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El gobierno venezolano acusó a la compañía norteamericana Helmerich & Payne (H&P) de paralizar la producción petrolera en el país, razón por la cual justificó la medida de expropiación de 11 taladros de esa empresa estadounidense.Rafael Ramírez, titular del Ministerio de Energía y Petróleo (Menpet), dijo que la medida de expropiación fue autorizada también por la Asamblea Nacional (AN), durante una sesión extraordinaria realizada el pasado martes, 29 de junio.
Según el ministro, H&P resguardó todos sus equipos y se negó a discutir la reducción en las tarifas de alquiler de los taladros, aun cuando la empresa estadounidense hizo todo su capital mediante actividades petroleras en Venezuela.
Explicó que luego de un año de discusiones para un acuerdo, la AN decretó la expropiación y que actualmente los trabajadores petroleros resguardan 10 taladros en la población de Anaco, Anzoátegui, y uno en el estado petrolero del Zulia.
El titular del Menpet, quien también es presidente de la empresa estatal Petróleos de Venezuela (PDV), dijo que el gobierno del presidente Hugo Chávez desarrolla una política de plena soberanía petrolera.
Dicha política le permitió al gobierno venezolano recaudar más de 84.000 millones de dólares a través del régimen fiscal, para luego proceder con el proceso de nacionalización de las empresas petroleras y la recuperación de la Faja Petrolífera del Orinoco.
Según el funcionario, cuando en 2009 cayeron los precios del petróleo, el gobierno comenzó a negociar los contratos de servicios y a reducir las tarifas en un 35 por ciento. En aquella oportunidad, 33 empresas aceptaron las condiciones. "Sólo H&P se negó a negociar las tarifas", acotó.
A la fecha, los activos de PDV superan los 149.000 millones de dólares, sin embargo, antes de la llegada de Hugo Chávez al poder, en diciembre de 1998, los bienes del gigante petrolero apenas llegaban a 32.000 millones de dólares, contrastó el ministro.
Durante sus declaraciones, advirtió que ya investigan el sabotaje sobre el sistema de control en el ramal de 45 kilómetros de tuberías petroleras entrelazadas en el fondo del Lago de Maracaibo, construidas desde la década de 1920.
Negó que en el Lago de Maracaibo se hayan producido derrames; ahí, dijo, sólo hay fugas de apenas ocho barriles diarios de petróleo, por lo que criticó a los medios que exageran con el caso.
"La nueva PDV ha extraído hasta la fecha más de 100.000 toneladas de chatarra (desperdicios metálicos) del Lago de Maracaibo y mantiene un promedio semanal de 117 reparaciones de fugas", agregó el alto funcionario gubernamental.
En otro tema, Rafael Ramírez respondió a las críticas publicadas en los medios nacionales sobre el hallazgo de grandes cantidades de toneladas de comida descompuesta en varios lugares del país, propiedad de la empresa Productora y Distribuidora Venezolana de Alimentos (PDVAL), filial de PDV.
"Hay una campaña política en contra de PDVSA, con base en una denuncia que los revolucionarios hicimos en su momento. Pretenden hacer una especie de linchamiento político en contra de PDVSA y sus representantes, manipulando la información", aseguró.
Explicó que PDV, a través de PDVAL, hizo en 2007 una importación masiva de alimentos en respuesta al boicot que las redes privadas de distribución mantenían en contra de las medidas de abastecimiento impulsadas por el gobierno venezolano.
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