martes, 17 de agosto de 2010

Protagonismo popular latinoamericano

José Antonio Vera Arena (especial para ARGENPRESS.info)

Los problemas y amenazas derivados del militarismo instalado en la región y en el mundo, la imprescindible defensa de la naturaleza, la fuerte irrupción política de los pueblos originarios, la reconquista de las soberanías nacionales y la integración, son las líneas más relevantes de las conclusiones del IV Foro de las Américas, que se desarrolló esta semana en Asunción, entre unas diez mil personas de diferentes países.

Clausurado este domingo por los Presidentes de Paraguay, Bolivia y Uruguay, el Foro sentó

una postura casi unánime en reconocer que a partir de septiembre del 2001, cuando estallaron las Torres de Manhattan, Estados Unidos comenzó a implementar una estrategia guerrerista mundial que, en nuestro subcontinente registra sus picos más altos con la instalación de la IV Flota del Atlántico Sur en Colombia, y el Golpe de Estado del año pasado en Honduras.

Abierto el martes en el Consejo Nacional de Deportes de Asunción, por el Presidente Fernando Lugo, acompañado por prestigiosos dirigentes de movimientos y organizaciones sociales y políticas de Paraguay, de toda América y de otras regiones del planeta, el encuentro trabajó consensos en infinidad de temas, en perspectiva del Foro Social Mundial, previsto para el año próximo en Dakar, Senegal, en la otra orilla del Océano Atlántico.

El Presidente de Uruguay, José Mujica, el más breve de los tres mandatarios, se pronunció contra los absolutismos y las verdades únicas, “esas que nos hacen creer que sobre esta tierra sólo existe nuestra civilización y nuestra democracia occidental agresiva, sin considerar que hay muchas otras cosas, otras luchas, otras religiones, otras razas, en una diversidad muy rica con la que tenemos que aprender a convivir”.

El occidente nos hizo creer que hay una sola forma de existencia, y ello generó una Latinoamérica descoyuntada, que no hemos sido capaces de unirla para construir una sola, denunció Mujica, al abrir los discursos, bajo atronadores aplausos de los representantes de decenas de organizaciones sindicales, campesinas, culturales, de asambleas de pueblos, de cooperativas y de personalidades de la política y del universo científico.

Una mayoría coincidente en que sólo con la unidad y la integración regional es posible superar la situación actual y profundizar los procesos progresistas latinoamericanos hacia la construcción de un nuevo modelo social, fraterno, solidario, libre, soberano, con justicia social y equidad, se fue haciendo camino en el Foro, dentro de una saludable discusión que dejó en claro las infinitas diferencias doctrinarias que pueden coexistir en un clima democrático.

Unánime rechazo al militarismo y las bases

La experta mexicana en geoestrategia, Ana Esther Ceceña, en prolijas intervenciones expuso el escenario, a su juicio “muy peligroso y preocupante” que tenemos hoy en Latinoamérica, con la presencia de 13 bases bélicas de Estados Unidos en Colombia, “que no son siete, como se habla a menudo, sino trece, pues ya había seis cuando llegaron las siete el año pasado”.

En la severidad del estudio de los planes guerreristas del Departamento de Estado que hace

Ceceña, sobresale una fase envolvente de los países del subcontinente, con especial énfasis en una táctica de cerco de todos los gobiernos demócratas y progresistas de la región, con atención prioritaria a Colombia, Haití, Honduras, Costa Rica y Curaçao, convertidos todos en plataformas de lanzamientos de operaciones de guerra contra nuestros pueblos.

El tema de las bases es mucho más grave, aunque aparece camuflado en las imágenes y documentos que difunde el Pentágono, porque la verdad es que cada barco que mantiene en las aguas vecinas, constituye una o varias bases a la vez, en infraestructura y armamento, y algo similar ocurre con los 46 buques que Estados Unidos tiene acostados en Costa Rica, único país latinoamericano sin ejército desde 1948, transformado en un gran cuartel general.

“Las bases y la carrera armamentista del imperialismo norteamericano (mejor estadounidense) es el mayor obstáculo para la integración de nuestros pueblos, cuya unidad y militancia es más importante que la acción de cualquier Estado”, declaró Evo Morales después de la intervención de Mujica, calificada de “decepcionante y tibia, miedosa”, por el defensor de los derechos humanos, el Abogado paraguayo Martín Almada.

Lugo, de retorno de una hospitalización en San Pablo, donde fue sometido a una primera sesión de quimioterapia para combatir un cáncer recién detectado, recibió innúmeras muestras de solidaridad, junto con estímulos y reclamos para que impulse la profundización de los cambios iniciados por su gobierno hace exactamente dos años, que un par de encuestas registran importante pérdida de apoyo de la ciudadanía, aunque una mayoría mantiene esperanzas de que el país continuará mejorando.

La Madre Tierra no se alquila no se vende ni se viola

Un millón de peces han muerto estas semanas en la Amazonía por las heladas, en Asunción hace un frío como en La Paz, ejemplificó el mandatario boliviano, en un extenso discurso, buena parte centrado en el tema ecológico, reclamando en particular una mayor atención de toda la humanidad a los problemas del desorden climático, “consecuencia de un sistema capitalista que sólo entiende de negocios y desatiende los derechos de las personas”.

La tierra y el agua, amenazadas sin interrupción por el mismo enemigo de la voracidad y el egoísmo imperialista, que cree poder con todos y con todo, nos están exigiendo que le prestemos la debida atención porque sin ellas de nada servirá hablar de derechos humanos, dado que la tierra es la madre superiora, como nos enseñan las viejas culturas indígenas, reiteró Evo, bajo atronadores vítores y aplausos, y el repiquetear de los tamboriles y otros instrumentos que trajeron miles de sus compatriotas al Foro, entre los cuales, parejas de ancianos recorrían los ambientes exhalando perfumados sahumerios.

Lugo fue padre de iglesia, ahora es padre de los paraguayos y también es mi padre, dijo Evo al rendir homenaje a Paraguay, a su pueblo y al gobierno que cumple dos años, coincidiendo con los 473 de la fundación de Asunción, madre de ciudades, como la tierra es la madre de la vida, que reclama armonía para construir entre todos la cultura de la paciencia y del diálogo con las banderas de lucha que hemos conquistado y que nos permitirán consagrar el equilibrio y la complementariedad humana y social en este milenio.

El IV Foro de las Américas culminó con un llamamiento a la integración regional para fortalecer la marcha irreversible hacia la consolidación del actual proceso de transformación política, social y económica, que posibilitará a nuestros pueblos vivir en un nuevo sistema de vida fraterna, solidaria, de cooperación y de diversidad de ideas, en el feliz ejercicio de la libertad.

Vibración democrática, de intercambio de conceptos, críticas, propuestas y de diálogo franco

y renovador, cuya única confrontación fue de carácter ideológico, que registra la declaración final elaborada en asamblea multitudinaria, confirmando que la solidaridad y la cooperación entre los pueblos se está convirtiendo en una realidad poderosa a favor de la vida, con la construcción de un mundo nuevo.

El golpe en Honduras es una advertencia

"Los tres aquí presentes somos ex, uno exdirigente sindical indígena, otro exguerrillero y otro exObispo, pero ninguno de nosotros somos ex para estar entre este pueblo, en esta tierra, dijo Lugo al comenzar su disertación, luego de examinar con los dos colegas visitantes el proceso de construcción del bloque URUPABOL, integrado por los tres países.

Una de sus obras factibles de atacar de inmediato es la construcción de un puerto mar adentro, de gran beneficio para Paraguay y Bolivia que no tienen salida a los grandes océanos, y “que deberían utilizarlo mejor y cuanto antes”, como muestra inequívoca de integración, que es el signo de estos tiempos renovadores, de los nuevos vientos que soplan por todos lados en la buena dirección, la de la liberación definitiva, la de los profundos cambios, esa que parecía frustrada desde hace 200 años", arremetió Lugo.

El mandatario guaraní rindió homenaje a los luchadores sociales y políticos a lo largo de la historia americana, como Simón Bolívar, San Martín, Rodríguez de Francia, "el gran Gervasio Artigas", y a los movimientos y organizaciones populares, que son el motor de esta obra en marcha y de su dignidad, sin los cuales sería imposible construir la nación anhelada, la de América Latina recuperando su soberanía integral, en la de nuestros recursos naturales, para que sirvan al pueblo y no como hasta ahora, a grupos privilegiados.

Lugo, sin muestras de su convalecencia, enfatizó en la necesidad de garantizar la integración energética, en la construcción de un nuevo modelo de fraternidad y cooperación en un clima de paz, esencial para consolidar la democracia, a conciencia de que “la guerra no existe en la agenda de los pueblos latinoamericanos”.

Sin embargo, afirmó con una insistencia algo sorprendente pues lo había dicho dos días antes, “es necesario estar alertas, convencidos de que los procesos de cambios no se harán sin peligros de adentro y de afuera, como lo enseña el ejemplo de Honduras", a cuyo pueblo le reiteró saludos de estímulo en su lucha de resistencia a los golpistas, prometiendo continuar el reclamo para que la democracia retorne a ese país centroamericano, cuyo gobierno democrático de Manuel Zelaya fue derrocado en junio del 2009.

El Foro, coincidieron los tres mandatarios, es una escuela de construcción y de diálogo ideológico, doctrinario, programático y es luz y antorcha privilegiada para alumbrar esta marcha victoriosa, porque "los pueblos unidos y organizados son más importantes que los Estados y sólo las fuerzas sociales hacen la historia y los cambios democráticos, los cuales hubieran sido imposible sin la lucha de tantos héroes que tienen nuestros pueblos", dijo Evo.

Hay que unir las banderas de lucha en defensa de nuestros derechos negados primero por el colonialismo, y luego el capitalismo imperialista que nos somete con sus organismos financieros y culturales, con sus préstamos y nuestras deudas, como ocurría en Bolivia, que desde 1940 su fisco vivía en déficit permanente, hasta que hace tres años llegó el gobierno del pueblo y comenzó a recuperar la soberanía sobre los recursos naturales y pasamos de un país de ingresos bajos a uno de ingresos medios y seguimos avanzando y cosechando el reconocimiento internacional, indicó el mandatario aymara.

El imperialismo, bajo toda clase de pretextos sigue asesinando pueblos, añadió, y desde el 2001 el señuelo es el terrorismo y el narcotráfico, como antes era el comunismo, y todo aquel

que se rebele contra las injusticias sociales, contra la corrupción, contra el saqueo de nuestras riquezas, es un comunista, y ahora resulta que Hugo Chávez es terrorista y Evo narcotraficante, según la CNN y otros medios de comunicación al servicio de la mentira.

Evo rindió homenaje a Fidel Castro y a su incansable lucha revolucionaria y en defensa de la paz y la naturaleza, cada día más atacadas por el capitalismo y sus gigantescas empresas guerreristas y contaminantes, sistema que tiene que ser vencido y transformado para que exista buen vivir humano, pensamiento recogido en la declaración final del Foro, elaborada a nivel de asamblea plena, sobresaliendo los ponchos indígenas y campesinos.

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