viernes, 11 de junio de 2010

Estados Unidos busca recuperar influencia en América Latina

Jaime López Castañeda (XINHUA)

La secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, concluyó una gira de trabajo por tres países de América del Sur: Perú, Ecuador y Colombia, y uno del Caribe: Barbados, con la intención de recuperar la influencia norteamericana en la región.

Esta es su segunda gira del año, después que ya realizó otra a finales de febrero por Argentina, Uruguay, Brasil, Chile, Costa Rica y Guatemala.

Esta nueva gira ocurre en medio de nuevas tensiones en la zona, encabezadas por el apoyo de Brasil a los intentos de Irán por aprovechar la energía nuclear y su rechazo a la aplicación de sanciones contra el país árabe.

Pero Brasil no se encuentra esta vez en la lista de naciones a visitar, y Clinton se siente más atraída por dos naciones enfrentadas: Ecuador y Colombia, que rompieron relaciones después que el Ejército colombiano bombardeó un campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en territorio ecuatoriano.

Esa vez, el 1 de marzo de 2008, murieron 25 personas, entre ellas el segundo líder de las FARC, "Raúl Reyes", cuatro universitarios mexicanos y un trabajador ecuatoriano.

Otro asunto de gran interés fue la 40 Asamblea de la Organización de Estados Americanos (OEA), celebrada en Lima, Perú, con la presencia de 33 cancilleres.

En ese encuentro, iniciado el lunes, la funcionaria estadounidense hizo la reiterada propuesta de crear una OEA "más fuerte, más enérgica y más efectiva", y darle más peso a su misión central de promover instituciones "democráticas" fuertes, mejorar su presupuesto y la aplicación de la Carta Democrática Interamericana.

Clinton dijo que el golpe de Estado del año pasado en Honduras refleja la "urgencia" de que se mejore la aplicación de esa Carta Democrática.

Para concretar estas buenas intenciones, demandó la creación de un relator especial para la democracia.

Como paradoja, la funcionaria pidió el retorno de Honduras al seno de la OEA, sin importar que ese país es gobernado por un presidente elegido durante el gobierno golpista de Roberto Micheletti, quien derrocó al mandatario constitucional Manuel Zelaya el 28 de junio del año pasado.

Clinton dijo ante la OEA que "Estados Unidos considera que ha llegado el momento de acoger a Honduras en la comunidad interamericana".

En respuesta, el secretario general de la cancillería de Brasil, Antonio de Aguilar Patriota, dijo que el regreso de Honduras al Sistema Interamericano debe estar asociado a medidas específicas que garanticen la democracia y la participación política de Zelaya, quien permanece exiliado en Santo Domingo.

El diplomático recordó que el golpe de Estado contra Zelaya fue ampliamente rechazado por el mundo, y que, para poder reconstruir la democracia, se deben aplicar medidas que apunten a una mayor justicia social en los países.

El martes, la secretaria de Estado norteamericana viajó a Ecuador, donde se reunió con el presidente Rafael Correa, de izquierda, para abordar temas como el pacto militar de Estados Unidos con Colombia, y asuntos relacionados con comercio, seguridad, cooperación y migración.

En rueda de prensa conjunta, Clinton dijo que el gobierno de Estados Unidos ofrecerá la información necesaria a la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur, presidida por Ecuador) sobre el acuerdo militar que mantiene con Colombia, el cual ha molestado a la mayoría de naciones de la región.

Insistió en que el acuerdo que permite la presencia de soldados estadounidenses en siete bases militares colombianas, está dirigido a la lucha contra el narcotráfico y la subversión en Colombia.

Clinton también se refirió el martes al proyecto de nuevas sanciones contra Irán por su programa nuclear, que discutiría el miércoles el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas, y dijo que sería "duro".

La funcionaria manifestó al día siguiente, en Bogotá, su satisfacción por la aprobación de un nuevo y más duro régimen de sanciones contra Irán por su negativa a detener su programa nuclear, por 12 votos a favor y dos en contra (Brasil y Turquía), además de una abstención (Líbano).

La secretaria de Estado aprovechó su estadía en Ecuador para referirse a la relación que mantiene este país con Irán, y dijo que "es un país soberano y toma sus propias decisiones sobre sus políticas extranjeras".

Pero aseguró que "Irán es un país que apoya el terrorismo, es brutal con su propia gente y levanta muchos cuestionamientos sobre sus intenciones".

Finalmente, dijo que al gobierno de Estados Unidos le gustaría que la renovación de las preferencias arancelarias (Atpdea) que otorga a los países andinos por su lucha contra el narcotráfico sea a un mayor plazo que el que actualmente rige, de un año.

"Nos gustaría ver una renovación (del Atpdea) a largo plazo, porque valoramos la relación comercial con Ecuador", agregó.

Ya en Colombia, el miércoles, Hillary Clinton ratificó que Estados Unidos seguirá siendo un "socio firme" de este país en materia de seguridad y lucha contra el narcotráfico y las guerrillas, para lo que destina entre 550 y 700 millones de dólares anuales.

En una conferencia de prensa, la jefa de diplomacia norteamericana dijo que la administración del presidente Barack Obama está preparada para seguir apoyando a Colombia y al gobierno que elijan sus ciudadanos el 20 de junio próximo.

Al referirse expresamente al presidente Alvaro Uribe, criticado fuertemente por algunos de sus colegas de la región, Clinton dijo que "personalmente, le digo que usted ha sido un socio esencial para Estados Unidos. Y debido a su dedicación a construir instituciones democráticas sólidas aquí en Colombia".

Clinton también estuvo en Barbados, en la última etapa de su segunda gira del año por algunos países de la región.

Allí, se reunió con los ministros de Exteriores de la Comunidad del Caribe (Caricom) para analizar, entre otros temas, el impacto de la crisis económica en la región y de la gigantesca mancha de petróleo en el Golfo de México a consecuencia del estallido, el 20 de abril, de una plataforma operada por British Petroleum (BP).

En Bridgetown, la capital de Barbados, Clinton anunció una Iniciativa de Seguridad para la Cuenca del Caribe, que incluye un apoyo de 124 millones de dólares para ayudar a los países a luchar contra el tráfico ilegal de drogas y armas y para enjuiciar a los criminales.

La funcionaria también expresó su pesar con las naciones del Caribe por el impacto potencial del derrame petrolero en sus costas, después que algunos científicos han dicho que la fuga podría afectar a las Bahamas y Jamaica.

Estas dos giras de Hillary Clinton por naciones de América Latina y el Caribe parecen coherentes con las intenciones del presidente Obama de "mejorar" las relaciones con la región.

Hasta el analista del Council of the Americas, Christopher Sabatini, dice, sin comprometerse, que "este gobierno (de Obama) quiere demostrar que dejará una marca en la política de América Latina".

Sin embargo, el canciller de Venezuela, Nicolás Maduro, ha dicho que estas giras son "para intrigar y tratar de dividir" a los países del continente.

"Vienen a intrigar, a tratar de dividir a los países (...), a crear dudas sobre los procesos de transformación" en el continente, asegura.

El diplomático ha argumentado que Washington tiene una conducta dual, que por un lado busca dar "una imagen de relación distinta", pero "viene con la misma agenda" que la anterior administración, del cuestionado presidente George W. Bush.

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