jueves, 10 de junio de 2010

El triunfo de la vida

Hugo Godoy (ACTA)

Además de una significación muy particular para cada uno de los más de 4 mil presos que pasaron por ese centro de detención, sus familiares y amigos, el juicio de la Unidad 9 también tiene una significación social, política y cultural para el conjunto de la sociedad.

En primer lugar, porque estos juicios no serían posibles si no existiera un consenso de nuestra sociedad. Existe la conciencia de que solamente se puede pensar una sociedad con relaciones de equidad, respeto, justicia, soberanía del pueblo, si erradicamos la impunidad, el autoritarismo y la cultura de la muerte.

Y creo que el juicio tiene esta posibilidad. No es un juicio aislado; por suerte la lucha de nuestro pueblo ha derrotado los sucesivos intentos de ponerle límites al ejercicio de la memoria, de la verdad y la Justicia, y así se pudo derrotar la ley de obediencia debida y punto final, se pudo vencer el indulto, se pudo avanzar también sobre la cultura que quería imponer la teoría de los dos demonios o la idea de que solamente los militares eran los monstruos, cuando en realidad también había monstruos que eran empresarios, encabezados por Martínez de Hoz, que fueron los principales beneficiarios.

O que así como hubo sacerdotes y pastores que sufrieron la desaparición, el exilio, la cárcel, la tortura o la muerte, también hubo jerarquías eclesiásticas que bendijeron las armas del terrorismo de Estado.

Entonces, es esta perspectiva la que está triunfando los juicios contra el genocidio y el terrorismo de Estado en nuestro país. Y en esta perspectiva, el juicio de la U9 también es un símbolo porque la cárcel fue parte del plan sistemático de destrucción y aniquilamiento.

Un plan de destrucción y aniquilamiento que no fue sólo contra los presos, que tanto en la U9 como en el Chaco, Córdoba, y otras cárceles del país fueron víctimas de asesinatos, ya sea después de la tortura o encubiertos con la ley de fugas. Pero también los familiares de los presos fueron objetivo de ese plan de destrucción y aniquilamiento.

Hay que fijarse que en la U9 asesinaron a 13 presos y a 17 familiares. Y de los familiares, 12 son mujeres. De los 17 familiares asesinados, 12 son madres, esposas, hermanas, novias... entonces esta es una manera de comprender el sentido profundo de esa estrategia de aniquilamiento que llevó adelante la dictadura encabezada por Videla y Martínez de Hoz.

Pero por otro lado, hay una realidad que se expresa tanto en los juicios como en diversos órdenes de la vida social, cultural y política de nuestro país: hoy los genocidas están en el banquillo de los acusados, y como testigos de ese genocidio están dirigentes gremiales, dirigentes sindicales, cineastas, profesionales renombrados, cancilleres, intendentes, hombres y mujeres que hemos desarrollado la capacidad de desenvolver nuestras vidas desde una perspectiva colectiva.

Y ese es el triunfo de la vida. Esa es la contracara de quienes están en el banquillo y todos esperamos que sean condenados, porque en definitiva, sobre ese plan sistemático de destrucción, genocidio y aniquilamiento, en nuestra sociedad está triunfando la vida.

Hugo Godoy es Secretario General de la CTA y ATE de la Provincia de Buenos Aires; Coordinador Nacional de la Constituyente Social.

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