miércoles, 21 de julio de 2010

Hay que ponerle el cascabel al gato: La crisis política que no es sólo de la Ciudad

Jorge Altamira (especial para ARGENPRESS.info)

La crisis política generada por el procesamiento de Macri gira en torno a personajes vinculados a un tema excluyente: el atentado contra el edificio de la AMIA. En una confirmación de esto, la reciente conmemoración del atentado pivoteó alrededor de la crisis política en la Ciudad generada por el procesamiento.

La disputa tiene que ver con la red de espionaje montada por Ciro James y Lino Palacios, pero en particular el ejercido contra Sergio Burstein, que integra la agrupación Memoria Activa, formada por familiares de las víctimas del atentado. Ahora se sabe, que en las vísperas del pronunciamiento de la Cámara de Apelaciones, que confirmaría el procesamiento, Macri fue a pedir socorro a la DAIA, la central que agrupa a las asociaciones de la comunidad judía en Argentina. En la sede de la Sociedad Hebraica de Pilar se reunió con cuarenta dirigentes de instituciones judías. De acuerdo a la Agencia Judía de Noticias, que provee la información, allí “Macri ratificó su acercamiento a la comunidad judía tras los cuestionamientos por la designación de Palacios”. Ocurre que Palacios se encuentra procesado y detenido por el juez Lijo, ¡“por encubrimiento del atentado”! La explicación que ofreció Macri, en la reunión, a este contrasentido aparente, fue que “la decisión (de nombrar a Palacios)es adoptada luego de haber recibido recomendaciones de las embajadas de Israel y Estados Unidos”. El “atrapado sin salida” le estaba diciendo a sus escuchas que no importa lo que haya hecho Palacios – encubrir el atentado y el aparato de espionaje -, estaba avalado por instancias muy superiores. La agencia de noticias añade que “Macri comentó que el ex jefe de la Unidad Especial Antiterrorista de la Policía Federal no solo era recomendado por la CIA, la DEA y el Mossad sino que había sido distinguido por la conducción de la DAIA”. ¡Qué tal! La aseveración de Macri fue respaldada por “el ex presidente de la DAIA, Jorge Kirszenbaum, que indicó que ‘el Estado de Israel lo había premiado (a Palacios) y la DAIA que me precedió en la presidencia también, porque estuvo muy involucrado en las causas’ por los atentados a la AMIA y la Embajada de Israel”. La investigación por el atentado a la embajada duerme el sueño de los justos. Macri le contó a sus anfitriones que las recomendaciones de Israel y EEUU se repitieron luego de los resultados de las elecciones de junio de 2009.”Otro gesto, relata la agencia, que fue bien recibido por la dirigencia comunitaria fue su crítica postura (de Macri)a la relación que el gobierno nacional mantiene con Venezuela”. Macri tuvo que ir hasta Pilar debido a la oposición a que sea recibido en la sede oficial de la DAIA formulada por Memoria Activa.

Con este nivel de ‘protección’ internacional, ¿quién le teme a Oyarbide, la Cámara de Apelaciones o incluso la Corte? Ocurre que los K también tienen sus propios ‘protectores’. Los Macri y los K no solamente cobran ‘peajes’ – también los tienen que pagar; las jerarquías tienen sus escalas. Han sido precisamente la Cámara de Representantes y el Senado de Estados Unidos las que acaban de “aplaudir al gobierno de la Argentina por sus continuos esfuerzos en la investigación del atentado a la Amia (Ámbito Financiero, 8.7). Se refiere a la investigación el fiscal Nisman, que “concluyó, dice el documento, que el ataque a la Amia fue decidido y organizado por los máximos líderes de Irán, que al mismo tiempo confió su ejecución al grupo terrorista del gobierno (sic) del Líbano, Hezbollah…”. Estamos, entonces, ante una disputa entre dos agencias del Mossad, la DEA y la CIA – los K y Macri. En más de una oportunidad, la secretaría de Justicia de Estados Unidos ha elogiado la “cooperación de Argentina” con los servicios norteamericanos. Siempre se habla del atentado contra la AMIA, pero nunca se menciona el atentado similar contra la embajada de Israel – que sigue en el limbo, seguramente por alguna ‘sólida’ razón.

Macri enfrenta ahora un procesamiento, cuyo desenlace no tendrá lugar antes de octubre de 2011. El asunto, dada la jerarquía de los ‘protectores’, quedará congelado – nada se hace por estas tierras que pueda contrariar a los tres ‘servicios’ mencionados. Los K y Macri se enfrentan al desafío de hacer el uso más conveniente del procesamiento; los K, suponemos, buscarán quebrar una alianza entre el desbigotudo Macri y el peronismo federal. Los ‘servicios’ en cuestión procurarán aprovechar el conflicto para extorsionar a unos y a otros para avanzar su propia agenda; los K, por ejemplo, ya está prometiendo la liberación del ingreso de capitales y, con ello, empujar la especulación con los llamados ‘activos tóxicos’.La Legislatura porteña también hace lo suyo – dilatar las cosas con una comisión investigadora cuya mayoría la tendrá el macrismo. Se trata de un encubrimiento para dilatar el esclarecimiento de los delitos políticos cometidos. Lo hace incluso de mala gana, esto porque rompe la unidad del ‘bloque opositor’ en el Congreso, aunque quizás sea al revés – para garantizar que nada se salga de control. De todos modos, hay una división en desarrollo de la oposición, como se ve en las divergencias por las retenciones a las exportaciones agropecuarias y la ley de glaciares. Justo los dos puntos que se negociaron en China con la Presidenta: aceite de soja y minería. Lo que nadie va a develar es la penetración de la CIA, el Mossad y la DEA en el estado kircheriano-macrista, y su responsabilidad en el atentado contra la Amia y en la crisis política en la Ciudad – que no es solamente local.

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