de la comunidad cientifica brasileña en ese proceso?

Rezende: Una primera participación de la comunidad científica es en la Red Clima, que tiene como objetivo usar el conocimiento para entender y controlar todas las cuestiones relativas a los cambios climáticos.
Pero tenemos otros programas, uno para desarrollar vehículos eléctricos, otro para pesquisas sobre energía producida con etanol. El gobierno no tiene grandes institutos volcados para esa área (economía verde). Nosotros trabajamos con el concepto de redes de pesquisa, con la participación de investigadores de todo Brasil.

Xinhua: ¿Qué recomendaciones puede ofrecer Brasil a otros países a partir de su experiencia frente a la crisis ambiental?

Rezende: En mi opinión, la experiencia brasileña más importante está en el sector de biocombustibles, que ya son conocidos para el uso de vehículos.
Pero la utilización de biocombustibles para generar energía eléctrica, o sea, transformar las turbinas de las usinas termoeléctricas movidas a diesel y carbón en turbinas movidas a biodiesel es un programa que puede tener un impacto muy grande en cualquier país.

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