martes, 8 de junio de 2010

Paraguay: Municipales-presidenciales

José Antonio Vera (especial para ARGENPRESS.info)

Con una inédita cantidad de candidaturas progresistas inscriptas ante el Tribunal Superior de Justicia Electoral, se ha lanzado en todo el país una intensa campaña por las municipales de noviembre próximo, que la mayoría de las previsiones coincide en considerarlas un anticipo de la disputa por la Presidencia de Paraguay en el 2013.

La izquierda, tras un arduo trabajo en todo el país, consiguió inscribir más de 150 candidaturas para disputar la conducción en la mayoría y más importantes 230 Intendencias en las que se divide la administración política nacional. Todo un hecho histórico, que permite negociar candidaturas comunes con candidatos moderados, en distritos difíciles.

Sus candidatos para titulares del Ejecutivo y las Concejalías comunales, han sido designados por consenso, en particular en el seno del Frente Guasú, alianza compuesta por 20 partidos, movimientos y organizaciones gremiales y sindicales, a los que se han sumado, para este desafío, algunas otras fuerzas de tendencia democristianas.

Frente a ellas, calienta nerviosamente sus debilitados motores el Partido Colorado, el de mayor número de afiliados y, aunque muy dividido y sin liderazgo, mantiene ventajosa supremacía en la mayor parte de las intendencias del país, elemento que está explotando al máximo en la utilización de la infraestructura y recursos humanos y financieros de las comunas.

El accionar demagógico de la jerarquía colorada, y los vicios acumulados en las casi siete décadas de su poder absoluto, prosigue en esta campaña por las municipales, la primera que lo encuentra en la oposición, obligándolo a esfuerzos desconocidos por su burocracia y soberbia, que se traducen en un frenético movimiento de arreglos de calles céntricas, que jamás habían atendido en las ciudades que administran.

También se agitan las aguas en el Partido Liberal, el segundo en número de afiliados y que ocupa la Vicepresidencia de la República, en la persona de Federico Franco, acusando fuerte división interna, con tres corrientes diferenciadas, dos por el liderazgo, aunque coincidentes en el apoyo al Gobierno, y una tercera, cuya razón es ideológica, las cuales disputarán la presidencia del partido el próximo 25 de julio.

Esta última, en abierta conducta conspirativa contra el Presidente Fernando Lugo, está encabezada por el propio Franco y sus familiares más cercanos, entre ellos su hermano Julio César “Yoyito”, quien también fue un Vicepresidente fracasado, a sus respectivas esposas, que son parlamentarias de derecha y a otro hermano que es Intendente de Fernando de la Mora, la ciudad más próxima a Asunción, de unos 500 mil habitantes, que lleva el nombre de uno de los próceres de la Independencia.

Preven reñidas internas coloradas y liberales

Tanto colorados como liberales recién podrán definir a sus candidatos definitivos, entre una media docena de postulantes, después de las internas, previstas para el mes próximo, y el otro Partido que también se apresta a disputar, por lo menos Asunción, es Patria Querida, conglomerado empresarial, con una bancada que ha tenido buenas posturas, pero con las contradicciones propias de la naturaleza de sus miembros.

El Partido Unace, propiedad del General (R) Lino Oviedo, en contra de algunas opiniones que le adjudican algo de recuperación tras una larga crisis interna, ha quedado sin candidatos a los primeros puestos para las futuras Intendencias, a pesar de apoyarse en los sectores más ultrarreaccionarios del Parlamento, principal trinchera de la oposición al proceso de cambios iniciado hace dos años.

La mayoría parlamentaria, de la mano con la prensa más reaccionaria, se ha convertido en la plataforma de lanzamiento de cuanta iniciativa contra el Gobierno de Lugo aparece, saboteando todo, en particular los proyectos de ley para políticas sociales que tratan de disminuir la miseria de 40 por ciento de los seis millones de paraguayos.

La ultraderecha legislativa chantajea a Lugo desde negar el acuerdo para que el país tenga Embajadores en Argentina, Brasil y Uruguay, las tres misiones diplomáticas ante los socios del MERCOSUR, que continúan acéfalas desde hace año y medio, parte del boicot que llega hasta las negociaciones que impulsa Paraguay para conquistar su soberanía energética en las represas binacionales de Itaipú y Yaciretá.

La mayoría parlamentaria, abiertamente golpista, ha fracasado hasta ahora en sus planes por la contundencia de la respuesta popular que ha recibido en cada intento por someter a Lugo a un juicio político, con el fin de sustituirlo por el Vicepresidente, en un golpe de estado tipo Honduras, aunque maquillado de legal, como lo han definido varios juristas nacionales y extranjeros.

Congreso campesino con programa propio

Lugo, aunque muy remiso en la aplicación del programa de gobierno que prometió al pueblo en la campaña electoral que le permitió ganar las elecciones el 20 de abril del 2008, se va revelando más político de lo que muchos analistas creen y, haciendo gala de tolerancia cristiana, ofrece su mano a los opositores, los visita en sus bunkers, y los invita a dialogar, intento que hasta ahora sólo recoge improperios y burlas.

El exObispo, aunque no anda más en sandalias, continúa con su hábito de sacar apuntes de todo, dando la impresión de que va ganando tiempo y confianza en que el pueblo, por décadas callado, cada día tiene más conciencia cívica, que expresa en su participación crítica al proceso de cambios, al tiempo de aprender a diferenciar a sus amigos de sus enemigos.

Prueba de ello es que este miércoles nueve, alrededor de mil delegados campesinos llegarán a Asunción para debatir en la sala bicameral del Congreso los temas nacionales que más los afectan, exigiendo a los tres poderes del Estado que inicien la reforma agraria, tan prometida como postergada por medio siglo.

Asimismo analizarán un proyecto de ley, presentado por el Senador Sixto Pereira, en su condición de Presidente del Partido Popular Tekojoja, miembro del Frente Guasú, para que se aplique un impuesto a la exportación de ciertos granos, como la soja, maíz y girasol, hasta ahora prácticamente exonerados.

La producción de soja, en esta última cosecha, llegó a seis millones 800 mil toneladas, en dos millones 600 mil hectáreas cultivadas, cubriendo más de la mitad del total de las exportaciones del país, estimadas en unos 900 millones de dólares, con un 50 por ciento de propiedades mayores de 20 hectáreas y una décima superando cientos de miles.

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