jueves, 10 de junio de 2010

El Salvador: Maquilas no garantizan la libertad sindical

Daniel Trujillo (COLATINO)

Lo que se conocía públicamente, un estudio de una ONG lo confirmó: las maquilas no garantizan la libertad sindical de las trabajadoras y los trabajadores, violando así sus derechos.

El Grupo de Monitoreo Independiente de El Salvador (GMIES), en su estudio “Más allá de los discursos: Responsabilidad social de empresas estadounidenses en Honduras, Guatemala y El Salvador”, indica que las compañías de marcas de ropa no han acoplado sus programas de responsabilidad social a la realidad de los países centroamericanos, ya que las fábricas maquilas poseen una cultura antisindical “muy fuerte”.

Y es que el estudio muestra que las empresas de marcas de ropa no controlan a las maquilas en ese aspecto, porque son estas últimas las encargadas de impedir la libertad de organizar sindicatos.

Francisco Chicas, investigador del GMIES, explicó que las compañías estadounidenses todavía no tienen procedimientos que ataquen la raíz del problema.

El experto agregó que las compañías carecen de programas preventivos, donde se les haga conciencia a los trabajadores que son personas que tiene todo el derecho de sindicalizarse.

“La raíz del problema es en sí, la cultura antisindical, que podemos ver en todas las fábricas maquiladoras de ropa de los países estudiados. Eso te origina las persecuciones sindicales”, remató el investigador del GMIES.

“Las marcas han sido incapaces de prevenir al interior de las fábricas que producen para ellas, estos atentados, aunque tienen los mecanismos para capacitar y reportar las violaciones”, agregó Chicas.

El estudio destaca un papel de las entidades de gobierno muy tibio; de hecho, los ministerios de trabajo no protegen con efectividad a los empleados y toma un papel parcial en los conflictos.

Chicas dijo que si los trabajadores se organizan y resuelven un problema laboral, posteriormente el patrono de la maquila inicia a hostigarlo.

También, a los sindicalistas los ubican en una “lista negra” para no ser contratados en otra fábrica, por estar organizados.

El presidente de la junta directiva del GMIES, Benjamín Cuéllar, aseguró que la “fragilidad” de las instituciones del Estado permite la violación a la libertad sindical.

“Se ha visto interés de parte del nuevo Ministerio de Trabajo, eso es alentador, pero, existe un desafío: la burocracia dentro de la cartera estatal no cambia de la noche a la mañana y todavía hay nichos de corrupción”, manifestó Cuéllar.

El estudio del GMIES añade que la participación de las mujeres fue fundamental para lograr los objetivos de lucha sindical. El documento señala, además, que el 50% de afiliados en los sindicatos de la maquila son mujeres.

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