martes, 1 de junio de 2010

El derrame de petróleo es la "Katrina" de Obama

Vicky Pelaez (especial para ARGENPRESS.info)

Aquellos que no pueden acordarse del pasado están
condenados a repetirlo.
George Santayana

La magnitud del derrame del petróleo en el Golfo de México, que comenzó hace 42 días cuando explosionó la plataforma petrolera de British Petroleum (BP), Deepwater Horizon, supera toda imaginación. Unas 400 millas de la costa de Louisiana están contaminadas y dos enormes manchas de petróleo, una de 22 millas de largo, seis de ancho y 3,300 pies de profundidad y la otra de 20 millas cuadradas amenazan la fauna y flora del mar y tierra, no solamente en Louisiana sino en Florida y Alabama.

Se calcula que de la tubería averiada, en profundidad de 1,500 metros, se fugan diariamente entre 19,000 a 25,000 barriles del petróleo que se mezclan con 800,000 galones de dispersantes químicos altamente tóxicos utilizados por la BP. Tan grave es la situación que Barack Obama ya declaró que éste es el mayor derrame petrolero en la historia de los EE.UU., de consecuencias ecológicas y socioeconómicas impredecibles, y que no se podría controlar hasta agosto.

Lo que pasa es que la BP no sabe cómo detener el derrame. Nunca se preocupó para desarrollar tecnología de prevención, ni instalar un sistema acústico del cierre automático de tubería que se usa en Europa. Por lo visto, la BP cuyo valor es de 153 mil millones de dólares y que gana 500,000 dólares en ocho minutos no quiso gastar en uno de estos aparatos. Dicen también que están empleando 20,000 obreros y pescadores para la limpieza de la costa y del mar pagándoles 12 dólares al día.

Sin embargo, la realidad de esta limpieza la revelaron los medios de Louisiana después de la visita del presidente Barack Obama a la isla "Gran Isle". Dos días antes solamente 12 obreros limpiaban el lugar, pero un día antes de la llegada de Obama, la BP contrató 400 obreros uniformados que desde la vista aérea daban la impresión de eficiencia y organización. El presidente fue complacido. Apenas se alejó su helicóptero, los obreros se quitaron el uniforme y se fueron en buses amarrillos de la BP.

Si la limpieza es así, podemos imaginar cómo será el pago a los perjudicados. La BP contrató a abogados que les exigen declaraciones de impuestos. Los más perjudicados son los pescadores a quienes, en su mayoría, sus empleadores prefieren pagarles en efectivo. Entonces, no recibirán nada. Nadie sabe realmente el destino de casi mil millones de dólares que pagó supuestamente como indemnización la BP. Mientras tanto el gobierno queda impotente frente a la petrolera. Barack Obama tuvo que pedir 10 millones de dólares al Congreso para investigar a la petrolera, que junto con sus otras "hermanas" puso en su bolsillo a la Casa Blanca y al Capitolio 'lo suficiente' para que relajaran las leyes de extracción.

Este derrame no es el primero, es el número 39 desde 2007. Después de esta tragedia, el Departamento del Interior ya otorgó 27 permisos de perforación en la alta mar y dos ellos para la BP que exige lo mismo en Canadá. Con la ganancia de 93 millones dólares al día, la BP puede tener los mejores cabilderos para los cuales el único Dios es el dinero y la naturaleza es simplemente un medio para enriquecerse.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.