martes, 7 de septiembre de 2010

Perú. Periodismo amarillo y elecciones coloradas

Iván Salas Rodríguez

La desesperación es mala consejera, el sector cavernícola, ultraderechista, de sueños fascios, esos (as) admiradores de Franco, Pinochet y Fujimori, de la bala, la bomba y la cárcel para quienes reclaman sus derechos, ya no saben qué hacer; intentaron centrar la atención del electorado entre las dos candidaturas conservadoras para la municipalidad de Lima, la principal plaza electoral en Perú. Pusieron en un lado del ring a Lourdes Flores y en el otro al candidato Alex Kouri.

Los lobbystas, los acostumbrados a las sobrevaloraciones y faenones se pusieron a sumar y restar, ¡se les venían grandes negocios!. Para su mala suerte, apareció la señora Susana Villarán que sube como espuma en las encuestas, su pecado mortal es haberse movido unos centímetros hacia la centro izquierda. La derecha enloquecida a través de sus medios periodísticos inició su campaña brutal: ¡terrorista, chavista, aliada de las FARC! y mil adjetivos más contra Susana, Susana sonríe, como debe ser.

¡Qué lisura carajo! resulta que ser de izquierda es sinónimo de diablo o terruco, habría que informarle a estos(as) descerebrados (as) que fueron de izquierda personajes ilustres como: José Carlos Mariátegui, César Vallejo, José María Arguedas, brillantes historiadores como Jorge Basadre y Tito Flores Galindo, el primer alcalde socialista de Lima: don Alfonso Barrantes Lingán, ejemplo de decencia política, etc., etc. ¿Qué tiene la derecha peruana que mostrar en su museo espantoso?
El sector cavernícola que no tolera izquierda ni centro izquierda se tira de los pelos, el problema para esta fauna silvestre criolla, es que desde sus tatarabuelos, ejercen la política como negocio, saqueo, como lobby; la ética, la limpieza en el manejo de los fondos públicos, no cabe en su corteza cerebral. El compromiso popular, la justicia social peor. Se quejan como el Chapulín colorado y al igual que él exclaman: ¿y ahora, quien podrá ayudarnos?. Entonces aparece la prensa amarilla, sí, esa misma que coqueteó con la mafia Fujimori-Montesinos, la misma que silba y mira al cielo raso cada vez que se denuncian meganegocios llenos de corrupción o violación de derechos humanos, esos(as) que quisieron culpar a "extremistas" de intromisión en la masacre de Bagua, cuando ciudadanos(as) de nuestra Amazonía se oponían a entregar pasivamente sus territorios a grandes corporaciones que sueñan con convertir la amazonía en pozos petroleros, gas, yacimientos mineros, incremento del tráfico de madera y biocombustibles; es la prensa mermelera acostumbrada a la aventura noticiosa, la pereza ante el buen pensar; la sensibilidad social. Lla lucha por la verdad calata, no está en sus planes, es la "prensa micrófono de los grupos de poder" tomando las palabras de la periodista y escritora progresista norteamericana Amy Goodman.
Mientras tanto, el populorum sobrevive en un contexto de ciudad caótica, contaminada, llena de pobreza en las periferias, y de yapa: delincuencia a granel. Conversaba con un taxista que me comentaba las razones por las cuales no votaría por Lourdes Flores, me dijo:

- "No brother, la tía ya fue. Ya postuló varias veces a la presidencia de la república y perdió, que ya no sea angurrienta, ahora quiere llegar a la municipalidad como sea, está deseperada por el poder. No, ya fue. El otro día vi a la tía Susana Villarán en la tele, se la ve más sincera".
Así de simple, sucede que teóricamente analizamos las elecciones con nuestros instrumentos teórico metodológicos que en contextos de ANOMIA, suelen estar alejados de la vida cotidiana de la gente. Hay circunstancias en que la espontaneidad, el buen humor, la cara alegre de mirada limpia y sincera, no suelen entrar en esquemas teóricos complicados.
La coyuntura electoral está que quema, ¡fuerza Susana! recuerda que con las piedras que te lancen puedes construir tu monumento. A la prensa mermelera habría que recordarle las palabras del gran Gabriel García Márquez: "La ética no es una condición ocasional, sino que debe acompañar siempre al periodismo como el zumbido al moscardón".
Así sea.
Iván Salas Rodríguez es sociólogo, columnista periodístico.

Fuente foto: YT - FLICK

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.