jueves, 21 de octubre de 2010

Estados Unidos. Las Vegas: Suicidios y ciudades fantasma

ANSA

Las Vegas, la ciudad de fantasía en medio del desierto, donde lo que pasa permanece dentro de sus fronteras, se ha convertido inesperadamente en escenario de numerosos suicidios, en general de hombres jóvenes.

"En los últimos tiempos han sido muchos los que eligieron suicidarse porque no podían pagar la hipoteca, o porque habían sido acusados injustamente de estafar a sus clientes", explicó Cameron Deangelo, agente inmobiliaria de la ciudad de Nevada.

Según Deangelo, "a tres de ellos los conocí bien, eran todos hombres jóvenes, de unos 40 años, con familias maravillosas".

La mujer se conmueve al recordar los varios casos de suicidio que en los últimos meses acompañaron la crisis del mercado inmobiliario en Las Vegas, la capital mundial del juego de azar y de la industria del entretenimiento.

A menos de media hora en automóvil de la Strip, la famosa calle principal de la ciudad, donde se asoman los más grandes hoteles casino del planeta, la atmósfera es completamente distinta.

Entre comienzos de 2000 y fines de 2008, el período de oro de las finanzas mundiales y de la burbuja inmobiliaria, la zona que rodea la ciudad fue tomada por asalto por las grandes constructoras.

Todos los barrios, más o menos lujosos, están formados por pequeñas casas, una al lado de otra, todas con su jardín, su pequeño camino de acceso y su garaje.

Finalmente, también contribuyó al boom inmobiliario un programa de incentivos fiscales reservado a los ancianos que querían gozar del calor de Nevado a la hora del retiro.

Pero la burbuja estalló, como lo hacen todas. Los bancos comenzaron a declararse en quiebra y de repente llegó la caída vertical, de un mes para el otro, del valor de las casas flamantes.

Ahora, no muy lejos de los casinos desbordados de gente las 24 horas del día, se levanta una ciudad fantasma, oscura y deshabitada. "El 80 por ciento de estas casas, relató Deangelo, fueron desalojadas hace más de un año. Muchos de sus propietarios perdieron el trabajo y no pudieron seguir pagando la hipoteca mensual".

La agente explicó que "como los bancos no aceptaron más dilaciones, la gente tuvo que dejar sus casas de un día para otro. Las pusieron en venta, pero es dificilísimo encontrar un comprador porque todos creen que los precios seguirán bajando".

"Aquí en Las Vegas la gente se pegaba un tiro porque había perdido todo a la ruleta. Desde hace algún tiempo, lo hacen porque perdieron todo pero en otro juego, el de las finanzas sin reglas", destacó Cameron Deangelo.

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