jueves, 30 de septiembre de 2010

Argentina: Buscan revalorizar la quinua, cultivo ancestral

AGENCIA CYTA-INSTITUTO LELOIR

La quinua, un cultivo que no contiene gluten y con un alto contenido en proteínas, calcio, fósforo, hierro, fue el tema central de un seminario que tuvo lugar en el Instituto de Investigación y Desarrollo para la Pequeña Agricultura Familiar, dependiente del INTA en la Provincia de Jujuy. El objetivo del encuentro apuntó a revalorizar ese tipo de cultivo ancestral. Participaron productores, especialistas y autoridades.

Con el objetivo de rescatar el cultivo ancestral de la quinua, productores y especialistas se reunieron los días 23 y 24 de septiembre en el Seminario Quinua Argentina realizado en el Instituto de Investigación y Desarrollo para la Pequeña Agricultura Familiar (IPAF- NOA), dependiente del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) en la Provincia de Jujuy, indicó el boletín INTA informa.

“El cultivo de la quinua es una oportunidad para la agricultura familiar y para la pequeña producción de las regiones áridas y semiáridas del Noroeste”, afirmó Damián Alcoba, titular del IPAF NOA.

Por su parte, Víctor Di Tella –presidente del consejo del Centro del Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico para la Pequeña Agricultura Familiar (CIPAF)– se refirió a la quinua como “un cultivo con una enorme potencialidad íntimamente vinculado con los conocimientos ancestrales y la historia de la región. Es un claro ejemplo de la filosofía del CIPAF: rescatar y poner en valor los valores heredados”.

Las ventajas de la quinua

En la Argentina, el cultivo de la quinua es incipiente y de autoconsumo, por lo que el proceso de siembra, cultivo, cosecha y poscosecha se realiza manualmente y con escasa tecnificación. “Se trata de un pseudocereal que no contiene gluten y con un alto contenido en proteínas, calcio, fósforo, hierro y magnesio. El grano se consume de manera similar al arroz o molido en harinas”, destaca el boletín INTA informa.

Los especialistas debatieron sobre las posibles mejoras en el proceso de producción, transformación y venta del cultivo mediante la preservación de los recursos naturales y la calidad de vida de las comunidades productoras, además de establecer parámetros propios de calidad para el consumo interno.

Según figura en el portal del CIPAF, La quinua (Chenopodium quinoa) es una especie cultivada milenariamente por los pueblos andinos de América, constituye un producto de gran valor cultural y un alto valor nutricional. “Esta especie, además, es muy plástica adaptándose a diversos y rigurosos ambientes. Por ello también la quinua se convierte en foco de atención en todas partes del mundo, dadas sus amplias posibilidades de expansión en zonas de clima adverso”, señalan. Y agregan: “Uno de los mayores inconvenientes para la difusión y extensión del cultivo está relacionado a la etapa de poscosecha (trillado, venteado y desaponificado): la quinua posee una membrana exterior que la hace amarga y levemente toxica, dificultando su consumo directo sin un proceso previo quitando la misma (desaponificado). La tarea del desamargado se realiza manualmente con sucesivos lavados, lo que lo hace muy trabajoso y complicado en un contexto donde el agua es un recurso escaso, agravándose si se aumenta la escala de producción para la venta.”

En este contexto el Instituto de Investigación y Desarrollo para la Pequeña Agricultura Familiar – Región NOA en particular, comenzó a trabajar sobre los aspectos que limitan las oportunidades de producción y comercialización en la etapa de poscosecha, “dado que en Argentina el desarrollo tecnológico para las distintas etapas del cultivo es nulo”, se indica en el sitio del CIPAF. Y continúan: “Con el apoyo económico de la Fundación ARGENINTA y el trabajo articulado con la Fundación Nueva Gestión, se iniciaron las acciones comerciales para importar maquinaria de poscosecha de Quinua con el fin de adaptarlas y validarlas al contexto local. De este modo, se pretende facilitar a los pequeños productores el proceso de poscosecha tecnificada, lograr un grano limpio, ‘desamarrado’ y de calidad para incrementar su valor comercial.”

En el seminario también participaron Pedro Segura, vicegobernador de Jujuy y Javier Ortega, director de ArgenINTA, Jorge Cabral, director del Centro Regional NOA Norte del Senasa y Violeta Retzlaff coordinadora responsable de la Comisión de Agricultura Familiar del Senasa, entre otros especialistas.

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