jueves, 21 de octubre de 2010

Argentina, Salta: Ama Kella, el negocio del ahora funcionario Emiliano Ezcurra

COPENOA

Autor de muchos hechos de propaganda contra la producción agroforestal, ahora impulsa un proyecto cerca de parque El Rey.

El decreto 4140, publicado en el Boletín oficial designa en el cargo político de nivel 2 en el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable a Emiliano Ezcurra Estrada. ex titular de las campañas de biodiversidad de Greenpeace y actual integrante de Eidico, empresa que ofrece para inversión en la provincia de Salta emprendimientos turísticos y productivos.

Su interés por los bosques norteños lo llevó a sumar a esta causa a personajes notorios, como los actores Ricardo Darín, Pablo Echarri y Natalia Oreiro, quienes prestaron su imagen y su voz a las campañas televisivas de recaudación de fondos de Greenpeace.

Ezcurra adquirió especial protagonismo cuando se opuso activamente a la construcción de uno solo de los dos gasoductos de la Puna. Posteriormente organizó el Proyecto Yaguareté, por el cual se recaudaron cien mil dólares destinados a financiar el rastreo satelital de estos felinos. Todo terminó bochornosamente, cuando un paisano denunció que Greenpeace lo contrató para colocar el collar satelital a un ternero -ya que no conseguían un tigre y había que dar explicaciones a los aportantes- y luego no le pagaron. Fue además el autor de la frase que para los empresarios norteños sigue siendo emblemática: "las yungas llegan hasta donde yo quiero".

En los últimos tiempos sus actividades lo alejaron del Norte, ocupado como estuvo en un proyecto ambientalista en la Capital Federal y con las pasteras de Gualeguaychú. Sin embargo, ahora propone un negocio inmobiliario, forestal y ambiental a desarrollarse al Sur de la provincia de Salta, muy cerca del Parque Nacional El Rey. La revista Tigris da cuenta de la iniciativa que se canalizará a través de la empresa Eidico SA.

Con una estrategia que consiste en la comercialización previa, Eidico está estudiando la posibilidad de desarrollar un emprendimiento denominado Ama Kella, ideado por Ezcurra, junto a Andrea Bizzozzero Brandes y un grupo de profesionales que han formado Green Benefit con la idea de "hacer producir en forma rentable propiedades con ecosistemas naturales mediante prácticas sostenibles sin transformar de manera irreversible el ambiente natural".

En su página digital bilingüe, Eidico informa que ya tiene la opción de compra sobre el terreno a explotar y que el producto se encuentra en etapa de diseño. Ama Kella es un predio de 20.174 hectáreas, lindero con la finca El Ebro, que se encuentra como área protegida y que lo separa de Parque Nacional El Rey. El propósito consiste en establecer un corredor biológico y realizar un emprendimiento de desarrollo sustentable a través de "cinco unidades de negocios".

Allí se proyecta un plan de aprovechamiento forestal, la reforestación de áreas degradadas, desarrollo de ganadería racional integrada, apicultura y turismo. Se estima que el predio será adquirido por unos cien socios, con diferentes niveles de participación.

La empresa convoca a los potenciales clientes describiendo al lugar por su hábitat de "cedros, nogales y lapachos; tapires, tucanes, monos y osos hormigueros".

"El esplendor del paisaje -dice- y la generosidad del bosque nativo se expresan en tres ambientes fitogeográficos diferentes: la zona central es típica del Chaco Serrano, la zona intermedia es un Bosque de Transición, más húmedo y con más vegetación, la zona serrana es una Selva Pedemontana, con pendientes severas y lluvias superiores a los 1500 mm".

Un proyecto muy interesante, que de ponerse en práctica y si sus responsables respetan la ley vigente, parece ajustarse a la normativa ambiental de Salta. Tiene un perfil homologable, desde el punto de vista técnico, al de la mayoría de los grandes emprendimientos agroforestales de la provincia. Allí se debe incluir finca Zanja Honda, en Tartagal, que produce 14 especies de porotos de exportación, sorgo, maíz y soja orgánica, que da trabajo a dos centenares de personas y destina la mitad de sus 14 mil hectáreas a la preservación del monte nativo.

En 2004, ese campo fue invadido por activistas de Greenpeace, que ingresaron haciéndose pasar por gendarmes para filmar escenas para sus campañas de recaudación. Son los mismos que, disfrazados de jaguares circulan en moto por los bosques, bloquean caminos y -por razones publicitarias- frenan actividades que generan desarrollo y empleo.

Por cierto, el emprendimiento Ama Kella no se podrá llevar adelante si prospera la ley Bonasso -curiosamente, redactada por Greenpeace- que prohíbe la actividad forestal en todo el NOA y el NEA, incluidos aquellos que se enmarcan en la legislación forestal.

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