jueves, 8 de julio de 2010

México: Un periodista asesinado por mes

Teodoro Rentería Arróyave (especial para ARGENPRESS.info)

Terrible coincidencia, este martes 6 de julio en que se modifica la Fiscalía Especial para la Atención de los Delitos Contra la Libertad de Expresión, se asesina al colega michoacano, Hugo Alfredo Olivera Cartas quien se convierte, para afrenta de todos, en la víctima 109 de la defensa de ese derecho de los pueblos a estar bien y oportunamente bien informados.

Como es del conocimiento público, exacto el día en que se pública en el Diario Oficial de la Federación el acuerdo del Procurador General de la República, Arturo Chávez Chávez, que cambia la denominación de la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Contra Periodistas y Medios de Comunicación por la de Delitos Contra la Libertad de Expresión con más atribuciones sin ser suficientes, en una brecha aislada del municipio de Apatzingan Michoacán fue localizado el cadáver del periodista Hugo Alfredo Olivera Cartas quien había sido desaparecido horas antes.

La denominación de la Fiscalía, responde al espíritu de la iniciativa de reforma del gremio organizado, que yace desgraciadamente en algún cajón del Senado de la República, por la cual los delitos contra la libertad de expresión deben de ser federalizados como una medida básica para frenar el fenómeno que tiene como objetivo primordial vulnerar las más sentidas libertades. En otras palabras, favorecer el objeto: la libertades, más que el sujeto: el actor. De ello se desprende que sólo los atentados contra los periodistas y medios que tengan ese cometido serían de la incumbencia del fuero federal.

Hugo Olivera era un activo periodista, fundador de la agencia local de noticias ADN, colaborador de la agencia Quadratin de Michoacán, corresponsal de La Voz de Michoacán y editor de El Día de Michoacán. Después de cerrar la edición del martes de este último diario y en camino de su casa desapareció. Según dieron a conocer sus familiares ya antes había sido golpeado y amenazado y no obstante la denuncia jamás tuvo la protección obligada de las autoridades. También señalaron sus deudos que en el momento que estaban en el dramático trámite del reconocimiento del cuerpo, desconocidos se introdujeron en su domicilio y robaron todas las computadoras del trabajo periodístico.

El acuerdo de la renovada Fiscalía Especial le otorga la facultad de atracción de los atentados a la libertad de expresión siempre y cuando se trate de delitos federales en los que haya conocido el Ministerio Público del fuero común, o bien, sean delitos del ámbito local pero que estén relacionados con ilícitos de carácter federal. Y un candado más: en caso de que en el curso de las investigaciones se tengan indicios que quienes perpetraron los ilícitos son miembros de la delincuencia organizada la averiguación previa deberá ser turnada a la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada, SIEDO, quien continuará con la indagatoria. En serio, no se entiende el sentido de quitarle la investigación al ente especializado.

Naciones Unidas instó a las autoridades a investigar con diligencia las agresiones contra medios y periodistas y, en su caso, sancionar a los responsables conforme a las reglas del debido proceso ya que las agresiones contra periodistas en el país, que tan sólo durante el primer semestre del año dejaron un saldo de cuatro representantes de los medios de comunicación asesinados.

Bien por el exhorto del organismo mundial, sin embargo las cifras son más terribles: con el homicidio del compañero michoacano Hugo Olivera Cartas han sido asesinados diez colegas en el 2010, sólo en el mes junio, tres. La cifra macabra es de 109 periodistas asesinados de 1983 a la fecha, 43 en los exactos 43 meses del actual gobierno federal, un periodista masacrado por mes y son 12 comunicadores que permanecen desaparecidos.

De ahí, que el grito del gremio es vigente, es actual: ¡Ya basta presidente Felipe Calderón Hinojosa!

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.