miércoles, 9 de junio de 2010

El mundo a la sombra de un rebrote de la crisis financiera

Vlad Grinkevich (RIA NOVOSTI)

Según estiman funcionarios públicos, políticos y expertos internacionales, el mundo se recupera paulatinamente de los efectos de la crisis financiera y económica global.

Estas afirmaciones se basan en las cifras positivas de algunos indicadores económicos, incluido el aumento de la tasa de inflación en el mercado de consumo, y el alza de los precios mundiales de productos industriales clave, en especial el acero.

En Rusia, se reanimó notablemente el mercado de inmuebles comerciales que antes de la crisis había sido una de las principales locomotoras de la economía nacional.

Sin embargo, las expectativas de que la economía mundial se encauzará muy pronto por la senda del crecimiento pueden ser ilusorias. Una vez iniciada la recuperación del colapso financiero, en el horizonte se vislumbra la amenaza de una nueva crisis.

La subida de los precios industriales (precios de venta de fábrica) es el primer síntoma de reanimación de la economía. Esto quiere decir que la producción industrial tiene demanda y los empresarios y consumidores recuperaron la seguridad.

Pero hay crecimientos que puede ser nocivos. Al registrarse la brusca subida de las bolsas de valores y el precio del petróleo tras el colapso en los mercados a finales de 2008, los analistas expresaron los riesgos sobre la aparición de nuevas pirámides financieras.

Algunos agentes hábiles utilizaron los recursos anticrisis destinados por algunos gobiernos en operaciones especulativas en el mercado de valores y de materias primas.

No obstante, a continuación de los hidrocarburos, subieron los precios de otros productos primarios y preelaborados por ejemplo, el acero. Este es un indicador económico muy significativo. La creciente demanda de los productos de acero supone la reanimación de ramas importantes como la industria automotriz y el sector de la construcción.

El pasado mes de abril, Lakshmi Mittal, el director ejecutivo de ArcelorMittal, la mayor productora de acero en el mundo, pronosticó que los precios mundiales de acero pueden subir un 21% en el segundo trimestre de 2010.

Según Mittal, la causa principal de este aumento no se debe a un alza en la demanda de los productos siderúrgicos sino el encarecimiento de las materias primas básicas para la fabricación de acero, como el hierro y carbón de coque.

Los metalúrgicos rusos creen que la subida de los precios de su producción se debe a las mismas causas. Los precios de acero laminado ruso empezaron a subir a principios de la primavera de 2010 y, a mediados del pasado mayo, las compañías metalúrgicas anunciaron la subida de los precios del 25 a 30 por ciento a partir de 1 de julio.

Aunque sobre los precios de las siderúrgicas influyó el encarecimiento de las materias primas y también el aumento de las tarifas de los monopolios naturales, muchos expertos consideran la subida de los precios del acero como un síntoma de recuperación industrial.

Incluso si la subida anunciada fue intencionada debido a un plan mercantilista fraguado los monopolios naturales y los productores de hierro y carbón, la dinámica positiva que adquirieron los mercados del automóvil y de inmuebles y la creciente demanda de los servicios turísticos evidencian la recuperación del mercado de consumo ruso.

Las medidas adoptadas por el gobierno ruso para apoyar la industria nacional automotriz ya comienza a dar frutos. Y aunque en el primer trimestre de 2010 ???? los logros fueron muy modestos, otros indicadores demuestran que este sector del mercado mantendrá una dinámica positiva durante el presente año.

Un ejemplo, en el primer trimestre de 2010, el volumen de créditos concedidos para la compra de automóviles se duplicó en comparación con el trimestre anterior, según varias estimaciones.

El mercado de inmuebles también se reanimó. Según un análisis de este mercado preparado por el Centro de análisis e información Indicadores del mercado de inmuebles, los precios de la vivienda en Moscú subieron de 0,5% a 1%, semanalmente el pasado mes de abril, pero este crecimiento se frenó en la segunda mitad del mayo.

Hace poco, el primer el vicealcalde de Moscú, Vladímir Resin, anunció que los precios de la vivienda en Moscú se estabilizarán para finales de 2010. La causa de esto no radica en la reducción de demanda sino en el aumento de oferta.

En lo que resta del año en curso, las nuevas viviendas concluidas en la capital rusa sumarán unos 3 millones de metros cuadrados, menos que lo construido antes de la crisis (5 millones de metros cuadrados anualmente), pero es más que en 2009.

Sin embargo, el crecimiento observado es inestable. La arquitectura financiera global no sufrió cambios radicales y ciertos procesos económicos volvieron a repetirse. Debido a la inyección de miles millones, la crisis no logró recapitalizar la economía mundial. Es decir, el modelo económico en parte sigue siendo especulativo.

Las pirámides financieras que se desplomaron durante la crisis volvieron a crecer. Aunque cabe mencionar que los numerosos pronósticos alarmistas sobre un próximo colapso de las nuevas pirámides, incluída la caída de los precios del crudo, todavía no se han hecho realidad.

Quedan pocos los que descartan de plano un posible rebrote de la crisis financiera en Europa. Grecia que está a borde de la insolvencia, la operación a gran escala impulsada por la UE para salvar el euro, y la drástica caída en los mercados europeos en el mayo pasado son pruebas más que evidentes.

Según el jefe del departamento de análisis estratégico de la empresa rusa de consultoría financiera FBK, Igor Nikoláiev, las pirámides pueden desplomarse en cualquier momento. Y expertos del Instituto de Problemas de Globalización y Movimientos Sociales señalan que los recursos asignados para estabilizar los mercados se agotarán en breve.

Otra alarma llegó de China uno de los pocos países menos afectados por la crisis. A diferencia de la economía europea y estadounidense, la economía china solamente ha ralentizado su crecimiento. En 2009, el ritmo del crecimiento económico de China fue de un 8,7%.

El pasado 1 de junio, un miembro del comité de política monetaria del Banco Central chino, Li Daokui, dijo en una entrevista al diario británico The Financial Times, que hay signos de que la economía de su país está recalentada.

Según Daokui, los problemas en el mercado inmobiliario del gigante asiático son más severos que los que sufrió Estados Unidos antes de que comenzase la crisis porque la burbuja inmobiliaria en China se puede agravar con el riesgo de un brote de descontento social.

Las mismas preocupaciones manifestó el profesor de economía de la Universidad de Nueva York, Nouriel Roubini, al anunciar que la economía recalentada de China es peor que las de Brasil y de India.

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