jueves, 23 de diciembre de 2010

Argentina, Córdoba: Denunciamos ataque planificado a la libertad de prensa

INDYMEDIA

Los hechos de ataque a la prensa ocurridos el miércoles 15 de diciembre de 2010 en las inmediaciones de la legislatura cordobesa, en un marco represivo, no deben considerarse como agresiones aisladas, sino como un accionar planificado por parte de la policía que, bajo las órdenes del ejecutivo provincial, intentó evitar que queden registros de la brutal agresión a los estudiantes.

No fue casual que los agredidos fuéramos corresponsales de medios alternativos, ya que en la disputa de contenidos y discursos durante todo el proceso de lucha estudiantil contra la modificación de la Ley 8113, fuimos quienes expresamos y visibilizamos los pensamientos, sentires y acciones del movimiento estudiantil.

Merecería un párrafo aparte el análisis del rol cumplido por los medios alternativos durante el desarrollo de todo el conflicto, pero no es ésa nuestra intención con esta denuncia pública sobre el ataque que recayó sobre los mismos el pasado miércoles.

Quienes hemos participado dando cobertura en distintas movilizaciones y represiones, nunca fuimos agredidos por parte de la policía de esta forma tan grotesca, artera y fascista.

El gobierno y su policía conocen bien nuestros puntos de vista. Saben que no podemos ser manipulados, acallados y que no claudicaremos, ya que, como dijo Rodolfo Walsh, nuestro compromiso es “dar testimonio en momentos difíciles”. Y es por ello que apelan al ataque represivo, al modo delictivo para pretender en vano acallar nuestras voces y miradas, nuestro pensar, nuestro hacer.

A continuación ponemos a disposición los relatos que conocemos de los distintos ataques sobre la prensa alternativa la tarde del 15 de diciembre en las inmediaciones de la legislatura de Córdoba.

Testimonio de José Fernández | Corresponsal de Indymedia Córdoba
La tarde del 15 de diciembre me encontraba en las afueras de la legislatura cordobesa cubriendo la marcha estudiantil contra la inminente aprobación del anteproyecto de reforma de la Ley 8113. Cuando la columna estudiantil fue repelida por la guardia de infantería sobre la calle Deán Funes casi esquina Plaza San Martín, mi punto de cobertura acordado con mis compañeros de Indymedia era al lado de los policías, ya que sabíamos de la metodología de detención que se produce dentro de su núcleo de seguridad, en este caso el interior de la legislatura. NO fue sorpresa para mí ver como traían a los golpes, causando mucho daño físico, a los estudiantes y docentes detenidos. Es en ese contexto que con mi cámara digital estaba filmando la represión cuando un oficial de policía pasa corriendo a mi lado y me arrebata la cámara, dándose a la fuga, tratando de ocultarse entre el resto de los agentes presentes en el lugar.
Ante tamaño ataque sobre mi derecho de ejercer la libertad de prensa, corrí tras el policía al cual pude alcanzar dando fin a su fuga. Al caer al piso junto con el agente, el resto de los policías que lo acompañaban comienzan a patearme en el piso, tal como se puede observar en la filmación emitida al aire por Canal 12. Esta acción represiva y desmedida sobre mi cuerpo finalizó gracias a la acción solidaria de otros corresponsales presentes en el lugar (Salguero fotógrafo de la Voz del Interior, un técnico de canal 12 y mi compañero de Indymedia presente en el lugar), quienes exigieron que frenen la golpiza y que me devuelvan la máquina. Luego un agente de policía se acercó a devolverme mi herramienta de trabajo, pero ésta ya se encontraba sin pilas, con lo cual no pude continuar trabajando en el momento de máxima represión policial sobre docentes y estudiantes.

Testimonio de Pablo Delgado | Colectivo Comunicacional Malaprendidos (Escuela de Ciencias de la Información)
Mi nombre es Pablo Delgado y me encontraba presente en el momento en que los manifestantes que marcharon en repudio a la reforma educativa llegaron a la legislatura. Allí varios grupos de infantería y de la policía provincial ejecutaron la llamada "táctica tenaza”, alrededor de 30 efectivos tomaron por la espalda a los estudiantes y docentes, iniciando una represión fuera de todo respeto a la integridad física de las personas. Fruto de esa estrategia, los uniformados "chuparon" a cerca de 12 manifestantes, golpeando y amenazando a todo aquel que estuviera cerca. Pero la impotencia, que se transformó en miedo, y que luego se transformó en solidaridad, hizo reaccionar al resto de los estudiantes que acorralaron a los agentes represores y en un enfrentamiento cuerpo a cuerpo, evitaron que fueran más los detenidos.
En ese momento yo me encontraba filmando a unos 5 metros de la línea de infantería. Me encontraba filmando porque participo de un colectivo comunicacional que toma a la información y a las imágenes como armas para luchar contra la represión estatal. Lo que sucede a continuación es que desde la fila de uniformados, un agente rompe la línea y con un certero (y no menos peligroso) golpe destruye, literalmente, la cámara filmadora que yo sostenía con mi mano derecha. Acto seguido, regresa a su línea luego de haber cumplido, lo que pareciera ser, su único objetivo: destruir un elemento y un registro poseedor del gran poder de desnudar y denunciar la violencia policial.

Pablo Becerra | Fotógrafo del Archivo Provincial de la Memoria
El miércoles 15 de diciembre fui testigo de la violencia estatal y policial en la protesta contra la aprobación de la nueva Ley de Educación. Como fotógrafo del Archivo Provincial de la Memoria
registré una movilización de jóvenes en la plaza San Martín, repentinamente las fuerzas represivas deciden atacar violentamente a los manifestantes. Pude observar como los policías, como si se tratara de una cacería, detenían y golpeaban a los jóvenes.
En éste momento crítico, cuando fotografiaba cómo un joven era llevado por la fuerza, un policía del grupo que lo llevaba, se me acercó y golpeó fuertemente mi cámara con su puño. Afortunadamente no pudo romperla ni sacarla de mis manos. Pude continuar registrando con gran tristeza la violencia con que la policía trató a los ciudadanos que esa tarde nos encontrábamos en la plaza.

La cuarta cámara robada | Fotografía de una corresponsal independiente
Con el fin de recolectar material probatorio de los atentados contra la prensa, llegó a manos de Indymedia Córdoba una foto tomada por una fotógrafa independiente en la que claramente se ve a un oficial de policía corriendo por la peatonal, frente a la Legislatura, con una máquina fotográfica en sus manos. Para nuestra sorpresa, esta máquina no pertenece a ninguno de los corresponsales cuyas denuncias disponemos. Con lo cual nos encontramos frente a un cuarto hecho de avasallamiento del derecho a la libertad de prensa a manos de la Policía de Córdoba.

Con esta breve exposición de hechos, suponemos que estamos frete a la posibilidad que en los próximos días aparezcan nuevos casos, similares a los aquí relatados. Es por ello que exigimos que se abra una investigación seria donde se determine responsabilidades y se castigue a los responsables políticos y materiales de esta planificada acción represiva.

Es por ello que denunciamos y hacemos responsables de estas conductas antidemocraticas que atentan contra la libertad de prensa y expresión, al gobernador de Córdoba Juan Schiaretti, al Ministro de Gobierno de Córdoba, Carlos Caserio, al Ministro de Seguridad, Dr. Juan Carlos Massei, el Jefe de la Policía de Córdoba Alejo Paredes, y al Jefe del operativo en la legislatura. No nos quedan dudas que estos atentados contra la prensa, fueron hechos planificados y avalados por los mandos policiales y gubernamentales. Es claro que existió una orden de robar material y de esa forma atentar contra la libertad de prensa. También nos preguntamos sobre la responsabilidad del Ministro de Educación Walter Grahovac, quien no ahorro palabras para agredir y responsabilizar a los estudiantes de la represión.


Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.