jueves, 16 de septiembre de 2010

Argentina, Córdoba: Son o se hacen

Daniel Klocker (PRENSARED)

Por estos días, los jerarcas de La Voz del Interior y de La Mañana sostienen una confrontación mediática que tiene como principal objetivo quedar bien con sus patrones de turno, pero en esta pelea de conventillo las únicas víctimas son los trabajadores.

La pelea mediática que por estos días protagonizan La Voz del Interior y La Mañana de Córdoba muy poco tiene que envidiarle a las que semanalmente protagonizan las vedetongas y el jurado del programa de Marcelo Tinelli: Show Match.
Esta confrontación alcanza ribetes de conventillo porque queda claro que a sus protagonistas solo les interesa quedar bien con su patrón de turno: el Grupo Clarín, en el caso de La Voz y el gobierno “K”, en el de La Mañana.
Las acusaciones cruzadas tienen un efecto imperceptible en la gente mas preocupada por los avatares del día a día de sus vidas, que en la pirotecnia escrita por estos medios empecinados en demostrar uno, que es víctima del gobierno de turno y el otro del monopolio de doña Ernestina de Noble.
Así, La Voz afirmó en su edición del domingo pasado que La Mañana recibe “la mitad de la publicidad nacional en Córdoba” (algo así como 1,2 millón de pesos), mientras que el diario de Jaime contraatacó el lunes diciendo que el centenario matutino “en el último semestre” engrosó sus arcas con “15,5 millones de pesos”, además de acusarlo “de prácticas mafiosas” y de ser “La Voz de Luis Juez”.
Pero mientras La Voz y La Mañana pierden el tiempo en desacreditarse mutuamente, en el medio de esa puja están sus trabajadores oportando a jerarcas que los precarizan, los judicializan, si las circunstancias así lo exigen, o los persiguen, cuando de delegados se trata, o los someten a terrorismo laboral.
El “prontuario” de La Voz...
La Voz del Interior, por una cuestión de antigüedad (106 años) tiene más muertos en el placard que La Mañana (13), pero de ninguna manera este dato de tiempo y espacio morigera el daño que provocan a los compañeros, principales víctimas del maltrato laboral.
El centenario matutino de avenida Monseñor Pablo Cabrera cuenta en su haber con antecedentes de agresiones físicas a delegados dentro de su sede integral oportunamente denunciadas por el Cispren ante las autoridades pertinentes.
También suma en su “prontuario” el hecho de haber judicializado la protesta cuando en junio 2007 la justicia por una denuncia de la empresa imputó penalmente a cuatro compañeros (después sobreseidos) por reclamar por mejoras salariales frente a la nave madre.
Por este motivo, también pidió la exclusión de la tutela sindical de varios integrantes de la Comisión Directiva del gremio, entre ellos la del Secretario General Guido Dreizik, solicitud también desestimada.
Otro hecho de intolerancia, y en este caso periodística, ocurrió en abril de 2008, cuando en plena pelea entre el gobierno y el agro, La Voz “desafectó” a su columnista y editorialista, Enrique Lacolla por criticar en una nota (La sedición del “campo”) -que al final no fue publicada, pero si circuló por Internet- al sector del campo.
Y ahora, por estos días, la nave insignia del Grupo Clarín en Córdoba encabeza la avanzada del “no” al pago del Artículo 9 del Convenio Colectivo de Trabajo, pese a que legalmente tiene plena vigencia después de la sanción de la Ley 26.598, referida a la actualización del salario básico de convenio de acuerdo a la evolución del salario mínimo vital y móvil. (http://www.prensared.com.ar/indexmain.php?lnk=1&mnu=91&idnota=6693)
... y el de La Mañana
La Mañana no tiene nada que envidiarle al centenario matutino en cuanto a maltrato laboral de sus trabajadores, que en la época del Grupo Vila-Manzano, denunció por “terrorismo laboral” a un secretario de Redacción, hecho que el Cispren puso en conocimiento a las autoridades de la Secretaría de trabajo de la Provincia.
La venta de Vila-Manzano al grupo encabezado por gente vinculada al ex súper ministro “K” (¿caído en desgracia?) Ricardo Jaime no cambió el panorama porque continúan haciendo de las suyas, especialmente en la desquiciada radio LV2, la cenicienta del grupo.
A casi cuatro meses de haberse hecho formalmente cargo de la emisora, la patronal sigue abonado los sueldos en forma irregular porque no entrega a sus trabajadores los correspondientes recibos de sueldo. “Todo es a cuenta”, se quejan los trabajadores.
Esto ha generado un profundo malestar en los compañeros que como se recordará protagonizaron una lucha histórica de cinco meses –incluidos 74 días consecutivos de ocupación de la emisora- lo que les permitió mantener la fuente laboral.
Y así pueden seguir enumerándose hasta casi el infinito hechos realmente deplorables por ambas partes en perjuicio de sus trabajadores que en definitiva son víctimas y rehenes de políticas de sometimiento laboral por lo que la pelea mediática que llevan adelante por esos días es apenas una anécdota frente a tanto atropello.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.