martes, 14 de diciembre de 2010

Bolivia firma con China contrato para construir su propio satélite

XINHUA

Una comisión de la empresa China Great Wall Industries Corporation y la estatal Agencia Boliviana Espacial (ABE), dependiente del Ministerio de Obras Públicas, suscribieron hoy un contrato comercial para construir y poner en órbita el satélite de comunicaciones Túpac Katari.

En una conferencia de prensa celebrada en La Paz, el ministro de Obras Públicas, Walter Delgadillo, explicó que este contrato comercial, junto al contrato financiero que se suscribirá también esta semana, conforma la parte preliminar para comenzar la construcción de dicho satélite.

A partir de este momento, la empresa china tendrá tres meses para iniciar la construcción del satélite y tres años para ponerlo en órbita a 36 kilómetros de la tierra, explicó Delgadillo, autoridad encargada de dar los detalles del contrato.

Además, se espera que para el inicio de la construcción del satélite, el presidente Evo Morales lleve a cabo en China un acto simbólico e histórico para Bolivia, pues dará allá la señal de partida.

El costo aproximado del proyecto será de unos 300 millones de dólares, de los que el Tesoro General de la Nación aportará 45 millones y el resto será otorgado mediante un crédito del Banco de Desarrollo de China.

Simultáneamente a la construcción del satélite, se edificarán los telepuertos y estaciones terrenas de control, una de las cuales estará en La Paz y otra en Santa Cruz, cuya construcción, calculada para 32 meses, correrá a cuenta del Estado boliviano, explicó el ministro.

Del lado de Bolivia, el encargado de firmar dicho contrato fue el director ejecutivo de la ABE, Willy Herbas, quien explicó que con este acuerdo el país tendrá, prácticamente, su satélite entre finales de 2013 y principios de 2014.

Según explicó Herbas, el satélite modelo DFH-4 de la tercera generación aeroespacial china estará bajo tutela de la Agencia Boliviana Espacial, para brindar servicios de telecomunicaciones en todo el país y apoyar iniciativas de educación y medicina.

Este emprendimiento tecnológico es considerado por la administración de Evo Morales como fundamental y estratégico, pues permitirá el desarrollo del país andino.

Con una vida útil de 15 años, el satélite Tupac Katari (nombre del héroe indígena quien luchó por la independencia boliviana contra los colonos españoles) entrará en órbita luego de la decisión de Morales ante la necesidad de un satélite propio en el país.

Morales proyectó adquirir este recurso tecnológico desde que acompañó en 2008 al presidente venezolano Hugo Chávez, en el lanzamiento del satélite Simón Bolívar de ese país, desde la plataforma china de Xichang, cuando comenzó a hablar de lo importante que sería para el país la creación del satélite.

El gobierno boliviano logró la autorización de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), con sede en Ginebra, para poner en órbita al satélite que es parte del proyecto gubernamental, el de China y la UIT, y que será desarrollado por la empresa china Great Wall Industry.

De tal forma, Bolivia será el sexto país que cuenta con satélite propio en Latinoamérica, luego de México, Venezuela, Brasil y Argentina.

Chile, por su parte, tiene en marcha el proyecto de poner en órbita, a fines de este año, el satélite SSOT.

Los demás países alquilan espacios en los satélites de estas naciones. Las necesidades tecnológicas de Uruguay, por ejemplo, ocupan el 10 por ciento de las capacidades del satélite venezolano.

La Agencia Espacial de Bolivia (AEB) fue creada el 10 de febrero de 2010, a través del Decreto Supremo 423, y su función, según el Ministerio de Obras Públicas, es la de servir como una institución pública, descentralizada y de derecho público, que cuente con personería jurídica propia y autonomía de gestión administrativa, para tener a su cargo, en coordniación con China, la ejecución del proyecto.

La agencia tiene su sede en La Paz y entre sus asignaciones está la de promover la transferencia tecnológica, la formación de recursos humanos y la aplicación de programas de comunicación satelital en educación, defensa, medicina y en detección de fenómenos climáticos.

Herbas justificó que Bolivia tiene la necesidad de contar con dos tipos de satélites: de telecomunicaciones y de geoprospección; sin embargo, el gobierno ha preferido darle prioridad al primero.

Ha sido una opción distinta a la que, por ejemplo, asumió Chile. El Gobierno Chileno anunció el lanzamiento del Sistema Satelital de Observación Terrestre (SSOT) para finales del 2010, a través del cohete ruso Soyuz, desde una plataforma de lanzamiento ubicada en la Guyana Francesa.

Las autoridades de dicho país han señalado que la nave espacial les permitirá incrementar sus controles fronterizos terrestres y marítimos, junto con un mayor monitoreo en caso de desastres naturales, así como labores agrícolas, forestales y mineras.

El Túpac Katari tendrá gran importancia en las prioridades comunicacionales de Bolivia, al contar con telecomunicación de la más alta tecnología, misma que permitirá una mayor conectividad en todo el territorio.

De acuerdo con Herbas, Bolivia requiere aumentar sus capacidades de conectividad, así como ampliar el servicio de telefonía celular a zonas donde antes no llegaba, y "tener acceso a la teleeducación y telemedicina por Internet", toda vez que esto sería "un gran avance para el desarrollo", puntualizó.

Al convertirse en el sexto país con satélite propio en Latinoamérica, las autoridades de Bolivia aseguran que habrá ventajas en temas productivos y en el control de efectos por los fenómenos del cambio climático, así como en temas de crisis alimentaria y financiera.

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