jueves, 16 de diciembre de 2010

Argentina, La Pampa: Murió el represor Roberto Constantino

LA ARENA

Fue jefe del grupo de tareas de la Subzona 14 en los '70. La Justicia le adjudicó veinte secuestros y seis casos de torturas en el histórico juicio que terminó hace un mes. Falleció tras una intervención quirúrgica.

Ayer a la una de la madrugada, un día antes de conocer los fundamentos de su condena a veinte años de prisión, murió el represor Roberto Esteban Constantino. Después de una operación de rodilla, aparentemente sin complicaciones, quien fuera subjefe de Policía sufrió un paro cardiorespiratorio no traumático que terminó con su vida.

Constantino tenía 81 años y hacía un mes había sido condenado por el Tribunal Oral Federal, en la causa conocida como Subzona 14, por veinte hechos de privación ilegítima de la libertad -en siete ocasiones doblemente agravada por el uso de violencia y amenazas y por duración de más de un mes-, y seis casos de tormentos. Los hechos investigados ocurrieron a partir del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, cuando era jefe de la Unidad Regional I, un centro donde se torturó a los detenidos.

El represor permanecía detenido en la Unidad 4 del Servicio Penitenciario Federal (SPF) desde mediados de julio, días antes que comenzara el histórico juicio. En ese momento pidió la excarcelación y le fue denegada -la resolución del TOF fue confirmada por la Cámara Nacional de Casación- y ahora, a través de su nuevo abogado Hernán Vidal, había requerido la prisión domiciliaria atento a su edad.

Rodilla

Hace unos diez días, de acuerdo a fuentes oficiales, sufrió una caída en la cárcel y se lesionó una rodilla. Por eso tuvo que ser enyesado y, posteriormente, intervenido quirúrgicamente en la clínica Polymedic. Ello ocurrió el martes a la tarde.

Voceros médicos dejaron trascender que salió bien del quirófano, aunque a las pocas horas se descompensó y murió. El parte médico fijó la hora del deceso a la una de la mañana y lo adjudicó a "un paro cardiorespiratorio no traumático, debido a un shock cardiogénico y bradicardia extrema". ¿Qué significa? Que si bien el volumen de sangre que eyecta el corazón es normal, la frecuencia cardíaca es tan espaciada que la cantidad que llega a los tejidos no es suficiente para oxigenarlos.

Constantino había ingreso a la fuerza en agosto de 1995. Primero fue destinado al Cuerpo de Guardia de Infantería y al Centro de Operaciones Policiales, dos dependencias que ya no existen. Luego pasó por la comisaría de General Acha, por la Seccional Primera, dirigió la UR-I y en enero de 1983 se retiró como comisario general -la máxima jerarquía- siendo subjefe de Policía. La fuerza ayer no envió ofrendas florales al sepelio.

A poco de ingresar fue detenido en el marco de la revolución peronista del 9 de junio de 1956. La llamada revolución Valle fue encabezada aquí por el capitán Adolfo Phillipeaux, quien con soldados y civiles tomó la Casa de Gobierno y la Jefatura, entre otros edificios, y obligó al personal uniformado a prestar servicios y patrullar la ciudad. El intento fue abortado por el Ejército al otro día y todos los policías quedaron presos. Constantino, en su declaración judicial, se mostró leal a la Revolución Libertadora que un año antes había dado un golpe de Estado contra el presidente Juan Domingo Perón.

Declaración

Durante su indagatoria en el juicio por la Subzona 14, el represor acusó a todos. Al juez federal porteño Daniel Rafecas, que lo procesó, a artículos publicados en este diario y al libro "Informe 14" -llamó "psicópata perverso" a Juan Carlos Pumilla, uno de sus autores-. Consideró a todos los condenados "personas de bien, de buena conducta y con familias bien constituidas". Dijo que "en la práctica" nunca desarrolló su función como jefe del grupo de tareas de la Subzona y negó todas las imputaciones en su contra.

Sostuvo que como "delegado" de la Subzona se encargó de controles viales en rutas y zonas urbanas, de controles en estaciones de ómnibus, de autos y de aeródromos, y de la identificación de personas, y agregó que los detenidos tuvieron el mismo trato que los presos comunes.

Sobre los policías que declararon en su contra, indicó que lucían "en sus legajos personales mala conducta, vivían al margen de la ética y tenías fallas en sus vidas privadas". Mencionó al ex gobernador Rubén Marín y al ex subsecretario Santiago Covella -una de las 26 víctimas de la causa- de ser "informantes y autores de las listas de personas que después del 24 de marzo fueron detenidas en esa localidad". Y que Héctor Zolecio, otra de las víctimas, fue "el autor del atentado" con una bomba contra LA ARENA.

En la última audiencia fue el único de los imputados que se mantuvo en silencio. También fue el que menos veces concurrió al juicio. Estaba casado con Matilde Córdoba y tenía un hijo, Hugo Daniel. Sus restos recibieron sepultura en el cementerio Parque.

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