martes, 7 de diciembre de 2010

El gobierno de Dilma Rousseff apretará el cinto para reducir deuda pública brasileña

PL

El ministro de Hacienda, Guido Mantega, adelantó que en el gobierno de la presidenta electa de Brasil, Dilma Rousseff, la relación entre deuda pública y Producto Interno Bruto (PIB) debe reducirse de 41 a 30 por ciento.

"Nuestra deuda viene cayendo desde 2002 y continuará descendiendo. Una meta es llegar al final del próximo gobierno en algo como 30 por ciento, lo que es muy bueno, porque los demás países están con aumento de la deuda pública", afirmó Mantega a la prensa en esta ciudad.

Resaltó que mientras en Estados Unidos y naciones de la Unión Europea crece la deuda pública en relación con el PIB, en Brasil está disminuyendo. El ministro añadió que durante el gobierno Rousseff, que asumirá el 1 de enero venidero, la economía nacional debe crecer a una media anual de 6,1 por ciento.

Mantega, quien fue ratificado en el cargo para el gobierno de la presidenta electa, abogó también por un cambio en el parámetro utilizado para reajustar los precios de servicios, alquileres y cuentas de luz.

Al respecto, señaló que para medir la inflación oficial se quiere sustituir el Indice General de Precios (IGP), de la Fundación Getulio Vargas, por otros como el Indice de Precios al Consumidor Amplio (IPCA).

Para el ministro el IGP tiene influencia de los precios de las materias primas cuyos precios son fijados por el mercado internacional, lo cual puede provocar distorsiones para reajustar precios internos.

Ejemplificó que cuando las privatizaciones en el área de energía, los contratos fueron realizados con el IGP, y a medida que están venciendo, en los nuevos convenios no se emplea ese parámetro, sino otros indicadores que permitan que la inflación permanezca más estable y más brasileña.

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