martes, 7 de septiembre de 2010

Argentina: Los grandes empresarios y banqueros se quedan con la parte del león

Emilio Marín (LA ARENA)

La economía argentina viene creciendo de forma tal que a fin de año estará por encima del 7 por ciento. Y para 2011 se pronostica otra suba. Lo que no hay es una justa distribución de la riqueza.

Una serie de informaciones oficiales y privadas confirman que la economía local atraviesa por uno de sus mejores momentos. Es así, aunque sea de muy difícil digestión para la oposición conservadora, según la cual todo marcha mal. En contadas ocasiones, cuando esos opositores son puestos contra la pared por datos incontrastables, su respuesta suele ser que "se trata de viento de cola" mundial. Como las mayores economías del mundo, excepto la china, están de capa caída por la persistencia de la crisis internacional de 2008, aquella explicación suena hueca.

El nunca bien ponderado Indec informó en agosto que la actividad económica creció 9 por ciento en los últimos doce meses. El resultado del año 2010 estará seguramente por encima del 7 por ciento.

Sobre esa base, Economía fijó en el borrador de Presupuesto Nacional 2011 una pauta de crecimiento del PBI del 6 por ciento. Esos objetivos suelen ser moderados y los números finales estar por encima.

El ministerio de Industria dio a conocer el 29 de agosto que el empleo sigue mejorando. Indicó que en el primer trimestre del año hubo un mayor número de horas trabajadas, que en la industria automotriz llegó al 30 por ciento más que en igual trimestre de 2009. Casi todos los rubros aumentaron el empleo en ese cotejo interanual, siendo maquinaria y aparatos eléctricos el que llevó la vanguardia con 8 por ciento. Lo siguieron papel y cartón, y cuero, marroquinería y calzado, con 5 por ciento.

Sobre la base de esos resultados, al firmar un convenio con la UOM, Cristina Fernández, expresó: "ya recuperamos todos los empleos que la crisis nos había cobrado el año pasado" (LA ARENA 26/8).

Dos semanas antes la presidenta había tomado de referencia el consumo de energía para llegar a la misma conclusión. Al firmar un convenio para el gasoducto "Juana Azurduy", que traerá gas boliviano para las provincias del nordeste, sostuvo que "el crecimiento del consumo de energía refleja el crecimiento de la economía pero también de la mejor calidad de vida".

Otro elemento a tener en consideración para evaluar la performance de la economía es el de sus exportaciones. Débora Giorgi, de Industria, adelantó que el año próximo se andará muy cerca del récord de ventas externas de 2008, exportando por 68.000 millones de dólares. Sus palabras fueron aplaudidas por los empresarios top agrupados en la Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA).

Como consecuencia de todos esos números de color azul, la recaudación tributaria subió en julio 38,4 por ciento en cotejo con mismo mes del año anterior. Y eso que hay varios sectores que son campeones de la evasión, sobre todo el impuesto a las ganancias, como lo viene demostrando la AFIP en referencia al campo y el aluminio.

Los evasores

La cosecha de cereales y oleaginosas del ciclo 2009-2010 será una de las más importantes de la historia, con poco menos de 100 millones de toneladas de granos. La soja, con 55 millones de toneladas, aportará algo más de la mitad más uno, con un rendimiento excepcional por la mejoría del clima y el aumento del área sembrada, que evidentemente no se inhibió pese a las retenciones del 35 por ciento. Algunos pocos miles de grandes productores y los pooles de siembra, más el rey de la soja (Gustavo Grobocopatel, con 280.000 hectáreas de cultivo en el país y la región), están "con los cubiertos en la mano", como dice un relator de fútbol. O sea, listos para embolsar superganancias sojeras.

Con rindes del poroto de hasta 37 quintales por hectárea y los mejores precios, más el hecho de que los costos no aumentaron en esa proporción, la capa superior de los sojeros está de parabienes. La revista Márgenes Agropecuarios y el Ministerio de Economía, citados en un artículo de Roberto Navarro, prevén que los cuatro cultivos más importantes del agro generarán a los productores una rentabilidad neta de 9.399 millones de dólares (Página/12, 9/8). Semejante ganancia será un 88 por ciento superior a la del año pasado, pese a lo cual sigue campeando un clima de beligerancia entre las cuatro entidades de la Mesa de Enlace.

A esos sojeros, pero también a los dueños de alimentarias, bancos, terminales automotrices, exportadoras, petroleras, etc, les cabe perfectamente el desafío que les hizo la presidenta desde San Juan, donde se celebraba la cumbre del Mercosur. "Desafío a cada uno de los actores económicos a que me digan si en la década del '90 u '80 tenían la rentabilidad y el crecimiento que se ha incrementado desde 2003 a la fecha", dijo.

Es posible que las privatizadas, entre ellas las telefónicas y petroleras, así como los bancos, tuvieran también en ese tiempo beneficios tan elevados como los de hoy. Esa circunstancia amerita que no se permita sigan siendo los grandes succionadores de la riqueza nacional y del ingreso total.

Muchos de esos sojeros han sido denunciados por la AFIP como evasores y los responsables de un 70 por ciento de su personal en la negritud laboral. Encima, con el apoyo de la oposición conservadora, están buscando eliminar las retenciones, con lo que una mayor fortuna caería en sus bolsillos.

La Mesa de Enlace trata de justificar el cese de las retenciones diciendo que prefieren les cobren impuestos a las ganancias. Sin embargo, de la última información de AFIP sobre el aluminio, surge que ese impuesto es bicicleteado. Ricardo Echegaray indicó además que en el bienio 2008-2009 las ventas del sector crecieron en 3,5 puntos porcentuales, pero el impuesto determinado del mismo período descendió el 97,3 por ciento. ¿Hablaba de Aluar?

¿Milanesa de soja?

Los estropicios que está haciendo la soja en el medio ambiente y la salud de los argentinos, son enormes. El I Encuentro Nacional de Médicos de Pueblos Fumigados, realizado en la Universidad Nacional de Córdoba a fines de agosto, concluyó con una carta pública a la presidenta donde le dicen que las fumigaciones son una agresión a la salud humana en las poblaciones afectadas, donde viven 12 millones de compatriotas.

Veinte días antes de esa misiva, Cristina Fernández había de hecho convalidado la sojización de la tierra, aunque dándole un toque "industrialista". En un acto en la localidad de Bragado, ella planteó que lo más conveniente es que "la soja salga hecha milanesa o hamburguesa; no tenemos que pretender ser el granero del mundo sino la góndola del mundo".

Cabe subrayar que en la polémica que vienen sosteniendo Gustavo Grobocopatel, Mempo Giardinelli y Aldo Ferrer, el titular de Los Grobo acuñó la expresión "góndola del mundo".

No es el único tópico donde el programa kirchnerista choca contra criterios ecológicos. Son públicos y notorios sus acuerdos con la canadiense Barrick Gold y otros proyectos de minería cuestionados por contaminantes.

Afortunadamente el gobierno se desembarazó de Beatriz Nofal y disolvió la Agencia de Inversión que tramitaba la llegada de inversores extranjeros. Entre esta mujer y Martín Redrado era difícil decir quién era más proestadounidense.

Pero Débora Giorgi, la jefa a la que se reportaba Nofal, tiene una concepción con puntos de contacto con ésta. Así fue que en el seminario del Consejo de las Américas, del grupo Rockefeller, invitó a los inversionistas con el argumento de que aquí no se distingue entre empresa nacional y extranjera a la hora del apoyo estatal.

La responsable de Industria ya aprobó los primeros créditos subsidiados por el Estado a tasas anuales fijas en pesos del 9,9 por ciento. Hay un pozo a prestar de hasta 8.000 millones de pesos, vía bancos privados que cobrarán su parte. Estaría bueno que elijan a firmas nacionales, sobre todo pequeñas y medianas, y no monopolios, en particular no multinacionales.

Lamentablemente los subsidios del Estado para inversiones productivas entregados desde tiempos de Roberto Lavagna en adelante, la mayor parte fue a grandes firmas, muchas foráneas. Y entre las locales, se benefició a Aluar, un pulpo del aluminio que ahora la AFIP sospecha de evasora.

Si la mayor parte del auge económico devenga fabulosas ganancias a Repsol, Petrobras, Monsanto, Arcor, Banco Santander-Río, BBVA-Francés, Macro, Molinos, Swift, Los Grobo, Cargill, Fiat, Volkswagen, General Motors, etc. entonces la redistribución del ingreso es una asignatura pendiente. Hubo avances parciales, pero a este ritmo K no se llega a la meta ni en el Tricentenario.

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